lunes, 27 de julio de 2015

LOS PRIMEROS EN FILATELIA



LOS PRIMEROS EN FILATELIA

Por José Ivars Ivars.
Agrupación Filatélica de Calp

Penny Black. Primer sello del mundo.
Cuando algo se consolida en el tiempo y alcanza la popularidad mundial que tiene el hobby de la filatelia, que reúne a millones de seguidores en este planeta, el echo de haber sido “…el primero en algo”, es una etiqueta que a todos gusta, y cuya lucha por demostrar ese peldaño alcanzado, ha llevado a estudiosos e historiadores a derramar mucha tinta en forma de artículos y trabajos literarios, para aportar quienes fueron los primeros en la Filatelia.

Sin aportar nada nuevo, pero con la intención de agrupar algunos datos de esos comienzos en este coleccionismo, veamos pues esos “primeros” en la Filatélia. Tengamos en cuenta, que con la invención y puesta en circulación de aquel pequeño pedazo de papel engomado en la mañana del 6 de mayo de 1840 en Inglaterra, no solo se llevo a cabo una revolución postal considerable, sino que nacía un coleccionismo, una afición que tenía todo un camino por descubrir, camino que con el tiempo se fue allanando.

Así pues tenemos que, como es sabido, el título de “Primer sello postal del mundo” se le otorga al Penny Black inglés, nacido el 6 de mayo de 1840, con lo que desde ese momento se creaba el “pago previo” en los envíos postales y nacía pues el elemento principal en el hobby de la filatelia. Estudios posteriores, han demostrado que, incluso muchos países ó regiones, ya tuvieron e incluso usaron ideas parecidas al Penny Black para su correspondencia, pero nadie discute a estas alturas que el primero fue inglés.

Fotografía del Dr. J. Edward Gray. Primer coleccionista
Con los primeros sellos en circulación y la incorporación progresiva de nuevos países a la idea de pagar previamente el remitente el envío de las cartas (España 1850), nace esa curiosidad innata que tiene el hombre de coleccionar ó guardar todo aquello que cae en sus manos ó le produce interés, y que podemos denominar “coleccionismo”, y fue un anuncio en el periódico ingles “The Times” de 1841, el que dio el pistoletazo de salida a esta común afición que tenemos: La filatélia. El anuncio solicitaba que “….se le mandasen los sellos usados que se recibían de las cartas….”, y aunque el anunciante en aquel momento fue un señor londinense anónimo, hoy sabemos pues que se trataba del Dr. John Edward Gray (1800-1875) (1), Zoólogo del Museo Británico y un gran aficionado al coleccionismo en general, que sintió es vena de recopilar los escasos sellos que iban circulando, guardarlos y estudiarlos, y con ello se convirtió en el “Primer coleccionista de sellos del mundo”. No penséis, que no fue tachado de “loco” por sus coetáneos, recibiendo muchas burlas por la simple locura de querer “coleccionar los sellos YA USADOS, que le iban enviando”.

En lo que respeta a España, el dato del primer coleccionista de sellos reconocido ó del que se tenga constancia fiable la encontramos en la figura de D. Santiago Saura Mascaró (1818-1882), profesor y catedrático catalán de Historia, así como un gran coleccionista de “todo” como él venia a denominarse. Fue Presidente del Ateneo Barcelonés y un insigne personaje de la época.

Sello dedicado al coleccionista J. B. Moëns
Con el nacimiento de esta afición, el mundo del sello y su coleccionismo empieza una evolución imparable, y con ello empieza un comercio filatélico, que hasta entonces ni existía ni era necesario, y aquí si encontramos ciertas discrepancias según los autores consultados a la hora de otorgar la medalla de “primero”, por lo que encontramos que algunos mencionan a Stanley Gibbons como pionero en un comercio especializado, empezando sus primeros contactos con los sellos en 1856 (2), pero son la mayoría quienes dan el mérito de ser el “primer comerciante del mundo”, al belga Jean-Baptiste Moëns, quien comienza a vender sellos en 1852, cuando en el mundo solamente existían en circulación alrededor de 230 sellos diferentes. Sin duda su visión de un comercio en alza pero sin una base establecida, era amplia y Moëns aventuraba ya el auge que el comercio filatélico iba a tener en el futuro.
Postal emitida en recuerdo de J. B. Moëns

Para nuestro país, el honor de ser considerado el “1er Comerciante filatélico español”, recae en D. J. Mongue Fuentefría (Málaga 1864 – Barcelona 1950), que regentaba el Comercio J. Mongue, quién inscribió su comercio en la Delegación de Hacienda de Barcelona con la especialidad de “vender sellos usados para coleccionistas”, pero al no existir dicho epígrafe en la época, lo registró el 1 de noviembre de 1896 como “librería y otros efectos usados”. No obstante, algunos autores e historiadores, dan a D. José María Vergés de Cardona, el título de “Primer Comerciante filatélico español” quién se estableció en Barcelona en 1854 (de él hablaremos más adelante).

La catalogación de los sellos, sí es un tema muy difícil de definir cual ó quién fue el “primero”, que editó un catálogo de sellos mundiales, si bien todo nace a través de unos simples listados que algunos comerciantes empiezan a confeccionar, en base siempre a los sellos de los que tenían constancia ó noticias de su existencia. Así pues, y en este grupo encontramos al francés Françoisa Berger-Levrault (3), quién en septiembre de 1861 sacó su primera lista de sellos (imaginaros por un momento como seria de extenso esa lista); esta idea gustó tanto que, nuevamente J. B. Moëns, mejoró la idea del catálogo inicial, y en el año 1862, crea “el primer catálogo de sellos del mundo”, siendo corregida esa primera edición incluso ese mismo año,  mejorándolo respecto al primero.

Portada 1er Catálogo del mundo.
Para nuestra filatelia, la autoría del primer catálogo de sellos, ó más bien “manual filatélico”, confeccionado en nuestro país, es obra de D. José María Verges de Cardona, una obra de 138 páginas impresas en 1864 (4).

Con todo ello, a la filatelia le quedaba algo por hacer: divulgar este coleccionismo, novedoso en la época, en busca de nuevos adeptos. Y ello se conseguiría creando revistas especializadas que hablen de las emisiones de sellos y su coleccionismo. A nivel mundial la “primera revista filatélica”, fue la londinense “The stamps Collecter´s Monthli Advertiser”, que apareció el 15 de diciembre de 1862 (5), A esta le seguirán muchas otras en todo el mundo, y los archivos nos dicen que la “primera revista filatélica de España” fue “El indicador de sellos”, revista editada en Madrid, cuyo primer número vio la luz el 15 de julio de 1870. Desgraciadamente solo se publicó ese número por lo que además de ser la primera, también fue la que menos tirada de números tuvo.
Portada 1ª Revista Española. Nº 1.

Y ya terminamos este artículo en el que hemos rendido homenaje a “Los Primeros en Filatelia”, hablando de las primeras sociedades filatélicas que se crearon, esos grupos de aficionados al coleccionismo postal, “locos” de los sellos como tacharon al Dr. Gray cuando tuvo la brillante idea de iniciar el coleccionismo, y que sin estas entidades “culturales” y “filatélicas” la Filatélia no hubiera tenido futuro alguno.

A nivel mundial, no hay duda alguna que la “primera sociedad filatélica” que se creó fue la “The Philatelic Society London” (posteriormente Royal Philatelic Society of London), que arrancó su andadura el 10 de abril de 1869.

En lo que respeta a nuestro país la cosa ya no esta tan clara y se complica un poco más. La información constatada no aclara mucho a quién darle este “galardón” de primeros. Así pues tenemos varias ciudades pugnando por tener esa etiqueta de fundadores, primeros ó decanos de la filatelia española. Por orden de fechas obtenidas en los diversos trabajos cotejados y estudiados, tenemos por un lado el “Centro Filatélico de las Palmas de Gran Canarias” que se creó en 1879 (6), le sigue el “Grupo Filatélico de Tenerife” constituido en 1882, la “Sociedad Filatélica de Sevilla” que inicia su cometido en 1895 (7), y por último la “Unión Valenciana de Filatelistas” (actualmente Sociedad Valenciana de Filatelistas SOVAFIL), que se constituyen el 6 de mayo de 1900, día y mes coincidente con el de la emisión del primer sello del mundo.
Dr. Luis Reig.

De entre todas, son los valencianos los que consideran que su entidad es merecedora de llamarse “Decana de la filatelia española”, puesto que ha sido la única que desde su constitución en 1900, no ha detenido en ningún momento su actividad filatélica y asociativa, en cuando que las otras ó bien han desaparecido, ó han parado su actividad durante largos periodos de tiempo.

Como vemos un tema que merece un estudio más a fondo, con aportación de nuevo datos, para conocer mejor a esos coleccionistas, pioneros y valientes todos ellos, a los que los filatelistas actuales, les debemos mucho.








(1)  Algunos autores lo mencionan como Sr. John Edward Grey.
(2)  Enciclopedia dei Francobolli. Flavio Apallonio. Florencia 1968. pag. 699.
(3)  Otros autores citan al francés A. Potiquet, como autor del 1er catálogo de sellos, en el mismo año 1861.
(4)  Filabo. Catálogo de sellos 1850 – 2008. Especializado enciclopédico. Barcelona.
(5)  La palabra “filatelia” como tal, no fue usada por primera vez hasta 1864, en un artículo de la revista “Le collectioneur de timbres-poste”, firmado por Herpin (15.11.1864). Revista nº 4.
(6)  Libro “Grupo Filatélico y Numismático de las Palmas 1948-2014.
(7)  www.correos.es. Información sello emisión “Día del sello 2007”.

Bibliografía consultada:

*      BOLETÍN EXPOSICIÓN NACIONAL DE LITERATURA FILATÉLICA. Madrid 1993.
*      CATÁLOGO DE SELLOS 1850 – 2008. ESPECIALIZADO ENCICLOPÉDICO. FILABO. Barcelona.
*      BIBLIOTECA A. FILATÉLICA DE CALP.
*      ARCHIVO AUTOR.

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