Apuntes Filatélicos
AQUELLOS
CARTEROS-PEATONES DE JESUS POBRE
Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico
Recientemente se conocía la noticia de que los habitantes de Jesús
Pobre, iban a tenerlo mucho más fácil en asuntos postales al crearse una
“oficina rural” en la población, y con ello dejar de tener que depender, en la
medida de lo posible, de la principal de Dénia. No será la solución, puesto que
la apertura de este tipo de oficinas rurales, son de escasas horas, pero al
menos aliviará sin duda, poder realizar, según que gestiones en Correos, con el
consabido desplazamiento para por ejemplo entregar o recoger una simple carta o
tarjeta postal.
Esta “entidad menor” dependiente administrativamente de Dénia, con
sus cerca de 900 habitantes y ubicada entre las poblaciones de Gata de Gorgos
(2 km), Jávea (10 km) y Dénia (8 Km), siempre ha disfrutado de un servicio
postal dependiente de unos y otros. Los datos históricos que se tienen, como
tantos otros de otros enclaves de la comarca, son escasos y poco definidos. Eso
no significa que sus habitantes a lo largo de la historia, y ya en los siglos
XVII y XVIII, estuvieran sin correo alguno, y más sabiendo que la población se
originó en 1642 alrededor del Hospicio de Jesús Pobre, perteneciente a la Orden
de los Franciscanos, religiosos que como tantos otros mantuvieron ya en esa
época una cierta correspondencia con sus afines de otros lugares, en ocasiones
con conducciones de la correspondencia establecidas por ellos mismos.
Aunque ahora sepamos que su dependencia postal estaba vinculada a
Dénia, desde siempre las cartas y otros documentos, le llegaban a través del correo,
con toda seguridad en la conducción del correo que se fue estableciendo entre
finales del Siglo XIX y principios del XX, entre Gata y Jávea – ó Jábea como
suele aparecer en los documentos postales del momento -, o viceversa. A esta
comarca el correo llegaría por diferentes caminos o itinerarios, en función de
la época a la que nos refiramos. Así por ejemplo, Joseph Mathias Escrivano en
1767 cita que entraba desde Valencia por Gandía, Oliva, y Dénia, hasta incluso
llegar a “Xabea” (sic), o incluso el valenciano Pedro Juan de Villuga en su
repertorio de 1546, citará el famoso “Camino
Llano de La Marina”, donde desde Valencia va citando las paradas de postas
que había que una vez llegaba a Dénia, pasaría por “Xabea”, Teulada, etc.
El establecimiento de las 2 líneas de ferrocarril, primero la
Carcagente-Dénia y posteriormente la de Alicante a Dénia, y sus respectivos
“Ambulantes”, agilizaron sin duda todo este correo en la comarca.
La primera noticia del peatón que conducirá la correspondencia entre
Gata de Gorgos y Jávea, y con ello entregando en Jesús Pobre, lo encontramos a
mediados del Siglo XIX, donde algunos medios, dan cuenta de la plaza vacante
que existe y que se ha de cubrir “…con
personal licenciado de los ejércitos…”, o incluso se citan los conductores
peatones que debían hacer dicho servicio. Por entonces, esta correspondencia se
recibía en Gata de Gorgos, a través de la conducción entre Alicante y Dénia,
que era servida generalmente a caballo o en carruaje, conducciones establecidas
con unas normas muy estrictas de obligado cumplimiento. Por entonces Gata de
Gorgos era una simple “Cartería” con una limitación postal determinada, pero
Jávea ya tenía el estatus de “Estafeta”.
Como peatones-conductores a servir la conducción entre Gata de Gorgos
y Jávea, se conoce a D. Tomás Alberola Vallés (1886) que no tomaría posesión de
su cargo “por no saber ni leer ni
escribir”, muy habitual en aquellos años.
Con el Siglo XX, a partir del año 1931, en las notificaciones de
Correos, ya se hace constar que el cartero-peatón de Jesús pobre “…recoge y entrega en la Estafeta” de
Gata de Gorgos. Ya en el Siglo XX, encontramos los siguientes: D. Francisco Redondo Ruíz,
cartero-peatón de Jesús Pobre con obligación de recoger y entregar en Gata de
Gorgos, y con el haber anual de 500 pesetas, que causaría baja en el servicio
en agosto de 1930. A principios del año 1931 se informa del alta en el mismo
cargo a D. Andrés Coronado Robles,
esta vez con un haber anual de 625 pesetas. Por la Gaceta de Madrid de fecha 14
de diciembre de 1930, sabemos que Andrés Coronado Robles, fue Cabo del ejército
español, y por ello accedió a la plaza de cartero-peatón.
Para el año 1935, el Diario Oficial de Comunicaciones (Nº3160 de
08.02.1935), anuncia la vacante en esta plaza de cartero-peatón “interino”· de
Jesús Pobre, con una haber anual de 900 pesetas. Para este puesto, se nombró a D. Antonio Diego Fernández, quién
sustituiría al anterior que era D.
Antonio Pedro Fornes. Es de destacar que el Sr. Diego Fernández cesaría en
su puesto en la fecha del 4 de julio de 1935, y volvería a ocupar la plaza el
Sr. Pedro Fornés, con las mismas obligaciones y sueldo establecido. Cabe que
todos estos notables cambios, fueran debidos a contratas irregulares, ya que
Correos en marzo de 1936, se ve en la obligación de cesar nuevamente a D.
Antonio Pedro Fornes, y restituir en su cargo a D. Antonio Diego Fernández.
La historia postal de esta entidad menor ó “EATIM” como se le suele
denominar, ha sido muy cambiante como vemos. Incluso hace años, concretamente
en el año 2022, fue adscrita a la Oficina de Correos de Teulada, aun estando
más cerca la de Gata de Gorgos, pero a veces con Correos uno no sabe si esos
repartos de oficinas que hace, son del todo los más adecuados para la población.
En pleno Siglo XXI, con una era digital que nos acecha, el correo
convencional sigue teniendo la importancia que tuvo en siglos pretéritos, y
estos servicios esenciales para la sociedad, no se pueden ni se deben olvidar.
Por pequeño que sea el núcleo poblacional, la sociedad tiene derecho a que el
correo les llegue, y si es con prontitud y sin demora mejor que mejor.
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