01 marzo 2021

Articulo de Opinión. Por José Ivars Ivars. LA FILATELIA PATRIMONIO DE TODOS.

Bajo mi Lupa…

 

LA FILATELIA PATRIMONIO DE TODOS

José Ivars Ivars

Divulgador e Investigador Filatélico


¿Debería la filatelia ser Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad? La respuesta es tajante: Sí. Razones y motivos para ello no le falta.

Ya en su día (14.12.2016), trasladamos la idea a la Federación Española de Sociedades Filatélicas (FESOFI), que creo recordar lo hizo constar en acta, pero hasta ahí. Nada sabemos al respecto de si se han realizado o no las gestiones oportunas  para llevar a cabo la solicitud pertinente.


Pero tarde o temprano la Filatelia deberá ser “Patrimonio” de todos. En realidad de todos ya es. De cada uno de nosotros que hemos dado de nuestro tiempo para hacer que la filatelia sea lo que es hoy en día, tiempo para conocerla, disfrutarla y difundirla.

Con la Filatelia como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, se engloba no solo el sello de correos (y sucedáneos) y su coleccionismo. También incluiría el correo y su historia, la historia postal, las miles de curiosidades que en torno a este mundo existen. No olvidemos que gracias al Correo, desde lo más profundo y remoto de la historia, la humanidad es lo que es. Sin esa necesidad de transmitir, de comunicarse, y los medios que lo hicieron posible, el ser humano no hubiese evolucionado como lo ha hecho.

La Filatelia además es cultura, es historia y es arte. A través de los sellos y su coleccionismo hablamos un mismo idioma, una misma lengua que nos identifica como filatelistas. Hay un nexo universal que no conoce fronteras. Seguramente no hay rincón en el planeta en el que no exista un filatelista que hace de este hobby, una pasión.

Razones a la Filatelia no le falta, para que nuestros gestores filatélicos y culturales, los de arriba, se tomen en serio esta posibilidad de que la UNESCO estudie la propuesta, y un día nos den la alegría de ver que la Filatelia está en ese especial grupo inmaterial que declaran ser Patrimonio de todos.

Ya va siendo hora que nuestra común afición, se codee con la Paella, la sibila de Mallorca, la dieta mediterránea, etc. Ya va siendo hora que la Filatelia sea Patrimonio de todos.


26 febrero 2021

UN INCENDIO EN UN BUZÓN DE ALICANTE Y SU REPERCUSIÓN HISTÓRICA.

 

Apuntes Filatélicos

(PUBLICADO EN EL SEMANARIO CANFALI MARINA ALTA EN FECHA 27.02.2021)

 

EL INCENDIO EN EL BUZÓN QUE LO CAMBIÓ TODO

 

José Ivars Ivars

Divulgador e Investigador Filatélico

 

Los buzones son esos elementos que cotidianamente vemos por las calles y en los que depositamos las cartas, pero que parece están condenados a desaparecer, entre otras cosas por el escaso número de cartas que enviamos.

Primer buzón que tuvo Calp, ubicado en la que fuese

casa del Cartero D. Miguel Bordes Ausina,

conocido popularmente como “El tio Miquel del Calvo”


La más antigua referencia sobre ellos en el correo español se dice viene reflejada en los Anales de las Ordenanzas de Correos, cuando en el año 1762 se establece “…abrir agujero o reja en todas las hijuelas o veredas por donde se echen las cartas sin que se tengan que recibir en mano…”. Con ello se creaban los buzones, pero aquellos que se establecían en la propia administración de Correos o en las casas de los carteros de las poblaciones que no contaban con oficina principal o subalterna. Se dice que el fin de estos primitivos buzones, fue la de evitar la desconfianza por parte del usuario a la hora de depositar la correspondencia, y el no tener que esperar a que alguien recogiese la carta a enviar.


Artículo publicado en el diario "El Conciso", de fecha 20.04.1813 dando cuenta de lo 

acontecido en Alicante con la quema del Buzón de la Oficina Principal de Correos 


Con el tiempo, estos buzones serían modificados y mejorados, y todo ello por un hecho acontecido en Alicante. En la noche del 3 de abril de 1813, cuando aún no eran las 12 de la noche, un incendió en la, por entonces, Oficina Principal de Correos de la ciudad desató la alarma de la población. La prensa de la época dio cuenta de ello describiendo la situación, donde la oficina de correos, a la vez vivienda del Administrador Jefe, se lleno de inmediato de humo. Avisado este y toda la familia, pudieron percatarse que “…por el agujero del buzón de correos, se habían arrojado mixtos incendiarios…”, que como consecuencia toda la correspondencia y algunos documentos depositados allí quedaron transformados en cenizas.

Al parecer el incendio no fue algo fortuito, y más bien se debió a un acto vandálico. Las autoridades competentes junto a la policía alicantina de la época, comprobaron que entre los restos, se hallaban ardiendo “…dos tablillas embreadas…” junto a una espoleta de bomba unidos a 2 saquillos de mixtos, que como hilo conductor causaron el fuego, y todo ello arrojado por la rejilla del buzón de correos.

Reseña publicada en los Anales de Correos, dando cuenta de cómo han de construirse los buzones, tras el incendio del de Alicante


Desconocemos si de aquel hecho delictivo hubo culpables ante la justicia. La misma prensa de la época (El Conciso 20 de abril de 1813), tildó el acto de “…atentado de los enemigos del orden y de la patria…”. Lo que sí es seguro es que tras el incendio todo cambió. Para evitar otro “atentado” como el de Alicante, desde la Dirección General de Correos, que por aquel entonces por las circunstancias, estaba ubicado en Cádiz, se remitía a los Administradores Principales de Correos de las principales ciudades de España, una circular fechada el 26 de abril de 1813, en la que se daba cuenta de “…la manera como se han de construir los buzones para evitar los accidentes de fuegos…”. Esta circular debía igualmente aplicarse en las Subalternas de Primer Orden, que en nuestra comarca por entonces estaba en la ciudad de Dénia.

Los nuevos buzones desde entonces, debían contar con una campana (o deposito) bien revestida de ladrillos, y en su interior estar forrada de “chapa” (metal) y una puerta de hierro bien ajustada. Esta misma circular advierte a los Jefes de Correos, que “…no introduzcan dentro de la campana, canasta alguna…”, para evitar la propagación del fuego en caso de que se dé un acto vandálico como el de Alicante.

Periódico "El Redactor General", de fecha 20.04.1813 publicado en Cádiz y donde  se

publica la quema del Buzón de la Oficina Principal de Correos de Alicante 


¿Fue un simple acto vandálico…una chiquillada tal vez? ¿O este incendio se debió a algo más? Nada al respecto se sabe, o se ha publicado. Cualquier conclusión no sería más que conjeturas que uno se hace, pero que por la situación en la que vivía España con la Guerra de la Independencia, y la ciudad de Alicante soportando el peso de una guerra contra el francés que dejo mermadas las arcas municipales y a sus habitantes con grandes deficiencias, todo es posible que fuese consecuencia de todo esto.

Alicante, durante la Guerra de la Independencia se mantuvo libre de ocupación enemiga y convirtió a la ciudad en el principal núcleo de resistencia en España. Esto conllevó el tener que albergar a una gran número de tropas, y contar con unos gastos que ocasionaron no menos problemas. Para paliar la grave situación con que se encontraban las tropas y con el fin de recaudar fondos, se decretó en abril de 1813  “…la enajenación de la mitad de los terrenos baldíos, y los de Propios y Arbitrios…”, algo que tal vez no gustó demasiado a según qué sector de la población.

Sigue siendo una simple hipótesis, porque también pudo tratarse de mero acto vandálico. El hecho principal es que a raíz de aquel incendio, Correos optó por mejorar el servicio y garantizar en la medida que le fue posible, que estos buzones que hacían su papel ante la sociedad, fuesen cómodos y seguros para los usuarios.

22 febrero 2021

DINERO SOCIAL. EL "VALE" DE LA COOPERATIVA DE CONSUMO DE CORREOS DE ALICANTE

 

LOS VALES DE LA COOPERATIVA DE CONSUMO DE CORREOS

José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico

 

No es fácil saber si lo que tengo entre manos va a tener cabida en una colección numismática, pero como esta modalidad de coleccionismo tiene tantas líneas de estudio y coleccionismo, seguro que cuando conozcamos estos “vales” más a fondo, les encontraremos su sitio más adecuado. De entrada le di el nombre de “vale” sin saber ciertamente si estoy en lo cierto de que lo son, porque en el mismo, no hay referencia alguna. Pero llamarlo moneda tampoco me parecía lo más adecuado, salvo que maticemos que se trata de una moneda de cooperativa, aunque siempre se asocia el término moneda a aquellas que están realizadas con algún tipo de metal.

El estudioso numismático alicantino, D. Luis Miguel Garrido Notario en su libro “Las otras monedas de la Comunidad Valenciana en los Siglos XIX y XX” (1) que dicho sea de paso no describe está que hoy nos ocupa aquí, las nombra como “monedas de necesidad”, al tratarse de monedas o sistemas de pago que nacen al margen de las de curso legal y fruto de una necesidad social.


El cooperativismo de consumo en Europa surge en la ciudad británica de Rochdale en 1844, considerado como un cooperativismo moderno frente a uno anterior que podemos datar entre 1800 y 1844, que tiene en la figura de Roberto Owen, al padre del cooperativismo.

Consistían básicamente, y en líneas generales, en asociaciones o gremios con el objetivo de reducir para sus asociados o componentes, el costo de algunos productos de consumo. Y dentro de estos gremios, encontramos el de los empleados de Correos.

Según los datos cotejados, el cooperativismo en España llega a partir de los años 60 del Siglo XIX, centrándose todo este movimiento en las zonas industriales del país, y con una aplicación muy diversa en función del tipo de cooperativa creada. Con la llegada de la Guerra Civil, todo este movimiento cooperativo se detiene, y no se reanuda hasta casi finalizada la contienda.

Esta Cooperativa de Consumo de Correos estaba diseminada por toda España, lo que me hace pensar que no solo se trata de un caso aislado con “Alicante”, sino que seguramente saldrán muchos más de estos “vales”. Por citar otro ejemplo que he podido constatar, existió y hay referencias de otra Cooperativa de Consumo de Empleados de Correos en San Sebastián (2).


Este en concreto se trata de un ejemplar con un valor de 1 Ptas., de la Cooperativa de Consumo de los Empleados de Correos de Alicante, desconociendo si fue un valor único, aunque al tratarse del cooperativismo quién las pone a disposición de los empleados de Correos, entendemos que debieron ser varios los valores emitidos. En una de las partes de esta “moneda social”, aparece la numeración “444”, lo que hace pensar que se trataba de vales numerados con cuya numeración se favorecía cierto control en su uso, asociando los vales entregados a un listado de empleados que los reciben, evitando así el mal uso de los mismos.

Por la simbología que aparece en el “vale”, con la Corona Mural, bien podemos situar esta moneda social en tiempos de la 1ª o de la 2ª República, pero este detalle no lo hemos podido constatar y merece de un estudio más profundo a la vez que poder cotejar otras piezas que estén en manos de los coleccionistas.

Poca información al respecto hay publicada. Cabe que sea un tema pendiente de un profundo estudio. Pero este es un ejemplo más de que el coleccionismo es una ciencia que hay que practicar porque nos da este tipo de alegrías al coleccionista.


Notas:

1.    Libro-catálogo editado por Digitarte en el año 2020.

2.  Concepción Rousell y Norberto Albóndiga. “Historia de las Cooperativas de Consumo Vascas”. 1994. Editado por la Federación de Cooperativas de Consumo de Euskadi.

 

20 febrero 2021

LA FILATELIA, UN MUNDO LLENO DE CURIOSIDADES: DOCTORES FILATÉLICOS

 

¡¡¡DOCTOR, DOCTOR!!! ¿QUÉ LE PASA A MIS SELLOS?


José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico

 

En este mundo de la filatelia uno cree haberlo visto todo, y nada más lejos de la realidad. Cuando el primer sello del mundo aparece, todo un mundo nacía a su alrededor. Un mundo novedoso y por descubrir que poco a poco iba a ir surgiendo, y del que se rodeo todo tipo de gente: aquellos que descubrieron su coleccionismo, los que vieron en la filatelia un posible negocio,…pero también aquellos con vocación de médicos pero que al parecer no pasaron las pruebas. Y al parecer fue algo que se importó del extranjero.

Cierta prensa del año 1906, como los 2 ejemplos que se muestran, llevan en su interior una especie de noticia con un titulo cuanto menos curioso: “Médicos para sellos”. No se trata de anuncio publicitario puesto que no aporta datos de contacto, pero si explica la crónica que se trata de una “nueva profesión” consistente en profesionales que se dedican a “reparar” sellos rotos, sucios o descolorida. ¡Ahí es nada! Ya me veo a aquellos sellos desdentados, haciéndoles una ortodoncia completa para que parezcan como nuevos.


La crónica matiza que se tratan de trabajos encaminados a devolver su valor aquellos sellos que por su rareza, o interés, tengan un valor superior al normal. Y tilda a los filatelistas cuanto menos de maniosos al decir que “…hay muchos aficionados que solo quieren tener en sus colecciones sellos limpios, nuevecitos, y apenas uno se les ensucia ó se les arruga lo envían a reparar…”. Tiene toda la pinta de ser una broma pero apelamos a la seriedad de la prensa que publicó esta cita.

La “nueva profesión” (sic), dice que requiere de ciertos conocimientos, y mucha paciencia. ¡En eso le damos la razón! La Filatelia es la madre de la paciencia. Y menos mal que cierra la noticia con buenas palabras para los que llama como “Doctores Filatélicos”, que describe como “…hombres serios que incluso garantizan su trabajo…”. ¿Precedente de los Expertos Filatélicos?


Y debió de ser así, cuando estos médicos de sellos se atrevían a garantizar un trabajo perfecto y un sello completamente nuevo, porque de lo contrario “…pagarán el precio que ponga en catálogo…”.

Para este artículo se ha ojeado tanto el Diario LAS PROVINCIAS de Valencia de fecha 14.12.1906, y el Diario LA DEFENSA de Alcoy, de fecha 16.12.1906, y en ambos el texto es idéntico. Cabe que estos doctores filatélicos únicamente actuasen en tierras valencianas… Fuese como fuese, no deja de ser una nueva curiosidad que este fantástico mundo de la filatelia nos ofrece.

Artículo de D. Vicente Baixauli Comes. LA EPIDEMIA DE 1918 EN VALENCIA.






 

19 febrero 2021

CONFIRMADO POR PARTE DE CORREOS A PETICIÓN DE LA A. FILATÉLICA DE CALP.

 

APUNTES FILATÉLICOS

EL PRIMER MAPA DE “POSTAS” TENDRÁ SU SELLO

José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico

 

En mayo de 2019 teníamos noticia de que la Biblioteca Nacional de España había incorporado a su archivo un ejemplar del Primer Mapa de Postas de España, editado en 1721, ejemplar que los estudiosos de la cartografía describen como “…la primera guía para poder recorrer España en transporte público…”, y mapa en la que, de nuestra comarca, aparecen las poblaciones de Dénia y Benissa.


El mapa, aun siendo el primero en el que se describen las conducciones del correo en territorio español, fue editado en Francia por el cartógrafo Hubert Alexis Jailot (1632-1712), y publicado en París años después del fallecimiento de su autor. Fue encargado por el propio rey Felipe IV a su 1er Secretario, José de Grimaldo y Gutiérrez de Solórzano (1660-1733).

El mapa, según los datos que obran en el propio ejemplar, este año cumple 300 años de vida o existencia, una efeméride que para la Agrupación Filatélica y Numismática de Calp tenía una doble importancia. El hecho de que Dénia y Benissa, aparezcan en el mapa relevando así las 2 posiciones como estratégicas en la conducción de la correspondencia de la época, merecía intentar que Correos conmemorase la efeméride con la emisión de un sello y cuyo motivo fuese el Primer Mapa de Postas de España.

Con ello, la Directiva de esta entidad filatélica calpina, curso solicitud a la Comisión Filatélica del Estado para que atendiesen la misma y que la efeméride tuviese su emisión postal. La idea fraguó perfectamente y recientemente desde la propia Dirección Filatélica de Correos, comunicaron a la filatelia calpina, que la solicitud se ha admitido y el mapa tendrá su sello postal, emisión que se incluye dentro de la programación de emisiones de sellos y demás signos postales para 2021.

Este mapa ya fue noticia en Canfali Marina Alta, cuando Didac Vengut, describió la noticia en la contraportada del ejemplar del sábado 21 de septiembre de 2019, haciéndose eco de que este antiguo primer mapa señalaba al viajante de la época ambas poblaciones de la comarca. Lo bautizó como el “Google maps” de la época. Y efectivamente así debió ser para una época en la que viajar sin este tipo de mapas era viajar a ciegas. De hecho, y a pesar de que se le conoce como mapa de postas (o de correos), este plano del inicios del Siglo XIX, viene a reflejar las principales Paradas de Postas que existían, que en la mayoría de las veces coincidían con Posadas, Ventas, etc., que a la vez hacían la función parada y cambio de las caballerías para uso de los conductores de la correspondencia del momento.


Este mapa, que ya forma parte de la Biblioteca Nacional y patrimonio de todos, está coloreado de época, manteniendo los colores originales, destacando las líneas gruesas de color rojo que marcan las líneas postales principales. El Correo de esta época borbónica, estableció un eje radial para todas las conducciones principales que saliendo de Madrid, o de la capital del Reino como acostumbraban a llamarla, llevaban y traían la correspondencia desde todos los rincones de España. Estos “itinerarios postales” correspondían a la conducción hacia Levante, el Nordeste, el Norte, la zona de Galicia, la conducción hacía Extremadura y la de Andalucía.


Denia recibiría pues la correspondencia de la conducción entre Madrid y Valencia, que posteriormente sería transportada hasta la capital de la comarca. Se puede apreciar como detalle en el mapa, que en uno de los recuadros que aparecen, se indica el detalle del pago de “las postas”, que eran de “…2 reales de plata por lugar y caballo…”, un transporte que según fuentes de la época nos dan el dato de que entre Valencia y Dénia existían “3 Postas” y una distancia de 13 leguas (Itinerario Real de Postas de 1761).

Dénia, ya a finales del Siglo XVIII será dotada de su primera marca postal. El historiador postal, D. Juan Llácer Gracia (Alcoy 1963) es poseedor de la considerada carta más antigua circulada desde Dénia con su propia marca de salida, y cuya fecha es la del 19 de septiembre de 1871.

De la fecha de emisión de este nuevo sello postal, nada ha trascendido. Seguramente será dentro del 4º trimestre de este año, aunque esos detalles se conocerán con antelación. Ahora solo queda esperar que quienes diseñen este elemento postal dedicado al 300 Aniversario del Primer Mapa de Postas de España, incluyan en el mismo a Dénia y Benissa, para satisfacción de todos, en especial de los filatelistas de la comarca.



18 febrero 2021

REESCRIBIENDO LA HISTORIA FILATÉLICA EN BALEARES

 

MAÓ Y LAS PRIMERAS NOTICIAS FILATÉLICAS EN LA PRENSA

José Ivars Ivars /Divulgador e Investigador Filatélico

 

Todo en la vida tiene su orden, incluso en filatelia. Con los primeros sellos postales en circulación allá por la mitad del Siglo XIX, muchos fueron los que se apresuraron a ver en ellos, usados o sin usar, objetos con un gran potencial de coleccionismo. Sin saberlo seguramente, aquellos primeros “chiflados” coleccionistas de sellos, iban a constituir con el tiempo uno de los grupos de coleccionismo más importante del mundo: los filatelistas.

El irrumpir de esta moda de coleccionismo novedosa en la sociedad de la época, hizo que cualquier actividad al respecto fuese incluso noticia. La prensa de finales del Siglo XIX y principios del XX, así lo atestigua.

Interior de la Revista del Ateneo Científico, Literario  y Artístico de Mahón (1906). Imagen cedida por Francisco Morro Martí


En ocasiones, la falta de información o la ausencia de documentación acreditativa, nos hace vagar en la duda sobre los orígenes de nuestra afición. En el caso de Baleares, hay constancia de que Palma de Mallorca fue una de esas ciudades que a finales del Siglo XIX ya contaba con Sociedad Filatélica. Concretamente en el año 1897 se sitúa su constitución. Pero…¿y en Maó…?


El orden del las cosas nos dicen que, en el caso de la filatelia, primero fue el sello, después el coleccionista, y posteriormente esa unión necesaria entre este gremio que hizo surgir las asociaciones filatélicas en todo el mundo. Y en España las primeras las encontramos ya en 1879 (1) y años posteriores.

En el caso de Maó, consultados algunos actuales filatelistas, hay constancia de actividad filatélica en la ciudad y la encontramos en el Ateneo Científico, Literario y Artístico de Mahón, que en su revista del año 1906, hace referencia (pág. 229) (2) que dentro del contenido de la revista, se crea una sección que titularían “Resumen de Lecturas”, donde entre otras cosas se hablaría de FILATELIA. Este hecho no viene a decir que en ese año ya hubiese alguna entidad filatélica en Maó, aunque bien podría decirse que el Ateneo tuviese una sección donde los filatelistas se reuniesen habitualmente.

Detalle de la publicación de “El Bien Público” de fecha 12.01.1897 informando de la constitución de la (posiblemente) Sociedad Filatélica de Mahón


¿Desde cuándo existe coleccionismo filatélico asociativo en Maó? Una posible respuesta a esta pregunta la encontramos en lo publicado por el diario
El Bien Público de fecha 12 de enero de 1897 (pág. 2), que textualmente nos dice (sic): “…llamamos la atención de nuestros lectores y en especial de los coleccionistas de sellos, sobre el anuncio que publica la nueva Sociedad Filatélica que se ha establecido en esta ciudad (Mahón)bajo la razón social de Llansó, Cardona y Cª…”.


Pero la prensa despejará las dudas de si a finales del Siglo XIX, Menorca contaba con actividad filatélica destacable. Y si no la despeja, nos aportará nuevas dudas que investigar. Al menos, interés por la filatelia ya lo había en Maó a principios del Siglo XX. La prensa fue testigo de esa moda llamada “Filatelia” que irrumpía en la sociedad por aquel entonces. Tal vez por novedad, o por arraigo en las más importantes ciudades de Europa, la verdad es que la filatelia fue noticia ya cuando se empezó a conocer de ella. Incluso el hecho de que entre los filatelistas se encontrase lo más nutrido de la sociedad de la época, ayudó a que la prensa publicase al respecto de este nuevo coleccionismo.

¿Estamos ante el anuncio de que en 1897, la ciudad de Maó estableció su 1ª Sociedad Filatélica? Cabe que sí, aunque la misma crónica no aporte más información que nos ayude con la duda. De ser así, se estaría reescribiendo la historia de la filatelia balear, que hasta la fecha daba como válido que la única entidad filatélica en las islas en 1897, era la de Palma de Mallorca bajo la denominación de “Sociedad Filatélica Balear”.

Recorte de Prensa. Diario El Liberal. 13.09.1905


Varios son los “recortes” que hemos podido constatar en la prensa de Maó, y entre ellos uno publicado por el Diario El Liberal de fecha 13 de septiembre de 1905, la cual sin hablar de la existencia de una sociedad filatélica en la ciudad, si nos habla de que “…como en Mahón existe buen número de personas que se dedican a la filatelia…”, detalle que nos hace pensar que el coleccionismo filatélico ya estaba arraigado entre los mahoneses.

Nuevamente será la prensa de la época la que nos pondrá sobre la pista, pero esta vez retrocederemos un poco en el tiempo. El periódico “El Bien Público” de fecha 12 de enero de 1897, lleva en su interior un anuncio comercial  en el que se ofrecen “Sellos para Colecciones”, anuncio que no detalla el nombre de la firma comercial pero si nos da el dato de la ubicación: Hannover 29  en Mahón. Por otros anuncios en otros periódicos, sabemos que se trataba de la “Papelería de G. Blas”, que diversificó los productos que vendía, sabiendo del auge que la filatelia está adquiriendo. El anuncio no solo ofrece venta de sellos, sino que también se hace referencia a la compra y cambio, e incluso describe los diferentes catálogos y material filatélico, que el coleccionista puede adquirir.

Otro anuncio sobre filatelia, lo podemos ver de nuevo en “El Bien Público” de fecha 5 de agosto de 1896, donde se ofrece a los coleccionistas, la revista La Ilustración Filatélica Hispano Colonial (3), y esta vez la dirección que se visualiza es Arravaleta 12 (sin más datos). Esta misma revista, se anunciará a la venta en la Librería “del Sr. Bals” (sic) (4), que creemos se trata de la misma que estaba ubicada en la calle Hannover 29 de la ciudad de Maó.

Otro rotativo de la isla, “El Grano de Arena” de fecha junio de 1898, vuelve a hablar de sellos y coleccionismo, esta vez firmado por Pedro Ballester, quien titula el pequeño artículo como “Por España”, y donde se informa de la reciente emisión de 10.000 sellos patrióticos de (sic) “…a cinco céntimos…” , tirada que menciona ser especial para Menorca, citando aquellas entidades o establecimientos que expenderán “…en cantidades no inferiores a cincuenta…” (sic). Lo recaudado con la venta de esos sellos benéficos, se destinaba a la Junta de la Suscripción Nacional para sufragar los gastos de la Marina de Guerra, que por aquellos años tenía al gobierno en jaque.

Varios recortes de la prensa de la época, mencionados en este artículo


La prensa de la época en Mahón, si se ocupo de hablar de filatelia. A veces simplemente para contar lo que estaba ocurriendo en otras ciudades europeas, y como iba evolucionando este coleccionismo. Otras veces para dar cumplida cuenta de cuánta actividad llevaban a cabo los filatelistas locales. Y toda esta prensa de época nos da las líneas que hay que seguir, para seguir investigando.


De principios del Siglo XX es el anuncio que se inserta en diario El Bien Público (5), donde leemos que uno de los mahoneses, socio de la Sociedad Filatélica Catalana, realizaba compra-venta y cambios de sellos, estando domiciliado en la Calle Nueva Nº 22 de Mahón. Este anuncio además nos viene a decir que algunos filatelistas menorquines, tuvieron contactos con la filatelia catalana de finales del XIX y principios del XX.

 


 

Notas:

1.   Sobre este respecto sigue habiendo mucha controversia sobre cual pudo ser la 1ª entidad filatélica en España. J. M. Sempere apunta en sus muchos artículos que Santa Cruz de Tenerife contaba con una ya en 1884. También hay constancia de que en Las Palmas de Gran Canarias, existió una sociedad filatélica fundada en 1879 (Ifac Filatélico. Abril 2020.

2.   Documento facilitado por D. Francisco Morro Marti.

3.   Editada en Barcelona entre 1895 y 1905.

4.   Periódico El liberal de 24 de octubre de 1896.

5.   El periódico está fechado el 14 de noviembre de 1905.

13 febrero 2021

ALICANTE Y LA VIÑETA "ESTACIÓN INVERNAL"

 

PONIENDOLE FECHA A LA VIÑETA “ESTACIÓN DE INVIERNO” DE ALICANTE


José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico.

 

El mundo del coleccionismo de las “viñetas” es apasionante en sí, pero además ofrece un mundo por descubrir al no tener muchas referencias oficiales que nos atestigüen datos de las mismas para, por ejemplo, realizar una catalogación serie y rigurosa de las mismas.

Hay algunos catálogos especializados en la materia de viñetas, pero de la que hoy nos ocupa, poco o nada se sabe o se sabía. La viñeta, que no sello postal, viene a ser un elemento publicitario de según que época, que se incluía en la correspondencia postal ( y otros documentos) no sin su correspondiente ordenamiento en su uso por parte de las autoridades postales, que en indicaban claramente que las mismas debían siempre ir adheridas en el reverso de las cartas para evitar las confusiones que ocasionaría al empleado postal, si esta iba junto a los pertinentes sellos.

Describir esta viñeta lo hacemos diciendo que se trataría de un ejemplar que por las veces que la hemos cotejado, debió emitirse como pieza individual. No lleva valor alguno, lo que nos hace pensar que fue, como hemos dicho, una viñeta publicitaria, en la que no consta fecha ni año alguno, pero si una serie de inscripciones que ponen en valor a la ciudad de Alicante y sus “encantadores” inviernos. Aporta unos datos sobre la temperatura media que se disfruta en Alicante entre los meses de Diciembre y Marzo, y otro texto que hace referencia a una de las citas más celebres que se conocen de Alicante “…la millor terreta del mon…” (1). El diseño del sello reúne las características de todo aquello que se hacía entre finales del Siglo XIX y principios del XX, donde la calidad de lo que se mostraba es digna de admirar. Así vemos que se aprecia una vista de Alicante y su puerto, el escudo de la ciudad, e incluso lo que parece la cúpula de un edificio del que no hemos podido constatar cual pueda ser.


Y lo complicado viene cuando tratamos de datar, o poner fecha (o al menos año) a esta viñeta. No existe catalogación de las viñetas que se hayan podido emitir en Alicante (al menos que conozcamos), no existe una fuente que nos aclare esta duda sobre la puesta en circulación de esta viñeta, por lo que nos ha tocado tirar de hemeroteca y hemos encontrado un detalle publicado en el Diario de Alicante de fecha 22 de febrero de 1913, que nos hace sospechar puedan estar hablando de esta viñeta. El texto dice así:

Propaganda del Clima

La Sociedad “Lucentum club” ha hecho una emisión copiosísima de preciosos sellos de propaganda de las excelencias de nuestro clima.

El Presidente de dicha entidad Don José Orozco ha tenido la atención, que le agradecemos, de remitirnos buena cantidad de este nuevo vehículo de propaganda de Alicante como estación invernal.

Al no llevar imagen alguna al respecto de la viñeta que menciona el Diario de Alicante, no podríamos afirmar a ciencia cierta si se trata de la misma, aunque algo nos dice que si estamos antes al menos unos datos que confirman las sospechas. El hecho de no conocerla en carta completa (aunque fuese puesta la viñeta en el reverso) circulada desde Alicante, que nos daría confirmación de los datos que ahora ya sabemos, nos hace no poder confirmar este hallazgo. Si que por ejemplo, como vemos en una de las imágenes aquí mostrada, no solo se usó desde la ciudad de Alicante, sino que existen algunos (escasos) ejemplares con fechador sobre la viñeta que, en este caso nos muestra que se matasellos en Valencia con fecha octubre de 1916.


El recorte de prensa apunta, de tratarse de esta viñeta, que la tirada debió ser muy elevada, y ello nos lo corrobora el matasellos de Valencia, que nos viene a decir que 3 años después de sacarse como medio de publicidad turística, todavía se usaba habitualmente.

Ni del Lucentum Club, entidad que tuvo la iniciativa de pregonar las bondades invernales alicantinas, ni de su Presidente hemos podido hallar dato alguno. Este será un nuevo reto al que nos enfrentemos, porque tal vez hoy sepamos ya algo más de esta viñeta, pero no lo sabemos todo evidentemente.

Alicante como “Estación Invernal” fue un eslogan que se promocionó mucho durante gran parte de la 2ª mitad del Siglo XIX y parte del XX. Alicante por aquel entonces ofrecía a los turistas, especialmente de las grandes capitales españolas y europeas, una serie de infraestructuras para hacer de la estancia en la ciudad muy agradable. Así conocemos la existencia de varios paseos, el casino, el Teatro Principal, varios hoteles y “cafés”, y tiendas muy a la última tendencia europea, a la vez que destacaba por los varios baños terapéuticos recomendados por grandes doctores de la época. Todo ello con la comodidad que ofrecía el contar con un tranvía desde el 13 de julio de 1893, que hacía mucho más fácil al visitante, recorrer gran parte de la ciudad. En  definitiva una ciudad que invitaba a pasar en ella el crudo invierno europeo que a orillas del mediterráneo se tornaba cálido y apacible.




Notas:

1.    De este eslogan turístico, puedes saber más en este enlace: https://ifacfilatelico.blogspot.com/2020/08/de-tierra-para-fregar-eslogan-turistico.html

PANDÉMIAS Y CORREO EN LA COMARCA DE LA MARINA ALTA

 

Apuntes Filatélicos    

 

LA EPIDEMIA QUE DETUVO EL CORREO EN LA COMARCA


José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico

Puede que esta situación que estamos viviendo a día de hoy con el Covid-19, parezca algo nuevo. En realidad lo es, pero para muchos de nosotros que nunca hubiéramos podido imaginar, ni por asomo, que nos veríamos inmersos en una situación de pandemia, con unos efectos dramáticos y un cambio en nuestra cotidiana vida, que nos está costando acostumbrarnos.

Pero estas situaciones de cambios sociales y restricciones a consecuencia de pandemias y epidemias (o viceversa), no es algo nuevo. A lo largo de la historia tenemos ejemplos muy parecidos a los que hoy en día nos ha tocado vivir, tal vez con otras circunstancias pero con una analogía muy patente. Y uno de esos ejemplos lo tenemos en la epidemia de cólera morbo que sufrió España en el año 1885, que incluso llegó a detener el correo que se despachaba desde Denia procedente de toda la comarca.


En realidad esta epidemia de cólera que asolo España, llegó en el verano de 1854, y por los estudios de la misma que hay, en Europa entró a través de los puertos franceses de Marsella y Tolón. Y la comarca no se libró de ello, siendo muy virulentos los efectos que sufrieron poblaciones como Calp, Xabia ó Pego. En el caso de Benissa, algunos autores matizan que también se dejó sentir con numerosas defunciones, pero en cambio el dianense Roc Chabas en su revista literaria “El Archivo” (13.05.1886) hace referencia a las muchas epidemias de cólera que sufrió la comarca (1834, 1854-55, 1860, 1865 y 1855) donde destaca que Benissa se vio libre de esta enfermedad al haber realizado plegarias a su Patrona, la Purissima Xiqueta. Al parecer la realidad fue otra y mucho más cruel de lo que el presbítero dianense nos cuenta.


La prensa de la época nos detalla que, al igual que hoy, la vida cotidiana del momento se vio muy truncada. Incluso cierto sector de la prensa apunta que las gestiones que desde los respectivos gobiernos se estaban llevando a cabo, no eran las más adecuadas. ¿Os suena de algo? Así por ejemplo el Diario de Gandía de fecha 18.06.1885 hacía esta consideración al respecto diciendo “…protestamos y acusamos al gobierno de impotente para imponer orden y concierto en la cuestión sanitaria, que es un caos y nada más que un caos…”.

Uno de los servicios esenciales para la sociedad que se vio interrumpido a causa de esta epidemia, fue la única línea de ferrocarril con que contaba la comarca por aquel entonces: la Carcagente – Dénia, y con ello el correo que a través de esta línea y procedente de toda la comarca, se cursaba para todo el mundo. El problema radicaba principalmente a que la línea transcurría entre las provincias de Valencia y Alicante, y entre ambas existía lo que hoy hemos conocido como “confinamiento perimetral provincial”. El periódico “El Constitucional” de Alicante, daba cumplida cobertura a la situación que vivía la gente de La Marina.

Incluso una vez restablecida esta línea, la frecuencia de estos trenes sufrió igualmente cambios y con ello de igual forma le afecto a los trenes correos que partiendo de la estación de Dénia llegaban hasta Carcagente y en esta ciudad enlazaba el correo con la línea Valencia-Almansa para encaminar la correspondencia hacía Madrid y otros puntos de España.

Esta línea férrea que gestionaba la Compañía de Ferrocarriles de Almansa, Valencia y Tarragona (AVT), empezó a servir como ambulante ferroviario justo un año antes, por Real Orden de fecha 30 de marzo de 1884, una vez concluida la totalidad de la línea. Con anterioridad a esta disposición, el correo tan solo podía circular a bordo del ferrocarril entre las estaciones de Gandía y Carcagente (Real Orden de fecha 29.02.1879), a la espera de que Dénia por fin viese llegar su ansiado ferrocarril. Esta mejora en el servicio postal de la comarca, creó además una conducción “a caballo” entre las localidades de Oliva, parada del ferrocarril, y la estafeta de Pego, con lo que esta última población pudo sin duda beneficiarse enormemente del servicio.

La historia nos demuestra una vez más que los ciclos se repiten y seguramente se volverán a repetir. Lo que hoy nos tiene a todo el mundo en jaque, ya a lo largo del Siglo XIX lo vivieron nuestros antepasados. El correo se detuvo a causa de una terrible enfermedad que se llevo por delante a numerosas víctimas. Hoy nos está tocando vivir algo similar, con restricciones de otra índole, y con la esperanza de que entre todos, esta pandemia un día será historia.

09 febrero 2021

EL CENTENARIO DE "FILATELIA" EN LA RAE (I)

 

FILATELIA: A UN AÑO DEL CENTENARIO



José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico

Dentro de un año, cuando llegue el 23 de febrero de 2022, deberíamos estar de celebración. Puede que la situación ya sea mucho mejor que la que hoy tenemos, y ya se nos permitan hacer según qué cosas, pero el Centenario de la incorporación del vocablo “Filatelia” al Diccionario de la RAE, debería celebrarse por todo lo alto, al menos por parte de los filatelistas.


Detalle de la Revista “El Collectionneur de Timbres-Postes”, Nº 5  de noviembre de 1864, y primer texto de la historia en el que aparece el término “Philatelie”


Corría el año 1864, ya se habían puesto en circulación numerosos sellos en todo el mundo, se habían publicado incluso muchos manuales y trabajos sobre este coleccionismo, existía también el comercio de sellos y a la vez los intercambios entres coleccionistas, pero aún no existía un vocablo, una palabra que uniese bajo un mismo nombre toda esta frenética actividad de mediados del Siglo XIX, en torno a los sellos de correos.

Conocido es por todos que llegar a adoptar en todo el mundo el término “Filatelia” para definir nuestra pasión por el coleccionismo de sellos y lo que ello conlleva, no fue una tarea fácil, ni asunto de un solo día. El sello surgió como pago previo de la correspondencia y con ello nacía una afición, que lo hizo sin nombre, y que durante bastantes años, se la denomino de muchas formas distintas: timbrología, timbrofilia, filotelia, etc., incluso “timbromanía”, aunque mezclar pasión y manía, no hubiese llevado a ninguna parte.

Arthur Maury, editor de la revista francesa que publicó por primera vez el término “Fialtelia”

Y entre discrepancias lógicas de cómo llamar definitivamente esta nueva y creciente modalidad de coleccionismo, el 15 de noviembre de 1864, la revista francesa “Le collectionneur de timbre-postes” (Nº 5), editada en París por Arthur Maury (fue uno de los más importantes comerciantes filatélicos de la capital francesa), publica un artículo que firma George Herpin (hay autores que apuntan que su nombre fue M.C. Herpin, o también Gustave Herpin) y donde aparece por primera vez, y después de 24 años de que el primer sello viese la luz, el vocablo “Philatelie”.

George Herpin.

Francés a quién se le debe el

acuñar el término “Philatelie”

Es significativo que en Francia, país donde se originó o surgió la palabra “Filatelia”, durante mucho tiempo han estado empleando el término “Timbrologie” para nombrar al coleccionismo de sellos, aunque hoy en día raro sería encontrar un solo rincón de este planeta en la que no se nos conozca como filatelistas.

Pero la efeméride que hoy nos trae aquí es otra. Mejor dicho, la efeméride llegará en menos de un año y algo habrá que hacer para que no se nos olvide que hace 100 años la Real Academia Española de la Lengua, adoptó el término “Filatelia” como valido, dándole la pobre definición de (sic) “Coleccionismo y estudio de sellos de correos por afición”, o esta otra de “Tienda dedicada a la compraventa de sellos de algún valor y otros artículos de filatelia”.

Y no quiere decir que hasta entonces en España no se usará este novedoso término para definir un novedoso coleccionismo. El gran defensor de nuestra común afición, D. Mariano Pardo de Figueroa, más conocido como Dr. Thebussem, en los muchos escritos sobre los sellos, las normativas y su coleccionismo que publicó a finales del Siglo XIX, era habitual adaptar el término creado en Francia al castellano, y así conocemos por ejemplo su trabajo titulado “La Philatelia en España” (1899).

Anverso de una medalla

con la figura de

Antonio Maura y Montaner

A D. Antonio Maura y Montaner (Palma de Mallorca 1853-Torrelodones 1925) se le debe el haber gestado, por fin, la oficialidad del término filatelia entre los hispanoparlantes, al proponer como Director de la Real Academia Española de la Lengua, su incorporación a nuestro diccionario. Este político español definía la filatelia como un arte, desconociendo si este hecho se debió a que llegó a practicarla como tal. Algo de relación con ella debió tener, o al menos con la numismática, si bien su hermano, D. Bartolomé Maura y Montaner, fue uno de los más notables grabadores con que contó la Fabrica Nacional de Moneda y Timbre, y grabador jefe del Banco de España.

100 años son años suficientes como para que desde el colectivo filatélico español (e incluso de toda la geografía hispanoparlante) hagamos lo que sabemos hacer para que este Centenario tenga su reconocimiento. De entrada a la Comisión Filatélica del Estado ya se le ha instado a que no dejen pasar la efeméride. ¿Tendrá sello la FILATELIA en el año 2022? Dentro de unos meses lo sabremos.