03 octubre 2026

LA FILATELIA BENISSERA ESTRENA NUEVA UBICACIÓN CON UNA JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS.

 

Apuntes Filatélicos

DEL “RINCÓN DEL LIBRO” AL “CARRER HORT DE BORDES”

El períplo filatélico de unos benisseros apasionados del sello

 

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

Con casi medio siglo de vida a las espaldas, la historia filatélica de Benissa se podría resumir en estos 2 puntos: aquella papelería que había en el carrer La Purissima, y que llevaba de nombre “El Rincón del Libro”, y la conocida calle como “Hort de Bordes”, última morada de unos apasionados al sello y su coleccionismo que han visto, algunos de ellos, como a lo largo de los años, aquello de disponer de una sede social propia – ó al menos cedida para el desarrollo de su actividad cultural -, se convertía en todo un reto y una reivindicación. Una auténtica odisea, que más allá de amedentrar el ánimo de estos filatelistas, les engrandeció como grupo y fortaleció, si cabe más aún, como filatelistas.

Si la actividad filatélica de Benissa la podemos situar perfectamente en la década de los años 50 ó 60 del siglo pasado, ya no como sociedad filatélica constituida, sino como un pequeñísimo grupo de filatelistas que tenía Benissa, al frente de los cuales se encontraban personajes como Fernando La Torre, el entusiasta Fraga, ó incluso Félix Bertomeu, fue ya en la década de los años 80 cuando se establece la necesidad de constituir la que se pasaría a denominar como Agrupación Filatélica y Numismática de Benissa, y que tendría como objetivo principal el divulgar y promocionar el coleccionismo de sellos, más allá de la propia sede de que se dispusiera.

Pero los inicios nunca son fáciles. Ni fáciles, ni sencillos. Solo cuando hay constancia y perseverancia, se puede garantizar el éxito en un proyecto como el de establecer esta nueva actividad cultural en una población como Benissa, que por entonces empeza a despegar con un sinfín de asociaciones nuevas y nuevos retos culturales.

Cuando echamos la vista atrás, los que conocieron aquella época, siempre la ven con nostalgia, como si el tiempo se hubiera detenido y no hubiera avanzado. Y solo cuando somos capaces de ver aquellos inicios como algo positivo, es cuando nos damos cuenta de que el camino ha sido muy fructífero. Solo hay que ver donde ha llegado el colectivo de filatelistas benisseros, para darse cuenta de la magnitud de aquel proyecto.

Cualquier entidad filatélica asociativa, requiere siempre de un espacio común donde celebrar las reuniones o actividades. Y la filatelia benissera encontró en la figura de Catxapí, uno de sus mejores benefactores en los inicios, al ceder las instalaciones de su conocida librería El Rincón del Libro (Carrer La Purissima 38), para celebrar la 1ª reunión filatélica que tuvo Benissa, y donde el filatelista se sentía como en casa., lugar al que semanalmente asistian ya no solo filatelistas de Benissa, sino incluso residentes extranjeros que tuvieron esa oportunidad de ejercer su pasión por los sellos y su coleccionismo.

Y aquello funcionaba. Había continuidad y mucha ilusión en que aquellas primeras reuniones, hasta el punto de que se tomó la decisión de crear la sociedad filatélica, pero para ello ya se propuso al Ayuntamiento de Benissa la cesión de un local en el nuevo “Centro Cultural” de Benissa. La Asamblea constitutiva, tuvo lugar el día 4 de febrero de 1983, siendo las 20 horas como reza en el acta constituyente. Lo que no sabían aquellos primeros componentes de la recientemente creada entidad filatélica benissera, es que el deambular de un lugar a otro para realizar algo tan esencial como es, reunirse en torno a una común afición un mismo grupo de gente, iba a ser la tónica habitual en las siguientes décadas.

Quienes pintan canas ya en la filatelia benissera, y forman parte de este entusiasta grupo de filatelistas, saben las batallas a las que se han enfrentado para encontrar ese lugar que les permita el desarrollo de una actividad, que cabe decir siempre ha puesto a Benissa por delante de cualquier otra razón de existencia. Con la Filatelia, Benissa ha estado representada en los 5 continentes, y hoy sigue siendo un referente en la filatelia nacional. Y aquel periplo que innecesariamente se generó, ocupando un espacio municipal, cada vez diferente y cada vez con menos gracias, tal vez fue lo que desencadenó que D. Fernando Cabrera Albou – Primer Presidente de la filatelia benissera -, dimitiese en su momento, al no estar muy conforme con el trato que el consistorio benissero le estaba otorgando a un colectivo que iba a posicionar a Benissa en lo más alto de la filatelia.

Tras el paso por el Centro Cultural, uno recuerda haberse reunido en ese pequeño habitáculo desde donde se proyectan las peliculas en el propio Centro Cultural, con un sinfín de anéctodas que llenarían páginas y páginas. De ahí, el periplo continúo conociendo escenarios como el antiguo Casal Jove – tal vez en todas las salas disponibles –. Cuando las asociaciones culturales y sociales de Benissa, nos trasladamos aquel “Casal de les Associacions – Avd. Ausias March -, parecía que la cosa ya iba a ser definitiva.

Pero por fin parece que el viaje llega a su fin, o al menos llega a un nuevo escenario en el Carrer Hort de Bordes – junto al remodelado Trinquet de Benissa -, local 8, donde a partir de ahora el filatelista de Benissa y quienes quieran conocer este apàsionante coleccionismo, ya tienen un nuevo punto de encuentro.

Más de 4 décadas de frenética actividad filatélica no es algo banal y esporádico. La pasión por la filatelia que se palpa en Benissa es capaz de vencer cualquier obstaculo que se le presente, porque el único fin que se planteó en aquella primera asamblea, hoy sigue en pie: difundir y divulgar el coleccionismo de sellos. El día 3 de octubre, jornada de “Puertas Abiertas” para conocer este nuevo escenario filatélico en Benissa, y marcado en rojo en la programación de la EXFILNUM 2026, será una fecha importante para el devenir del futuro filatélico de Benissa.