sábado, 30 de mayo de 2015

UNA ÉPOCA EN LA QUE LA FILATELIA TENIA OTRO SENTIDO.



Una carta, un comentario…

UNA ÉPOCA EN LA QUE LA FILATELIA TENIA OTRO SENTIDO.


Por José Ivars Ivars. Fasfilcova

Hubo una época, que parece lejana pero que no lo es tanto, que la filatélia se vivía distinta, diferente, y se llevaba a límites insospechados. Y todo ello se puede percibir con solo leer la carta que hoy les presento y que con ella iniciamos esta nueva sección, que abrimos a compañeros de afición que quieran colaborar en esta, aportando su granito de arena a la sección.
                             
Puede que a muchos todo esto les vaya a sonar un tanto a “chino”, bien por la juventud, ó bien porque no han vivido esa faceta del coleccionismo postal que, como dije antes, no hace mucho, se vivía en plazas, entidades filatélicas y demás, donde términos como “colección mundial” ó “sello por sello”, eran de lo más habituales y que hoy ya se han perdido en el amplio glosario filatélico.
 
Carta dirigida a D. Fernando Cabrera Albou
Ojeando parte del archivo que año tras año hemos ido recopilando, me encuentro con un carta (sin el sobre), que pude recuperar del archivo que tenía el filatelista benissero D. Fernando Cabrera Albou (1), de la que rescato esta que os presento que me ha parecido singular y muy nostálgica por su contenido. La carta la remite D. Manuel Rubio Verdú, funcionario del Ayuntamiento de Alicante, y que como vemos comparten afición. La carta esta fechada el 21 de diciembre de 1973, y al parecer este intercambio epistolar entre ambos se inicia por mediación de otro colega del Sr. Cabrera, y que por aquellos años y décadas anteriores, la correspondencia entre filatelistas era de lo más habitual, y yo apuntaría que necesaria para el desarrollo de una colección.
Detalle de la carta
Actualmente, y con ello no quiero decir que no se practique en absoluto, lo del intercambiar sellos como antaño ya casi no se practica, tal vez porque ha caído en desuso el ponernos delante de la cuartilla para escribirle a un colega de afición y mandarle unos sellos repetidos que el te recompensará a la vuelta del correo. Este proceder que se usaba antes, ha unido a millones de coleccionistas en todo el mundo, en definitiva la esencia de la filatelia.

Prosiguiendo con la carta, vemos que el Sr. Rubio se define en su presentación como un coleccionista que “Colecciona mundial”; si, habéis leído bien: MUNDIAL, cualquier sello que hasta aquella fecha hubiera visto la luz. Y no es que por los años 70 del siglo pasado las emisiones fuesen pocas, era más bien “imposible” de conseguir, pero era más fuerte la pasión que despertaba este coleccionismo, que los retos insuperables que algunos ni se planteaban. Os puedo asegurar porque visité en muchas ocasiones su despacho, que D. Fernando Cabrera no coleccionaba todo, pero pocos paises se le resistían.

Pero la carta nos aporta más detalles de hasta que punto llevaba esta generación de filatelistas, su pasión por el sello postal. El Sr. Rubio en su concisa carta, le indica al Sr. Cabrera su horario de trabajo, dado que era habitual por su trabajo que D. Fernando visitará asiduamente Alicante, y todo ello con la intención de iniciar una serie de intercambios en los que ambos salieran beneficiados. Pero la pasión por los sellos iba tan allá, que el Sr. Rubio tenía, según sus palabras, “…unas libretas” en el cajón de su mesa, refiriéndose a libretas de sellos repetidos que antes los coleccionistas “hacíamos” y que llevábamos allí donde sabíamos que podría haber intercambio, pero llevarlas al trabajo por si acaso, es algo que nunca había oído. ¿Os imagináis llevarnos hoy en día los “repes” al trabajo para si se da la ocasión hacer unos intercambios? Sin duda es impensable hoy en día, pero ya vemos que en otros tiempos la afición movía montañas.
 
Detalle de la carta
Otro detalle de los que hacía tiempo no oía mencionarlo, tal vez porque lo del intercambio entre colegas lo hemos ido dejando poco a poco, es cuando el Sr. Rubio le matiza al Sr. Cabrera, que el intercambio será “…sello por sello…”. Si, una forma habitual sobre todo con coleccionistas que disponían de gran cantidad de sellos repetidos y que para evitar la ardua tarea de tasas cada sello, optaban por la sencilla forma de tu me das 50 yo te dejo coger 50.

Como vemos este tipo de documentos, estas cartas enviadas entre coleccionistas nos desvelan formas de actuación frente a un clasificador, nos reviven a unas décadas en las que escribirse ó cartearse era algo que hacíamos casi a diario, y que daba sentido a un coleccionismo que llamamos FILATELIA, y que según su significado etimológico, proviene del Griego philos (amigo/amor) y telos (tributo). En muchas ocasiones he oído nombrar a la filatelia como “una sana enfermedad que une a muchos millones de personas en todo el mundo”….¡Y cuanta razón llevan!







(1) D. Fernando Cabrera Albou, era tío de mi madre y el responsable de que en mis venas, corra sangre filatélica. Además fue el pionero que instó a constituir en Benissa una Sociedad Filatélica.

2 comentarios:

  1. No había mayor alegría que abrir el buzón y ver alguna carta .Te carteabas con gente de los 5 Continentes y las cartas llegaban a su destino.Estos amigos filatélicos van desapareciendo y hoy en día con las políticas de las Administraciones de Correos apenas quedamos "cuatro gatos"

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  2. Angel, cuanta razón tienes, y me alegro si mis palabras sirven para que los filatelistas de esta generación, sepan que hubo una época donde el filatelista era filatelista en todo su significado.

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