11 abril 2021

EL DR. THEBUSSEM Y ALICANTE. UNA VINCULACIÓN SIMBÓLICA

 

EL DR. THEBUSSEM…CARTERO HONORARIO DE ALICANTE

 

Por José Ivars Ivars

Divulgador e Investigador Filatélico

 

D. Mario Pardo de Figueroa, debió de ser un personaje cuanto menos peculiar en su época, al que la filatelia (ó como él solía nombrarla Philatelia) le debe tanto, y sin haber sido nunca coleccionista de sellos, y por cuyas acciones, publicaciones y sobre todo por sus reivindicaciones frente a mejoras en el correo de la época, fue nombrado en 1880 como Cartero Honorario del correo español con uso de uniforme pero sin sueldo.


Nació en Medina Sidonia (Cádiz) en 1828, y a pesar de sus estudios en Ciencias Jurídicas, pronto colgó la toga para dedicarse de lleno a sus libros y miles de artículos periodísticos que publicó. Solía firmar aquello que publicaba con su famoso seudónimo “Thebussem” (embuste al revés), lo que demostraba su cierto y particular sentido del humor que tuvo.

Su vinculación con el correo español fue más que evidente, demostrado por los numerosos escritos que al respecto de cartas y carteros publicó en la prensa de finales del Siglo XIX, siempre atendiendo a buscar la mejora en un servicio que bajo su punto de vista precisaba de cierta mejoría. También se preocupó por aquellos sellos que el gobierno español iba poniendo en circulación, tratando en todo momento fuesen de una calidad excepcional, como venía sucediendo en países de nuestro entorno. ¡Lo postal fue su vida!

 


Puso mucho énfasis en que España pusiera en circulación sus primeras Tarjetas Postales, luchando para que así fuese e incluso llegando a editar el mismo sus propias tarjetas postales al ver que por parte del gobierno el asunto se demoraba más de lo debido.

Todo ello le llevó a conseguir que el 20 de marzo de 1880 fuese nombrado como el primer Cartero Honorario que tuvo España, “…por sus notables trabajos relativos a diversos asuntos del ramo de Correos…” entre los que destaca su colaboración en la publicación de los Anales de las Ordenanzas de Correos en España (1).

Como Cartero Honorario, contó además con su correspondiente “Franquicia” para su uso en su particular correspondencia, siendo 5 las marcas que llegó a estampar en las cartas y tarjetas que remitía.

 


Pero el cargo de Cartero Honorario, le llevó a ostentar otros tal vez de forma más simbólica, como el de Cartero Honorario de Alicante, como hemos podido constatar en alguna de sus publicaciones (2). Siéndolo ya honorario de todo el correo español, que algunas ciudades reconociesen su labor, viene a refrendar su popularidad y buen hacer.

Dentro de los muchos regalos que recibió el Dr. Thebussem por su nombramiento como Cartero Honorario, regalos llegados de todas las partes del mundo, lo que demuestra su polifacética figura internacionalmente conocida, destacan 2 con acento alicantino. Por un lado, D. Francisco Pardo de Figueroa, desde Alicante, le envió “…Una arroba (11,50 Kg.) de exquisito Turrón de Alicante…” (3). También recibió de parte del Administrador de Correos de Alicante, D. José Bermúdez de la Corte, su libro titulado “Diccionario postal de la Provincia de Alicante (1879)”, ejemplar que recibió autografiado y del que dijo ser “…un libro de interés y de importancia…”.

 


De los muchos libros y publicaciones que recibió como reconocimiento a su nombramiento, destacan algunos relacionados con Alicante. Así tenemos que desde Valencia, D. José Vives Ciscar, le remitió el Alegato en Pleito de Sebastián Malonda, Correo de Alicante, con Pedro de Válda, Correo de Valencia, sobre la venta de Estafeta Mayor de Alicante, autorizado por D. Martín Pérez Rodríguez (4). También desde Valencia pero esta vez enviado por D. Manuel Cerdá, recibido algunas publicaciones sobre los antiguos correos de Alicante.

Su nombramiento simbólico como Cartero Honorario de Alicante, no es más que una curiosidad que con la ciudad tuvo este ilustre asidonense, del que sabemos que como gran gastrónomo ensalzó en muchos escritos el Turrón de Alicante. Pero la filatelia, esa que escribía con “Ph”, siempre le estará en deuda por lo mucho que por ella hizo.

 


Notas:

1.       Obra compuesta de 6 volúmenes que recopila toda la normativa sobre el correo entre el año 1283 y 1889, encargada por el por entonces Director General de Correos y Telégrafos, D. Gregorio Cruzada Villaamil.

2.       Dentro de estos otros nombramientos como Cartero Honorario, no solo está la ciudad de Alicante, sino que fueron muchas las ciudades españolas que le rindieron tal reconocimiento.

3.       Primera Ración de Artículos. Dr. Thebussem. 1892.

4.       Publicación impresa en 15 folios a mediados del Siglo XVIII con un gran interés histórico y bibliográfico.

La Filatelia vista con Ojos Curiosos: AQUELLOS ORIGINALES "ANUNCIOS" DE FINALES DEL SIGLO XIX

 

“ANUNCIOS” ENTRE LOS FILATELISTAS DE FINALES DEL SIGLO XIX

 

Por José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico

 

Hoy en día la filatelia puede que haya cambiado, y bastante, si la comparamos con la que se practicaba hace décadas e incluso si nos paramos a ver cómo era en sus inicios. De algo nos ha tenido que servir todo el conocimiento que gracias a aquellos pioneros filatelistas e investigadores, hoy sabemos. Pero cabe que no todo hayan sido cambios. Siempre quedan acciones que son inseparables de la filatelia.

Hoy contactar con cualquier filatelista, de cualquier parte del mundo, es más que sencillo. Las nuevas tecnologías han hecho de la relación entre filatelistas, algo sin fronteras. En tan solo unos segundos, a un solo “Click” o tecla podemos estar hablando con un filatelista de la otra parte del mundo, que tal vez coleccione lo mismo que nosotros, o que simplemente desee intercambiar sellos. La era del internet ha facilitado las cosas.

Detalle del considerado 1er anuncio que habla de coleccionismo de sellos. (Periódico The Times 1841)


Pero hubo un tiempo, una época, en la que esta rapidez de conexión no era tanta. Y los filatelistas se las apañaban para contactar con otros seres apasionados por una misma afición: el coleccionismo de sellos. Y en la mayoría de las veces lo hacían aprovechando el mejor medio de comunicación que conocían: la prensa especializada de la época.

Por todos es sabido que el primer anuncio sobre “filatelia” se publicó en Inglaterra en 1841, a los pocos meses de que el primer sello del mundo irrumpiera en la sociedad de la época, y se hizo en el rotativo londinense The Times, aunque el anuncio más que sellos para coleccionar, lo que pedía la anunciante eran sellos usados para “empapelar el tocador. El nacimiento del coleccionismo de sellos trajo consigo además, una serie de revistas especializadas que aquellos primeros comerciantes e incluso los propios coleccionistas utilizaron para insertar sus propios anuncios, previo correspondiente pago, seguramente.

Y entre todos estos anuncios que podemos contemplar si observamos o tenemos entre manos revistas filatélicas editadas en la segunda mitad del Siglo XIX y principios del XX, algunos son muy originales.

Diario de Córdoba 30.07.1879. Venta de álbumes de sellos


Si visualizamos alguno de estos “anuncios” de finales del XIX, podemos encontrar como en el
Diario de Córdoba (Julio de 1879) se explica lo cultural de esta afición al coleccionismo de sellos (desconocida todavía para muchos) y lo ilustrativa que resultaría “…con nociones de geografía e historia…”, para quienes la practiquen. Sin tener constancia de que en la ciudad de Córdoba, en 1879, existiese sociedad filatélica (parece ser que todavía no), si se entiende que afición debió de haber cuando el anuncio destaca que en las librerías de la ciudad “…darán razón…”, de la venta de álbumes y sellos de todas las épocas.

A falta de comercios establecidos en las principales ciudades de España, parece ser que fueron las librerías de la época las que suplieron esa carencia, para ofrecer a aquellos “nuevos” filatelistas que vayan surgiendo en provincias, todo cuanto se necesitase en al práctica de aquel deporte llamado “Filatelia”. Ejemplo de esto lo tenemos en el anuncio que insertó Juan A. López, quien en su librería de Palma de Mallorca se ofrecía para la “…venta de sellos en comisión…”.

Filatelista Balear Venta de Sellos. Revista Circulo Filatélico Matritense

(C.F.M. Septiembre 1897)


Incluso algún “Kiosko” de Madrid, ya en 1863, usó la prensa de la época (La Correspondencia de España 05.09.1863) para anunciar que “compraba” sellos de correos de España “…inutilizados ó no…”, e incluso extranjeros, matizando además que buscaba de los años 1850, 1851, 1853 y 1854, los cuales pagará “…a real cada uno…”. Podría tratarse de un españolito que como la británica que en 1841 buscaba sellos para empapelar alguna pared, este también quisiera usarlo en el bricolaje, pero la matización que hace de que los quiere que no estén ni rotos ni manchados, nos hace pensar que el kiosquero, o era filatelista o se dedicaba a la venta de sellos usados (ó no). Si esto se publicó en 1863, cabe estemos ante el más antiguo anuncio publicado en España sobre filatelia (1).


¿Primer anuncio español sobre venta-compra de sellos?

 (La Correspondencia de España. 03.09.1863)


Y se solía destacar que por raro que fuese el sello, no existía problema por conseguirlo. Con seguridad, fue un reclamo que a muchos ansiosos coleccionistas de la época les llamó la atención. Así podemos ver en La Crónica Meridional (30.09.1896), periódico que se editaba en Almería, como un anuncio trata de llamar la atención a los coleccionistas de sellos, ofreciéndoles sellos de todas las naciones “…por raros que sean…”. Un tanto pretencioso debió ser quien los ofreció, ¿o sería fácil en 1896 dar con esos sellos que hoy son auténticas joyas?

Sellos raros a la venta (La Crónica Meridional. 30.09.1896)

Los coleccionistas particulares, se valieron igualmente de estos medios de comunicación y revistas especializadas, para conseguir mejorar y aumentar sus colecciones, bien con compras, o bien con cambios con otros filatelistas. Y al parecer la desconfianza fue lo reinante en estas transacciones filatélicas. Son varios los anuncios vistos en los que el suscriptor deja claro que “…No hago nunca el primer envío…”. Hay que pensar que con el sello no solo nace la filatelia, sino que también surge una desconocida forma de intercambio postal en la que le ibas a enviar a un desconocido sellos sin saber la reputación que pudiera tener, y pudiendo además de perder los sellos enviados, el gasto que suponía la carta correspondiente. Así lo vemos en el anuncio de Ricardo Gallego, socio del Circulo Filatélico Matritense (Madrid), que dice no contestar a ninguna carta que no lleve en su interior el franqueo suficiente para la contestación. Lo que llamamos “Respuesta Pagada”.

Cambistas desconfiados a finales del Siglo XIX. (C.F.M. 06.10.1898)


Anuncio de venta de sellos (C.F.M. 07.11.1897)


Como original encontramos un anuncio en el que la Señora (o señorita) María Pedraza Velázquez,
“…desea cambiar una bicicleta de señora…por sellos de España y Colonias…”. Cabe que se cansase de pedalear tanto, o cabe que sintiese la llamada de la filatelia, aunque seguramente fue lo primero puesto que el anuncio hace referencia a que los/as interesados/as debían dirigirse al Circulo Filatélico Matritense, es decir que debió ser filatelista.


¡Sellos a cambio de Bicicleta! (C.F.M. 1897)


¿Y qué os parecería hacerle una consulta al médico y que este os permita pagarle con sellos? ¡Parece de broma pero existió! El Doctor Primitivo Torres, anunció en octubre de 1897, que contestaba por escrito a las consultas que se le hicieran sobre medicina siempre que se le remitan
“…15 pesetas en sellos de España…”. Pero no debía ser cualquier sello. El buen doctor, filatelistas seguramente, matiza que han de ser de España y Colonias “…exceptuando los de Alfonso XIII…”. Estos eran para su colección filatélica. Para el envío de la respuesta, también solicitaba el correspondiente sello de 0,25 Ptas. “…de los de usar…”.

Al médico le pagamos con sellos.

Anuncio publicado en octubre de 1897




Notas:

1.    El diario catalán El Lloyd Español, publica en abril de 1863 un artículo haciendo referencia y traducido al castellano, de aquel primer anuncio que se publicó en el The Times de 1841. (José Mª Sempere. Revista de Filatelia Noviembre 2010)

 

10 abril 2021

GATA DE GORGOS EN LA HISTORIA POSTAL DE LA COMARCA. SU PRIMER MATASELLOS.

 

APUNTES FILATÉLICOS (Publicado en el Semanario CANFALI MARINA ALTA. 10.04.2021)


LA FILATELIA, TESTIGO MUDO DE LA HISTORIA

El 1er matasellos de Gata de Gorgos


Por José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico

 

Cuando profundizamos en el coleccionismo de sellos y todas las vertientes que nos ofrece, encontramos razones más que suficientes para afirmar que la filatelia, o en su defecto el correo, ha sido ese testigo a veces mudo de los aconteceres que la historia nos ha deparado. Y una de esas vertientes filatélicas es la marcofilia (historia postal), que para los profanos en la materia, diremos que se trata del coleccionismo y estudio de los matasellos utilizados por Correos a lo largo de la historia.



Estos, al menos los ordinarios que se usaron en estafetas, carterías y oficinas de correos, han ido evolucionando a medida que evolucionaba del mismo modo las denominaciones de poblaciones y ciudades por razones variadas según los momentos históricos. Y ese sería el caso de Gata de Gorgos, quién a través del Correo podemos conocer y profundizar en unos cambios en la nomenclatura oficial que vienen de antiguo.

Una carta recientemente ha despertado en interés por el tipo de fechador que se estampó sobre la misma. Se trata de una misiva que se remite desde la población de Gata de Gorgos, con fecha 22 de marzo de 1917 enviada a Suiza y remitida por la empresa local Matías Monfort y Compañía. La carta se manda certificada con la tarifa correspondiente para la época (0,25 ptas. para envíos a países extranjeros + 0,25 ptas. por derecho de certificado), y lleva la estampación “CERTIFICADO” en un tampón tal vez comercial al no disponer la oficina de Gata de Gorgos por aquellos días de matasellos certificado.



Cabe que se trate del primer matasellos que se uso en la población con la Estafeta de Correos recién instalada. No hay constancia de una fecha concreta de este detalle, si bien a finales del Siglo XIX la prensa de la época ya menciona dimisiones, ceses y admisiones de diversos gateros que ejercieron el papel de carteros en la población.

Este fechador que vemos en la carta, es conocido como “de puente” y su implantación en España se debe al Real Decreto de 10 de mayo de 1883, siendo incorporado a las oficinas de Correos progresivamente. Y en el caso de Gata vemos que el ente postal omite su “apelativo”. Hasta 1916, se sabe qué oficial u oficiosamente la población se denomina tal cual, “Gata”, y que a propuesta de la Real Sociedad Geográfica, un Real Decreto de fecha 27 de junio de 1916 acuerda el cambio en la denominación de hasta 573 poblaciones de España, entre ellas “Gata” que desde entonces oficialmente pasará a llamarse Gata de Gorgos.


Este mismo Real Decreto viene refrendado por diversos informes favorables, entre ellos el de la Dirección de General de Correos y Telégrafos, quien a pesar de ello, no modificó el matasellos una vez se hizo oficial el cambio de nombre de la población, que por lo que vemos en el año 1917 todavía seguía usando con la antigua denominación.

Es un dicho popular aquello de “…las cosas de palacio van despacio…”, y eso debió pasarle a Correos con todos esos cambios de nombre que el R.D. estableció. Desde siempre, en Correos se había utilizado únicamente el nombre de Gata para definir y situar a la población de la comarca. Así lo comprobamos en el Diccionario Postal de la Provincia de Alicante, redactado por el Jefe Provincial de Correos de Alicante en 1879.

Con el tiempo, y tocaría estudiar desde que fecha comparando correspondencia de la época remitida desde Gata de Gorgos, ese fechador inicial fue modificado, dotando a la población del nuevo con la nueva denominación, Gata de Gorgos, como la filatelia nos ha mostrado. El “nuevo” matasellos fue también del tipo “de puente”, como el anterior, en el que apreciamos que las letras de “Alicante” son algo más pequeñas, y donde algunos estudios apuntan que no fue hasta 1938 cuando estuvo en uso en la Oficina de Correos de Gata de Gorgos.

La Filatelia es así. Nos aporta la inquietud necesaria para conocer más a fondo aquello que tenemos entre manos. Nos invita a ser curiosos y conocer. La Filatelia es ese testigo “mudo” de la historia, gracias a la cual nos adentramos en el conocimiento.

04 abril 2021

UN PERGAMINO EN FORMA DE MISIVA PARA LA EXPOSICIÓN REGIONAL VALENCIANA DE 1909

 

UNA ESTAFETA CICLISTA ENTRE ALICANTE Y VALENCIA


José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico

 

Viñeta emitida con motivo
de la Exposición Regional 
Valenciana de 1909

Cabe pensar por el título que se trate de una línea postal que se hubiera establecido entre ambas ciudades, pero nada de ello es. No obstante algo de “entregar misiva” tiene el asunto, aunque fuese de forma simbólica.

En 1909, Valencia celebró una de las Exposiciones Regionales que más han trascendido. Con el nombre de Exposición Regional Valenciana, fue una muestra comercial e industrial que organizada por el Ateneo Mercantil de Valencia se llevó a cabo en la ciudad del Turia entre el 22 de mayo y el 31 de julio de 1909, la cual fue inaugurada por el Rey Alfonso XIII, y transformó la ciudad completamente.

Quienes la han estudiado a fondo dicen que marco un antes y un después para la sociedad Valenciana de la época. Se interpretó por primera vez el que después sería Himno de la Comunitat Valenciana, y además las muchas novedades que se presentaron en una feria de este calado, se llevaron a cabo incluso competiciones en deportes que, por entonces, todavía no estaban tan consolidados como lo están ahora, caso del fútbol y del ciclismo.


Entrada de la Exposición Regional
(Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu. Generalitat Valenciana)

Pero lo que nos trae hoy aquí, es la “Estafeta Ciclista” que se organizó para llevar a Valencia, desde Alicante y Castellón, una especie de “misiva” en forma de pergamino, que las autoridades locales, en el caso de Alicante, enviaron a la Organización de la Exposición Regional. Esta especie de unión provincial fue orquestada por el propio Comité Ejecutivo de la Exposición, y tanto el Ayuntamiento de Alicante como el de Castellón, accedieron a formar parte de tan original idea.

¡Pero no debió de ser nada fácil llevarla a cabo! Según sabemos por la prensa alicantina (Diario de Alicante) de fecha 3 de marzo de 1909, el consistorio hizo un llamamiento a los “ciclistas” para que formasen parte de lo que llamaron Estafeta Ciclista, para que  en etapas señaladas, se llevase el Pergamino redactado e introducido en su correspondiente carpeta (como si de un cartero de época de tratase), hasta Valencia. 

Esta idea se fraguó en diciembre de 1908, cuando se acuerda que la adhesión de las ciudades de Alicante y Castellón, se transmitiese en forma de documento escrito y enviado mediante lo que por entonces era habitual celebrar en toda España: La Estafeta Ciclista. El acuerdo al que se llegó indicaba que a los participantes se les obsequiara con una medalla de plata conmemorativa.

Detalle de la noticia publicada en el Diario EL PUEBLO. 11.07.1909

Si pensamos que bicicletas en 1909 no se la podían permitir todo el mundo, y que el ciclismo de entonces era considerado un deporte exclusivo de cierta burguesía acomodada, se ve complicado el reto de conseguir “deportistas” alicantinos que desde la ciudad de Alicante y en parejas de a dos, recorriendo tramos de 10 km en la casi recién terminada carretera de Silla, haciéndolo por la noche con el apoyo la benemérita, llevase tan especial paquete hasta la ciudad de Silla, desde donde ciclistas valencianos harían lo propio para que fuese entregada a la organización del evento. Todo un reto de la época, incluso si lo hubiese llevado a cabo el correo convencional.

La nota publicada en el Diario de Alicante, destaca que se cuenta con el apoyo de los ayuntamientos por los que discurran las etapas, que por la carretera mencionada, debió pasar (en  la provincia de Alicante) por las poblaciones de Villajoyosa, Altea, Calpe, Benissa, Gata de Gorgos, Ondara y Vergel, para entrar ya en la provincia de Valencia.

Tarjeta postal con la instantánea de la salida de la carrera
ciclista

Por la prensa sabemos que, esta "Estafeta Ciclista" tuvo lugar el día 11 de julio, y como hemos dicho desde Alicante se anunciaba saldría  por la noche (tal vez del día anterior), pero una crónica de fecha 12 de julio (Diario El Pueblo), describe que fueron 4 los corredores que desde Alicante en algo más de 10 horas, hicieron el recorrido.

La prensa valenciana (Diario El Pueblo) de fecha 11 de julio de 1909, se  anuncia que en la jornada del día 11 se espera la llegada de los “estafistas” (sic), a las 12 horas, donde salieron a recibirles numerosos (¿?) ciclistas valencianos y vehículos pertenecientes al Real Automóvil Club Valenciano. Todo un acontecimiento el vivido en Valencia para recibir sendos pergaminos (el de Alicante y Castellón). ¡Ni cuando el Correo Real de la Edad Media llegaba a las ciudades!


Artículo firmado por J. Ivars Ivars. El Eco Filatélico y Numismático. Abril 2021. NUEVOS DATOS EN LA FILATELIA BALEAR

 

REVISTA "EL ECO FILATÉLICO Y NUMISMÁTICO". ABRIL 2021

Artículo sobre el hallazgo de nuevos datos en la Filatelia Balear






02 abril 2021

CURIOSIDADES EN LA HISTORIA DEL CORREO: EL TERREMOTO DE SAN FRANCISCO DE 1906

 

EL CORREO SIEMPRE A FAVOR DEL DAMNIFICADO

El Terremoto de San Francisco de 1906

 

Por José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico

 

En la historia, la humanidad ha tenido que sufrir catástrofe tras catástrofe. Desde lo más remoto de la antigüedad, hemos tenido constancia de desastres, naturales o no naturales, que han afectado al día a día de la gente. Y en aquellos tiempos en los que la comunicación, siendo tan importante como lo es hoy en día, era servida principalmente por correo, este ha demostrado que sabido estar al lado de quién lo ha necesitado.

Correo de Emergencia. Carta enviada desde San Francisco el día 24 de abril de 1906, sin sellos y puestos estos a su llegada a Washington D.C. (Fuente National Postal Museum)


Un ejemplo de ello lo tenemos en el dantesco terremoto que sufrió la ciudad californiana de San Francisco el 18 de abril de 1906. No siendo este el único que esta ciudad ha sufrido, si fue especial por el trato que con los damnificados tuvo el correo americano. Era de madrugada en la costa americana del pacífico, cuando la tierra tembló con tal virulencia que todo se vino abajo. A las inmensas sacudidas que daba la tierra y con ellos el derrumbe de muchos edificios, se les añadió la rotura de las tuberías de gas que ocasionaron una gran cantidad de incendios.

Tras el caos, los servicios postales trataron de volver a la normalidad de inmediato, y a pesar de que el edificio de Correos de la ciudad, inaugurado un año antes, se salvó de las llamas, los carteros improvisaron diversos lugares de la ciudad para prestar un servicio al ciudadano, y que estos pudieran recoger y enviar el correo.


Tarjeta Postal que muestra como quedó el Edificio de Correos de San Francisco tras el terremoto. Fue de los pocos edificios que quedó en pie


Uno de los acuerdos postales que se tomaron tras el devastador terremoto fue el de facilitar a los damnificados el poder contactar, vía postal, con sus familiares residentes fuera de la ciudad, y ante la falta de papel para que estos escribieran sus misivas avisando de que se encontraban bien, la Administración de Correos Norteamericana permitió “…que se utilizase cualquier soporte para escribir las cartas…”, siempre y cuando fuese de pequeño tamaño y permitiese escribir algunas palabras a la vez que cupiese la dirección de envío, y se pudiese además matasellar. Hay que añadir a todo esto, que una norma no escrita facilitó a los damnificados el poder remitir las cartas sin sello, pero teniendo que ser abonada la tarifa correspondiente por el remitente. ¡Exactamente como cuando antes de la invención del sello se envía una carta! Este “beneficio postal” sólo fue permitido entre particulares, y muchas empresas que se quisieron aprovechar de la situación, vieron sus envíos tasados por falta de sellos.

San Francisco, 29 de abril de 1906, cancelación de máquina sobre una tarjeta de postal oficial creada localmente, generada por la oficina de correos para responder a las consultas sobre miembros de la familia afectados por el terremoto

La prensa de la época nos habla que fueron muchas las formas de escritura que usó la gente. Desde pañuelos de papel, pequeños trozos de tela, tablillas de madera, etc. Muchas de estas curiosas y asombrosas cartas, hoy forman parte del National Postal Museum, y de algunas colecciones que se precien de tenerlas.

Filatélicamente, y temáticamente nos puede interesar saber que, como medida de emergencia se aceptó el correo sin sellos, como ya he apuntado, hasta que la venta de sellos fuera posible en la Oficina Principal de Correos de San Francisco, y eso fue a partir del día 25 de abril de 1906. Estas cartas sin sellos circularon únicamente con un matasellos, mecánico o manual, donde a su llegada a la oficina receptora de la correspondencia, se le estampaban los sellos correspondientes que debía pagar el receptor de la misiva.

Carta circulada desde San Francisco, en la fecha del 18 de abril de 1906, con indicación de la hora, 5 A.M., en que se matasella, justo cuando el terremoto estaba a punto de producirse. (Imagen Archivo Ifac Filatélico. Procedencia desconocida)


Por aquel entonces, el Director de Correos de San Francisco era Arthur G. Fisk, el cual ante la masiva llegada de correo sin franqueo (sellos) que recibieron desde ese fatídico día del 18 de abril de 1906 y sucesivos, informó a sus superiores que “…optó, por humanidad, a dar curso a la correspondencia…”, y lo hizo únicamente con los particulares, dando además instrucciones de que se publicase en la prensa de la ciudad para conocimiento de los ciudadanos damnificados. La venta de sellos en la Oficina Principal de Correos de San Francisco se reanudó tan solo una semana después de la catástrofe, y el correo estuvo a la altura. Por la correspondencia cotejada, hace pensar que esto se aplicó además a otras poblaciones afectadas por el seísmo.

La prensa española, tal vez como curiosidad, comentaron la noticia “filatélica”. Al menos aquellos rotativos que por entonces tenían alguna que otra sección dedicada al coleccionismo de sellos, o en la ciudad donde se editaba había tradición filatélica. Caso fue en el periódico LAS PROVINCIAS de Valencia, quién en su edición de fecha 10 de mayo de 1906, titulaban como “La Filatelia y el Terremoto de San Francisco”, y destacaban que pocos días después del terremoto, ya hubo filatelistas que buscaban como paño en oro, esas cartas enviadas durante los 10 días en los que el correo americano estuvo al lado de los damnificados.

ALICANTE EN LA FILATELIA: EL V MARQUÉS DE DÉNIA Y SU RETRATO ECUESTRE

APUNTES FILATÉLICOS (Publicado en el Semanario Canfali Marina Alta. 02.04.2021)

EL MARQUÉS DE DENIA A CABALLO…Y LA FILATELIA

Por José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico

 

A estas alturas, no podemos negar que la filatelia es una ciencia que nos aportará cultura y conocimientos de muchas de las artes que forman parte del ser humano. A través del sello postal y su coleccionismo podemos ser capaces de adentrarnos en el mundo de la historia e incluso del arte, o como el caso de hoy adentrarnos en ambos mundos.

En filatelia han sido inmortalizados personajes históricos de todas las épocas y lugares. Nuestra comarca, la Marina Alta, no puede sentirse ufana por la cantidad de personajes de la “terreta” que el correo español ha filatelizado. Más bien debemos decir que uno o ninguno ha sido motivo de algún sello local, y eso que haberlos haylos y los hubo. Pero si rebuscamos un poco entre esos miles de sellos españoles que han visto la luz, encontramos uno que directa o indirectamente tiene como lugar a Dénia.

En el año 1962, el correo español ponía en circulación una serie de 4 sellos dedicados al pintor Pedro Pablo Rubens y su obra. Esta emisión venía a continuar las análogas que se habían puesto en circulación años antes dedicadas a otros pintores cuyas obras podemos contemplar en pinacotecas españolas, y para la ocasión Correos elige 4 obras de este pintor germano de nacimiento (1577) que vivió gran parte de su vida en la ciudad belga de Amberes.

De entre esas 4 obras pictóricas elegidas para los sellos, destaca una en la que se puede contemplar el retrato ecuestre del Duque de Lerma, también conocido como V Marqués de Denia. Nuestro Marqués, de nombre Francisco Gómez de Sandoval-Rojas y Borja (1553-1625), de familia con gran cercanía con la familia real española, entrando con tan solo 13 años a servir a la corte, y siendo considerado el hombre de confianza del monarca Felipe III. Se dice de su persona que fue uno de los personajes más corruptos de aquella España convulsa. Nombrado Virrey de Valencia, y Capitán General de la ciudad, su título de Marqués de Denia lo ostentó por descendencia familiar. Este título nobiliario considerado uno de los más importantes que ha habido en España, le fue concedido al I Marqués de Dénia, D. Diego Gómez de Rojas y Sandoval, por los Reyes Católicos.

Volviendo al sello, podemos decir que se trata de una obra que Rubens pintó “de memoria”, pues el encargo se lo hizo el propio Marqués de Denia al pintor en un encuentro en la ciudad de Valladolid en 1603, y hasta la finalización del mismo, el pintor no volvió a reunirse con el noble español. El motivo o excusa para la realización de un retrato ecuestre de Lerma, fue su reciente nombramiento como Capitán General de la Caballería, nombramiento sin duda simbólico que el Rey Felipe III le había otorgado, si bien dicho cargo correspondía únicamente al propio monarca.


El cuadro es uno de los pocos que llevan la firma de Rubens, entando  entre las colecciones reales para posteriormente volver a manos de los herederos del Duque de Lerma, siendo finalmente adquirido por el Museo del Padro en 1969.

Este personaje y por lo tanto este sello, está muy vinculado como vemos a la ciudad de Dénia. El Duque de Lerma, entre sus muchas vinculaciones con la ciudad, logró que en 1612 se le otorgase el “Título de Ciudad” para Dénia, a la vez que impulsó la construcción del Palau del Governador y del Convento de las Agustinas, contribuyendo a la expulsión de los Moriscos a través del puerto de Dénia.


El sello se puso en circulación el 28 de mayo de 1962, por la Orden Ministerial del 13 de abril de ese mismo año, realizados todos los sellos de la serie por el procedimiento de huecograbado y puesto en circulación en pliegos de 40 sellos cada hoja. Lleva impresa la tarifa postal de 10 Ptas., alta para la época que se debió usar o bien en paquetería o para cubrir los sobrecostes en el correo aéreo para envíos transoceánicos (Asía, América, etc.).

Dentro de unos años, en el 2025, se cumplirán 400 años del fallecimiento de este personaje de la historia de España, y vamos a tener que hacer lo que sea para que Correos vuelva a filatelizar al V Marqués de Dénia, válido de Felipe III y I Duque de Lerma, aunque esta vez sin su caballo como lo imaginó el pintor Rubens.


29 marzo 2021

MÁS DATOS SOBRE LOS INICIOS FILATÉLICOS EN BALEARES

 

LA FILATELIA BALEAR ALLÁ POR  1893

 

Por José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico

 

Desde que la Filatelia existe…la Filatelia es noticia. Es más que evidente que si la aparición del sello postal como pago previo en el envío de la correspondencia fue una novedad que revolucionó y cambió la sociedad en la 2ª mitad del Siglo XIX, el hecho de que el sello diese lugar a un nuevo coleccionismo, también resultó de alguna forma “revolucionario”. Y hasta la prensa comenzó a hablar de ello.

Buscar el origen de las cosas, sobre todo cuando no lo has vivido en primera persona, es algo innato del ser humano. Nunca se está en la certeza total de estar ante el primer indicio o la primera noticia que habla de algo que de una u otra forma nos interesa. Indagar en los inicios de la filatelia en Baleares, está siendo una tarea muy gratificante, y que nos va dando esas pinceladas de cómo debieron ser los inicios de este coleccionismo entre la gente de Mallorca o Menorca.

Mucho se ha escrito sobre orígenes de la filatelia y a nadie le cabe la menor duda ya de que, tanto el invento del sello postal como la de ser los primeros que vieron el sello como algo coleccionable, fueron los ingleses. Al respecto de esto último hay que decir que la aureola de ser el primer coleccionista de sellos en el mundo se la lleva el inglés Dr. J. Edward Gray, e incluso fue en Londres donde se constituyó la 1ª Sociedad Filatélica del mundo, The Philatelic Society London. Y esto acontecía el 10 de abril de 1869.



Trasladando todo esto a la filatelia española, conocemos que las primeras “entidades” filatélicas que aglutinaron bajo una misma denominación a aquellos pioneros filatelistas las encontramos en, (1) Las Palmas (1879), Tenerife (1882), Barcelona 1888, Sevilla (1895), Málaga (1895), Palma de Mallorca (1897), Mahón (1897), por citar algunas de las que se constituyeron antes del Siglo XX.

De las últimas mencionadas, Palma y Mahón, hemos hablado recientemente (2), pero hoy toca añadir una fecha más a la cronología filatélica balear. Según el periódico mahonés “El Bien Público” de fecha 5 de julio de 1893, 4 años antes de que se constituyesen las sociedades filatélica de Palma y Mahón, lleva en su interior una pequeña crónica que anuncia lo siguiente (sic): “…Es cada día mayor la importancia artística que se da a las colecciones de sellos; en Palma trátese de fundar una sociedad, centro ó bolsa filatélica…”.

Por lo leído, la afición filatélica en Baleares ya viene de antes, y en 1893 ya se estaban planteando, sin saber bien que, agrupar ese coleccionismo de sellos que se practicaba entre la sociedad de la época.

Un servidor considera que puede que incluso el director de ese mismo periódico o quién trascribía esas noticias filatélicas, debió ser, sin duda coleccionista. El comentario que precede a esas líneas en la que asegura que la juventud difícilmente podrá “…dedicar sus ocios a distracción más útil…”, solo se le puede ocurrir a quién ve la filatelia como, no solamente un pasatiempo, sino una ciencia dotada de cultura general.

A través de las hemerotecas, van surgiendo nuevos datos, nuevas fechas que aunque nos hacen reescribir la historia filatélica que conocíamos, nos desvelan como fueron aquellos inicios que nos hacen hoy entender mejor a nuestros antepasados filatélicos, aquellos que con gran visión construyeron los cimientos de una filatelia que hoy podemos disfrutar.

Notas:

1.    Datos obtenidos de varias publicaciones filatélicas.

2.    http://col-lecciomania.blogspot.com/2021/02/mao-y-las-primeras-noticias-filatelicas.html

http://col-lecciomania.blogspot.com/2021/03/los-inicios-de-la-sociedad-filatelica.html

27 marzo 2021

CON LO BUENAS PERSONAS QUE SOMOS....ASÍ SE NOS VEÍA A LOS FILATELISTAS

 

ASÍ NOS VEÍAN…


Por José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico

 

Hace unos años el escritor y columnista valenciano Juan José Millás, en uno de sus muchos artículos (que alguien podrá decir que son excelentes, fruto de su magnífico buen hacer literario), al hablar de “Filatelia”, cabe que por desconocimiento por su parte de esta gran universal afición, ciencia o simplemente coleccionismo, o cabe que en forma irónica, dejó entrever que lo de la filatelia podría ser una “…enfermedad venérea…”. ¡Lo de que los filatelistas estamos enfermos es algo que todavía se nos lo recuerda a menudo! Será por aquello de la obsesión por hacer grande lo pequeño y jugar con que la perfección es el único camino.

Lo de Juanjo Millás fue en el año 2004 (El País, 08 de abril) si mal no recuerdo, y años después, concretamente en el año 2017, un buen día despertamos con la noticia de que la todopoderosa empresa automovilística alemana, BMW, en una cuña publicitaria que seguramente les debió costar una millonada, nos llamaba a los filatelistas “Gente Aburrida”. A esa ofensiva publicidad respondió la toda poderosa FESOFI, que junto a numerosas entidades filatélicas y filatelistas en nombre propio, remitieron un escrito en el que le hacían ver a los germanos, que podemos ser de todo menos aburridos. El resultado fue la disculpa por parte de la marca de coches alemana. ¡Las aguas se calmaron y el rio volvió a su curso!

Detalle de artículo de J. J. Millás con la filatelia como "enfermedad". El País 28.04.2004


Han pasado más de 150 años desde que la filatelia irrumpiera en la sociedad como aquel nuevo y desconocido coleccionismo, pasatiempo que han cultivado tanto reyes como gente de bien, y que con el tiempo se ha consolidado como uno de los coleccionismos que más adeptos reúne en todo el mundo. Y ya veis que hay quién todavía no se ha enterado que la filatelia es una ciencia.

Pero esta visión que de nosotros tienen, no es algo de ahora. Desde los comienzos hubo quién no vio con buenos ojos el que gente hecha y derecha, dedicase su tiempo a guardar sellos que en su mayoría ya habían sido utilizados para el fin por el que fueron creados. Históricamente tenemos al Dr. Thebussem (D. Mariano Pardo de Figueroa) que durante años hizo publicó sus quejas por el trato que esta nueva afición por los sellos postales recibía por parte de los organismos oficiales. Así señala que un Decreto de 16 de marzo de 1854 firmado por el Ministro de la Gobernación D. Luis J. Sartorius, avisa que “…quien se ocupase de limpiar….sellos de franqueo ya servidos, será entregado a los Tribunales…”. Tal vez por aquellos años esa tarea de limpiar sellos ya usados más bien fuese con otros fines.

La Filatelia como "manía" ó "chifladura" en un artículo de 
Madrid Cómico

Tiempo después el propio Dr. Thebussem, se vale recordar a las autoridades en un artículo publicado en 1862, que el coleccionismo de sellos existe en importantes ciudades europeas, y que tal vez en España las haya también. Estas palabras las hizo en contestación de una Circular que firma el por entonces Director General de Correos, D. Mauricio López Roberts dirigida a los Administradores Principales de Correos, en la que como menos tacha de “delincuentes” a los que “…se dedican al cándido y sencillo entretenimientos de limpiar sellos y revenderlos…”.

Hablar mal de la filatelia, en este caso de quienes la practicaban, están llenos los periódicos y diarios de la segunda mitad del Siglo XIX y principios del XX. De ello nos lo recordó el filatelista D. José Mª Sempere en su artículo titulado “La Filatelia de hace un siglo en la prensa de la época (II)” (Revista de Filatelia diciembre 2010), dando cuenta de alguna curiosas publicaciones aparecidas en los rotativos españoles en los que, por ejemplo, en La Vanguardia de fecha 22 de diciembre de 1895 un artículo viene a decir que la filatelia es una de esas aficiones absorbentes con “…ribetes de manía…”.

Artículo publicado en "La Libertad" con la Filatelia como "Octavo Pecado"


Con el nuevo siglo XX la cosa no cambia mucho. A pesar de que en España las pioneras sociedades filatélicas empiezan ya su andadura años antes, y con ello a darle a la filatelia cierta normalidad, la prensa, cierta prensa, sigue tratando a la filatelia como cosa “de locos”. El periódico satírico Madrid Cómico de 11 de agosto de 1900, lleva en su interior un artículo en el que quién lo suscribe nos sigue tratando de “chiflados” llenos de manías. ¡Qué poco se nos entiende!

Bien entrados en el Siglo XX, en 1926, cierto individuo se atrevió incluso a incluir a la Filatelia dentro de las modernidades que podrían constituir sin lugar a duda lo que el firmante llama “octavo pecado capital” (La Libertad 24.02.1926). ¡Vaya que hemos pecado siendo filatelistas!

A pesar de estas pequeñas curiosidades en torno a nuestro coleccionismo, la filatelia ha sabido abrirse paso y posicionarse frente a otros coleccionismos. No debieron ser solamente malas críticas y burlas las que la prensa les brindaron a los filatelistas de aquella época. Seguro hubo elogios y no pocos, pero eso será objeto de otro artículo.