sábado, 3 de octubre de 2015

Una carta....un comentario. LA CARTA TASADA.



Una carta…un comentario.

LA CARTA TASADA Y LA SIMPATIA DEL SR. CARTERO.

AGRUPACIÓN FILATÉLICA DE CALP


Por la naturaleza de nuestra afición, la relación con los carteros y carteras de todo el mundo, ha sido, es y será siempre muy cordial rozando la admiración en mayúsculas por su trabajo, que cuando está bien hecho, aporta al coleccionismo de sellos, un material singular, digno de estudio y admiración.


Lo cordial del trabajo de los Carteros, especialmente antaño cuando siendo otros tiempos las cartas circuladas tenían otro carisma, nos lleva a comentar hoy, esta pieza, en esta sección de nuestro Blog “una carta…un comentario”. La carta en sí ofrece la singularidad de haber circulado sin sello y ello nos lo refleja tanto el matasellos fechador circular de salida y la marca TASA que vemos en el frontal de la misma. La normativa era clara al decir que “….las cartas sin sellos se entregarán al destinatario, tasándolas según corresponda, y siendo el mismo quién abonará la cantidad adeudada…”. Y no hay síntoma alguno de que hubiera sello y se desprendiera antes de ser entregada.

La carta es remitida desde Zaragoza a Benissa (Alicante), y lleva un fechador circular de salida que indica 1.oct.1962. La carencia de sello dio lugar a que sea incluyera la marca “TASA” en color azul y la indicación manuscrita de “2 Ptas.”, que es el doble del valor de franqueo para esa carta, según la tarifa fijada por Decreto de Presidencia del Gobierno de 24.04.1959 (BOE del 29), y que estuvo en vigor hasta 1963, con una tarifa de 1 Ptas., para envíos de hasta 100 gramos para dentro de España.

Como hemos dicho, las cartas tasadas con dirección de envío eran entregadas al destinatario, siendo este quién efectuase el pago de la Tasa que se le aplicará, pero en el caso de esta carta que hoy presentamos, la curiosidad reside en la anotación manuscrita que el Sr. Cartero hizo en el momento de la entrega, entendemos que porque el destinatario no estaría en su casa y no pudo decírselo de voz, y que dice así: “…Ruégole pase por correos para pagar dos pesetas…”- No hemos encontrado normativa al respecto de cómo se le debía de comunicar al destinatario que debía de hacer frente a la tasa aplicada, pero si hemos podido comprobar en algunos foros de carteros, que estos si el destinatario se encontraba en casa, se lo cobraban directamente y al llegar a la oficina compraban el correspondiente sello que colocaban en el impreso correspondiente, ó bien el destinatario pasaba por la oficina de correos y hacia el pago en metálico ó en cheque, ó si se disponía de máquina de franquear (Franquígrafo), se colocaba un franqueo mecánico sobre la carta, con el valor de lo tasado. Fuera como fuese, en esta ocasión, el cartero fue amable y tuvo a bien y se permitió el lujo de escribir sobre la carta, con amables palabras, para que el destinatario supiera que hacer.

Sobre el porque de la falta de sello en la carta y de que esta circulase sin sello hasta destino, podríamos hacer muchas conjeturas, desde el olvido casual de incluir un sello en la correspondencia por no tenerlo a mano, hasta la intencionalidad de que la carta circulará sin sello, a riesgo de que esta no fuera entregada, aunque por la cantidad de cartas “Tasadas” consultadas creemos, no era tan extraño que bien por falta de sello ó bien por insuficiencia en el franqueo, estas con el buen hacer de los Sres. Carteros, llegaran a su destino. Pero observando bien la carta y viendo el remite, podemos deducir sin temor a equivocarnos, que la carta circuló sin sello por aquel “bulo” que circulaba, en especial con los que tiempos atrás hicimos la mili, de que estando sirviendo a la patria, las cartas las pagaba el estado, pero nada más cierto que eso; un bulo irreal que se uso y no poco. Y decimos esto porque el remite nos dice que, la carta la envía A. Ibáñez, que al parecer estaba destinado en el Regimiento Pontoneros (1) de Zaragoza, como Policía Militar. Vease pues las iniciales abreviadas que encontramos en el remite, tales como Rt (Regimiento) y PM (Policía Militar). Si fue así, podemos entender el porque de la falta de sello, que de todos formas, tuvo que pagar el familiar que la recibió, y con ello se evaporaba el bulo de “paga el estado”.

La carta, si nos ponemos a estudiarla más, posiblemente nos daría mucha más información. Ese es el atractivo de la filatélia que unido al gran trabajo que hacen los carteros, nos deparan de vez en cuando piezas como esta. Lástima que hoy ya, con los nuevos avances en el sistema de franqueo, son cada vez menos las oportunidades de encontrar este tipo de misivas.

¡Una carta es aquello que nos trasmite y nos quiere trasmitir! Solo hay que ver el mensaje.






(1) Regimiento de Pontoneros y Especialidades de Ingenieros nº 12, actualmente en Monzalbarba (Zaragoza).

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