10 febrero 2026

Lo que la prensa nos contó (88).... CARTAS FUERA DE VALIJA QUE SI SE PODÍAN MANDAR

 

Lo que la prensa nos contó… (88)

CONTRABANDO EN EL CORREO

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

¡Lo que uno aprende con el solo placer de leer! Hoy volvemos a revisar algunas revistas antiguas para obtener cierta información relativa al correo, su gente y su historia, y de repente un titular – llamativo eso sí -, reclama mi atención: “Contrabando en la correspondencia”. Si el titulo ya es llamativo, su contenido aún lo es más.

El artículo, que firma un tal Eduardo Moreno Rodríguez – sin más señas -, es extenso en su contenido y muy interesante en su continente. Estamos en el año 1919, y en mis manos frente a mis ojos, un ejemplar de la revista “El Cronista de Correos”, Nº 917 de fecha 25 de abril (páginas 3 y 4). A lo largo del texto, el autor, hace una reflexión de porque la correspondencia solo se puede transportar a través de “Correos”; o dicho de otra forma, ¿porque ha de ser ilegal el transporte de correspondencia por parte de “otros” que no sean el ente postal correspondiente? Muy buena la reflexión.

Detalle de una parte del artículo publicado en la revista "El Cronista de Correos"

Sabemos que el tema del correo fuera de valija, es algo que se ha practicado desde tiempos inmemoriables, basta con ver la magnífica colección del Académico de la RAHFeHp, D. Eugenio de Quesada, “El Correo sin correos”, o el libro fruto de esa colección del mismo título y autor, editado por la Sociedad Filatélica de Madrid (2023), para darnos cuenta de que mandar una carta a través de un amigo o alguien que fuese en esa dirección, ha sido siempre una práctica habitual. Pero este artículo que hoy nos trae a esta sección, nos aporta unos datos que un servidor desconocia, aunque no puedo afirmar que sean del todo ciertos, tal y como los apunta el Sr. Moreno Rodríguez.

A través de la revista “El Cronista de Correos” (Nº 917), se nos dice algo que parece de ley: “…el estado es el único que puede transportar las cartas y tarjetas postales, para lo cual ejerce un monopolio…”. Esto parece que era entonces, porque hoy en día esa afirmación carece de fundamento alguno. El monopolio se va derrumbando. Pero nos aporta unas excepciones – que yo desconocía – y muy interesante:

·       Las cartas de presentación abiertas y llevadas por los propios interesasdos.

·       Las que circulen entre 2 localidades que no tengan servicio de Correos.

·       Las que se envien por medio de una persona perteneciente a la familia del remitente ó que esté a su exclusivo servicio.

·       Las que circulen por el interior de las poblaciones.

·       Las que cambien las Empresas de ferrocarriles o navieras, siempre que se refieran exclusivamente a su servicio y sea transportada por ellas.

·       Las que, procedentes de una población donde no haya sellos de Correos, se lleven para franquearlas, o las que habiendo circulado ya por el servicio postal, sean conducidas a otra parte.

Es una pena que estas afirmaciones que leemos, no lleven consigo una referencia que nos haga ver que se trata realmente de normas o normativas que se publicaron en su momento para la conducción de la correspondencia. Porque, ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿Realmente existieron estas excepciones a la conducción de la correspondencia fuera de valija? ¿A partir de que momento? Sin duda, son muchas las preguntas que nos surgen tras la lectura de este amplio artículo, que seguramente algún día descubriremos que parte es real y cual simplemente una ficción.

Portada del libro de Eugenio de Quedasa "El Correo sin Correos" (SOFIMA 2023)

El Sr. Moreno Rodríguez, debió ser trabajador del gremio de Correos, lo que acontinuación nos cuenta. Relata que el contrabando postal, es decir la conducción de la correspondencia fuera de valija, en 1919 era algo cotidiano. Así describe que “…nosotros hemos visto en San Sebastián ir diariamente a Hendaya un individuo cargado de cartas para Francia; cada una de ellas debía haber sido franqueada con 25 céntimos, pero una vez en la vecina República queda reducido el franqueo a 10 céntimos por carta, que es la tarifa interior en Francia…”. Y cita además que no solo sucede en Hendaya, sino que hay otras localidades fronterizas en las que se siguen estas pautas.

No deja de ser una curiosidad más en la historia del correo en España, y una vez más, nos lo contó la prensa de la época, esta vez en forma de una revista especializada en la que vamos conociendo detalles muy interesante.

Por el mero placer de leer, es como vamos aprendiendo de aquello que nos motiva.

Detalle de la colección de E. de Quesada con la magnífica pieza "Con amigo" que va remitida desde Guadalest.


No hay comentarios:

Publicar un comentario