19 febrero 2026

Lo que la prensa nos contó (89).... EL CORREO AÉREO EN 1827 DESDE CÁDIZ.

 

Lo que la prensa nos contó… (89)

HABLAR DE “CORREO AÉREO” 100 AÑOS ANTES

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHp
©Ifac Filatélico

 

Buscar las primeras referencias de algo, es siempre un trabajo complejo pero satisfactorio. Y no es que esta vez mi busqueda en las hemerotecas, fuese con ese fin. ¡Para nada! Simplemente uno anda recopilando algunas referencias para una futura ponencia, charla, conferencia, o esos actos en los que poniendo toda la pasión posible, le cuentas a un público entregado aquello que te apasiona.

Y en esa busqueda, aparece como de la nada una referencia que de entrada sorprende por el títular. Estamos hablando del periódico Diario Mercantil de Cádiz, en su edición del sábado 2 de junio de 1827 (página 3), con un artículo que lleva como título: “Correos Aéreos”. De entrada y por la fecha de la publicación, uno ya se sorprende que alguien pudiera imaginar que un día, más de 100 años despúes, el correo se podría transportar por el aire, dando lugar a lo que hoy si conocemos como correo aéreo. Ni tan siquiera los franceses habían puesto en práctica la forma de contactar con el exterior de París, mediante globos aerostáticos, con el asedio que la ciudad parisina sufrió entre 1870 y 1871 (1), y que daría lugar al primer correo aéreo conocido de la historia. Pero los gaditanos ya se adelantaron a todo esto.

Seamos serios. El periódico gaditano, ni era Nostradamus, ni había viajado en el tiempo, y mucho menos podían imaginar que el correo un día pudiera viajar a bordo de globos aerostáticos ó aviones. En realidad la noticia ó artículo habla del “correo aéreo” que se conocía por entonces. ¿Cuál? Pues el correo a través de palomas y otras aves voladoras. Y resulta curioso e interesante poder conocer ciertos detalles que nos aporta la prensa escrita de hace 200 años. El texto del artículo hacer referencia a otro publicado con anterioridad – del que no hemos podido conseguir visualizarlo -, y al hablar de cierto “…establecimiento de algunos correos…”, se debió comentar que a lo largo de la historia también se usaron animales voladores para el transporte del correo. Cita por ejemplo que ya los antiguos griegos ya usaban “palomos” para tal menester, al igual que lo harían también los antiguos griegos, citando que “…iban de Damieta a Roseta en 80 minutos, siendo la distancia de 32 leguas…”. Otra de las citas que nos apunta este periódico gaditano es que en Francia, entre las ciudades de “León” (Lion) y  Lieja, que distan 125 leguas, los palomos mensajeros tardaban 5 horas en recorrer la distancia.

El artículo, interesante donde los haya, prosigue dando detalles de cómo funcionaban los correos por palomos en Asia, y el uso que de estos se ha hecho en las guerras, algo que hoy sabemos que siempre así incluso en las que han tenido lugar posteriormente a la publicación del artículo por el Diario Mercantil de Cádiz. Así mismo da unas pinceladas de cómo es la cria de este tipo de “palomos” para el uso postal, y cita otras aves que se han usado para tal fin, como por ejemplo las golondrinas.

Toda una recopilación de información que la prensa nos contó, que seguramente será de utilidad para esa próxima charla en la que ya estamos trabajando.


Notas:

1.      Concretamente el asedio de París por las tropas franco-prusianas tuvo lugar entre el 19 de septiembre de 1870 y el 28 de enero de 1871.

10 febrero 2026

Lo que la prensa nos contó (88).... CARTAS FUERA DE VALIJA QUE SI SE PODÍAN MANDAR

 

Lo que la prensa nos contó… (88)

CONTRABANDO EN EL CORREO

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

¡Lo que uno aprende con el solo placer de leer! Hoy volvemos a revisar algunas revistas antiguas para obtener cierta información relativa al correo, su gente y su historia, y de repente un titular – llamativo eso sí -, reclama mi atención: “Contrabando en la correspondencia”. Si el titulo ya es llamativo, su contenido aún lo es más.

El artículo, que firma un tal Eduardo Moreno Rodríguez – sin más señas -, es extenso en su contenido y muy interesante en su continente. Estamos en el año 1919, y en mis manos frente a mis ojos, un ejemplar de la revista “El Cronista de Correos”, Nº 917 de fecha 25 de abril (páginas 3 y 4). A lo largo del texto, el autor, hace una reflexión de porque la correspondencia solo se puede transportar a través de “Correos”; o dicho de otra forma, ¿porque ha de ser ilegal el transporte de correspondencia por parte de “otros” que no sean el ente postal correspondiente? Muy buena la reflexión.

Detalle de una parte del artículo publicado en la revista "El Cronista de Correos"

Sabemos que el tema del correo fuera de valija, es algo que se ha practicado desde tiempos inmemoriables, basta con ver la magnífica colección del Académico de la RAHFeHp, D. Eugenio de Quesada, “El Correo sin correos”, o el libro fruto de esa colección del mismo título y autor, editado por la Sociedad Filatélica de Madrid (2023), para darnos cuenta de que mandar una carta a través de un amigo o alguien que fuese en esa dirección, ha sido siempre una práctica habitual. Pero este artículo que hoy nos trae a esta sección, nos aporta unos datos que un servidor desconocia, aunque no puedo afirmar que sean del todo ciertos, tal y como los apunta el Sr. Moreno Rodríguez.

A través de la revista “El Cronista de Correos” (Nº 917), se nos dice algo que parece de ley: “…el estado es el único que puede transportar las cartas y tarjetas postales, para lo cual ejerce un monopolio…”. Esto parece que era entonces, porque hoy en día esa afirmación carece de fundamento alguno. El monopolio se va derrumbando. Pero nos aporta unas excepciones – que yo desconocía – y muy interesante:

·       Las cartas de presentación abiertas y llevadas por los propios interesasdos.

·       Las que circulen entre 2 localidades que no tengan servicio de Correos.

·       Las que se envien por medio de una persona perteneciente a la familia del remitente ó que esté a su exclusivo servicio.

·       Las que circulen por el interior de las poblaciones.

·       Las que cambien las Empresas de ferrocarriles o navieras, siempre que se refieran exclusivamente a su servicio y sea transportada por ellas.

·       Las que, procedentes de una población donde no haya sellos de Correos, se lleven para franquearlas, o las que habiendo circulado ya por el servicio postal, sean conducidas a otra parte.

Es una pena que estas afirmaciones que leemos, no lleven consigo una referencia que nos haga ver que se trata realmente de normas o normativas que se publicaron en su momento para la conducción de la correspondencia. Porque, ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿Realmente existieron estas excepciones a la conducción de la correspondencia fuera de valija? ¿A partir de que momento? Sin duda, son muchas las preguntas que nos surgen tras la lectura de este amplio artículo, que seguramente algún día descubriremos que parte es real y cual simplemente una ficción.

Portada del libro de Eugenio de Quedasa "El Correo sin Correos" (SOFIMA 2023)

El Sr. Moreno Rodríguez, debió ser trabajador del gremio de Correos, lo que acontinuación nos cuenta. Relata que el contrabando postal, es decir la conducción de la correspondencia fuera de valija, en 1919 era algo cotidiano. Así describe que “…nosotros hemos visto en San Sebastián ir diariamente a Hendaya un individuo cargado de cartas para Francia; cada una de ellas debía haber sido franqueada con 25 céntimos, pero una vez en la vecina República queda reducido el franqueo a 10 céntimos por carta, que es la tarifa interior en Francia…”. Y cita además que no solo sucede en Hendaya, sino que hay otras localidades fronterizas en las que se siguen estas pautas.

No deja de ser una curiosidad más en la historia del correo en España, y una vez más, nos lo contó la prensa de la época, esta vez en forma de una revista especializada en la que vamos conociendo detalles muy interesante.

Por el mero placer de leer, es como vamos aprendiendo de aquello que nos motiva.

Detalle de la colección de E. de Quesada con la magnífica pieza "Con amigo" que va remitida desde Guadalest.


07 febrero 2026

Apuntes Filatélicos: AQUELLOS "JEFES" DE CORREOS

 

Apuntes Filatélicos

“JEFES” DE CORREOS EN LA COMARCA EN EL SIGLO XIX

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

Adentrarse en la historia del correo no siempre resulta una empresa fructífera, sobre todo cuando queremos conocer en manos de quienes estuvo el correo en esta comarca. No siempre, esos “Jefes” de las estafetas postales que a lo largo de los años han tenido el correo de la comarca en sus manos, dejaron impronta para que hoy, históricamente hablando, podamos saber de ellos y su trayectoria.

La peculariedad de la Marina Alta, hace que históricamente, Dénia haya sido siempre el eje desde donde ha funcionado todo – o practicamente todo -. Y con el correo sabemos que ha sido así también. Toda la comarca dependió directa o indirectamente de las conducciones que llegaban a Dénia desde cualquier punto de España, especialmente de aquella conducción del correo entre Valencia y nuestra capital comarcal.

El buen funcionamiento del correo, ese vital e importante medio de trasminisión de información y noticias, ha dependido siempre de quienes se han encargado de él, bien en la función de peatón-conductor, carteros ó de aquellos que se encargaron de esta actividad postal.

En la Valencia Medieval, D. Bernardo Sala es considerado el primero “Hoste” ó Jefe de Correos, del que dependía el ir y venir de los correos valencianos por todo su territorio, en una época en la que la trasmisión de noticias no estaba al alcance de la población.

Regresando a la comarca, y aunque seguramente hubo con anterioridad otros administradores jefes en Dénia, el dato más concreto y fiable sobre el cargo de Administrador Jefe de la Estafeta de Correos de Dénia, los encontramos en la figura de D. Juan Pellicer, que estaba al frente de la misma en la década de los años 30 del siglo XIX. Por entonces Dénia todavía pertenecía postalmente a la “Caxa” de Valencia. El periódico “El Reino” de Madrid, en su edición del día 28 de noviembre de 1859, da cuenta de la vacante en la plaza de Administrador Jefe de Correos de Dénia, con el haber anual de 5.500 reales, siendo nombrado para la ocasión D. Sotero Galindo, que ocuparía el cargo hasta noviembre de 1963, cuando fue trasladado a la Estafeta de Jijona. Esta nueva vacante en la dirección de la Estafeta de Dénia, la ocuparía el hasta entonces Jefe de Correos de Pego, D. Pascual Ferrando. A Pego se destinaria para Jefe de Correos a D. Honorato Miralles (revista Las Novedades. 26 noviembre 1863).

Imagen de D. Ricardo Vicent (1890), Oficial de Correos y Telégrafos de Dénia. Sendas publicaciones en la prensa de la época en referencia al correo en la comarca.

Proseguimos en Dénia, y para 1874 la prensa nuevamente nos aporta datos de quienes regentaban la Estafeta de Correos de Dénia. El periódico “El Constitucional” de Alicante, en su edición del 24 de noviembre, anuncia el cese del Jefe Subalterno de Correos – 2º de abordo -, D. Rafael Madrid, para en su puesto nombrar a D. Martín Cardona Cardona.

De Pego, las referencias que se tienen sobre quién ó quienes se hicieron cargo de su Estafeta, son más bien escasas y puntuales. El periódico alcoyano “El Serpis” en su edición del día 26 de febrero de 1886, anuncia el nombramiento como Administrador Jefe de Pego a D. Eduardo Ferrandiz, - algunos rotativos indican que este nombramiento será solamente provisional -, que sustituiría a D. Carlos Tamari y Pérez. El Sr. Ferrándiz ceso de su cargo en julio de 1890, volviendose a hacer cargo de la Estafeta el Sr. Tamari.

De Xabia era D. Antonio Quero Albi, quién en 1897 se haría cargo de la Estafeta de Pego. Notable en su labor como Jefe de Correos, contribuyó a mejorar el sistema postal y telegráfico entre Pego y las poblaciones que dependian de esta.

De Jávea por ejemplo, los primeros datos que se conocen – o al menos quien suscribe -, nos situan en el año 1870 cuando se produce, según informa la prensa de la época, “…el cese del anterior Administrador Jefe de Correos, D. Juan Bautista Gómez, y nombrado en su lugar a D. Francisco Gavino Catalá…”; a este le sucedería D. Jaime Rodríguez.

Otra referencia interesante de esta localidad la encontramos en el periódico alicantino “La Tertulia de Alicante”, el cual en su edición del 19 de octubre de 1872, da cuenta de que “…le ha sido admitida por la comisión provincial la que ha presentado D. Hermenegildo Bolufer y Soler del cargo de concejal del ayuntamiento de Jávea, por haber aceptado el cargo de administrador de la estafeta del mismo pueblo…”. En aquellos tiempos se preferia ser Jefe de Correos a un simple concejal, por lo que se vé.

Aunque no podemos nombrarlos como Administradores Jefes, ya que en sus puestos no se encargaban de Administración ó Estafeta, durante el siglo XIX conocemos quienes se ocuparon de las primeras oficinas de correos, normalmente “carterías”, como fue el caso de Ondara que con anterioridad a 1880, se da cuenta que estaba al frente de la misma D. Daniel Bosch. Este fue cesado, según informaba la prensa, en mayo de 1880 (La Provincia-Alicante), sustituyendolo D. Pascual Soler Mut con un sueldo anual de 250 pesetas.

De Teulada, se nombra en 1886 a D. Vicente Vidal y Almis, como cartero y con la obligación de recoger la correspondencia de la conducción Alicante-Dénia a su paso por la localidad, y entregar y recibir de Benitachell, y todo eso con el haber anual de 500 pesetas. Posteriormente, en el año 1892 (B.O.P. de Córdoba. 19.09.1892), se cita al teulaino D. Juan Moll Ruano, de 47 años, que estuvo sirviendo en el ejército durante largo tiempo hasta conseguir la plaza de cartero de la localidad.

La primera referencia de Vergel la encontramos en el año 1887, con el nombramiento como cartero, a D. Pedro Pérez Salé (enero 1887). De esa fecha aproximadamente es también el cese del cartero de Pedreguer, D. José Pérez Pérez, nombrando en su lugar a D. Miguel Arco Sibera – algunos medios lo citan como Manuel -.

En 1891 se conoce el nombramiento como cartero – no oficial – de Calpe, en la figura de D. Joaquín Sapena Narbó, tras el cual llegaría en septiembre de 1898, la plaza de “cartero oficial” para D. Miguel Bordes Ausina, que estaría al frente de la cartería calpina hasta su fallecimiento en 1927, siendo entonces sustituido por D. Pedro Sala Rodriguez.

Seguramente se nos quedan muchos nombres en el tintero, por desconocimiento de ellos lo más seguro, pero en el trabajo de darle forma a la historia del correo en la comarca, todos y cada uno de ellos tendrán su lugar.

06 febrero 2026

Lo que la prensa nos contó...(87): DE CUANDO OTROS INVESTIGABAN TAMBIÉN EN LAS HEMEROTECAS

 

Lo que la prensa nos contó (87)

PLAGIANDO AL MAESTRO

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

La busqueda en las hemerotecas es siempre una tarea que los investigadores han utilizado para conocer el pasado, para saber algo más de esa historia que se está deseando descifrar y conocer. Es una de las muchas fuentes de las que se nutre el historiador, el investigador ó el simple mortal asioso del saber. Y nosotros, desde IFAC FILATÉLICO, siempre hemos tenido muy claro que las hemerotecas nos iban a aportar conocimientos nuevos, algunos nunca antes publicados, más o menos relevantes, pero que nos van a servir para entender el pasado filatélico que desconocemos. Pero esto de rebuscar en las hemerotecas, no es algo que hayamos descubierto nosotros ahora. Ya hubo quién lo hizo en su momento.

Hoy no nos vamos a adentrar en los periódicos de la época como un viaje que realizamos en primera persona. Hoy lo haremos “plagiando” investigaciónes que en su momento realizaron otros investigadores en la rama de la historia postal o de la filatelia en general. Hoy la referencia la tomamos del maestro, del gran investigador y divulgador filatélico Javier Linares (1), quién como buen periodista, supo indagar en las hemerotecas en busca de esas curiosidades en el mundo del coleccionismo postal.

Primera de las hojas del artículo que firma "Javier Linares" publicada en el revista 
El Eco Filatélico y Numismático (Diciembre de 2012)

La referencia de hoy la encontramos en la revista El Eco Filatélico y Numismático de diciembre del año 2012 (Nº 1213, págs. 18 a 20), en un artículo que el autor titula como “El sello de Correos ha sido protagonista de  románticos episodios”, en el que “Javier Linares”, desgrana algunas “románticas” noticias aparecidas en la prensa de la época, dejando entre ver que algunas de estas noticias bien documentadas, pudieron ser ciertas o simplemente no serlo.

La primera de la que hace referencia habla de una noticia aparecida en el periódico londinense The Times en su edición del 1 de octubre de 1842 (2) en la que se cuenta que “…una joven dama cortejada por un caballero (…) recibió de su tio la promesa de una dote de 3.000 libras, si era capaz de reunir sellos de correos usados por ese valor…”. La cifra de sellos que sumasen esa cuántiosa cifra era algo exagerada: unos 720.000 sellos, por lo que tuvo que apelar a las voluntades de la gente para que “…les hicieran llegar sellos usados recortados…”.

Otra de las noticias descritas en el artículo mencionado, nos regresa al mismo periódico londinense, esta vez en la edición del 6 de octubre de aquel mismo año de 1842, donde se indicaba que “…un caballero había prometido contribuir con 2000 libras a la construcción de una iglesia en el oeste de Inglaterra si se le hacía llegar cabezas de reina (3) en cantidad suficiente…”. Se da la circunstancia, apunta Linares, que este mismo periódico días despues de publicada la noticia, anunciaba que el “reto” se había conseguido con creces y que muchos de los sellos fueron remitidos por “mujeres de alcurnia”, de la alta sociedad inglesa.

El considerado como "Primer" anuncio relacionado con el coleccionismo de sellos

Tal vez la noticia sobre la recopilación de sellos que más ha trascendido y que más veces se ha mencionado, fue aquella publicación aparecida nuevamente en The Times, en su edición del 29 de octubre de 1842 (4), donde una joven, deseosa de recubrir su vestidor con sellos de correos usados “…había logrado reunir 16.000 ejemplares donados por sus amistades...”, pero como la cantidad no le daba para su fin, apelaba para que gente de buena voluntad le ayudaran en tan insólito proyecto, para lo que proporcionaba una dirección de envío.

El autor del artículo que hoy nos trae aquí, Javier Linares (pseudónimo), se centra especialmente en una noticia curiosa que describe con el máximo de detalles. De nuevo la fuente vuelve a ser el periódico The Times (sin fecha concreta de emisión), donde allá por el año 1850, “…una jovencita inglesa menor de edad había solicitado el permiso paterno para contraer matrimonio, el cual tal vez por contradicción con la jóven, le puso una extraña condición (…): antes del 30 de abril de 1850, había que reunir un millón de sellos usados…”. Si ya en su momento a Linares le sorprendió la noticia, hoy nos sigue sorprendiendo aún más. Y la cosa es que más allá del romanticismo que estas publicaciones puedan manifestar, la prensa de la época, tras el anuncio que hizo la jóven en su momento de tan “cruel exigencia paterna”, empezaron a publicar los resultados. Según Linares, “…tan emotiva situación indujo a centenares de personas de buena voluntad a asegurar la felicidad de la jóven enviándole grandes cantidades de sellos…”. Fue tanta la avalancha de cartas que recibió la jóven que la oficina de correos de su localidad, tuvo que contratar los servicios de un nuevo cartero para la ocasión.

D. Joaquín Amado Moya, "Javier Linares" (1935-2020)

Seguramente, mis queridos lectores, estáis todos ansiosos de conocer si la jóven consiguió o no el reto que su padre le impuso. ¡Pues sí! Reto conseguido. La jóven pudo reunir tan descomunal cifra de sellos y se pudo casar. Y según el artículo, la historia parece que estuvo dormida durante varias décadas. Al parecer en el año 1919, la casa donde residía la jóven de la noticia en
Eggiton Haall se puso en alquiler y anunciado en la prensa local, que al ser alquilada, se pudo encontrar en su interior diversa documentación al respecto de esta romática noticia (5). Pero no todo fue tan romático. Este artículo publicado en la revista Stamps Collectors Fortnightly, desveló que realmente la historia fue inventada ya que la joven era – o pretendía ser coleccionista de sellos -, y se le ocurrió el relato para sensibilizar las voluntades ajenas y así reunir cuantos más sellos mejor. ¿Su nombre? Penelope Every, y fue su hija quién desveló la realidad de los hechos.

Al parecer durante años, fue muy frecuente en la prensa inglesa la publicación de estos pequeños artículos solicitando sellos de correos usados, acompañando a la petición, historias de lo más inverosimeles posibles relatadas para que fuesen creibles y obtener los resultados deseados. Con estos artículos, con estas publicaciones que hoy conocemos gracias a las hemerotecas, son muchas las voces que dicen que la filatelia, el coleccionismo de sellos, la iniciaron las mujeres – hemos visto que varias de las protagonistas de estos relatos eran jóvenes inglesas -, pero Joaquín Amado, ó como el gustaba de firmar Javier Linares, piensa y así lo dice, que detrás de tanto romanticismo en torno a los sellos, se escondían padres, tios y otros personajes, cuyo único fin era el de limpiar los sellos para su reutilización. Lo de lavar los sellos, ha existido siempre y de romántico tiene bien  poco.


Notas:

1.     Por Javier Linares, se conoce el pseudonimo que utilizaba D. Joaquín Amado Moya en muchos de sus artículos filatélicos en la prensa especializada. Nació en Linares (Jaen) en el año 1935, siendo periodista de profesión, un gran divulgador filatélico experto en Filatelia Fiscal. En el año 1997 fue elegido como Académico Correspondiente de la RAHFeHp, siendo numerario en el año 2003. Falleció el 17 de octubre de 2020. https://www.rahf.es/member/joaquin-amado-moya/

2.    La noticia apareció en un periódico local de la ciudad inglesa de Salisbury (Wiltshire), y The Times la tomó como referencia.

3.    Cabezas de reina era como coloquialmente se les conocía a los sellos de la época en inglaterra.

4.    Joaquín Amado, en este artículo da como fecha de su publicación el año 1842, mientras que otras publicaciones lo datan en el año 1841, de ahí que sea considerado como el primer anuncio relativo al coleccionismo de sellos, inicio pues de este pasatiempos en todo el mundo.

5.    Un artículo con el título “Jugando con sellos en 1850” fue publicado en la revista Stamps Collectors Fortnightly de fecha 03.09.1921.