martes, 25 de julio de 2017

HABLEMOS DE MAXIMOFILIA. Nueva Publicación

HABLEMOS DE MAXIMOFILIA


YO    MAXIMOFILIA

POR JOSÉ IVARS IVARS
SOCIO ASEMA/PRESEIDENTE A. FILATÉLICA DE CALP



Tarjeta Máxima Efigie y Pirámide
Con matasellos circular de la ciudad de El Cairo
Todos cuantos conocen al filatelista, saben que de por sí, su pasión por el coleccionismo postal, le lleva a ser un personaje meticuloso, cuidadoso con los detalles, casi rozando la perfección en cuanto a lo que hace, porque así será la única forma de conseguir darle vida al sello postal una vez este ya no servirá para el motivo para el que fue creado. Pero además podemos añadir que el ó la filatelista, será un coleccionista estudioso de aquello que tenga entre sus manos, siempre en búsqueda de esa información que directa ó indirectamente, se logra encontrar de una emisión postal, de un sello y su entorno ó circunstancias, etc.

Dentro de la misma Filatelia, existen muchas y diversas modalidades, y bien si se lleva a la práctica una solamente (especialización) ó bien si se cultiva el arte de ser filatelista de varias de ellas, todas y cada una de estas modalidades van a resultar interesante para quién las contemple, y apasionante para quien las coleccione.

Dentro de todas estas modalidades filatélicas reconocidas por la F.I.P., nos encontramos con la que conocemos como “Maximofilia” (1), y que como su nombre muy bien describe, se trata del coleccionismo y estudio de la Tarjetas Máximas, siempre y como en todas las modalidades F.I.P., ateniéndose a un Reglamente propio que guía al coleccionista en su trabajo.
 
Preciosa Tarjeta postal con sello de época
en su anverso y matasellos circular de ALEXADRIA
NO ES UNA TARJETA MÁXIMA

 Quién no conoce los entresijos que se vuelcan entorno al coleccionismo de Tarjetas Máximas, desconoce por completo, lo que este coleccionismo encierra, y muy especialmente lo que este coleccionismo puede llegar a ofrecer a sus coleccionistas. Si bien todos y cada uno de los filatelistas hemos dicho que será una persona muy estudiosa, es el maximofilista (2), el que sin lugar a duda va a tener que estudiar con mucho determinación toda aquella pieza que quiera añadir a su colección. Ya no nos valdrá simplemente saber del sello ó más bien el motivo del mismo. Para el filatelista, serán importantes:

1.    La emisión del sello.
1.1.            Fecha de Primer día de Circulación.

1.2.          Validez postal de la emisión.

1.3.         Características propias del sello (Impresión, dentado, etc.)

2.    El matasellos (Obliteración).

2.1.    Matasellos a utilizar en la confección de la Tarjeta Máxima (T.M.) atendiendo al lugar más adecuado según los Reglamentos F.I.P.

2.2.      Tipos de matasellos y sus diferentes periodos de uso.

3.    El motivo ó motivos del sello.

3.1.   Se ha de estudiar muy detenidamente cada motivo con el que se confeccione la T.M., porque ese estudio da pie a saber que matasellos es el más adecuado para tener una perfecta T.M.

3.2.  El maximofilista especialista, profundizará en cada motivo para poder conocer cualquier detalle del mismo que le ayude.

Con lo dicho, y para aquellos que son profanos en esto de la Filatelia, se debe entender que la Maximofilia (3), es esa modalidad de coleccionismo filatélico en las que, siendo el sello el elemento principal, se confeccionas tarjetas donde el coleccionista busca la “triple” concordancia: Motivo, lugar y tiempo, que vendrán definidos por el sello, la tarjeta postal ilustrada y el matasellos.

Conocer el sello:

Conocer el sello es algo innato en el filatelista. Por naturaleza propia nuestra, cuando un sello cae en nuestras manos, la inercia nos lleva a saber más, conocer el porqué, y eso en el maximofilista se acrecienta al tener que aportar toda la información que del sello sea posible conocer, especialmente, el dentado, sistema de impresión, fecha de primer día de circulación, etc. Al final, todo esto es esa tarea que como coleccionista de sellos, debemos y tenemos que conocer.
Pero otra de las cosas en las que vamos a fijarnos antes de ponernos a realizar nuestras propias T. M., es el motivo que aparece en el sello. Y no nos referimos a la conmemoración por la cual el sello sale a la luz, que también será relevante como después veremos, sino la imagen que el ente postal ha usado según sus propias políticas de emisión. Porque esa imagen, la que lleve el sello, será la que nos determinará que postal ha de conseguirse para darle al conjunto la validez exacta que requieren los reglamentos (4).

Ejemplo de uso de una postal antigua con una emisión Moderna.
Emisión Puerta de Toledo (Masdrid) 2013

En búsqueda de la postal.


Aunque ambas T.M son validas, la búsqueda de la mejor postal
siempre nos dará una Máxima más acorde a los Reglamentos
Si la Filatelia es un coleccionismo apasionante, posiblemente la “cartofília” (5), sea otro de los apasionantes hobbies con el que el ser humano ha encontrado su pasión por el coleccionismo. Y aunque serán millones y millones las postales que se han editado en todo el mundo, encontrar la adecuada para nuestra T.M., va a ser otra de las misiones a las que el maximofilista se enfrente: “encontrar la mejor postal, que refleje el motivo más aproximado (sino igual) al que vemos en el sello”.
No siempre se conoce con exactitud el motivo del sello con antelación suficiente para dar con la postal adecuada, aunque cada vez se tiene más información con mayor antelación. Muchos maximofilistas, afines a sus propios temas, son propicios a ir recogiendo “por si las moscas”, postales que bien puedan un día ser validad para una futura T.M.

La belleza de una T.M. radica sin duda en el conjunto que se consiga, pero no olvidemos que el soporte que más destaca de este conjunto que llamamos Tarjeta Máxima, será siempre la postal, que por su tamaño superior siempre al sello, va a ser lo que primero se visualice, y que la postal sea o tenga su antigüedad y rareza, le confiere al conjunto un alto valor especialmente a la hora del montaje de la colección, por lo tanto si tienes intención de realizar futuras T.M., para tus temas, no escatimemos en usar postales antiguas; el resultado siempre será my positivo.

¿Y qué matasellos le pongo?

Toda relación de 3 implica que si hemos visto los 2 aspectos más visuales de una T.M., la tercera no por ello será menos importante, y me atrevería a decir que es la que mayores dolores de cabeza suele dar al maximofilista que se precie de serlo o querer serlo. Me refiero a la cancelación que llevará la Tarjeta Máxima sobre el sello y que nos dará la concordancia de lugar y tiempo.

¿Y qué matasellos le pongo? El Reglamento es muy claro en este aspecto: Ha de ser un matasellos utilizado por el operador postal emisor del sello en cuestión, tener validez de franqueo y comprender el periodo de validez postal del sello, y ha de poder leerse el nombre de la oficina postal que usa el matasellos, que le dará la concordancia de lugar en la T.M.


No es una Tarjeta Máxima al no haber
concordancia de lugar.
El Monumento no está en Maó
Y ahí podríamos encontrarnos con muchos ejemplos en las que el coleccionista ha de ser ávido lector, y un gran estudioso de la materia que esté desarrollando porque nos podemos encontrar por poner un simple ejemplo, con la emisión de 2014 en la que se emite un sello dedicado a la Taula de Torretrencada de Menorca (6), y en la que Correos edita además un matasellos ilustrado de Primer día de circulación (01.10.2014) y otro de “Presentación”, ambos usados en la ciudad de Maó. Aunque a simple vista parece ser que si nuestro “Correos” decide hacer la Presentación Oficial en la ciudad de Maó y usa estos matasellos legítimos y filatélicamente correctos, al maximofilista no le ha de valer esta información y ha de ponerse a investigar y con ello, y según rezan los Reglamentos al respecto: “…solo ser admite el matasellos de la oficina postal donde se erncuentra el monumento…” y en  caso remoto de que esa ubicación carezca de matasellos especial u oficina postal, “…se admitirá la cancelación de la oficina postal (localidad)nmás cercana  a la que pertenezca el monumento…”. Dicho lo cual y en este caso en concreto pero que podría servir para muchas otras situaciones a las que su pueda enfrentar el coleccionista, la T.M. de esta conjunto talayotico menorquín, para conseguir una autentica y válida T.M., la obliteración correcta sería cualquiera de los matasellos que se usan en la oficina postal de la ciudad de Ciutadela (Menorca), que es donde realmente se encuentra el este conjunto monumental. Como este ejemplo, el maximofilista se puede encontrar con numerosos casos que van a requerir de un estudio muy específico, y que en futuras entradas de “Hablemos de Maximofilia”, iremos dedicando.

Tarjeta Máxima de la Taula de Torretrencada con fechador
Circvular de Ciutadela, lugar donde se encuentra

En el tema de “Personajes”, igualmente van a ser varios los matasellos que le darán validez a una T.M., si bien en todos ellos tenemos siempre el lugar de nacimiento, el de fallecimiento, y aquellos lugares en los que estos personajes hayan destacado por razones personales ó profesionales. Por citar un ejemplo, tenemos la emisión del sello de Maria Zambrano (18.01.1993) y como vemos en estos ejemplos, tanto el matasellos de Primer día de la ciudad Velez-Malaga (ciudad donde nació), como el rodillo de Primer día de Madrid (ciudad donde falleció) tendrían validez como T.M. 
Sobre estas 2 T.M, aunque las hemos usado como ejemplo de que son varios los matasellos que en las tarjetas maximas de personajes se pueden usar, los postal usada para realizar la T.M con el matasellos de Velez-Malaga, para los grandes especialistas, NO SERÍA UNA TARJETA MÁXIMA, dado que la imagen del sello es de una Maria Zambrano mucho más mayor de edad y la postal representa a la escritora en su juventud. Un detalle más que nos viene a corroborar que la maximofilista es una modalidad filatélica muy seria y reglada.

2 Tarjetas Máximas del tema personajes. Maria Zambrano.
Matasellos tanto de su localidad de nacimiento como el de
Madrid, ciudad donde falleció

Todas estas puntualización van a tener la misma validez para cuando se adquiera una T.M. ya confeccionada, donde vamos a ser muy exhaustivos a la hora de buscar la máxima concordancia de motivo, lugar y tiempo. En Maximofilia “NO TODO VALE”, y eso es algo que tenemos que tener muy en cuenta, porque si bien vamos a exponer en exposiciones de rango FESOFI/FIP, el jurado nos va a exigir siempre que el Reglamento se cumpla; y si por otro lado simplemente queremos tener una colección para exhibiciones de tarjetas máximas, o velamos para que los 3 elementos tengan su concordancia ó lo que tendremos será un simple conjunto de “Tarjetas Recuerdo”.

Esta especialización que nos ofrece el coleccionismo de T.M., es lo que hace que cada día sean más los coleccionistas que se aventuran a conocer la Maximofilia más profundamente y con ello entender porque es una de las ramas de la filatelia que más cuesta entender.





(1)   La Clase de Maximofilia fue propuesta como modalidad filatélica F.I.P., en el Congreso de la F.I.P. que tuvo lugar en la ciudad de Budapest en el año 1971, pero no fue hasta el Congreso celebrado en Amsterdam en el año 1977, cuando se creó la subcomisión de Maximofilia, que se unió a la Comisión F.I.P. de Temática.
(2)   Vocablo de invención propia que no está contemplado todavía en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, así como muchos otros términos filatélicos muy usado en la lengua española.
(3)   En otros países, podemos conocer a la Tarjetas Máximas, si leemos por ejemplo: Maximum Card (lengua inglésa), Carte Maximunm (Frances), Karten Maximum (Lengua Germana).
(5)     La cartofilia, o deltiología, se le considera al estudio y coleccionismo de postales. En España, a partir del año 1901, se editaron diferentes revistas para los coleccionistas de tarjetas postales. Por ejemplo, "España Cartófila", revista mensual ilustrada, editada en Barcelona; al igual que el "Boletín de la tarjeta postal ilustrada".
(6)     Para más información:

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