31 marzo 2026

Filatelia Temática: UNA REINA PARA EL AJEDREZ MODERNO

 

UNA REINA PARA EL JUEGO DEL “AJEDREZ MODERNO”

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP

El juego del ajedrez es tan antiguo que sus origenes no están del todo claro, como tampoco está claro si definirlo como juego o como deporte de mesa. Para ello hay gustos muy variados. Sus origenes se pueden remontar, según los expertos, a Asia, concretamente en la India, con un juego muy similar que la gente de estas tierras denominaban chaturanga, aunque hay actuales evidencias históricas de que su inicio podría estar situado en algunas regiones de la antigua Persia, allá por el Siglo III a. C. Sea como fuesen sus origenes, hoy en día es un juego establecido en todo el mundo y que practican millones de personas, y viéndolo desde el prisma de la filatelia, cabría que fuese una de las temáticas más prolíferas en cuanto a emisiones se refiere (1).

El temático que se adentra en una colección filatélica, conociendo de antemano el reglamento F.I.P., sabe que desarrollar un tema concreto requiere en todo momento de un conocimiento del mismo que le haga profundizar en aspectos que en ocasiones las emisiones de sellos dedicadas a este tema, no nos los van a mostrar. Aspectos como el conocimiento completo y a fondo del tema elegido, unido a un alto grado de conocimientos filatélicos, aseguraran que el resultado sea el esperado para este tipo de colección filatélica, independientemente si la colección va a competir o meramente se exhibirá en exposiciones no competitivas.

Pero existe en el “Reglamento Especial para la Evaluación de las Colecciones de Temática en las Exposiciones F.I.P.” (2), un apartado llamado “Innovación” (Art. 3.2.3), en el que este se percibirá por la introducción de nuevos temas a desarrollar en el plan frente a otras colecciones conocidas, o bien, la introducción de nuevos aspectos dentro de un tema ya conocido o establecido. Pero también se valorará la aplicación de nuevos enfoques al llevar a cabo el desarrollo de la colección, o incluso una nueva aplicación de material a una colección de, en este caso, el tema ajedrez. Siempre hay que partir de la base que nos diga que el coleccionista temático, ha desarrollado un “Plan” acorde a lo que nos va a mostrar en la colección, y siempre que no sea evidente, “…se debe demostrar claramente la relación entre el material filatélico usado y el tema…” (Art. 3.3. Reglamento Temático F.I.P.).

Sin entrar en apartados posibles para una colección temática sobre el Juego del Ajedrez, nos vamos a centrar en conocer un poco, una de las figuras utilizadas en el actual ajedrez: La Dama ó Reina, figura que aunque pueda parecer que lleva toda la vida en el tablero, se estima que se empezó a utilizar hace tan solo unos siglos, y tras de ella hay una historia – o tal vez leyenda -, que el filatelista temático debe conocer, porque de ello cambiará seguramente el material que vaya a poder utilizar en la colección.

El pasado año 2025, se cumplieron 550 años desde que se creará el conocido como Ajedrez Moderno, una versión del ajedrez que se cuenta que nació en Valencia – y en valenciano -, en relación al poema “Scachs d´Amor” (3), escrito en el año 1475 por los valencianos Bernat Fenollar, Narcís Vinyoles y Francí de Castellví. Este poema valenciano va a describir por primera vez, el movimiento de la Dama ó Reina, figura que se introducía en el juego por primera vez, ya que en las versiones anteriores no existía como tal.

El poema describe fielmente el movimiento que debía hacer esta importante ficha del tablero ajedretista. “…Diu que la reyna vagui axi com tots sino cavall…” (Digo que la Reina mueva como todas (las piezas) excepto el caballo). Y al parecer esta nueva figura introducida en el Ajedrez y que haría de él, un nuevo juego que sigue vigente hasta hoy en día, está inspirada en una de las reinas española: Isabel La Católica. Históricamente hay muchas versiones sobre esto, o podríamos llamarlas leyendas, que nos han llegado. Incluso los expertos y estudiosos del ajedrez, nos cuentan que la “Dama” en el ajedrez no irrumpió con el potencial de juego que tiene hoy en día, y que fue nuestra reina, la que cambió las tornas.

Se suele decir que la reina Isabel La Católica, cambiaría el juego del ajedrez para siempre. Fue la primera gran reina europea, pero en una europa medieval donde el papel de la mujer no era ni por asomo el que podemos pensar. Por eso es fácil de pensar que en el Siglo XV, con el nuevo juego del ajedrez, la figura de la “Dama”, no tuviera la fuerza y poder que tiene actualmente. Y esta misma leyenda nos cuenta que cuando se le presentó el juego a la propia reina esta quedó ciertamente descontenta con el papel que la reina tenía sobre el juego, lo que hizo que se cambiara dicha función, para darle más poder, imitando el poder que ejercía la Reina Isabel La Católica en el mundo, en aquella época.

Si damos por hecho que esto fue así – así nos lo cuentan los que más saben sobre el tema -, ¿debería el filatelista temático introducir material filatélico-postal dedicado a nuestra más poderosa reina, como elemento en una colección temática de ajedrez? La respuesta nos la da el propio reglamento, del que ya hemos hablando anteriormente. Innovación frente a conservadurismo filatélico, nuevos enfoques frente a tradicionalismos. La filatelia temática es tal vez, la clase de filatelia que más amplitud de mira tiene, donde el filatelista junto al reglamento, será quién marque en todo momento el desarrollo de la colección con el contenido que mejor cabida tenga.

Las emisiones postales dedicadas en todo el mundo a la Reina Isabel La Católica, son numerosas, algunas de ellas de una excepcional belleza y un interés filatélico palpable. No se trata pues de dar cabida a todos estos sellos, matasellos y demás material postal existente; pero sí saber elegir que introducir en la colección, recordando que aquello que no sea evidente, tocará explicar porque se utiliza.

El Ajedrez, como tema filatélico y dada su relevancia histórica y social, es un campo inmenso para el filatelista temático. Un juego milenario como este, da la opción al filatelista de esmerarse en un buen “Plan” y un mejor “Título”, sabiendo que investigar sobre el tema, nos llevará a darle mayor amplitud en el contenido. No hay que quedarse en la emisiones postales sobre ajedrez simplemente, porque profundizando en el tema, el resultado será más que convincente.


Notas:

1.       Basta con ver los numerosos catálogos temáticos sobre emisiones postales dedicas al “Ajedrez”, que existen tanto en forma “On-Line” como en publicaciones convencionales.

2.      https://fegasofitematica.blogspot.com/p/reglamento.html

3.      “Scachs d´Amor”, ó traducido “Ajedrez de Amor”, es un poema dentro de una obra titulada Hobra intitulada scachs d´amor feta per don Franci de Castelví e Narcis Vinyoles e Mossen Fenollar, que fue descubierto en 1905 por el sacerdote jesuita Ignacio Casanovas, en la Real Capilla del Palau de Barcelona.

29 marzo 2026

Lo que la prensa nos contó (91)... DIVERSAS NOTICIAS LUCTUOSAS SOBRE EL CORREO, QUE APARECIERON EN LA PRENSA

 

 

Lo que la prensa nos contó… (91)

…Y LA PRENSA NOS SIGUE SORPRENDIENDO

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHp
©Ifac Filatélico

 

Esta sección, en la que revisamos, repasamos y visualizamos noticias publicadas en su momento, algunas hace mucho tiempo, sobre el correo, los sellos y su coleccionismo, y en general todo aquello que atañe a la Filatelia como ciencia y como pasatiempo, cada vez se hace más y más interesante. Una sección en la que desde el prisma de hoy, podemos ver noticias que se anunciaron hace tiempo. Las hemerotecas en definitiva son testigos de cada momento, un conjunto de publicaciones que nos permiten, desde la comodidad del hogar, viajar al pasado. Y en ocasiones ese viaje, es una verdadera sorpresa lo que hallamos.

Las noticias son muy variadas, de todos los temas imaginables, algunos de ellos bien podrían ser razón de una novela o relato novelado. Y si la prensa de la época lo publicó, no vamos a cuestionar en absoluto su veracidad. Seremos simplemente fieles lectores y animados curiosos.

El Pueblo se cansa y hay consecuencias.

El “Diario Constitucional, Político y Mercantil de Barcelona” (Nº 264) en su edición del domingo 21 de setiembre (sic) de 1823 (pág. 2), nos muestra una noticia fechada en Mahón (Baleares) el 6 de agosto de ese mismo año. La noticia habla de una luctuosa situación que al parecer sucedió en una “villa” del Campo de Gibraltar, y que la prensa recoje por haberlo anunciado un barco o buque atracado en el puerto de Mahón procedente de Gibraltar.


Según este periódico, el Administrador de Correos de esta villa de la que no se da más datos que el pertenecer al Campo de Gibraltar, ha sido asesinado nada más y nada menos que por la propia gente de la población. El asunto parece inverosimil y más cuando se prosigue la lectura de la noticia que esgrime las razones de tal macabro y populoso asesinato, al afirmar que lo hiceron por los modos que este oficial de Correos tenía con la correspondencia que debía entregar.

Al parecer, el Administrador de la Oficina de Correos (sin saber de donde) “…a más de proteger la correspondencia de los feotas y descubrir la de los patriotas (…) era muy pancista y amigo de las comodidades…”. Y es que sus formas, el como procedía con la correspondencia, al parecer tenía a sus convecinos en pie de guerra. Este periódico indica que “…despues de recibida la valija, tardaba más de cuatro ó cinco horas en distribuir las cartas…”, pero no por otra razón justificada, sino porque así tenía más tiempo para hacer “…sus picardias…”, que vete tu a saber cuales sería.

Pero amigos mios, llegar a quitarle la vida al pobre cartero por muchas picardias que hiciera el hombre, ya roza el absurdo más divino. Al final ya vemos que “….el pueblo manda…”.

¿Quién fue aquel picaro cartero? ¿De que ciudad gaditana fue cartero? Qué rabia da que la prensa no de todas las pistas necesarias para conocer la historia completa. Si alguien conece detalles de esta historia, esta sección se lo agradecerá.

Tomarse la justicia por su mano.

Nos vamos ahora al año 1878, y a una zona de la provincia de alicante, en el interior, a la localidad de “Muro”, hoy llamada también como Muro de Alcoy. Según relata el periódico de Alicante “El Graduador”, en su edición del día 9 de noviembre de aquel año, se iniciaba el servicio de correos, por medio de coches, entre Alicante y Játiva por Alcoy (1 de noviembre de 1878), servicio que al parecer no a todos los alcaldes por donde pasaba, les agradó en la misma medida.

Muro por entonces disponía de una simple cartería, que ya era mucho para aquella época, y la conducción de este servicio no contemplaba pasar por el interior de la población (la carretera no pasaba por la población), lo que suponía que el encargado de la cartería, tenía que salir cada día a recoger y entregar la correspondencia, las veces que esta pasase. Y eso al Sr. Alcalde de Muro, no le sentó nada bien. Y no se le ocurre otra cosa que ya el primer día del servicio, el citado 1 de noviembre de 1878, salió al encuentro del correo a la misma carretera como señal de protesta, pero la máxima autoridad de Muro, ejerció todo su poder y acudió “… con fuerza armada…”, como cita el periódico.

El propósito no era otro que el de obligar al conductor de la diligencia o carruaje que llevaba la correspondencia y seguramente también pasajeros, para que se desviara de su itinerario, y entrase en la localidad. ¡Ay con el Sr. Alcalde! Esto enfadó al parecer al propio Administrador Principal de Correos de Alicante, que por entonces era D. José Bermúdez de la Corte (estuvo al frente de la Administración Principal de Correos de Alicante entre 1875 y 1881), quién enterado de la situación y de que el Sr. Alcalde continuó con tales tropelías, dicto orden dejando claro la situación.

Hay un refrán español que dice que “…quién la sigue la consigue…”, y según la prensa, el Sr. Alcalde de Muro se salió con la suya; a la fuerza pero se salió con la suya. Al final consiguió que la diligencia entrase en Muro de Alcoy, con el prejuicio que aquello suponía para el buen servicio del correo entre Alicante y Játiva, y las poblaciones por las que sí tenía establecido detenerse, entregar y recoger el correo, y dar un servicio de pasajeros acorde al momento.

No sabemos si la máxima autoridad de Muro, tuvo algún tipo de escarmiento o regañina.

Una mania con final trágico

Cualquiera de estas noticias aparecidas en prensa, de haberlas conocido el gran Alfred Hitchcock, les hubiera sacado buen provecho en forma de serie o película. La historia del correo, está llena de estas historias, peculiares y a veces asombrosas. De esta que vamos comentar, ya tuvimos ocasión de hacerlo en su momento en esta misma sección.

Nos ubicamos en esta ocasión fuera del territorio español. Viajamos hasta la ciudad belga de Amberes donde en el año 1883 tendría lugar un suceso que la pensa al dar la noticia tildó de “chiste”. El periódico alicantino “El Constitucional Dinástico”, en su edición del jueves 24 de mayo de 1883, nos despierta con una noticia en su página 3 con el titular de “El Chiste es original”, y viene a contarnos que hacía unos días tuvo lugar un luctuoso suceso en el que un cartero rural de la ciudad acababa su vida suicidándose. Este hecho podría no ser relevante, si no fuese que tras el suicidio de este funcionario postal, toda la población comenzó a recibir cartas escritas hacía mucho tiempo.

Una cantidad ingente de correspondencia empezó a llegar a su destino. Comerciantes que ya habían cerrado sus negocios recibiendo respuestas a solicitudes que ya ni se acordaban que habían hecho; acreedores, noviazgos que se interrumpieron porque el correo no llegaba, y muchas curiosas cartas que gran parte de la población no esperaba.

La razón, según nos cuenta la prensa, es la manía que tenía el suicidado cartero de almacenar correspondencia sin entregar, mania que llevó a cabo durante muchos años de trabajo en el correo belga. Pero una mania por almacenar correspondencia sin entregar, que al parecer no tenía un fin económico. Simplemente dejó de entregar la correspondencia lo que dio lugar a las autoridades postales a tomar la determinación de, una vez sabido de la situación, dar curso a toda aquella ingente cantidad de cartas y documentos, como si no hubiera sucedido nada más que un simple retraso en su entrega por una manía personal que tuvo alguien que no supo ejercer de cartero.

Cuando el peligro viene de los sellos

Aunque nos pueda resultar sorprendente y a la vista de lo que se ha expuesto anteriormente, esto del correo parece que sea un deporte de riesgo, pero ya con lo que aconteció en 1872, lo podemos afirmar con rotundidad.

Nos encontramos en Inglaterra y la prensa española se hace eco de una noticia publicada por la revista más prestigiosa en lo referente a filatelia que se publicaba en aquellos años: el The Stamps Collector´s Magazine (1863-1874). Según el periódico de la tarde “El Debate”, en su edición del viernes 6 de diciembre de 1872, un médico de la ciudad inglesa de Nottingham, recibió una carta con una firma para él desconocida en la que se le hacía una consulta que debía responder por correo, para lo cual se adjuntaban los sellos para su respuesta. Esta era una práctica habitual en la época, incluso hay noticias al respecto que también se hacía así en España. Hoy podría ser análogamente, esas consultas via whattsapp que se están implantando en los consultorios médicos privados y públicos.

Pues resulta que el médico procedio a dar respuesta a la consulta y para remitir la misiva, utilizó uno de los sellos que iban en el sobre, para cual “humedeció con la lengua” los mismos y los pegó al sobre correspondiente. Al poco de hacer este común proceso para enviar cualquier carta, se empezó a sentir mal fisicamente. Solo había usado uno de los 2 sellos, pero la patología presentada y que pudo contemplar un colega médico, les hizo pensar lo peor. El otro sello, fue remitido para su estudio y observación, y se determinó que el reverso del sello, en este caso los 2 sellos estaban “envenenados”.

Lo sorprendende de la noticia es lo que prosigue, ya que podemos leer que el gobierno británico, garantiza que de sus talleres no salen sellos que no han sido revisados uno a uno. ¿Y como lo hacen? Muy sencillo. Tienen personal dedicado a comprobar el reverso de los sellos, los llamados “palate proof), es decir “…una oficina en la cual, antes de ponerse los sellos a la venta, paladean cada pliego los mismo operarios que los han engomado…”. ¡Con lo mal que sabe esa goma que se usaba (y se usa) en los sellos!

A parecer esto de la goma de lo sellos llevaba de cabeza a muchos países. En Suecia, según nos dice este mismo periódico español en la misma nocitica, “…mezclan a la goma acibar (sustancia muy amarga), con el laudable fin de acostumbrar al público a que jamás los humedezca (los sellos) con la lengua…”.

Cualquier cosa sirve para que no resultes envenedado por culpa de los sellos de correos.

09 marzo 2026

Lo que la prensa nos contó (90)... PELIGRO PARA LOS FILOTELISTAS CON LOS SELLOS DE COLOMBIA

 

Lo que la prensa nos contó… (90)

SELLOS CONTAGIOSOS PARA LOS FILOTELISTAS

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHp
©Ifac Filatélico

Esta sección es verdad que cada vez se pone de lo más interesante, y es porque adentrarse en las hemerotecas en busca de aquello que en su día se contó, se escribió ó se publicó sobre el coleccionismo de sellos, es algo que apasiona, sorprende y motiva además a querer seguir descubriendo como se nos veía a los filatelistas en tiempos pretéritos.

Hoy regresamos a finales del Siglo XIX, aquella época en la que se suele decir que la filatelia en España ya estaba arraigada, ya era una práctica habitual, las primeras sociedades filatélicas ya se habían establecido y empezaba a surgir una serie de publicaciones filatélicas que se perpetuaron, y fruto de este auge, es lógico encontrar numerosas noticias en la prensa de la época. ¡Pero ojo al dato! No siempre esas noticias fueron alabanzas para el filatelista.

De entrada, con la de hoy, el redactor de la noticia no acertó del todo en como había que denominar a los que colección sellos ¿Filotelista? Realmente no se trata de un error. Son muchas las publicaciones de aquellos años finales del Siglo XIX en las que, al coleccionista de sellos se le denomina “Filotelista”. Menos mal que aquello se quedó allá y no llegó a nuestros días.

Pero centrémonos en lo que realmente nos trae aquí. Hemos escogido el periódico “El Correo de Cantábria”, de fecha 1 de mayo de 1895, donde encontramos una breve noticia que arranca con un aviso a los coleccionadores: “…huid de los sellos de Colombia”. ¿Y eso porqué? Sencillamente porque al parecer son “contagiosos”, y que conste que no lo digo yo; lo dice la prensa, la misma que nos llamó “Filotelistas”. Resulta ser que un tal “Doctor Unna”, que dicho sea de paso no he podido encontrar información alguna pero que el periódico avanza que es un “…gran filotelista…”, ha encontrado que algunos sellos procedentes de colombia, llevan consigo una enfermedad llamada “Pudra” – que tampoco he podido descubir de que enfermedad se trata -, la cual ataca al cabello y a los pelos de la barba. ¡Casí na trae la prensa!

Independientemente de si la noticia es algo exagerada o alarmista, o si por aquellos años de auge filatélico en España, algunos periódicos no sabían como crear mala fama a esta ciencia del coleccionismo de sellos, la realidad es que son muchos los estudios y trabajos de investigación que apuntan a que la goma que los sellos llevan en su parte trasera y el tener que humedecerlos para pegarlos a los sobres, conllevaba que se detectaran ciertas enfermedades.

El asunto del reverso de los sellos y las enfermedades, es un tema muy recurrente (1), y darlo a conocer es misión de esta sección, pero ya sabéis que a partir de ahora, los sellos de Colombia, lejos de barba y cabello….¡POR SI ACASO!


Notas:

1.    Para más información: https://ifacfilatelico.blogspot.com/2021/07/la-prensa-de-la-epoca-y-el-reverso-de.html

https://ifacfilatelico.blogspot.com/2021/03/curiosidades-en-torno-al-reverso-de-los.html

07 marzo 2026

Apuntes Filatélicos: REESCRIBIENDO LA HISTORIA DE LA FILATELIA EN LA MARINA ALTA.

 

Apuntes Filatélicos

FILATELISTAS DIANENSES A PRINCIPIOS DE 1900

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP

 

¿Desde cuando se cultiva el coleccionismo de sellos en Dénia, y por extensión en la Marina Alta? Esta es una de las muchas preguntas que siempre nos hemos hecho, con el único fin de conocer los origenes de la filatelia en esta tierra nuestra; pero la respuesta se hace de rogar. Los origenes del coleccionismo de sellos, es decir el origen de la Filatelia como tal, es siempre un dilema. Es lógico que todo comenzara con los primeros sellos ya puestos en circulación, la materia prima del filatelismo.

En España, que los sellos empezaron a usarse en la correspondencia allá por el año 1850, se tiene como referencia  de esos inicios filatélicos a finales de los años 60 ó principios de los 70 del siglo XIX, coincidiendo con la publicación de aquellas primeras revistas filatélicas españolas, aunque el dato no tiene porque estar directamente relacionado.

Si nos sumergimos en la historia de este coleccionismo en la Comarca de la Marina Alta, desde hace un tiempo sabemos en los años 30 y 40 del siglo pasado, empiezan a encontrarse alguna referencia sobre ciertos personajes que cultivaron de una u otra forma el coleccionismo postal, dejando su propia impronta para la posteridad. Las hemerotecas por ejemplo, nos hablan del pegolino, D. Juan Torres Sala, gran coleccionista y estudioso de los insectos, pero también un filatelista notable con una colección que le llevó a participar en aquellas grandes exposiciones filatélicas que por entonces se celebraron en España. Incluso llegaría a presidir en el año 1932, la Sociedad Valenciana de Filatelistas (SOVAFIL), decana de la filatelia española, fundada en el año 1900, y que por aquellos años se encontraba entre las más prestigiosas y representativas del filatelismo español de principios del Siglo XX.

A esta misma sociedad filatélica, y por la misma época que Torres fue su presidente, estaba inscrito como socio el dianense D. Joaquín Osset Merle, maestro y militar, de familia procedente de Burdeos (Francia) y establecida en Dénia con una gran vida social en la zona. Nació en el año 1893 y su vida acabaría en el frente de Teruel, con tan solo 43 años de edad, por lo que su vida filatélica también debió de ser corta pero intensa, como lo fue su pasión por la enseñanza.

Hasta la fecha estan eran las referencias más antiguas de actividad filatélica en la comarca ó al menos con protagonistas locales. Ahora sabemos mucho más y con un retroceso en el tiempo importante. A través de algún anuario, hemos podido constatar que ya hubo filatelistas en Dénia a principios del Siglo XX. Concretamente los datos aparecen publicados en el “Anuario Filatélico de España y Portugal” del año 1903 en el cual se nombran a 2 coleccionistas de sellos residentes en Dénia.

Los datos aportados no es que sean sustanciales, pero al menos sabemos que a principios del Siglo XX, el coleccionismo de sellos estaba vigente en Dénia. Así encontramos que Antonio Botella y Manuel Pelegrí, aparecen como filatelistas en este anuario, que no era otra cosa que una publicación en la que se aportaban los datos de coleccionistas de toda España – en este caso de Portugal también -, y que servía como nexo de unión entre ellos, aunque no en todos los casos aparecen la dirección para un posible intercambio epistolar. De Antonio Botella, el anuario no aporta más datos que el nombre y el apellido, pero de Manuel Pelegrí, nos dice ademas que vivía en “…Calle del Mar nº 12…”. Por el primer apellido y su nombre, bien podría tratarse de D. Manuel Pelegrí Palop (Dénia 1883-1946), padre del escritor y maestro dianense D. Manuel Pelegrí Román, autor del libro “Trazos de mi Tierra. Estampas de la ciudad de Dénia” (Valencia 1954).

Este hallazgo que de alguna forma viene a engrandecer un poco más la historia de la filatelia en la comarca, y aunque no nos aporta la información relevante para poder afirmar categóricamente que en la Marina Alta se cultiva el arte del coleccionismo de sellos desde tiempo inmemorial, si nos ha hecho indagar en otros “Anuarios” que se publicaron incluso con anterioridad al esmentado. Así tenemos el “Anuario Filatélcio de España y Colonias” del año 1898 (Málaga 1897), en el que no aparecen los nombres de nuestros 2 dianenses, detalle que no tiene porque indicar que a finales del siglo XIX, no se interesasen por los sellos y su coleccionismo ya que estos anuarios en ocasiones no publicaban los datos de todos los filatelistas existentes, sino más bien el de aquellos así lo requerian.

El mencionado anuario del que hemos podido extraer esos datos para la historia filatélica de la comarca, se editó en Barcelona, y aunque estaba a la venta para cualquier filatelista que se preciase de tenerlo, se solía regalar junto a la suscripción anual a la revista “El Filatélico Español”, publicación de la Sociedad Filatélica Catalana, y cabe incluso que el listado que en su interior aparece, población a población, con todos los detalles esmentandos, sean incluso de los propios suscriptores a la revista. Hay que pensar que llevar a cabo la tarea de coleccionar sellos en una época como aquella – mediados del Siglo XIX – principios del XX -, no debió ser tarea fácil salvo estuvieras suscrito a alguna publicación periódica de índole filatélico. En el propio saluda que se puede leer en la revista, el autor del anuario deja claro su intención de repetir la experiencia para el año 1904 indicando que, “…si nuestros favorecedores nos remiten dichas hojas rectificadas, con las omisiones que involuntariamente hayamos podido cometer, tendremos sumo gusto en anotarlas en el que próximamente publicaremos…”.

Estos nuevos datos los añadimos a los ya conocidos y mencionados con D. Juan Torres Sala y D. Joaquín Osset Merle, así como al hecho de que en la década de los años 60 del pasado siglo, Teulada y Gata tuvieran el placer de ser las primeras en organizar una exposición filatélica en la comarca – no se conocen datos anteriores -. Esto sería en el año 1967, e incluso en el caso de Teulada, organizada por una entidad que llevaba como nombre “Grupo Filatélico Teuladense”, del que no se sabe mucho más, pero del que tendremos que empezar a indagar junto a estos 2 dianenses, Botella y Pelegrí, que a principios del Siglo XX, ya tuvieron el placer de vivir la filatelia intensamente.

19 febrero 2026

Lo que la prensa nos contó (89).... EL CORREO AÉREO EN 1827 DESDE CÁDIZ.

 

Lo que la prensa nos contó… (89)

HABLAR DE “CORREO AÉREO” 100 AÑOS ANTES

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHp
©Ifac Filatélico

 

Buscar las primeras referencias de algo, es siempre un trabajo complejo pero satisfactorio. Y no es que esta vez mi busqueda en las hemerotecas, fuese con ese fin. ¡Para nada! Simplemente uno anda recopilando algunas referencias para una futura ponencia, charla, conferencia, o esos actos en los que poniendo toda la pasión posible, le cuentas a un público entregado aquello que te apasiona.

Y en esa busqueda, aparece como de la nada una referencia que de entrada sorprende por el títular. Estamos hablando del periódico Diario Mercantil de Cádiz, en su edición del sábado 2 de junio de 1827 (página 3), con un artículo que lleva como título: “Correos Aéreos”. De entrada y por la fecha de la publicación, uno ya se sorprende que alguien pudiera imaginar que un día, más de 100 años despúes, el correo se podría transportar por el aire, dando lugar a lo que hoy si conocemos como correo aéreo. Ni tan siquiera los franceses habían puesto en práctica la forma de contactar con el exterior de París, mediante globos aerostáticos, con el asedio que la ciudad parisina sufrió entre 1870 y 1871 (1), y que daría lugar al primer correo aéreo conocido de la historia. Pero los gaditanos ya se adelantaron a todo esto.

Seamos serios. El periódico gaditano, ni era Nostradamus, ni había viajado en el tiempo, y mucho menos podían imaginar que el correo un día pudiera viajar a bordo de globos aerostáticos ó aviones. En realidad la noticia ó artículo habla del “correo aéreo” que se conocía por entonces. ¿Cuál? Pues el correo a través de palomas y otras aves voladoras. Y resulta curioso e interesante poder conocer ciertos detalles que nos aporta la prensa escrita de hace 200 años. El texto del artículo hacer referencia a otro publicado con anterioridad – del que no hemos podido conseguir visualizarlo -, y al hablar de cierto “…establecimiento de algunos correos…”, se debió comentar que a lo largo de la historia también se usaron animales voladores para el transporte del correo. Cita por ejemplo que ya los antiguos griegos ya usaban “palomos” para tal menester, al igual que lo harían también los antiguos griegos, citando que “…iban de Damieta a Roseta en 80 minutos, siendo la distancia de 32 leguas…”. Otra de las citas que nos apunta este periódico gaditano es que en Francia, entre las ciudades de “León” (Lion) y  Lieja, que distan 125 leguas, los palomos mensajeros tardaban 5 horas en recorrer la distancia.

El artículo, interesante donde los haya, prosigue dando detalles de cómo funcionaban los correos por palomos en Asia, y el uso que de estos se ha hecho en las guerras, algo que hoy sabemos que siempre así incluso en las que han tenido lugar posteriormente a la publicación del artículo por el Diario Mercantil de Cádiz. Así mismo da unas pinceladas de cómo es la cria de este tipo de “palomos” para el uso postal, y cita otras aves que se han usado para tal fin, como por ejemplo las golondrinas.

Toda una recopilación de información que la prensa nos contó, que seguramente será de utilidad para esa próxima charla en la que ya estamos trabajando.


Notas:

1.      Concretamente el asedio de París por las tropas franco-prusianas tuvo lugar entre el 19 de septiembre de 1870 y el 28 de enero de 1871.

10 febrero 2026

Lo que la prensa nos contó (88).... CARTAS FUERA DE VALIJA QUE SI SE PODÍAN MANDAR

 

Lo que la prensa nos contó… (88)

CONTRABANDO EN EL CORREO

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

¡Lo que uno aprende con el solo placer de leer! Hoy volvemos a revisar algunas revistas antiguas para obtener cierta información relativa al correo, su gente y su historia, y de repente un titular – llamativo eso sí -, reclama mi atención: “Contrabando en la correspondencia”. Si el titulo ya es llamativo, su contenido aún lo es más.

El artículo, que firma un tal Eduardo Moreno Rodríguez – sin más señas -, es extenso en su contenido y muy interesante en su continente. Estamos en el año 1919, y en mis manos frente a mis ojos, un ejemplar de la revista “El Cronista de Correos”, Nº 917 de fecha 25 de abril (páginas 3 y 4). A lo largo del texto, el autor, hace una reflexión de porque la correspondencia solo se puede transportar a través de “Correos”; o dicho de otra forma, ¿porque ha de ser ilegal el transporte de correspondencia por parte de “otros” que no sean el ente postal correspondiente? Muy buena la reflexión.

Detalle de una parte del artículo publicado en la revista "El Cronista de Correos"

Sabemos que el tema del correo fuera de valija, es algo que se ha practicado desde tiempos inmemoriables, basta con ver la magnífica colección del Académico de la RAHFeHp, D. Eugenio de Quesada, “El Correo sin correos”, o el libro fruto de esa colección del mismo título y autor, editado por la Sociedad Filatélica de Madrid (2023), para darnos cuenta de que mandar una carta a través de un amigo o alguien que fuese en esa dirección, ha sido siempre una práctica habitual. Pero este artículo que hoy nos trae a esta sección, nos aporta unos datos que un servidor desconocia, aunque no puedo afirmar que sean del todo ciertos, tal y como los apunta el Sr. Moreno Rodríguez.

A través de la revista “El Cronista de Correos” (Nº 917), se nos dice algo que parece de ley: “…el estado es el único que puede transportar las cartas y tarjetas postales, para lo cual ejerce un monopolio…”. Esto parece que era entonces, porque hoy en día esa afirmación carece de fundamento alguno. El monopolio se va derrumbando. Pero nos aporta unas excepciones – que yo desconocía – y muy interesante:

·       Las cartas de presentación abiertas y llevadas por los propios interesasdos.

·       Las que circulen entre 2 localidades que no tengan servicio de Correos.

·       Las que se envien por medio de una persona perteneciente a la familia del remitente ó que esté a su exclusivo servicio.

·       Las que circulen por el interior de las poblaciones.

·       Las que cambien las Empresas de ferrocarriles o navieras, siempre que se refieran exclusivamente a su servicio y sea transportada por ellas.

·       Las que, procedentes de una población donde no haya sellos de Correos, se lleven para franquearlas, o las que habiendo circulado ya por el servicio postal, sean conducidas a otra parte.

Es una pena que estas afirmaciones que leemos, no lleven consigo una referencia que nos haga ver que se trata realmente de normas o normativas que se publicaron en su momento para la conducción de la correspondencia. Porque, ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿Realmente existieron estas excepciones a la conducción de la correspondencia fuera de valija? ¿A partir de que momento? Sin duda, son muchas las preguntas que nos surgen tras la lectura de este amplio artículo, que seguramente algún día descubriremos que parte es real y cual simplemente una ficción.

Portada del libro de Eugenio de Quedasa "El Correo sin Correos" (SOFIMA 2023)

El Sr. Moreno Rodríguez, debió ser trabajador del gremio de Correos, lo que acontinuación nos cuenta. Relata que el contrabando postal, es decir la conducción de la correspondencia fuera de valija, en 1919 era algo cotidiano. Así describe que “…nosotros hemos visto en San Sebastián ir diariamente a Hendaya un individuo cargado de cartas para Francia; cada una de ellas debía haber sido franqueada con 25 céntimos, pero una vez en la vecina República queda reducido el franqueo a 10 céntimos por carta, que es la tarifa interior en Francia…”. Y cita además que no solo sucede en Hendaya, sino que hay otras localidades fronterizas en las que se siguen estas pautas.

No deja de ser una curiosidad más en la historia del correo en España, y una vez más, nos lo contó la prensa de la época, esta vez en forma de una revista especializada en la que vamos conociendo detalles muy interesante.

Por el mero placer de leer, es como vamos aprendiendo de aquello que nos motiva.

Detalle de la colección de E. de Quesada con la magnífica pieza "Con amigo" que va remitida desde Guadalest.


07 febrero 2026

Apuntes Filatélicos: AQUELLOS "JEFES" DE CORREOS

 

Apuntes Filatélicos

“JEFES” DE CORREOS EN LA COMARCA EN EL SIGLO XIX

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

Adentrarse en la historia del correo no siempre resulta una empresa fructífera, sobre todo cuando queremos conocer en manos de quienes estuvo el correo en esta comarca. No siempre, esos “Jefes” de las estafetas postales que a lo largo de los años han tenido el correo de la comarca en sus manos, dejaron impronta para que hoy, históricamente hablando, podamos saber de ellos y su trayectoria.

La peculariedad de la Marina Alta, hace que históricamente, Dénia haya sido siempre el eje desde donde ha funcionado todo – o practicamente todo -. Y con el correo sabemos que ha sido así también. Toda la comarca dependió directa o indirectamente de las conducciones que llegaban a Dénia desde cualquier punto de España, especialmente de aquella conducción del correo entre Valencia y nuestra capital comarcal.

El buen funcionamiento del correo, ese vital e importante medio de trasminisión de información y noticias, ha dependido siempre de quienes se han encargado de él, bien en la función de peatón-conductor, carteros ó de aquellos que se encargaron de esta actividad postal.

En la Valencia Medieval, D. Bernardo Sala es considerado el primero “Hoste” ó Jefe de Correos, del que dependía el ir y venir de los correos valencianos por todo su territorio, en una época en la que la trasmisión de noticias no estaba al alcance de la población.

Regresando a la comarca, y aunque seguramente hubo con anterioridad otros administradores jefes en Dénia, el dato más concreto y fiable sobre el cargo de Administrador Jefe de la Estafeta de Correos de Dénia, los encontramos en la figura de D. Juan Pellicer, que estaba al frente de la misma en la década de los años 30 del siglo XIX. Por entonces Dénia todavía pertenecía postalmente a la “Caxa” de Valencia. El periódico “El Reino” de Madrid, en su edición del día 28 de noviembre de 1859, da cuenta de la vacante en la plaza de Administrador Jefe de Correos de Dénia, con el haber anual de 5.500 reales, siendo nombrado para la ocasión D. Sotero Galindo, que ocuparía el cargo hasta noviembre de 1963, cuando fue trasladado a la Estafeta de Jijona. Esta nueva vacante en la dirección de la Estafeta de Dénia, la ocuparía el hasta entonces Jefe de Correos de Pego, D. Pascual Ferrando. A Pego se destinaria para Jefe de Correos a D. Honorato Miralles (revista Las Novedades. 26 noviembre 1863).

Imagen de D. Ricardo Vicent (1890), Oficial de Correos y Telégrafos de Dénia. Sendas publicaciones en la prensa de la época en referencia al correo en la comarca.

Proseguimos en Dénia, y para 1874 la prensa nuevamente nos aporta datos de quienes regentaban la Estafeta de Correos de Dénia. El periódico “El Constitucional” de Alicante, en su edición del 24 de noviembre, anuncia el cese del Jefe Subalterno de Correos – 2º de abordo -, D. Rafael Madrid, para en su puesto nombrar a D. Martín Cardona Cardona.

De Pego, las referencias que se tienen sobre quién ó quienes se hicieron cargo de su Estafeta, son más bien escasas y puntuales. El periódico alcoyano “El Serpis” en su edición del día 26 de febrero de 1886, anuncia el nombramiento como Administrador Jefe de Pego a D. Eduardo Ferrandiz, - algunos rotativos indican que este nombramiento será solamente provisional -, que sustituiría a D. Carlos Tamari y Pérez. El Sr. Ferrándiz ceso de su cargo en julio de 1890, volviendose a hacer cargo de la Estafeta el Sr. Tamari.

De Xabia era D. Antonio Quero Albi, quién en 1897 se haría cargo de la Estafeta de Pego. Notable en su labor como Jefe de Correos, contribuyó a mejorar el sistema postal y telegráfico entre Pego y las poblaciones que dependian de esta.

De Jávea por ejemplo, los primeros datos que se conocen – o al menos quien suscribe -, nos situan en el año 1870 cuando se produce, según informa la prensa de la época, “…el cese del anterior Administrador Jefe de Correos, D. Juan Bautista Gómez, y nombrado en su lugar a D. Francisco Gavino Catalá…”; a este le sucedería D. Jaime Rodríguez.

Otra referencia interesante de esta localidad la encontramos en el periódico alicantino “La Tertulia de Alicante”, el cual en su edición del 19 de octubre de 1872, da cuenta de que “…le ha sido admitida por la comisión provincial la que ha presentado D. Hermenegildo Bolufer y Soler del cargo de concejal del ayuntamiento de Jávea, por haber aceptado el cargo de administrador de la estafeta del mismo pueblo…”. En aquellos tiempos se preferia ser Jefe de Correos a un simple concejal, por lo que se vé.

Aunque no podemos nombrarlos como Administradores Jefes, ya que en sus puestos no se encargaban de Administración ó Estafeta, durante el siglo XIX conocemos quienes se ocuparon de las primeras oficinas de correos, normalmente “carterías”, como fue el caso de Ondara que con anterioridad a 1880, se da cuenta que estaba al frente de la misma D. Daniel Bosch. Este fue cesado, según informaba la prensa, en mayo de 1880 (La Provincia-Alicante), sustituyendolo D. Pascual Soler Mut con un sueldo anual de 250 pesetas.

De Teulada, se nombra en 1886 a D. Vicente Vidal y Almis, como cartero y con la obligación de recoger la correspondencia de la conducción Alicante-Dénia a su paso por la localidad, y entregar y recibir de Benitachell, y todo eso con el haber anual de 500 pesetas. Posteriormente, en el año 1892 (B.O.P. de Córdoba. 19.09.1892), se cita al teulaino D. Juan Moll Ruano, de 47 años, que estuvo sirviendo en el ejército durante largo tiempo hasta conseguir la plaza de cartero de la localidad.

La primera referencia de Vergel la encontramos en el año 1887, con el nombramiento como cartero, a D. Pedro Pérez Salé (enero 1887). De esa fecha aproximadamente es también el cese del cartero de Pedreguer, D. José Pérez Pérez, nombrando en su lugar a D. Miguel Arco Sibera – algunos medios lo citan como Manuel -.

En 1891 se conoce el nombramiento como cartero – no oficial – de Calpe, en la figura de D. Joaquín Sapena Narbó, tras el cual llegaría en septiembre de 1898, la plaza de “cartero oficial” para D. Miguel Bordes Ausina, que estaría al frente de la cartería calpina hasta su fallecimiento en 1927, siendo entonces sustituido por D. Pedro Sala Rodriguez.

Seguramente se nos quedan muchos nombres en el tintero, por desconocimiento de ellos lo más seguro, pero en el trabajo de darle forma a la historia del correo en la comarca, todos y cada uno de ellos tendrán su lugar.

06 febrero 2026

Lo que la prensa nos contó...(87): DE CUANDO OTROS INVESTIGABAN TAMBIÉN EN LAS HEMEROTECAS

 

Lo que la prensa nos contó (87)

PLAGIANDO AL MAESTRO

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

La busqueda en las hemerotecas es siempre una tarea que los investigadores han utilizado para conocer el pasado, para saber algo más de esa historia que se está deseando descifrar y conocer. Es una de las muchas fuentes de las que se nutre el historiador, el investigador ó el simple mortal asioso del saber. Y nosotros, desde IFAC FILATÉLICO, siempre hemos tenido muy claro que las hemerotecas nos iban a aportar conocimientos nuevos, algunos nunca antes publicados, más o menos relevantes, pero que nos van a servir para entender el pasado filatélico que desconocemos. Pero esto de rebuscar en las hemerotecas, no es algo que hayamos descubierto nosotros ahora. Ya hubo quién lo hizo en su momento.

Hoy no nos vamos a adentrar en los periódicos de la época como un viaje que realizamos en primera persona. Hoy lo haremos “plagiando” investigaciónes que en su momento realizaron otros investigadores en la rama de la historia postal o de la filatelia en general. Hoy la referencia la tomamos del maestro, del gran investigador y divulgador filatélico Javier Linares (1), quién como buen periodista, supo indagar en las hemerotecas en busca de esas curiosidades en el mundo del coleccionismo postal.

Primera de las hojas del artículo que firma "Javier Linares" publicada en el revista 
El Eco Filatélico y Numismático (Diciembre de 2012)

La referencia de hoy la encontramos en la revista El Eco Filatélico y Numismático de diciembre del año 2012 (Nº 1213, págs. 18 a 20), en un artículo que el autor titula como “El sello de Correos ha sido protagonista de  románticos episodios”, en el que “Javier Linares”, desgrana algunas “románticas” noticias aparecidas en la prensa de la época, dejando entre ver que algunas de estas noticias bien documentadas, pudieron ser ciertas o simplemente no serlo.

La primera de la que hace referencia habla de una noticia aparecida en el periódico londinense The Times en su edición del 1 de octubre de 1842 (2) en la que se cuenta que “…una joven dama cortejada por un caballero (…) recibió de su tio la promesa de una dote de 3.000 libras, si era capaz de reunir sellos de correos usados por ese valor…”. La cifra de sellos que sumasen esa cuántiosa cifra era algo exagerada: unos 720.000 sellos, por lo que tuvo que apelar a las voluntades de la gente para que “…les hicieran llegar sellos usados recortados…”.

Otra de las noticias descritas en el artículo mencionado, nos regresa al mismo periódico londinense, esta vez en la edición del 6 de octubre de aquel mismo año de 1842, donde se indicaba que “…un caballero había prometido contribuir con 2000 libras a la construcción de una iglesia en el oeste de Inglaterra si se le hacía llegar cabezas de reina (3) en cantidad suficiente…”. Se da la circunstancia, apunta Linares, que este mismo periódico días despues de publicada la noticia, anunciaba que el “reto” se había conseguido con creces y que muchos de los sellos fueron remitidos por “mujeres de alcurnia”, de la alta sociedad inglesa.

El considerado como "Primer" anuncio relacionado con el coleccionismo de sellos

Tal vez la noticia sobre la recopilación de sellos que más ha trascendido y que más veces se ha mencionado, fue aquella publicación aparecida nuevamente en The Times, en su edición del 29 de octubre de 1842 (4), donde una joven, deseosa de recubrir su vestidor con sellos de correos usados “…había logrado reunir 16.000 ejemplares donados por sus amistades...”, pero como la cantidad no le daba para su fin, apelaba para que gente de buena voluntad le ayudaran en tan insólito proyecto, para lo que proporcionaba una dirección de envío.

El autor del artículo que hoy nos trae aquí, Javier Linares (pseudónimo), se centra especialmente en una noticia curiosa que describe con el máximo de detalles. De nuevo la fuente vuelve a ser el periódico The Times (sin fecha concreta de emisión), donde allá por el año 1850, “…una jovencita inglesa menor de edad había solicitado el permiso paterno para contraer matrimonio, el cual tal vez por contradicción con la jóven, le puso una extraña condición (…): antes del 30 de abril de 1850, había que reunir un millón de sellos usados…”. Si ya en su momento a Linares le sorprendió la noticia, hoy nos sigue sorprendiendo aún más. Y la cosa es que más allá del romanticismo que estas publicaciones puedan manifestar, la prensa de la época, tras el anuncio que hizo la jóven en su momento de tan “cruel exigencia paterna”, empezaron a publicar los resultados. Según Linares, “…tan emotiva situación indujo a centenares de personas de buena voluntad a asegurar la felicidad de la jóven enviándole grandes cantidades de sellos…”. Fue tanta la avalancha de cartas que recibió la jóven que la oficina de correos de su localidad, tuvo que contratar los servicios de un nuevo cartero para la ocasión.

D. Joaquín Amado Moya, "Javier Linares" (1935-2020)

Seguramente, mis queridos lectores, estáis todos ansiosos de conocer si la jóven consiguió o no el reto que su padre le impuso. ¡Pues sí! Reto conseguido. La jóven pudo reunir tan descomunal cifra de sellos y se pudo casar. Y según el artículo, la historia parece que estuvo dormida durante varias décadas. Al parecer en el año 1919, la casa donde residía la jóven de la noticia en
Eggiton Haall se puso en alquiler y anunciado en la prensa local, que al ser alquilada, se pudo encontrar en su interior diversa documentación al respecto de esta romática noticia (5). Pero no todo fue tan romático. Este artículo publicado en la revista Stamps Collectors Fortnightly, desveló que realmente la historia fue inventada ya que la joven era – o pretendía ser coleccionista de sellos -, y se le ocurrió el relato para sensibilizar las voluntades ajenas y así reunir cuantos más sellos mejor. ¿Su nombre? Penelope Every, y fue su hija quién desveló la realidad de los hechos.

Al parecer durante años, fue muy frecuente en la prensa inglesa la publicación de estos pequeños artículos solicitando sellos de correos usados, acompañando a la petición, historias de lo más inverosimeles posibles relatadas para que fuesen creibles y obtener los resultados deseados. Con estos artículos, con estas publicaciones que hoy conocemos gracias a las hemerotecas, son muchas las voces que dicen que la filatelia, el coleccionismo de sellos, la iniciaron las mujeres – hemos visto que varias de las protagonistas de estos relatos eran jóvenes inglesas -, pero Joaquín Amado, ó como el gustaba de firmar Javier Linares, piensa y así lo dice, que detrás de tanto romanticismo en torno a los sellos, se escondían padres, tios y otros personajes, cuyo único fin era el de limpiar los sellos para su reutilización. Lo de lavar los sellos, ha existido siempre y de romántico tiene bien  poco.


Notas:

1.     Por Javier Linares, se conoce el pseudonimo que utilizaba D. Joaquín Amado Moya en muchos de sus artículos filatélicos en la prensa especializada. Nació en Linares (Jaen) en el año 1935, siendo periodista de profesión, un gran divulgador filatélico experto en Filatelia Fiscal. En el año 1997 fue elegido como Académico Correspondiente de la RAHFeHp, siendo numerario en el año 2003. Falleció el 17 de octubre de 2020. https://www.rahf.es/member/joaquin-amado-moya/

2.    La noticia apareció en un periódico local de la ciudad inglesa de Salisbury (Wiltshire), y The Times la tomó como referencia.

3.    Cabezas de reina era como coloquialmente se les conocía a los sellos de la época en inglaterra.

4.    Joaquín Amado, en este artículo da como fecha de su publicación el año 1842, mientras que otras publicaciones lo datan en el año 1841, de ahí que sea considerado como el primer anuncio relativo al coleccionismo de sellos, inicio pues de este pasatiempos en todo el mundo.

5.    Un artículo con el título “Jugando con sellos en 1850” fue publicado en la revista Stamps Collectors Fortnightly de fecha 03.09.1921.