31 marzo 2026

Filatelia Temática: UNA REINA PARA EL AJEDREZ MODERNO

 

UNA REINA PARA EL JUEGO DEL “AJEDREZ MODERNO”

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP

El juego del ajedrez es tan antiguo que sus origenes no están del todo claro, como tampoco está claro si definirlo como juego o como deporte de mesa. Para ello hay gustos muy variados. Sus origenes se pueden remontar, según los expertos, a Asia, concretamente en la India, con un juego muy similar que la gente de estas tierras denominaban chaturanga, aunque hay actuales evidencias históricas de que su inicio podría estar situado en algunas regiones de la antigua Persia, allá por el Siglo III a. C. Sea como fuesen sus origenes, hoy en día es un juego establecido en todo el mundo y que practican millones de personas, y viéndolo desde el prisma de la filatelia, cabría que fuese una de las temáticas más prolíferas en cuanto a emisiones se refiere (1).

El temático que se adentra en una colección filatélica, conociendo de antemano el reglamento F.I.P., sabe que desarrollar un tema concreto requiere en todo momento de un conocimiento del mismo que le haga profundizar en aspectos que en ocasiones las emisiones de sellos dedicadas a este tema, no nos los van a mostrar. Aspectos como el conocimiento completo y a fondo del tema elegido, unido a un alto grado de conocimientos filatélicos, aseguraran que el resultado sea el esperado para este tipo de colección filatélica, independientemente si la colección va a competir o meramente se exhibirá en exposiciones no competitivas.

Pero existe en el “Reglamento Especial para la Evaluación de las Colecciones de Temática en las Exposiciones F.I.P.” (2), un apartado llamado “Innovación” (Art. 3.2.3), en el que este se percibirá por la introducción de nuevos temas a desarrollar en el plan frente a otras colecciones conocidas, o bien, la introducción de nuevos aspectos dentro de un tema ya conocido o establecido. Pero también se valorará la aplicación de nuevos enfoques al llevar a cabo el desarrollo de la colección, o incluso una nueva aplicación de material a una colección de, en este caso, el tema ajedrez. Siempre hay que partir de la base que nos diga que el coleccionista temático, ha desarrollado un “Plan” acorde a lo que nos va a mostrar en la colección, y siempre que no sea evidente, “…se debe demostrar claramente la relación entre el material filatélico usado y el tema…” (Art. 3.3. Reglamento Temático F.I.P.).

Sin entrar en apartados posibles para una colección temática sobre el Juego del Ajedrez, nos vamos a centrar en conocer un poco, una de las figuras utilizadas en el actual ajedrez: La Dama ó Reina, figura que aunque pueda parecer que lleva toda la vida en el tablero, se estima que se empezó a utilizar hace tan solo unos siglos, y tras de ella hay una historia – o tal vez leyenda -, que el filatelista temático debe conocer, porque de ello cambiará seguramente el material que vaya a poder utilizar en la colección.

El pasado año 2025, se cumplieron 550 años desde que se creará el conocido como Ajedrez Moderno, una versión del ajedrez que se cuenta que nació en Valencia – y en valenciano -, en relación al poema “Scachs d´Amor” (3), escrito en el año 1475 por los valencianos Bernat Fenollar, Narcís Vinyoles y Francí de Castellví. Este poema valenciano va a describir por primera vez, el movimiento de la Dama ó Reina, figura que se introducía en el juego por primera vez, ya que en las versiones anteriores no existía como tal.

El poema describe fielmente el movimiento que debía hacer esta importante ficha del tablero ajedretista. “…Diu que la reyna vagui axi com tots sino cavall…” (Digo que la Reina mueva como todas (las piezas) excepto el caballo). Y al parecer esta nueva figura introducida en el Ajedrez y que haría de él, un nuevo juego que sigue vigente hasta hoy en día, está inspirada en una de las reinas española: Isabel La Católica. Históricamente hay muchas versiones sobre esto, o podríamos llamarlas leyendas, que nos han llegado. Incluso los expertos y estudiosos del ajedrez, nos cuentan que la “Dama” en el ajedrez no irrumpió con el potencial de juego que tiene hoy en día, y que fue nuestra reina, la que cambió las tornas.

Se suele decir que la reina Isabel La Católica, cambiaría el juego del ajedrez para siempre. Fue la primera gran reina europea, pero en una europa medieval donde el papel de la mujer no era ni por asomo el que podemos pensar. Por eso es fácil de pensar que en el Siglo XV, con el nuevo juego del ajedrez, la figura de la “Dama”, no tuviera la fuerza y poder que tiene actualmente. Y esta misma leyenda nos cuenta que cuando se le presentó el juego a la propia reina esta quedó ciertamente descontenta con el papel que la reina tenía sobre el juego, lo que hizo que se cambiara dicha función, para darle más poder, imitando el poder que ejercía la Reina Isabel La Católica en el mundo, en aquella época.

Si damos por hecho que esto fue así – así nos lo cuentan los que más saben sobre el tema -, ¿debería el filatelista temático introducir material filatélico-postal dedicado a nuestra más poderosa reina, como elemento en una colección temática de ajedrez? La respuesta nos la da el propio reglamento, del que ya hemos hablando anteriormente. Innovación frente a conservadurismo filatélico, nuevos enfoques frente a tradicionalismos. La filatelia temática es tal vez, la clase de filatelia que más amplitud de mira tiene, donde el filatelista junto al reglamento, será quién marque en todo momento el desarrollo de la colección con el contenido que mejor cabida tenga.

Las emisiones postales dedicadas en todo el mundo a la Reina Isabel La Católica, son numerosas, algunas de ellas de una excepcional belleza y un interés filatélico palpable. No se trata pues de dar cabida a todos estos sellos, matasellos y demás material postal existente; pero sí saber elegir que introducir en la colección, recordando que aquello que no sea evidente, tocará explicar porque se utiliza.

El Ajedrez, como tema filatélico y dada su relevancia histórica y social, es un campo inmenso para el filatelista temático. Un juego milenario como este, da la opción al filatelista de esmerarse en un buen “Plan” y un mejor “Título”, sabiendo que investigar sobre el tema, nos llevará a darle mayor amplitud en el contenido. No hay que quedarse en la emisiones postales sobre ajedrez simplemente, porque profundizando en el tema, el resultado será más que convincente.


Notas:

1.       Basta con ver los numerosos catálogos temáticos sobre emisiones postales dedicas al “Ajedrez”, que existen tanto en forma “On-Line” como en publicaciones convencionales.

2.      https://fegasofitematica.blogspot.com/p/reglamento.html

3.      “Scachs d´Amor”, ó traducido “Ajedrez de Amor”, es un poema dentro de una obra titulada Hobra intitulada scachs d´amor feta per don Franci de Castelví e Narcis Vinyoles e Mossen Fenollar, que fue descubierto en 1905 por el sacerdote jesuita Ignacio Casanovas, en la Real Capilla del Palau de Barcelona.

29 marzo 2026

Lo que la prensa nos contó (91)... DIVERSAS NOTICIAS LUCTUOSAS SOBRE EL CORREO, QUE APARECIERON EN LA PRENSA

 

 

Lo que la prensa nos contó… (91)

…Y LA PRENSA NOS SIGUE SORPRENDIENDO

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHp
©Ifac Filatélico

 

Esta sección, en la que revisamos, repasamos y visualizamos noticias publicadas en su momento, algunas hace mucho tiempo, sobre el correo, los sellos y su coleccionismo, y en general todo aquello que atañe a la Filatelia como ciencia y como pasatiempo, cada vez se hace más y más interesante. Una sección en la que desde el prisma de hoy, podemos ver noticias que se anunciaron hace tiempo. Las hemerotecas en definitiva son testigos de cada momento, un conjunto de publicaciones que nos permiten, desde la comodidad del hogar, viajar al pasado. Y en ocasiones ese viaje, es una verdadera sorpresa lo que hallamos.

Las noticias son muy variadas, de todos los temas imaginables, algunos de ellos bien podrían ser razón de una novela o relato novelado. Y si la prensa de la época lo publicó, no vamos a cuestionar en absoluto su veracidad. Seremos simplemente fieles lectores y animados curiosos.

El Pueblo se cansa y hay consecuencias.

El “Diario Constitucional, Político y Mercantil de Barcelona” (Nº 264) en su edición del domingo 21 de setiembre (sic) de 1823 (pág. 2), nos muestra una noticia fechada en Mahón (Baleares) el 6 de agosto de ese mismo año. La noticia habla de una luctuosa situación que al parecer sucedió en una “villa” del Campo de Gibraltar, y que la prensa recoje por haberlo anunciado un barco o buque atracado en el puerto de Mahón procedente de Gibraltar.


Según este periódico, el Administrador de Correos de esta villa de la que no se da más datos que el pertenecer al Campo de Gibraltar, ha sido asesinado nada más y nada menos que por la propia gente de la población. El asunto parece inverosimil y más cuando se prosigue la lectura de la noticia que esgrime las razones de tal macabro y populoso asesinato, al afirmar que lo hiceron por los modos que este oficial de Correos tenía con la correspondencia que debía entregar.

Al parecer, el Administrador de la Oficina de Correos (sin saber de donde) “…a más de proteger la correspondencia de los feotas y descubrir la de los patriotas (…) era muy pancista y amigo de las comodidades…”. Y es que sus formas, el como procedía con la correspondencia, al parecer tenía a sus convecinos en pie de guerra. Este periódico indica que “…despues de recibida la valija, tardaba más de cuatro ó cinco horas en distribuir las cartas…”, pero no por otra razón justificada, sino porque así tenía más tiempo para hacer “…sus picardias…”, que vete tu a saber cuales sería.

Pero amigos mios, llegar a quitarle la vida al pobre cartero por muchas picardias que hiciera el hombre, ya roza el absurdo más divino. Al final ya vemos que “….el pueblo manda…”.

¿Quién fue aquel picaro cartero? ¿De que ciudad gaditana fue cartero? Qué rabia da que la prensa no de todas las pistas necesarias para conocer la historia completa. Si alguien conece detalles de esta historia, esta sección se lo agradecerá.

Tomarse la justicia por su mano.

Nos vamos ahora al año 1878, y a una zona de la provincia de alicante, en el interior, a la localidad de “Muro”, hoy llamada también como Muro de Alcoy. Según relata el periódico de Alicante “El Graduador”, en su edición del día 9 de noviembre de aquel año, se iniciaba el servicio de correos, por medio de coches, entre Alicante y Játiva por Alcoy (1 de noviembre de 1878), servicio que al parecer no a todos los alcaldes por donde pasaba, les agradó en la misma medida.

Muro por entonces disponía de una simple cartería, que ya era mucho para aquella época, y la conducción de este servicio no contemplaba pasar por el interior de la población (la carretera no pasaba por la población), lo que suponía que el encargado de la cartería, tenía que salir cada día a recoger y entregar la correspondencia, las veces que esta pasase. Y eso al Sr. Alcalde de Muro, no le sentó nada bien. Y no se le ocurre otra cosa que ya el primer día del servicio, el citado 1 de noviembre de 1878, salió al encuentro del correo a la misma carretera como señal de protesta, pero la máxima autoridad de Muro, ejerció todo su poder y acudió “… con fuerza armada…”, como cita el periódico.

El propósito no era otro que el de obligar al conductor de la diligencia o carruaje que llevaba la correspondencia y seguramente también pasajeros, para que se desviara de su itinerario, y entrase en la localidad. ¡Ay con el Sr. Alcalde! Esto enfadó al parecer al propio Administrador Principal de Correos de Alicante, que por entonces era D. José Bermúdez de la Corte (estuvo al frente de la Administración Principal de Correos de Alicante entre 1875 y 1881), quién enterado de la situación y de que el Sr. Alcalde continuó con tales tropelías, dicto orden dejando claro la situación.

Hay un refrán español que dice que “…quién la sigue la consigue…”, y según la prensa, el Sr. Alcalde de Muro se salió con la suya; a la fuerza pero se salió con la suya. Al final consiguió que la diligencia entrase en Muro de Alcoy, con el prejuicio que aquello suponía para el buen servicio del correo entre Alicante y Játiva, y las poblaciones por las que sí tenía establecido detenerse, entregar y recoger el correo, y dar un servicio de pasajeros acorde al momento.

No sabemos si la máxima autoridad de Muro, tuvo algún tipo de escarmiento o regañina.

Una mania con final trágico

Cualquiera de estas noticias aparecidas en prensa, de haberlas conocido el gran Alfred Hitchcock, les hubiera sacado buen provecho en forma de serie o película. La historia del correo, está llena de estas historias, peculiares y a veces asombrosas. De esta que vamos comentar, ya tuvimos ocasión de hacerlo en su momento en esta misma sección.

Nos ubicamos en esta ocasión fuera del territorio español. Viajamos hasta la ciudad belga de Amberes donde en el año 1883 tendría lugar un suceso que la pensa al dar la noticia tildó de “chiste”. El periódico alicantino “El Constitucional Dinástico”, en su edición del jueves 24 de mayo de 1883, nos despierta con una noticia en su página 3 con el titular de “El Chiste es original”, y viene a contarnos que hacía unos días tuvo lugar un luctuoso suceso en el que un cartero rural de la ciudad acababa su vida suicidándose. Este hecho podría no ser relevante, si no fuese que tras el suicidio de este funcionario postal, toda la población comenzó a recibir cartas escritas hacía mucho tiempo.

Una cantidad ingente de correspondencia empezó a llegar a su destino. Comerciantes que ya habían cerrado sus negocios recibiendo respuestas a solicitudes que ya ni se acordaban que habían hecho; acreedores, noviazgos que se interrumpieron porque el correo no llegaba, y muchas curiosas cartas que gran parte de la población no esperaba.

La razón, según nos cuenta la prensa, es la manía que tenía el suicidado cartero de almacenar correspondencia sin entregar, mania que llevó a cabo durante muchos años de trabajo en el correo belga. Pero una mania por almacenar correspondencia sin entregar, que al parecer no tenía un fin económico. Simplemente dejó de entregar la correspondencia lo que dio lugar a las autoridades postales a tomar la determinación de, una vez sabido de la situación, dar curso a toda aquella ingente cantidad de cartas y documentos, como si no hubiera sucedido nada más que un simple retraso en su entrega por una manía personal que tuvo alguien que no supo ejercer de cartero.

Cuando el peligro viene de los sellos

Aunque nos pueda resultar sorprendente y a la vista de lo que se ha expuesto anteriormente, esto del correo parece que sea un deporte de riesgo, pero ya con lo que aconteció en 1872, lo podemos afirmar con rotundidad.

Nos encontramos en Inglaterra y la prensa española se hace eco de una noticia publicada por la revista más prestigiosa en lo referente a filatelia que se publicaba en aquellos años: el The Stamps Collector´s Magazine (1863-1874). Según el periódico de la tarde “El Debate”, en su edición del viernes 6 de diciembre de 1872, un médico de la ciudad inglesa de Nottingham, recibió una carta con una firma para él desconocida en la que se le hacía una consulta que debía responder por correo, para lo cual se adjuntaban los sellos para su respuesta. Esta era una práctica habitual en la época, incluso hay noticias al respecto que también se hacía así en España. Hoy podría ser análogamente, esas consultas via whattsapp que se están implantando en los consultorios médicos privados y públicos.

Pues resulta que el médico procedio a dar respuesta a la consulta y para remitir la misiva, utilizó uno de los sellos que iban en el sobre, para cual “humedeció con la lengua” los mismos y los pegó al sobre correspondiente. Al poco de hacer este común proceso para enviar cualquier carta, se empezó a sentir mal fisicamente. Solo había usado uno de los 2 sellos, pero la patología presentada y que pudo contemplar un colega médico, les hizo pensar lo peor. El otro sello, fue remitido para su estudio y observación, y se determinó que el reverso del sello, en este caso los 2 sellos estaban “envenenados”.

Lo sorprendende de la noticia es lo que prosigue, ya que podemos leer que el gobierno británico, garantiza que de sus talleres no salen sellos que no han sido revisados uno a uno. ¿Y como lo hacen? Muy sencillo. Tienen personal dedicado a comprobar el reverso de los sellos, los llamados “palate proof), es decir “…una oficina en la cual, antes de ponerse los sellos a la venta, paladean cada pliego los mismo operarios que los han engomado…”. ¡Con lo mal que sabe esa goma que se usaba (y se usa) en los sellos!

A parecer esto de la goma de lo sellos llevaba de cabeza a muchos países. En Suecia, según nos dice este mismo periódico español en la misma nocitica, “…mezclan a la goma acibar (sustancia muy amarga), con el laudable fin de acostumbrar al público a que jamás los humedezca (los sellos) con la lengua…”.

Cualquier cosa sirve para que no resultes envenedado por culpa de los sellos de correos.

09 marzo 2026

Lo que la prensa nos contó (90)... PELIGRO PARA LOS FILOTELISTAS CON LOS SELLOS DE COLOMBIA

 

Lo que la prensa nos contó… (90)

SELLOS CONTAGIOSOS PARA LOS FILOTELISTAS

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHp
©Ifac Filatélico

Esta sección es verdad que cada vez se pone de lo más interesante, y es porque adentrarse en las hemerotecas en busca de aquello que en su día se contó, se escribió ó se publicó sobre el coleccionismo de sellos, es algo que apasiona, sorprende y motiva además a querer seguir descubriendo como se nos veía a los filatelistas en tiempos pretéritos.

Hoy regresamos a finales del Siglo XIX, aquella época en la que se suele decir que la filatelia en España ya estaba arraigada, ya era una práctica habitual, las primeras sociedades filatélicas ya se habían establecido y empezaba a surgir una serie de publicaciones filatélicas que se perpetuaron, y fruto de este auge, es lógico encontrar numerosas noticias en la prensa de la época. ¡Pero ojo al dato! No siempre esas noticias fueron alabanzas para el filatelista.

De entrada, con la de hoy, el redactor de la noticia no acertó del todo en como había que denominar a los que colección sellos ¿Filotelista? Realmente no se trata de un error. Son muchas las publicaciones de aquellos años finales del Siglo XIX en las que, al coleccionista de sellos se le denomina “Filotelista”. Menos mal que aquello se quedó allá y no llegó a nuestros días.

Pero centrémonos en lo que realmente nos trae aquí. Hemos escogido el periódico “El Correo de Cantábria”, de fecha 1 de mayo de 1895, donde encontramos una breve noticia que arranca con un aviso a los coleccionadores: “…huid de los sellos de Colombia”. ¿Y eso porqué? Sencillamente porque al parecer son “contagiosos”, y que conste que no lo digo yo; lo dice la prensa, la misma que nos llamó “Filotelistas”. Resulta ser que un tal “Doctor Unna”, que dicho sea de paso no he podido encontrar información alguna pero que el periódico avanza que es un “…gran filotelista…”, ha encontrado que algunos sellos procedentes de colombia, llevan consigo una enfermedad llamada “Pudra” – que tampoco he podido descubir de que enfermedad se trata -, la cual ataca al cabello y a los pelos de la barba. ¡Casí na trae la prensa!

Independientemente de si la noticia es algo exagerada o alarmista, o si por aquellos años de auge filatélico en España, algunos periódicos no sabían como crear mala fama a esta ciencia del coleccionismo de sellos, la realidad es que son muchos los estudios y trabajos de investigación que apuntan a que la goma que los sellos llevan en su parte trasera y el tener que humedecerlos para pegarlos a los sobres, conllevaba que se detectaran ciertas enfermedades.

El asunto del reverso de los sellos y las enfermedades, es un tema muy recurrente (1), y darlo a conocer es misión de esta sección, pero ya sabéis que a partir de ahora, los sellos de Colombia, lejos de barba y cabello….¡POR SI ACASO!


Notas:

1.    Para más información: https://ifacfilatelico.blogspot.com/2021/07/la-prensa-de-la-epoca-y-el-reverso-de.html

https://ifacfilatelico.blogspot.com/2021/03/curiosidades-en-torno-al-reverso-de-los.html

07 marzo 2026

Apuntes Filatélicos: REESCRIBIENDO LA HISTORIA DE LA FILATELIA EN LA MARINA ALTA.

 

Apuntes Filatélicos

FILATELISTAS DIANENSES A PRINCIPIOS DE 1900

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP

 

¿Desde cuando se cultiva el coleccionismo de sellos en Dénia, y por extensión en la Marina Alta? Esta es una de las muchas preguntas que siempre nos hemos hecho, con el único fin de conocer los origenes de la filatelia en esta tierra nuestra; pero la respuesta se hace de rogar. Los origenes del coleccionismo de sellos, es decir el origen de la Filatelia como tal, es siempre un dilema. Es lógico que todo comenzara con los primeros sellos ya puestos en circulación, la materia prima del filatelismo.

En España, que los sellos empezaron a usarse en la correspondencia allá por el año 1850, se tiene como referencia  de esos inicios filatélicos a finales de los años 60 ó principios de los 70 del siglo XIX, coincidiendo con la publicación de aquellas primeras revistas filatélicas españolas, aunque el dato no tiene porque estar directamente relacionado.

Si nos sumergimos en la historia de este coleccionismo en la Comarca de la Marina Alta, desde hace un tiempo sabemos en los años 30 y 40 del siglo pasado, empiezan a encontrarse alguna referencia sobre ciertos personajes que cultivaron de una u otra forma el coleccionismo postal, dejando su propia impronta para la posteridad. Las hemerotecas por ejemplo, nos hablan del pegolino, D. Juan Torres Sala, gran coleccionista y estudioso de los insectos, pero también un filatelista notable con una colección que le llevó a participar en aquellas grandes exposiciones filatélicas que por entonces se celebraron en España. Incluso llegaría a presidir en el año 1932, la Sociedad Valenciana de Filatelistas (SOVAFIL), decana de la filatelia española, fundada en el año 1900, y que por aquellos años se encontraba entre las más prestigiosas y representativas del filatelismo español de principios del Siglo XX.

A esta misma sociedad filatélica, y por la misma época que Torres fue su presidente, estaba inscrito como socio el dianense D. Joaquín Osset Merle, maestro y militar, de familia procedente de Burdeos (Francia) y establecida en Dénia con una gran vida social en la zona. Nació en el año 1893 y su vida acabaría en el frente de Teruel, con tan solo 43 años de edad, por lo que su vida filatélica también debió de ser corta pero intensa, como lo fue su pasión por la enseñanza.

Hasta la fecha estan eran las referencias más antiguas de actividad filatélica en la comarca ó al menos con protagonistas locales. Ahora sabemos mucho más y con un retroceso en el tiempo importante. A través de algún anuario, hemos podido constatar que ya hubo filatelistas en Dénia a principios del Siglo XX. Concretamente los datos aparecen publicados en el “Anuario Filatélico de España y Portugal” del año 1903 en el cual se nombran a 2 coleccionistas de sellos residentes en Dénia.

Los datos aportados no es que sean sustanciales, pero al menos sabemos que a principios del Siglo XX, el coleccionismo de sellos estaba vigente en Dénia. Así encontramos que Antonio Botella y Manuel Pelegrí, aparecen como filatelistas en este anuario, que no era otra cosa que una publicación en la que se aportaban los datos de coleccionistas de toda España – en este caso de Portugal también -, y que servía como nexo de unión entre ellos, aunque no en todos los casos aparecen la dirección para un posible intercambio epistolar. De Antonio Botella, el anuario no aporta más datos que el nombre y el apellido, pero de Manuel Pelegrí, nos dice ademas que vivía en “…Calle del Mar nº 12…”. Por el primer apellido y su nombre, bien podría tratarse de D. Manuel Pelegrí Palop (Dénia 1883-1946), padre del escritor y maestro dianense D. Manuel Pelegrí Román, autor del libro “Trazos de mi Tierra. Estampas de la ciudad de Dénia” (Valencia 1954).

Este hallazgo que de alguna forma viene a engrandecer un poco más la historia de la filatelia en la comarca, y aunque no nos aporta la información relevante para poder afirmar categóricamente que en la Marina Alta se cultiva el arte del coleccionismo de sellos desde tiempo inmemorial, si nos ha hecho indagar en otros “Anuarios” que se publicaron incluso con anterioridad al esmentado. Así tenemos el “Anuario Filatélcio de España y Colonias” del año 1898 (Málaga 1897), en el que no aparecen los nombres de nuestros 2 dianenses, detalle que no tiene porque indicar que a finales del siglo XIX, no se interesasen por los sellos y su coleccionismo ya que estos anuarios en ocasiones no publicaban los datos de todos los filatelistas existentes, sino más bien el de aquellos así lo requerian.

El mencionado anuario del que hemos podido extraer esos datos para la historia filatélica de la comarca, se editó en Barcelona, y aunque estaba a la venta para cualquier filatelista que se preciase de tenerlo, se solía regalar junto a la suscripción anual a la revista “El Filatélico Español”, publicación de la Sociedad Filatélica Catalana, y cabe incluso que el listado que en su interior aparece, población a población, con todos los detalles esmentandos, sean incluso de los propios suscriptores a la revista. Hay que pensar que llevar a cabo la tarea de coleccionar sellos en una época como aquella – mediados del Siglo XIX – principios del XX -, no debió ser tarea fácil salvo estuvieras suscrito a alguna publicación periódica de índole filatélico. En el propio saluda que se puede leer en la revista, el autor del anuario deja claro su intención de repetir la experiencia para el año 1904 indicando que, “…si nuestros favorecedores nos remiten dichas hojas rectificadas, con las omisiones que involuntariamente hayamos podido cometer, tendremos sumo gusto en anotarlas en el que próximamente publicaremos…”.

Estos nuevos datos los añadimos a los ya conocidos y mencionados con D. Juan Torres Sala y D. Joaquín Osset Merle, así como al hecho de que en la década de los años 60 del pasado siglo, Teulada y Gata tuvieran el placer de ser las primeras en organizar una exposición filatélica en la comarca – no se conocen datos anteriores -. Esto sería en el año 1967, e incluso en el caso de Teulada, organizada por una entidad que llevaba como nombre “Grupo Filatélico Teuladense”, del que no se sabe mucho más, pero del que tendremos que empezar a indagar junto a estos 2 dianenses, Botella y Pelegrí, que a principios del Siglo XX, ya tuvieron el placer de vivir la filatelia intensamente.