17 julio 2024

Lo que la prensa nos contó (59): LA CARTA DEVUELTA, QUE NO DIÓ LUGAR A LA INVENCIÓN DEL SELLO POSTAL.

 

 

Lo que la prensa nos contó… (59)

¡…Y SI ROWLAND HILL HUBIERA SIDO ESPAÑOL!

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

¿Os habéis preguntado alguna vez, que hubiera pasado si Rowland Hill hubiera sido español? Más que este británico hasta la médula, español, ¿Qué hubiera pasado si la historia ó leyenda de la invención del primer sello del mundo, hubiera ocurrido en tierras españolas? La repuesta es difícil y requiere de mucha imaginación, pero dejadme deciros que tuvimos los ingredientes necesarios para que así fuese: hubo un remitente y un destinatario, y una carta que nadie quería pagar por ella, una historia muy parecida a la de la posadera y el cartero que dieron lugar al sello postal, pero con ciertos años de diferencia, en el caso español.

Detalle de la noticia aparecida en la prensa
Periódico "El Bien Público" 21.08.1850

El periódico catalán “El Bien Público” del 21 de agosto de 1850, lleva en su interior – página 3 -, una curiosa historia que de no ser que habían pasado más de 10 años desde la que dio lugar a la “invención” del sello postal, bien podríamos decir aquello de que se asemejan y bastante. Este rotativo catalán, cuenta que cierto señor muy limitado en ingresos y bienes, había recibido recientemente una sustancial herencia de algún familiar que residía en tierra cubana. Pero la historia arrancaba 1 año antes, cuando en España todavía no existía el sello de correos como forma de pago previo en el envío de la correspondencia.

Detalle de un cartero entregando carta
a su destinataria

Según este periódico, el susodicho destinatario de la herencia, “…hace un año le trajeron una carta de La Habana, que no quiso tomar  por no pagar el porte del correo, y al efecto negó su nombre…”. ¿Os sueña de algo esta historia? Pues la cosa no quedó ahí. Meses más tarde, el mismo cartero regresó de nuevo, con otra misiva, que igualmente rehusó, y por la misma razón. Pero la insistencia del cartero, hizo que a la tercera fuese la vencida. En la fecha del 20 de agosto de 1850, la carta fue ya recibida, que aunque la prensa dice que fue por la tenacidad del cartero, que al parecer insistió y se la dejó a una vecina, cabe que fuese porque ya en agosto de 1850, las cartas podrían llegar desde Ultramar a España, franqueadas, y como ya no tenía que hacerse cargo del pago del envío, que desde La Habana a España, no sería nada barato para la época, esta vez pudo leer el contenido satisfactorio de la carta. ¡Y encima no sabía leer!

Debió de ser una gran cantidad, las cartas y misivas que, en época “pre” sello postal, se devolvieran por aquello de que si tengo que pagar yo, yo no pago porque no puedo, ni tengo como hacerlo. Aunque, ese sistema de pagar quién recibiera, estaba tan arraigado en la sociedad, que hay voces de la época que tildaban de “mala compostura” ó “malos modales”, remitir una carta ya franqueada.

Boceto Original del 1er sello
del mundo

Suele decirse que la picaresca española era muy superior a la británica. Como ejemplo de ello, la literatura nos ha puesto a protagonistas como El Lazarillo  ó Rinconete y Cortadillo, claro ejemplo de una España que sobrevivía como bien podía.

Al menos, vemos que al contrario de lo que le sucedió a Sir Rowland Hill, que vio como la picaresca inglesa, engañaba al correo para estar en contacto con la familia, en el caso que nos ocupa, el destinatario simplemente desconocía que tuviera tal familiar en Cuba, y no estaba dispuesto a pagar por una carta que ni tan siquiera iba a saber leer.

Lo que está claro es que, del mismo modo que la posadera inglesa, devolvió aquella misiva que su familia le envió – siempre que la leyenda que nos ha llegado, sea cierta -, nuestro protagonista también la devolvió en sendas ocasiones, y de haber estado presente en el momento preciso, ante este nuevo rico español, este inglés de pro, seguramente hubiera pensado que era necesario una reforma para que estos episodios no se repitieran.

13 julio 2024

MORTADELO Y FILEMÓN EN LOS PRIMEROS CRIPTOSELLOS DE ESPAÑA

 

Apuntes Filatélicos

ESPAÑA SE SUMA A LA FIEBRE DE LOS “CRIPTOSELLOS”

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

Detalle del 1er "Criptosello" de España (2024)

No hace mucho, en esta misma sección de Canfali Marina Alta (03.02.2024), nos pusimos a hablar de la nueva moda en la filatelia mundial, la de los Criptosellos, y anunciábamos casi como primicia, que en breve España se sumaría a esta nueva tendencia, muy moderna tal vez para un sector filatélico al que le cuesta ir adentrándose en las nuevas tecnologías, pero que nos tenemos que hacer a la idea de que, más temprano que tarde, la filatelia se debe adaptar a los nuevos tiempos, y a las nuevas tendencias.

Aquel anuncio del que la prensa se ocupó en el año 2021, anunciando el contrato que Correos había firmado para empezar a lanzar los “Criptosellos”, hoy ya podemos anunciar que es una realidad. Por todo lo alto lo anunció el ente postal no hace mucho y la puesta en circulación de estos sellos “tangibles”, desde el pasado día 4 de julio, fecha que pasará a la historia por ser el día en que España entró en el negocio de los “Criptosellos”.

Porque en realidad, por mucha novedad que nos parezca, y mucha tecnología que nos llegue, esto no dejará de ser un negocio, puede que rentable, o puede que no. El tiempo nos lo dirá.

De entrada Correos ha tirado la casa por la ventana, y parece que no será solo uno de estos novedosos sellos los que pondrá a la venta, sino que será un conjunto de ellos, y con unas tiradas tan excesivamente cortas, que quién los desee tener, y no sé de prisa, llegará tarde. El comercio filatélico está ya al acecho.

Los 5 ejemplares "digitales" que se pueden conseguir al adquirir el Criptosello Español
Serie dedicada al dibujante español Francisco Ibáñez

El motivo elegido para este primer Criptosello español, es de lo más patrio. Se han escogido historietas de algo muy español como es Mortadelo y Filemón, y una temática que será muy atractiva para el coleccionista.

Emisión que Correos dedica al
dibujante F. Ibáñez (2024)

Según la definición que da Correos de esta emisión, un Criptosello es “…un sello emitido por un operador postal, con una parte física que es franqueable y otra digital, (…), imagen digital que está almacenada en una red blockchain para garantizar su autenticidad y propiedad, que es lo que se conoce como un NFT (Token no fungible)…”. ¡Nos va a costar sangre, sudor y lágrimas, hacernos a estas nuevas definiciones filatélicas!

En definitiva, cada sello físico, - que en esta ocasión tiene el formato de TU SELLO con un Mortadelo vestido con su atuendo más conocido -, el que se va a poder usar para el franqueo, genera otro digital (NFT), que se conocerá como “gemelo digital”, y que el que lo adquiera podrá guardar en una cartera digital. Según los datos que aporta Correos, van a ser 5 los sellos digitales que se pongan a la venta, con una tirada total de 30.000 unidades, pero no uniforme. Así tenemos que de uno de los sellos, se ponen en circulación 12.000 ejemplares, de otro 9.000, uno con 4.500 unidades a la venta, 3.000 y 1.500 el resto. Y lo bueno de esto es que nunca se sabe que gemelo digital te ha tocado, hasta que activas el código que va con cada sello. Según el ente postal “…la frecuencia con la que aparecen estos gemelos digitales caría, otorgándoles un grado de rareza digital; los más recientes son más comunes, mientras que los más antiguos son más raros, y por ende más especiales…”. Os acordáis cuando se iba a una feria y comprabas boletos y nunca te tocaba lo que deseabas; pues esto me temo que será lo mismo o parecido.

Por más antiguos y más modernos, Correos se refiere a los dibujos elegidos para la ocasión. De las 5 imágenes del cómic “Mortadelo y Filemón”, se ha elegido uno por cada época de su autor o dibujante, el gran Francisco Ibáñez. Así podemos ver a “El Sulfato Atómico” (1969), que fue su primera aventura larga en cómic, “Barcelona 92” (1991), “Llegó el euro” (2001), “Mortadelo de la Mancha” (2005), y “El Mundial de Baloncesto” (2023), que sería su última gran obra en cómic. Por lo tanto el primer será el que tiene una tirada de tan solo 1.500 ejemplares por aquello de ser la imagen más antigua, y el último, el del año 2023, cuenta con una emisión de 12.000 sellos digitales.

En resumidas cuentas, si tan solo hay una tirada de 30.000 ejemplares, la serie completa de estos “gemelos digitales”, tan solo la podrán conseguir 1.500 coleccionistas. ¡Qué la suerte nos acompañe!

Parte de la carpeta en la que Correos va a vender los Criptosellos, con una muy original presentación
y que a los filatelistas temáticos les va a ser de mucha utilidad.

De estos novedosos sellos postales, varios países ya han emitido alguno que otro. Austria fue quién abrió el melón de los Criptosellos en el año 2019, y a este país le seguirían Suiza, Portugal, Países Bajos, e incluso alguna empresa multinacional como la automovilística Lamborghini, que por su cuenta emitió una serie de estos sellos digitales, 29 en total, en colaboración con el correo italiano.

Al coleccionista competitivo, aquel que participa en competiciones con reglamentación F.I.P., tal vez lo que más le preocupe ahora es, como poder usar estos sellos en sus colecciones, sobre todo si son de temática o de filatelia moderna, y aunque la Unión Postal Universal, ya se ha posicionado dando validez a los Criptosellos (y similares de su especie), falta ver con afecta su incorporación en los “Reglamentos”.

Esto no ha hecho más que empezar. Todavía no hay voces ni a favor ni en contra de esta novedad que el correo español acaba de lanzar. Seguro que no tardará en haberlas, pero como todo en la vida, si lo quieres lo tomas, y si no, simplemente lo dejas. Lo que es evidente es que desde que en 1840 se pusiera en circulación el conocido como primer sello del mundo, este pedacito de papel engomado, ha ido cambiando a medida que la humanidad lo ha hecho. Quedarse atrás es solo para los nostálgicos, que en filatelia los hay y muchos.

Hay que estar preparados para lo que pueda llegar, sin olvidarnos nunca que la filatelia, principalmente se nutre de aquella correspondencia que se cursa, se envía y se recibe. Hay que seguir haciendo que el correo funcione, sea con sellos comunes, con los tangibles, o con los que los correos de todo el mundo nos puedan llegar a sorprender.

Hagamos que el sello, sea cual sea, sobre la carta, recorra el mundo entero.

09 julio 2024

Lo que la prensa nos contó (58): DE CUANDO LAS CARTAS CERTIFICADAS SERVÍAN DE RESGUARDO DE ENTREGA.

 

 

Lo que la prensa nos contó… (58)

EL CORREO CERTIFICADO QUE MADRID FILATÉLICO RECLAMA

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico


Hoy volvemos a ojear uno de esos ejemplares que a finales del Siglo XIX, se publicó con el nombre de “El Cronista de Correos”. En esta ocasión se trata del ejemplar con el Nº 83, que salió el 15 de septiembre de 1897. En su página 5, lleva una curiosa noticia que hace referencia a una queja que al parecer cursó ante Correos, el mítico comercio filatélico MADRID FILATÉLICO.

El artículo lo titulan “Los llamados Abusos”, que al parecer es el título que empleó este comercio filatélico en alguna de sus publicaciones para describir la situación vivida frente a un envío “Certificado” a uno de sus clientes.

No sé si sabéis que, en la historia del correo, hubo una época en la que las cartas certificadas, no se entregaban al destinatario, porque era este soporte el que quedaba en manos de Correos, y firmado por el destinatario para atestiguar que la carta se había entregado. Pues por ahí va la queja del remitente.

La historia se remonta a un envío que desde Madrid se manda a un destinatario – que no se indica nombre -, por correo certificado. El destinatario al parecer vive cerca de Vich, en una población o núcleo urbano servido por un peatón, el cual siguiendo las instrucciones, no quiso entregar el sobre certificado, sino que debía devolverlo firmado por el mismo, como justificante de entrega del envío. Y como es lógico, el destinatario al que no ponemos nombre por desconocerlo - y que seguramente sería filatelista -, se negó a firmar la carta sino se quedaba con el sobre.

¡El dilema estaba servido!

El Cronista de Correos, en su réplica simplemente le recuerda a Madrid Filatélico, que el cartero-peatón, simplemente cumplió con su deber, por una normativa que fue aprobada por el Convenio del Congreso de la U.P.U. de Berna de 1883. Además añade un dato que para los estudiosos de la historia postal, debemos tener en cuenta: “…desde 1889 la devolución de los sobres ya no se exige más que por los certificados cuya entrega corre a cargo de los Peatones y Carteros Rurales…”. Al parecer este detalle, lo desconocían en MADRID FILATÉLICO, ni tampoco el público, que según El Cronista de Correos, seguía yendo a las oficinas a reclamar las cubiertas firmadas por los destinatarios, aunque estas no fuesen entregadas por personal rural.

Supongo que con la publicación de este pequeño artículo-respuesta, a Madrid Filatélico se le fueron las ganas de seguir imponiendo un “caciquismo filatélico” del que fue muy criticado por sectores variados, tanto del ente postal, como de filatelistas de muchas zonas españolas.

06 julio 2024

Lo que la prensa nos conto (57): NUEVOS PAISES TRAS LA I GUERRA MUNDIAL

 

 

Lo que la prensa nos contó… (57)

LAS CONSECUENCIAS DE LA GUERRA

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Sello de Eslovenia (1918)

A quienes nos apasiona conocer lo que la prensa nos contó de la filatelia de la época, siempre nos congratula saber que muchos periódicos, especialmente los de antes, tomaron  la decisión de incorporar a sus ediciones, alguna que otra sección que con cierta periodicidad, hablase de filatelia y del coleccionismo de sellos. Y esto es lo que pasa con una de los más representativos rotativos de la prensa balear: “El Día”.

Este periódico en su edición del 22 de febrero de 1922, anunciaba su nueva sección, la que llamarán  “Timbrología y Timbrofilia”, denominaciones muy poco ortodoxas pero que por entonces se enfrentaban a las de filatelia y filatelismo. Es ese primer artículo de la sección, además de información muy variada, dan a conocer la creación en Palma de Mallorca de una nueva sociedad filatélica, La Sociedad Filatélica Balear de Timbrología – de la que ya hemos hablado en alguna que otra ocasión -, pero el artículo que más puede sorprender, es un breve que titulan “Sellos y guerra”.

Detalle de la publicación en el diario
"El Día" (P. de Mallorca) 
22.02.1922

Al parecer hace referencia a otro artículo con el mismo título publicado en el suplemento de “La Acción”, en el que deja claro que “…para los coleccionistas la guerra ha traído consecuencias de importancia...”. Es evidente que cualquier guerra, trae consecuencias, no solo para el filatelista o coleccionista en general, sino para todo el mundo. Ninguna guerra es buena. Pero si seguimos leyendo, entenderemos a que se refiere dicha afirmación.

Añade que las consecuencias de la guerra, repercuten en sus bolsillos, pero también satisface su afición. Para entender esto hay que situarse en el contexto histórico. La publicación, como hemos dicho, fue en 1922, por lo que la guerra a que hace referencia es la I Guerra Mundial, y lo que viene a querer decir con lo de que “….satisface su afición…”, es que tras la I Guerra Mundial, surgieron nuevos países y con ello, nuevos sellos que coleccionar, y para ello toma como referencia no sabemos qué catálogo de 1922, que dice ya vienen reflejados esos nuevos países y esos nuevos sellos.

Y así fue. Aunque nos parezca mentira, tras cualquier guerra ocurrida después de la aparición del sello postal, estos reflejaran en su emisión cualquier cambio político y social que se haya producido. La filatelia vuelve a demostrar que fue, y es, testigo directo de la historia, y eso le hace todavía más interesante como elemento cultural y de sabiduría.

Sello ruso con reimpresión
de Ucrania (1919)

Este periódico cita, como ejemplo de estos cambios, países como Hungría, Checoslovaquia ó Polonia, Lituania - fueron muchos más los que se crearon tras este episodio histórico -, ó incluso la tan en boca de todos actualmente Ucrania, que anteriormente a la I Guerra Mundial, formaban parte de otros imperios y sistemas políticos.

Efectivamente, la I Guerra Mundial amplió los horizontes de los filatelistas, enriqueciendo sustancialmente este coleccionismo, pero en contrapartida, aquellos que optaron por coleccionar todo el mundo, vieron como sus bolsillos se resentían.

Es importante seguir rescatando aquella prensa que habló a sus lectores de filatelia, por si la prensa de hoy, tomase ejemplo de ello, que buena falta hace. La Filatelia es cultura, es historia, lo miremos por donde lo miremos.


Apuntes Filatélicos. UN ALICANTINO, CARTERO HONORARIO DE CORREOS

 

Apuntes Filatélicos

UN CARTERO “HONORARIO” CON SANGRE ALICANTINA


Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

Prueba del Sello que correos dedicó a
Rafael Álvarez Sereix (1980)

En toda la historia del correo español, han sido muchas personas las que han sido premiadas por Correos por su dedicación y apoyo a las actividades de divulgación del coleccionismo postal, y entre ellas nuestro querido Marcos A. Torres Planells, que en el año 2015 recibió la Medalla de Plata al Mérito Filatélico. Pero de los muchos premios que otorga el ente postal español, hay uno que es como el “Cum Laude” de los premios postales: el nombramiento de “Cartero Honorario”.

Ser Cartero Honorario es todo un honor, y es ostentar la más alta distinción que otorga Correos. El ente postal lo define como “…título honorífico  que Correos concede a personas (sin ser empleados de Correos) que han prestigiado con su colaboración  a la entidad…” A lo largo de la historia, han sido varios las personalidades que han sido distinguidos con tal reconocimiento, siendo el primero de ellos, el gaditano D. Mariano Pardo de Figueroa, que en el mundo filatélico-postal será reconocido como Doctor Thebussem.


Carta circulada con "Franquicia" del Cartero Honorario Sereix , de Madrid a Alicante (1918), con viñeta sin
poder de franqueo, como recargo voluntario a beneficio del colegio de Huérfanos de Correos 

Este título honorífico, se le debe a otro alicantino ilustre en el mundo postal como lo fue, D. Gregorio Cruzada Villaamil, quién lo propondría y entregaría por primera vez al Dr. Thebussem, por su contribución tan especial en la redacción de los conocidos como “Anales de las Ordenanzas de Correos”.

Pero el que nos ocupa hoy fue un coetáneo del propio Dr. Thebussem, 2º Cartero Honorario que nombro Correos, y que como veremos, alicantino por parte de madre. D. Rafael Álvarez Sereix, fue un prolífico de su época: matemático, ingeniero, autor de numerosos trabajos científicos, además de periodista, literato, y tantas otras cosas que le valieron ser reconocido tanto en España como en el extranjero.

T. M. con el sello de la emisión "Día del Sello"
dedicado al Cartero Honorario
Rafael Álvarez Sereix.
Matasellos de 1er día de circulación de la
emisión 18.04.1980
Nació en Madrid el 28 de noviembre de 1855, aunque sus primeros años e incluso sus años de estudiante los pasaría en Alicante, de donde era su madre. Fue hijo de D. Manuel Álvarez Garica, médico militar, y de Dña. Aurora Sereix, hija del Diputado a Cortes alicantino D. Antonio Sereix. Desde 1869, con 14 años de edad (1), al ser destinado su padre como Director del Hospital Militar de Alicante, pasaría nuestro protagonista su juventud en tierras alicantinas, incluso cursaría los estudios de bachillerato. A su regreso a Madrid con 18 años, preparó su ingreso en la Escuela de Ingenieros de Montes (1877).

 Con tan solo 15 años, en 1870, ya mostró su vivacidad al fundar y dirigir, ej Alicante, el semanario literario “La Verdad”, recordando siempre a lo largo de su vida, que fue en Alicante donde se inició en el periodismo que tanto le marcaría en su vida. Fue director y propietario a su vez de la “Revista Contemporánea”, tal vez una de las publicaciones en la que más destacó, aunque también ocupó otros cargos como el de, Gobernador Civil de Baleares (1899-1900) – se rumoreo incluso que tras Baleares, pudiera ocupar el mismo cargo en la provincia de Alicante -, y el de Presidente Honorario de la Real Academia Geográfica de Madrid. Cuando en la década de los años 20/30 del pasado siglo, hubo en Alicante un conato de venta del Castillo de Santa Barbará, Álvarez Sereix fue uno de los nombres que aparecen en diversos escritos, defendiendo a ultranza que el Castillo ha de ser propiedad de los alicantinos y no se puede vender. Estas gestiones llevaron al Rey Alfonso XIII, a tomar la decisión de firmar en la fecha del 26 de septiembre de 1928, un Real Decreto por el cual “…se cede al Ayuntamiento de Alicante, gratuitamente el Castillo de Santa Bárbara…”.

Su entusiasta defensa, manifestada en todo momento, a favor de los servicios postales, y sus numerosos escritos y publicaciones, especialmente en la prensa de la época, reclamando mejoras para los funcionarios, le llevó a ser nombrado “Cartero Honorario” en 1890 (2), distinción que llevaba con mucho orgullo, especialmente por haberla recibido al igual que otro grande de las letras como lo fue el Dr. Thebussem, que la recibió en 1880.

Detalle de lo publicado en la web corporativa de Correos, sobre el Cartero Honorario, Rafael Álvarez Sereix
donde se aprecia el error, no subsanado todavía, del año en que se le impuso la distinción

A lo largo de la historia, esta distinción tan especial que concede el Presidente de Correos, la han recibido, además de los ya citados, también D. Camilo José Cela (1982), D. Ramón Carande y Thovar (1984), D. Antonio Mingote Borrachina (1998), S. M. Dña. Sofía de Grecia (2013) y D. José Mª Cruz Novillo (2019) – diseñador del actual y polémico logo de Correos -, y conlleva el uso de uniforme reglamentario de Correos – cosa de otros tiempos -, y de franquicia postal en la correspondencia, con el uso identificativo de una marca propio, siempre sin derecho al sueldo de cartero.

En su tierra materna, Alicante, en noviembre de 1927, se acordó ponerle su nombre a una de las calles más populares hoy en día, contando para la ocasión con la visita del propio “Cartero Honorario”, quién acudiría expresamente, siendo agasajado por los propios funcionarios postales alicantinos, con un banquete en el que se le volvió a homenajear por su apoyo en todo momento al buen hacer y buen servicio de los empleados de Correos. 

Carta enviada por el propio Álvarez Sereix, con su Franquicia (Correo Interior 1930),
y a pesar de ello, circulada con el sello de aportación voluntaria del Cuerpo de Correos.

Este ilustre alicantino, por su condición de Cartero Honorario, tuvo su sitio en el Olimpo de la Filatelia, con la emisión de un sello postal en 1990 (18 de abril) al cumplirse el primer aniversario de su nombramiento. El sello con un facial de 20 ptas., muestra la imagen del personaje, y una de las marcas de franquicia que usó durante su vida como honorario de Correos.  Cabe que no debería ser el primero y único sello que inmortalice su obra. Razones más que evidentes, y un legado profesional muy aplaudido, deberían ser motivo de que la filatelia vuelva a filatelizar a este erudito de la ciencia española.

Falleció en su Madrid natal el 26 de mayo de 1946.


Notas:

1.       Algunas biografías consultadas, citan que llegó a Alicante con tan solo 5 años de edad, es decir en 1860

2.      Algunas publicaciones, por error, dan como año de su nombramiento 1893, entre ellas el propio ente postal, Correos, en su web corporativa, o incluso la propia Real Academia de la Historia en su biografía (https://dbe.rah.es/biografias/27519/rafael-alvarez-sereix).

29 junio 2024

UNA GRAN NOTICIA: LA ESCRITORA MARIA IBARS, TENDRÁ SU SELLO POSTAL.

 

MARIA IBARS TENDRÁ SU SELLO POSTAL

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

El pasado día 4 de junio, la Comisión Filatélica del Estado, órgano encargado de determinar que emisiones de sellos se pondrán en circulación, acordó por unanimidad de sus componentes, aprobar la petición de un sello postal para la escritora María Ibars Ibars, sello que se emitirá dentro del año 2025, según se ha confirmado desde la Subdirección General de Régimen Postal y Vicepresidencia de la Comisión Filatélica del Estado. Por lo tanto, y aunque sea fuera del año que la Academia Valencia de la Lengua acordó dedicar a la figura de esta escritora valenciana, con una indiscutible relación con Dénia, este sello servirá para, a través de la correspondencia epistolar, dar a conocer internacionalmente, más si cabe, la figura y el legado de su persona y obra.


La idea de que filatélicamente hablando, María Ibars cuente con un sello postal, surge en junio de 2023, a propuesta de la Agrupación Filatélica de Calpe, a la que inmediatamente se adhirieron tanto el Ayuntamiento de Dénia, en sesión plenaria del 31 de julio, y el Institut d´Estudis Comarcals de la Marina Alta (IECMA), con la intención de que le sello pudiera entrar dentro de la programación anual de sellos y otros efectos postales de 2024. Cabe que la propuesta llegase tarde a la propia Comisión Filatélica, y fuese imposible aceptarla para 2024, pero sí para 2025 como así ha sido.

Del sello todavía se desconocen muchos detalles, como pudieran ser el formato, el valor facial que se le va a poner, la tirada total que tendrá, e incluso el diseño del sello y la imagen que finalmente ilustrará este sello que tanto merece la figura de la Hija Adoptiva de la ciudad de Dénia. Pero en este aspecto, desde el consistorio dianense, ya van a iniciar los pertinentes contactos para ofrecer tanto a Correos como a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, todo aquel material gráfico que consideren necesario para darle forma al sello postal dedicado a la literata valenciana, así como establecer el contacto preciso para que una vez el sello realizado y elegida la mejor fecha para su puesta en circulación, sea Dénia el epicentro de la Presentación del mismo ante la sociedad.

Desde la filatelia comarcal, se destaca la importancia que tiene este sello, uno nuevo que incorporar a los muchos que ya se han emitido dedicados a esta comarca, por la trascendencia a nivel filatélico-postal que tendrá dar a conocer al personaje, que una vez puesto en circulación, no solo podrá adherirse a la correspondencia, sino que formará parte de numerosas colecciones y catálogos en todo el mundo, ya no solo por el sello en sí, sino por los diferentes matasellos que alusivos a esta emisión, se suelen hacer en cada sello que sale a la venta.

Dénia es una de las pocas ciudades que teniendo tanto que ofrecer, desde su parte histórica y cultural, como la gastronómica o paisajística, y que tan solo en unas contadas ocasiones, Correos ha tenido a bien filatelizar su patrimonio histórico-cultural. Los últimos sellos dedicados a Dénia como tales, fueron las emisiones que entre 2006 y 2008, o el sello dedicado a la provincia de Alicante que salió en el año 2018, donde el ilustrador quise resaltar la Gamba Roja de Dénia en su diseño.

Ahora, un nuevo sello, el primero dedicado a un personaje dianense, verá la luz en 2025, sello que esperemos no sea el último que Correos dedica a Dénia y su comarca.

 

Apuntes Filatélicos. HISTORIA DEL CORREO EN LA COMARCA. LAS CARTERÍAS

 

Apuntes Filatélicos

LAS CARTERIAS EN LA COMARCA A MEDIADOS DEL S. XIX

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

Conocemos que Dénia disfrutó de Estafeta de Correos dependiente de la principal de Valencia hasta mediados del Siglo XIX. En 1854, una nueva división en la Administraciones de Correos en España, dio lugar a que “…la subalterna de Dénia…”, pase a depender de la Oficina Principal de Correos de Alicante (1), pero continuando con las conducciones tanto desde Valencia como desde Alicante. El resto de poblaciones, en cuanto al correo se refiere, adaptaran sus necesidades con la incorporación de carteros conductores, en la mayoría de los casos dependientes de las arcas municipales.

Detalle de la marca de "Cartería" que se usó en Benissa

A mitad del Siglo XIX, en España ya se había establecido el correo diario en la mayoría de las provincias, bien por medio de ambulantes, en diligencia o a caballo, o simplemente por medio de peatones, y estaba establecida en cada capital de provincia una Administración de Correos Principal, así como una subalterna en las ciudades de estas con una población superior a los 5000 habitantes. El resto, dependientes siempre de las principales, pasarían a llamarse “Carterías”, que serían rurales si dependían del estado, o municipales en caso de que fuesen costeadas por los propios ayuntamientos.

Primer buzón de Calp, ubicado donde a finales
del Siglo XIX estaba la "Cartería".
La fecha que aparece, fruto de una restauración
es errónea y no hay forma de que la 
modifiquen por la correcta

El diccionario geográfico de Correos de 1855 (2), las define como “…puntos que sirven también como depósitos más subalternos (…),  los que las tienen a su cargo se denominan comúnmente carteros distribuidores, carteros conductores, peatones, valijeros, etc., y la mayor parte son pagados por las municipalidades (ayuntamientos), abonándoles una corta asignación y disfrutando algunos, solo un cuarto o dos que satisfacen de retribución, por cada carta, los interesados al recibirla…”.

Las noticias que tenemos de estas carterías en la comarca, son más bien tardías. Aunque ya a mediados del Siglo XIX, empieza a licitarse con frecuencia la conducción de la correspondencia entre Alicante y Dénia, y su paso por diferentes poblaciones, serán los propios ayuntamientos quienes, al paso de esta conducción, fijaran a las personas que se encargaran de su recogida, y entrega de la correspondiente saliente. De ello tenemos constancia en poblaciones como Calp, Teulada, etc. Poco a poco se irán estableciendo estas carterías, hasta que en 1857, Correos se hace cargo de la organización de las carterías en España (3). Fue un proceso lento y costoso, que daría muy buenos resultados para la perfecta organización del servicio postal, especialmente en las poblaciones pequeñas.

Las primeras carterías de la comarca dependientes del estado, de las que tenemos noticias, las encontraremos en las poblaciones de Pego y Ondara. Estas ya se citan en 1870 en el “Manual teórico-práctico de Correos para uso de los Oficiales de las Administraciones Principales y especialmente para las agregadas, estafetas y carterías” (4). En 1874, encontramos una clara referencia a la cartería de Jávea, citada por el periódico alicantino “El Constitucional” de fecha 23 de marzo como Administración de Correos – error de interpretación por parte del periodista que por lo general siempre citaran como estafetas a la carterías -, y donde cita que “…cesan en su cargo al administrador D. Juan Bta. Gómez y en su lugar nombran a Domingo Martínez…”.

Ciertas modificaciones que se establecen en la conducción de la correspondencia entre Alicante y Dénia, hacen a Correos crear en 1877 la cartería de Ondara (5), modificando los peatones que hasta la fecha realizaban su cometido.

La marca de Cartería de "Gata de Gorgos" y los diferentes colores utilizados

En 1879, el Administrador Principal de Correos de Alicante, Sr. Bermúdez de la Corte, da cuenta de que a su cargo existen en la provincia de Alicante un total de 17 “Estafetas”, citando que a cargo de personal de Correos está la de Pego, y tanto la de Dénia como la de Jávea, están al frente de ellas personal de Telégrafos, según R. D. de 14 de octubre de 1879.

Sin fechas concretas conocidas de su inicio  - hasta el momento -, hay constancia, en 1889, que Correos otorga una serie de marcas o matasellos (sin fechador), a numerosas carterías del territorio nacional, entre ellas se citan a las carterías de: Benitachell, Calpe, Gata, Pedreguer, Teulada y Vergel (6), lo que nos hace pensar que se crearon con anterioridad.

Pareja de sellos a los que se les estampó la marca de la
Cartería de "Calpe"

En cuanto a su funcionamiento, los manuales de la época nos indican que, el nombramiento del encargado de la cartería se hacía a través del Administrador Principal de Correos de la provincia, siendo una persona de total confianza en la población que ha de saber leer y escribir, especialmente licenciados del ejército (7). Incluso tenían que disponer de casa propia donde, en un lugar determinado y de fácil acceso, poder abrir una “reja” o hendidura que hiciera el papel de buzón de correos, que abrirá un cuarto de hora antes de la salida o paso del correo. Hasta que se les otorgó las marcas de cartería propias, la correspondencia la inutilizaban a tinta con una simple “Cruz”, sobre los sellos.

La correspondencia a estas carterías llegaba en “valija”, una especie de cartera cerrada de la que tenían llave tanto el propio encargado de la misma, como el Alcalde de la localidad y por su puesto el Administrador Principal de Correos, en este caso de Alicante. Tanto de la correspondencia que llegaba como la que se despachaba, el responsable de la cartería debía llevar un registro de control, y guardar la “vayas” que de la conducción entre las Estafetas se generaban, rindiendo cuentas de estos movimientos postales antes sus superiores.

En  las carterías, la entrega de las cartas recibidas, llevaban un procedimiento muy concreto. Recibida la “valija”, la primera correspondencia que se entregaba era la “Oficial” – Ayuntamiento, Guardia Civil, etc. -. Posteriormente se procedía a salir a hacer el reparto a domicilio, sin poder entregar carta alguna por el camino, aunque se encontrara con el destinatario. También existía la posibilidad de crear lo que llamaban una “Lista de Correos”, donde el vecindario acudía para ver si tenían carta.

Las carterías tuvieron un papel importante en el desarrollo de los pueblos, incluso para sus comercios. Merecen un estudio a fondo, para valorar esa labor primordial que desarrollaron en las 2ª mitad del Siglo XIX y principios del XX.


Notas:

1.       Periódico “El Faro Nacional”. 25.02.1854.

2.      Diccionario Geográfico de Correos de España, con sus posesiones en Ultramar. Andrés González Ponce. 1855.

3.      “Las Marcas Rurales en España. Los matasellos de Cartería Oficiales 1884 – 1892”. Rafael Mirman Castillo. AFINET. 2024.

4.      Obra de Diego Castell y Fernández. Madrid 1870.

5.      El Constitucional (Alicante). 29.03.1877.

6.      Matasellos de las Carterías Españolas. José G. Sabariegos. Casa del Sello. 1980.

7.      El Eco de Alicante de fecha 12 de marzo de 1869.

 

26 junio 2024

EL CORREO AÉREO NACIÓ EN ALICANTE

 

ALICANTE, CUNA DEL CORREO AÉREO EN ESPAÑA

 

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

Muchas veces, a los que nos gusta de estudiar a fondo lo que tenemos entre manos, nunca sabemos de dónde nos llegará la próxima información, o donde encontraremos la imagen que nos deslumbrará por lo interesante de ella. En Filatelia, y más concretamente en Historia Postal, cualquier libro, cualquier publicación, incluso un pequeño recorte de prensa, nos puede deparar esa exclamación ante algo nunca antes visto.

No tiene que ser precisamente un libro escrito ex profeso, para encontrar algo llamativo, y en esta ocasión ha sido el ojear un catálogo de venta del gran filatelista y académico de la RAHFeHp, D. Esteve Domenech, comerciante además especializado en Historia Postal, en el que hoja tras hoja, es como adentrarse en un viaje en el tiempo, un viaje hacía la historia del correo, donde no solo las impresionantes piezas mostradas y sus ilustradas imágenes, sorprenden tanto a expertos en la materia como a los que no lo son tanto, sino que la información que allí se expone, es de vital importancia para conocer este mundo de la historia postal.

Tarjeta Postal circulada de Alicante a Barcelona, en la fecha del 1 de abril de 1920, fecha del Primer Vuelo Postal en España. Ejemplar puesto a la venta por Esteve Domenech en su Selección de Historia Postal 2024.

Esta “Selección de historia postal 2024”, de la que dice que hay más de 1000 lotes a disposición del coleccionista, es una verdadera enciclopedia cargada de información puntual y bien detallada, que ha de servir al filatelista, por si un día se encuentra en las manos con alguna pieza similar y ha de describirla. No es un simple catálogo comercial de venta – directa o en subasta -, sino que es un libro que ha de guardarse en cualquier biblioteca filatélica que se precie de serlo.

Entre cartas y tarjetas postales de todos los tiempos, de los Siglos XIV al XX, destaca una por encima de las demás – sin menosprecias cada una de ellas que merecen un artículo por si solas -. Se trata de una tarjeta postal, circulada ya en el Siglo XX, por lo que no tiene la antigüedad de otras que bien deberían estar en algún museo, y con cuyo título puesto como encabezamiento de la imagen reza así: Primer testimonio postal del correo aéreo español”.

Detalle de las cuartillas que desde aquel 1er vuelo, se lanzaron sobre la ciudad de Alicante.

Estamos pues hablando no solamente de historia postal, sino que además, nos adentramos en la modalidad conocida como aerofilatelia, o correo aéreo, y si se trata del “Primer Testimonio”, algo me decía que había que detenerse a observarla. Efectivamente, la tarjeta postal, además de lo descrito ya, es un testimonio perfecto para la historia postal de la provincia de Alicante. La descripción que Esteve Domenech a la pieza es “1920 (1 abr). Alicante a La Selva del Camp, vía Barcelona. Primer y único elemento postal del primer día de circulación del Correo Aéreo, en este caso una tarjeta postal. Pieza excepcional y única circulada el primer día de emisión. En el texto, el remitente señala que el servicio aéreo saldrá este mismo día (Jueves Santo) a las 4 de la tarde”.

Esta misma tarjeta postal, aunque solo en su parte del reverso, fue mostrada en un artículo que firman los especialistas en Correo Aéreo, Sres Aranaz y Consejo, ambos de la RAHFeHp, titulado “Centenario del Correo Aéreo en España”, y que se publicó en la web de SOFIMA en abril del año 2020. En este caso la descripción que se hace de la misma reza así: “…Tarjeta postal de fecha 1 de abril de 1920, volada de Alicante a Barcelona, con franqueo correcto, para una tarifa de 10 cts para tarjetas postales + 50 cts de sobreporte aéreo. (Colección Jesús Sitjá)…”, sin mención alguna de que se tratase del primer testimonio del correo aéreo en España.

Cabe que sí podamos decir que nos encontramos ante la que hasta la fecha puede considerarse como el primer y único elemento postal que se conoce de aquel primer vuelo que tuvo a Alicante como cuna del correo aéreo en España. Sin duda alguna una tarjeta postal, testigo de un hecho histórico, tanto para la aviación, como para la historia del correo en España.

Detalle de la noticia publicada en la prensa de la época. Diario "La Última Hora" 03.04.1920

La aviación comercial en España, tiene su origen en los vuelos que a partir de la publicación del Real Decreto de fecha 17 de octubre de 1919, llevaría a cabo la compañía francesa  Latécoêre, con la ruta que unía las ciudades de Toulouse (Francia), Barcelona, Alicante y Málaga, prologando la ruta hasta ciudades de Marruecos.

Fue una iniciativa que contó con el visto bueno del gobierno español, al que el propio gobierno galo, desde su Ministerio de Asuntos Exteriores, había indicado la reciprocidad de que también aeroplanos españoles pudieran sobrevolar territorio francés. Los preparativos de estos vuelos, se iniciaron años antes, cuando en diciembre de 1918, representantes de la compañía francesa de aviación, visitan Barcelona, y posteriormente en febrero de 1919, llegan a Alicante, donde acondicionarán para el aeródromo necesario, un antiguo campo de tiro existente en San Vicente (Alicante). El mismo día 23 de febrero llegarían a Alicante los primeros aviones, aterrizando sobre dichos terrenos.

Una Real Orden de 29 de agostos de 1919, autoriza a la Compañía Latécoêre a sobrevolar la costa mediterránea de punta a punta, reservándose el poder condicionar esta autorización, para el transporte de la correspondencia. Estando todo previsto, se informa al gobierno español y a Correos, que el primer vuelo postal podría llevarse a cabo el día 10 de marzo, aunque este tuvo que demorarse por no disponer el ente postal español, vehículos que pudieran transportar la correspondencia entre las oficinas de las ciudades donde el avión tenía previsto aterrizar (1) (2), y los aeródromos preparados para la ocasión. La fecha pues del 1er Vuelo Postal en España, se postergó hasta el 1 de abril de 1920, fecha de la tarjeta postal que hoy presentamos.

El “Diario de Valencia”, en la fecha del 23 de marzo de 1920, ya anunciaba la confección de los correspondientes sellos para el correo aéreo en España.

Era Jueves Santo (3), cuando se esperaba la llegada de estos primeros vuelos con correo. Alicante se vistió de fiesta para festejar tan importante efeméride. Incluso la prensa, tanto la provincial como la del resto de España, se hizo eco del evento. A Alicante, llegaron autoridades civiles y militares desde Madrid, el Director General de la Compañía Latécoêre, Sr. Massimi, los gobernadores, militar y civil, de Alicante, Sres. Fernando Moltó y Federico Dupuy respectivamente, el propio subdirector de Comunicaciones, Sr. Capdevila, acompañado de numeroso personal de Correos y Telégrafos. Tampoco se perdió la ocasión el propio Cónsul francés en Alicante.

Por lo dictado por la prensa de la época, llegaron procedentes de Barcelona “…5 aeroplanos…”, que se vislumbraron ya a las 11,30 horas de la mañana (El Liberal. Madrid. 02.04.1920) – habían partido desde Barcelona a las 5 de la madrugada (4) -. Los tripulaban los pilotos franceses MM. Artinga, Besute, Mirelly, Vernier y Rodier. Fue este último el encargado de entregar al Jefe de la Oficina de Correos de Alicante, la correspondencia procedente de Barcelona.

Tras esta entrega, el propio Gobernador Civil de Alicante, Sr. Dupuy de Lome, dio por inaugurado, en nombre del Rey, el Servicio Postal Aéreo en España, entregando a los respectivos aviadores, las primeras sacas con correspondencia con destino a Málaga y Barcelona, lugar este de destino de la tarjeta postal de la que hoy nos hemos ocupado. La fiesta prosiguió con el parlamento de varios de los invitados al evento, el descorche de cava y la degustación de un “lunch”, ofrecido a los invitados, especialmente a los llegados desde Madrid, fiesta que tuvo lugar en el Hotel Victoria de Alicante.

Anuncio de la Compañía  “Lignes Aériennes Latécoêre”, indicando el trayecto que iban a realizar los aeroplanos en la línea que cubriría desde Toulouse hasta Rabat, pasando por Barcelona, Alicante y Málaga.

Según la prensa alicantina “Diario de Alicante” de fecha 03.04.1920, los aeroplanos “…al pasar sobre la ciudad, arrojaron prospectos con los colores nacionales de España y Francia en los que se leía: Líneas aéreas Latécoêre. Primer Correo Aéreo Nacional. Barcelona, Alicante, Málaga unidas al mundo entero por avión desde el 1º de abril de 1920…”. Y matiza este mismo periódico al hablar de la correspondencia que iba a bordo de los aeroplanos con destino a Alicante y Málaga: “…casi toda la correspondencia venía consignada a aficionados filatélicos, por la curiosidad de obtener los primeros sellos de franqueo aéreo…”.

De Alicante partirían 2 aviones, uno con destino Málaga que fue bautizado por la hija del Presidente de la Audiencia de Alicante, y que pilotaría el aviador Dombray, y otro con destino Barcelona, aparato que bautizó la hija del Marqués de Morella, representante en España de la Compañía Latécoêre, pilotado por el aviador Mr. Vannier.

Alicante pues, se convertiría en el punto de encuentro que iban a tener los aviones que llevarían a cabo este primer servicio postal en España. Cada 3 o 4 días partirían aeronaves con correo desde Toulouse y Rabat respectivamente, llegando a Alicante (5) – punto intermedio del trayecto total -.

Emisión sobrecargada, que se usaría para franquear la correspondencia que iba a transportarse en los aviones que cubrirían la línea Barcelona-Alicante-Málaga y viceversa.

Aunque se intentó que aquel primero vuelo de correo aéreo contase con su propia emisión postal, como podemos ver en esta tarjeta postal – y en tantas otras piezas que la aerofilatelia nos brinda -, la emisión tuvo que esperar para que Correos la pusiera en circulación, por falta de tiempo en diseño y confección (6). En su lugar se decidió sobrecargar los valores de 5, 10, 25 y 50 céntimos de pesetas, y el sello de 1 peseta, de  la emisión de “Alfonso XIII”, tipo “Medallón”, con la palabra “CORREO AÉREO”, en una sola línea.

La Línea Barcelona-Alicante-Málaga, tuvo un sobreporte para la correspondencia de 0,50 ptas., por cada 15 gramos (en cualquier objeto), según la R. Orden de fecha 8 de marzo de 1920.

Una tarjeta postal, que nos habla de aquel hecho histórico en el que Alicante fue escenario y actor principal.


Notas:

1.        Este servicio de transporte de la correspondencia entre las oficinas y los aeródromos, y viceversa, se tenía previsto llevarse a término con motocicletas. (El Luchador. Diario Republicano. Alicante. 03.01.1920).

2.      En Alicante, se instaló una estafeta postal en el propio aeródromo, que el Administrador Principal de Correos de Alicante visitó, días previos a la fecha del 1 de abril de 1920.

3.       Muchas publicaciones, entre ellas Correos en su web corporativa, mencionan que el 1 de abril de 1920, fue Viernes Santo. Dato erróneo.

4.       Algunos medios dan como las 8,45 horas, la hora en la que la expedición aérea había partido desde Barcelona, como por ejemplo el periódico alicantino “Diario de Alicante” de fecha 03.04.1920.

5.       Según el “El Diario Palentino” de fecha 06.03.1920, el Administrador Principal de Correos de Alicante, anuncia que el servicio de correo aéreo será diario en ambos sentidos.

6.       “Centenario del Correo Aéreo en España”. Fernando Aranaz y Eduardo Consejo. Artículo publicado en la web de SOFIMA. 01.04.2020.

Fuentes consultadas:

·        “Las líneas aéreas postales en perspectiva histórica”. Carlos Saldaña. Fundación ENARIE. 10.12.2010.

·        Hemeroteca archivo Ifac Filatélico.

·        “Establecimiento del correo aéreo internacional en España”. Eduardo Consejo. SOFIMA. 24.04.2021.

·        Aranaz del Río, F. (1998): «El correo y los orígenes del transporte aéreo en España» en Origen y desarrollo del transporte aéreo en España. Jornadas de Estudios Históricos Aeronáuticos, AENA, Madrid.