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31 agosto 2024

Apuntes Filatélicos: EL "PAPER MONEDA" USADO EN LA COMARCA DURANTE LA GUERRA CIVIL

 

Apuntes Filatélicos

EL PAPEL MONEDA EN LA MARINA ALTA

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

En muchas ocasiones se ha hablado, en esta misma sección, de aquellos billetes de ámbito local que se usaron durante el periodo de Guerra Civil en España, y al dedicarnos a ellos, siempre hemos puesto el foco en los usados en las poblaciones más destacadas, como Dénia, Benissa ó Calp, o tal vez pecando de poco esmerados, nos hemos centrado en aquellos que al coleccionista siempre le es más fácil de localizar. Pero fueron muchas las localidades de la comarca que emitieron sus propios billetes, muchas más de las que se suelen mencionar habitualmente.

Con el alzamiento militar y el inicio de la Guerra Civil, se originó una crisis monetaria en España, especialmente en la zona republicana, que las autoridades trataron de gestionar de la mejor manera posible. La falta de metales para realizar moneda fraccionaría, ocasionó en grosso modo el colapso y una gran perturbación en la vida económica diaria de la población.  Esta situación tuvo como respuesta que muchos ayuntamientos, por entonces llamados “Consejos Municipales”, optaran por emitir su propio dinero fraccionario para que la población pudiera llevar el día a día con normalidad. Estas decisiones fueron en todo momento, acordadas en diversas sesiones plenarias de los ayuntamientos.

Cabe destacar que estos “billetes locales”, estas emisiones acordadas por los propios ayuntamientos, no tuvieron el respaldo del gobierno central, y de esa forma el propio Gobernador Civil de la provincia de Alicante, D. Francesc Valdés i Casas, dictó una orden fechada el 24 de febrero de 1937 en la que tajantemente advertía a los alcaldes de la provincia “…la obligación que tienen de prohibir y perseguir el intento de expedición de papel moneda…”. Es evidente que estos ayuntamientos hicieron oídos sordos e ignoraron la prohibición.

Finalmente un Decreto del 6 de enero de 1938 del Gobierno Central Republicano, prohibiría estas emisiones locales, ordenando su retirada, aunque como veremos, fueron muy pocas la localidades de la comarca que atajaron la orden, y los billetes continuarían su uso, posteriormente a la fecha puesta para su retirada definitiva.

De las poblaciones conocidas que emitieron sus propios billetes encontramos las siguientes en la comarca de la Marina Alta:

Alcalalí: Se emitieron por acuerdo plenario del día 14 de mayo de 1937, acordando emitir billetes de 25 y 50 céntimos de peseta, y de 1 peseta., con un valor total emitido de unas 3.500 pesetas. Destacar que en los billetes la población aparece escrita como “Alcahalí”, topónimo muy antiguo con el que se conocía a la población.


Beniarbeig: En la sesión plenaria del día 1 de junio de 1937, las autoridades locales acuerdan emitir moneda fraccionaria en forma de billetes por un valor de 9.000 pesetas, poniendo en circulación billetes de 0,25 ptas., 1 ptas., y 2 ptas. Se da la circunstancia de que todos estos primeros billetes, presentaban cierto desgaste, lo que motivó que en la fecha del 15 de noviembre de ese mismo año, se acordase retirarlos de la circulación y crear una nueva emisión con los mismos valores.

Benidoleig: Acordaron su emisión el día 23 de mayo de 1937, con 2 valores – 0,25 ptas., y 1 ptas., -, por un montante total de 3.000 ptas., que fueron depositadas en la Caja Municipal del propio Ayuntamiento.

Benimeli: Cabe que sean unos de los más raros billetes locales emitidos en la comarca que al coleccionista le despierte interés. De los poco fabricados por una empresa de la comarca – F. Cuquerella de Pego -, la fecha de su puesta en circulación es la del 18 de junio de 1937, de los que encontramos los valores de 0,25 ptas., y 1 ptas.


Benisa: En este caso, el Consell Municipal acordó en la fecha del 6 de mayo de 1937, autorizar al comercio local – Sindicat de Treballadors del Comerç i Oficines Locals -de la población para imprimir los billetes locales, respondiendo estos mismos del importe total que se pusiera en circulación. Los valores en este caso fueron de 0.25 ptas., 0,50 ptas., 1 ptas., y 2 ptas. El importe que se imprimió fue de 37.500 ptas. En la emisión del 1 de julio de 1937, se incorpora un nuevo valor, el de 3 pesetas, único caso conocido en la moneda fraccionaria de la comarca.

Calp: Esta población, para evitar el problema del incumplimiento de la prohibición que desde el Gobierno Civil de Alicante se había decretado, optó por la emisión de moneda fraccionaria en nombre de un tercero, los comerciantes de Calp, pero con el respaldo del Consell Municipal. Es de los pocos billetes en los que  no consta el nombre de la población, salvo aquellos que llevan el cuño de Consell Municipal. Su puesta en circulación está fechada a mediados de mayo de 1937, y encontramos valores de 0,25 ptas., 0,50 ptas., 1 ptas., y 2 ptas. Fueron impresos en Alicante.




Castell de Castells: Un único valor, el de 1 ptas., es el que se conoce emitido en esta población del interior de la comarca. Destaca la toponimia utilizada “Castells de Castelles”, que debe tratarse de un error de imprenta. Puestos en circulación en julio de 1947, se sabe que emitieron un total de 5.000 ptas.

Dénia: De los billetes emitidos en la capital de la comarca, hemos hablado en diversas ocasiones, pero por aportar nuevos datos no descritos con anterioridad, decir que se pusieron varias emisiones en circulación, la 1ª de ellas con fecha 26 de septiembre de 1936 – valores de 1, 2 y 5 ptas., y una 2ª con fecha julio de 1937, esta con un único valor de 0,25 ptas. Hay una 3ª emisión sin fecha conocida con valor de 0,10 ptas. Los estudiosos cifran en 669.000 ptas., las emitidas, siendo una de las cifras más elevadas de cuantas se conocen emitidas en toda la Comunidad Valenciana, de este tipo de moneda.

Gata de Gorgos: El Consell Municipal de esta población, acordó en su sesión plenaria del 1 de marzo de 1937, la emisión de papel moneda, con los valores de 1 y 2 ptas., por un importe total de 15.000 ptas. Su formato es uno de los más grandes que se usaría en la comarca, y por su desgaste el Consell Municipal decidió retirarlos – sin fecha concreta -, y en su lugar poner un 3 nuevo valores en circulación, esta vez de 0,25 ptas., 0,50 ptas. y 1 ptas. Paralelamente a estas emisiones, circularon una 3ª emisión emitida por la “Sección de Trabajadores del Comercio y Oficinas de Gata”, que empezaron a usarse el 20 de mayo de 1937, con valores de 0,25 ptas., 0,50 ptas., 1 ptas., y 2 ptas.

Jalón: A petición de los comerciantes, el Consell Municipal de esta población acordó en la fecha del 29 de julio de 1937 emitir por la cantidad de 10.000 ptas., papel moneda fraccionaria con los valores habituales de 0,25 ptas., 0,50 ptas., y 1 ptas. Jalón será de las pocas poblaciones de la comarca que, dada la prohibición gubernamental a este tipo de moneda, acordaría en sesión del 22 de enero de 1938, retirar de la circulación la moneda existente, hecho que no tendría lugar finalmente hasta el 30 de abril.


Jávea: En 1937, se conocen algunas monedas de metal acuñadas localmente con valores de 0,50 ptas., 1 y 2 ptas. – aunque los expertos dudan de su autenticidad -, pero que tuvieron que ser retiradas de la circulación al emitir el Consell Municipal de Jávea los billetes correspondiente a los valores de 0,25 y 0,50 ptas., y 1 ptas., por un importe total de 17.500 ptas. Se conoce otra emisión, en este caso puesta en circulación por el Sindicato Agrícola con la fecha del 29 de mayo de 1937, con valores de 0,25 y 1 ptas.


Lliber: Esta localidad, oficialmente no llegó a emitir billetes como moneda fraccionaría, pero en su lugar, D. Federico Reus, que por entonces ocupaba la alcaldía  en funciones de la población, emitirá por su cuenta billetes de los valores 0,25 y 0.50 ptas. y 1 ptas. El Sr. Reus, fue un importante comerciante local de frutas, salados  y “espardenyes”, regentando además una de las tabernas de la localidad.

Miraflor: Esta localidad con tan poca población -327 hab., en aquella época -, también quiso sumarse a esta necesidad de emitir moneda local. Sin fecha concreta, el Consell Municipal pondría en circulación valores de 0,10 y 0,25 ptas., y 1 ptas., con una suma total de 1.700 ptas. Son de una rareza extrema para el coleccionista hacerse con alguno de estos ejemplares.

Murla: Un total de 3.000 ptas., fue lo que puso en circulación esta población en billetes de 0,25 y 1 ptas., según el acuerdo adoptado en la sesión plenaria de 23 de junio de 1937. Destacar de estos, que cuando ese mismo mes cambia la alcaldía, el nuevo alcalde, D. Francisco Piera, optó por el mismo firmar los billetes que poco a poco se iban poniendo en circulación, por lo que para el coleccionista, esto constituye una variante más a tener en cuenta.

Ondara: 2 fechas son las que determinaron los billetes que de esta población podemos encontrar. El 1 de junio de 1937, el Consell Municipal acordaría emitir por un importe de 10.000 ptas., billetes de 0,25 y 0.50 ptas., y 1 ptas. Estos billetes posteriormente fueron retirados por su deterioro, y por acuerdo del propio Consell Municipal de Ondara, de fecha 9 de enero de 1938, se toma la decisión de volver a emitir papel moneda por valor de 9.110 ptas., de los mismos valores, pero en esta ocasión y dado que el Gobierno había fijado una fecha para que los billetes locales dejasen de circular, Ondara tomó la decisión de que esta nueva remesa tendría validez hasta la el plazo fijado por el gobierno para los mismos. Estos últimos, a diferencia de los anteriores, están realizados en cartón, en vez de papel.

Orba: Hasta 4 emisiones se pueden contabilizar de esta población, todas ellas con los mismos valores de 0,25 y 1 ptas. La primera de ellas de fecha 17 de marzo de 1937, la siguiente ya en julio del mismo año, y posteriormente en agosto y noviembre de 1937. Estos cambios de fecha, reflejadas en los billetes, le dan un interés adicional para el coleccionista.



Parcent: Con  un valor total de 3.000 ptas., el Consell Municipal de esta localidad, acordó a partir de junio de 1937, la emisión de billetes con los valores de 0,25 y 0,50 ptas., y 1 ptas. Estos billetes están firmados a mano por el alcalde, D. J. Perelló, dándose la circunstancia de que al cambiar de alcalde, el nuevo, D. S. Tur, igualmente firmará los billetes emitidos – a partir de septiembre de 1937 -.

Pedreguer: El estudio de los billetes emitidos durante la Guerra Civil en esta población de la Marina Alta, merecen un capítulo aparte, por lo extensa de la información que de ellos se posee. El acuerdo plenario del día 14 de mayo de 1937, acuerda la emisión de los primeros billetes que se usarían en la población. Se ponen en circulación con valores de 0,25 y 1 ptas., y cada comerciante que los utilizará debía de responsabilizarse o avalarlos. Son varias las emisiones que se conocen – mayo y julio -, incluso emitidos no solo por el Consell Municipal, sino también por entidades locales como la Cooperativa Campesina, o por particulares como el caso de los emitidos por Bautista Monserrat Sastre – que cabe fuese el gerente de la propia Cooperativa Campesina -.


Pego: De esta localidad vamos a encontrar 3 modelos bien diferenciados. El primero de ellos fue fruto del acuerdo plenario del día 1 de marzo de 1937, con valores de 0,25 y 1 ptas., imprimiendo los billetes con la reseña “Alcaldia de Pego”. Posteriormente, en el mes de junio se retiraron de la circulación esta primera remesa para incorporar nuevos billetes, esta vez avalados por el Consell Municipal y un valor de 1 ptas. De estos aparecerá una nueva remesa en diciembre del mismo año. Existen además otros de menor tamaño y sin fecha concreta o conocida de emisión, con los valores de 0,25 y 0,50 ptas. El montante total de billetes que Pego generó, sumaron la cifra de 52.000 ptas.

Ráfol de Almunia: 2 son los valores que emite esta población de la Marina Alta – 0,25 y 1 ptas. -, con una tirada de 2000 billetes de cada valor y  puestos en circulación en 1937, avalados con la firma del Alcalde de la población, D. Miguel Pastor, y el cuño oficial de la localidad en el anverso del billete.


Sagra: La población de Sagra, acordó en Sesión Plenaria de fecha 11 de abril de 1937, la emisión de billetes como moneda fraccionaria por un importe de 3.500 ptas., con 3 valores, de 0,25 y 0,50 ptas., y 1 ptas. Todos estos billetes, están avalados con la firma del alcalde de la localidad. Independientemente de esta tirada, hay catalogado un billete de 0,25 ptas., más pequeño y sin fecha determinada de emisión.



Sanet i Negrals: Los de esta población fueron emitidos en Gandía, y a pesar de tratarse de una localidad pequeña, contó con billetes de 0,50 ptas., 1 y 2 ptas. con un valor total emitido de 3.500 ptas. Estos billetes tienen un índice de rareza “RRR”, de los más altos de la comarca, verdaderos tesoros para los notafílicos.


Senija: El caso de los billetes de Senija, es muy particular. No fue su ayuntamiento quién los puso en circulación, sino que un comerciante local, José Martí, quién decidió emitir con un montante total de 3.000 pesetas, billete fraccionario para utilizar en su establecimiento, dedicado a la venta de todo aquello que la población pudiera necesitar para el día a día. Los billetes que se conocen son de 0,50 y 1 ptas., y son los más raros – RRRR -, de cuantos se emitieron en la comarca. En el billete se incluyo la denominación de “Municipio de Senija”, como si se tratasen de billetes de carácter oficial.

Setla y Mirarrosa: Sin fecha conocida de inicio de circulación, durante el año 1937, esta localidad podría en circulación un total de 2.000 ptas., en valores de 1 ptas.

Teulada: Estos son otros de los billetes “locales” que tienen la configuración de raros, dentro del mundo de la notafilia de la Guerra Civil. La población de Teulada puso en circulación en el año 1937, billetes por valor de 7.500 ptas., en valores de 0,25 y 1 ptas.

Tormos: Se conocen 2 valores de los emitidos por esta población en 1937. Ambos con un mismo diseño y valores de 0,25 y 1 ptas., emitidos por el Consejo Municipal de la localidad.

Vall de Alcalá: Con un diseño muy habitual en la comarca, de una sencillez propia de aquellos tiempos, el Consejo Municipal de la Vall de Alcalá, puso en circulación papel moneda en valores de 0,25 y 1 ptas., impresos a una sola cara, por un montante total de 2.500 ptas.

Vall de Ebo: El Consejo Municipal de esta localidad, acordó la emisión de un total de 3.000 ptas., con valores de 0,25 y 1 ptas.


Vall de Gallinera: 3 valores puso en circulación esta localidad por acuerdo de su Consejo Municipal en la fecha de 17 de marzo de 1937, valores que eran los de 0,25 y 0,50 ptas., y 1 ptas., por un montante total de 8.000 ptas.


Vall de L´Aguar: El Ayuntamiento de esta localidad, acordaría en la fecha del 17 de marzo de 1937, la emisión de moneda fraccionaria por un valor total de  6.000 ptas., en valores de 0,25 y 1 ptas.


Vergel: Por un importe total de 10.500 ptas., la localidad de Vergel puso en circulación billetes de 0,25 y 0,50 ptas., y de 1 ptas. De estos, existe una variedad donde el alcalde de la localidad firmaría los 1000 primeros ejemplares, además del Secretario del Ayuntamiento, y el resto únicamente con la rúbrica de este último.

Estos billetes, no son solo un testimonio histórico de nuestra comarca. Son piezas claves de cualquier colección de monedas o billetes, y un tesoro del que habría que poder saber mucho más detalles de los que se conocen.

No hay una fecha concreta en la que se dejasen de usar esta moneda fraccionaria en forma de billetes locales, si bien a partir de marzo de 1938, la casi totalidad de las poblaciones ya los habían retirado de la circulación.


Nota: Los datos y la información aportada para la redacción de este artículo, ha sido extraída de diversas fuentes, destacando el libro “El Paper Moneda del País Valencià 1936-1939”, de Antoni Turró (1995).

Las imagenes usadas, son la mayoría procedentes de casas de subastas o particulares, reflejando fielmente como eran esos billetes locales.

04 septiembre 2020

LOS BILLETES DE LA GUERRA CIVIL EN LA COMARCA DE LA MARINA ALTA

 

APUNTES FILATÉLICOS

AQUELLOS BILLETES DE LA GUERRA CIVIL Y SU CONTEXTO HISTÓRICO

(Artículo publicado en el Semanario CANFALI MARINA ALTA. Sábado 05.08.2020)


José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico

 

A pesar de que esta sección por lo habitual siempre estará dedicada a la historia del correo, y a los sellos y su coleccionismo dentro de nuestra comarca, la Notafília o colección de billetes es uno de esos tipos de coleccionismos que cuenta con un gran número de adeptos, y si los billetes coleccionados son de los emitidos durante la Guerra Civil, en nuestra Comarca, aún con más motivo tiene que hablemos de ellos y de su contexto histórico.


Cuando en su día hablamos de aquellos sellos locales que se pusieron en circulación, o al menos a la venta, en diversas poblaciones de nuestro entorno, ya vimos que la Guerra Civil fue un tiempo en el que muchos fueron los cambios sociales y económicos que se vivieron. En parte la situación así lo requería. Por lo general cualquier cambio político drástico, o cualquier situación bélica, ha venido siempre acompañada de unas necesidades cotidianas que a falta de un gobierno que las aporte, es la ciudadanía la que buscará la forma de obtenerlas. En estas necesidades básicas estará tanto el correo, la alimentación, y como es lógico la economía de la zona, motor del sustento de familias y poblaciones.


Cuando estalla la Guerra Civil el 18 de julio de 1936, nadie podía predecir cuánto iba a durar aquella sublevación militar, ni mucho menos que llegase a dividir a España y a los españoles en 2 bandos, y con ello encontrarse con “Dos Pesetas” distintas según en qué parte de la contienda nos hallásemos. A comienzos de 1937, la España “Republicana” vivió una crisis monetaria sin precedentes. El acopio de monedas de plata por parte de la población, hizo que el gobierno se planteara la retirada de las monedas de plata a partir de 0,50 Ptas., que fue sustituida por “Billetes Certificados de Plata”, lo que dio lugar a una falta de moneda fraccionaria entre la gente.


Esta falta de moneda fraccionaría dio lugar a que a partir de 1937, los Consejos Municipales que se habían creado, tomasen la iniciativa de crear su propia moneda, con la emisión de “Billetes Locales”, y aunque fue una necesidad propia de la población, en muchos casos los mismo Consejos Municipales aprovecharon la ocasión que les brindaba el poder demostrar su fuerza política y la capacidad de actuación de la administración local. En el caso de Denia, algunos de los billetes que emplearon durante la Guerra Civil, ya estaban en circulación en septiembre de 1936.

Lógicamente la puesta en circulación de toda esa cantidad de billetes de índole y carácter local, requirió de un procedimiento administrativo bastante complejo, en el que los Ayuntamientos debían previamente hacer depósitos de dinero del Banco de España, de curso legal, por lo general en alguna entidad bancaria de la población, para con ello respaldar los billetes que se iban a imprimir, que por lo general tendría valores de 0,25 Ptas., 0,50 Ptas., 1 Ptas., ó incluso algunos hay de 2 Ptas y de 5 Ptas., como el caso de algunos de los que se emitieron en la ciudad de Denia.

Como hemos dicho anteriormente, muchas fueron las poblaciones que emitieron sus propios billetes, a falta de moneda de curso legal, y de todas ellas cabe esperar exista documentación en sus archivos que den luz a este tipo de coleccionismo, que a poco que profundicemos en su estudio se convierte en testigos directos de una época muy difícil que a nuestros antepasados les toco vivir.

Todo este complejo sistema monetario que se creó, a espaldas en la mayoría de los casos, del propio Gobierno que no podía controlar la situación hizo que el propio Juan Negrín, en su doble faceta de Presidente de la República y Ministro de Hacienda, tomase la iniciativa de ir retirando poco a poco las emisiones locales que habían nutrido a la población de moneda fraccionaría para el día a día, y para ello el gobierno tuvo que suplir todos estos billetes, e incluso vales de ámbito mucho más reducido (para carne, fruta, pan, etc.) por billetes y monedas fraccionaria con la que hacer frente a las necesidades de una población cada vez más necesitada. Estas nuevas monedas que venían para sustituir a nuestros billetes locales, fueron posible por la Orden del 24 de diciembre de 1937, por la que se crearon monedas de 0,50 Ptas., 0,25 Ptas. y 0,10 Ptas.


Hoy forman parte de la historia y son un motivo más de coleccionismo, pero siempre con la precaución de que a veces no lo que se tiene entre manos, es en realidad lo que estuvo en circulación durante aquellos difíciles días de una España divida, hasta en los billetes que se usaron.

01 abril 2020

BENIDORM Y SU NOTAFÍLIA DE LA GUERRA CIVIL.


LOS BILLETES LOCALES DE BENIDORM DURANTE LA GUERRA CIVIL
(Actualizado con nuevos datos a fecha del 12.02.2022)


José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico

En aquellos últimos días de marzo de 1938, Alicante se convertía en la última posibilidad que los republicanos tenían de escapar de lo que se les avecinaba. Alicante se convirtió en el último balón de oxigeno que muchas familias, no solo alicantinas, tenían de poder salvarse de la represión e incluso la muerte, buscarían un exilio que en el mejor de los casos les salvaría la vida. Atrás quedaban 3 años de una “Incivil” guerra en la que España quedó dividida en 2 mitades, ó simplemente en 2 partes donde los ideales de unos se enfrentaron a los ideales de otros. Atrás quedaron años de penuria social y económica.

Anverso y Reverso Billete Local de Benidorm
Valor 1 Ptas

Uno de los muchos cambios en la sociedad española que tuvo lugar por razones propias del enfrentamiento bélico, lo fue con el tema de la economía y con ello la falta de moneda fraccionaria entre la población, fruto de un deterioro del gobierno de la república que dio lugar a que las poblaciones tuvieran que “apañárselas” para surtir a sus habitantes de moneda que aliviase las compras y pagos, ante la carencia que de esta tenían las arcas republicanas.

Ejemplo de "Vale" usado en Benissa (Alicante)
Vale por una ración de pan
Emitido por la Delegación Local de Abastecimiento

Antes del comienzo de la contienda bélica española en julio de 1936, en España circulaban sin problema alguno monedas de cobre y níquel de valores de 1, 2, 5, 10 y 25 céntimos de peseta, y monedas de plata de 50 céntimos de peseta y 1, 5 y 10 Ptas., así como billetes de importe superior a 25 Ptas. (la normativa vigente no contemplaba la circulación de billetes inferiores a esa cantidad). Con el estallido de la guerra (julio 1936) y su evolución, el uso de metales para la fabricación de moneda quedo reducido a cero para uso de los metales en otras necesidades, y en el bando republicano se notó rápidamente esa carencia. Muchas poblaciones sufrieron la inexistencia de moneda fraccionaria.

2 Billetes emitidos en el año 1937. Ambos "Certificados de Plata".
Con estos billetes el Gobierno de la República intentó recuperar las
monedas de platas que las familias guardaban

Con un Banco de España en Madrid y otro en Burgos, el dinero de un bando dejó de tener validez en el otro y solo las de plata por ser de ese metal, garantizaban que pudieran tener valor en uno u otro lado, lo que hizo que la gente acaparara estas sin darles curso.

Billete local de Benidorm. valor 0,25 Ptas.
Anverso y Reverso

Ante el conflicto que nadie esperaba puesto que con el golpe de estado de julio de 1936 se pensaba todo iba a terminar a las primeras de cambio, en algunas zonas, ante la escasez de moneda fraccionaria y con la creación de sindicatos, cooperativas de consumo, colectividades, etc., para remediar el problema se inició con la creación de “Vales” para la realización de la compra cotidiana local.
La escasez de materia prima para las fábricas de guerra en el gobierno de la república, y el hecho de que el Gobierno de Largo Caballero adoptase la decisión de en octubre de 1936 de la puesta en circulación de billetes “Certificados de Plata” con un valor de 5 y 10 pesetas, con los que canjear aquellas monedas de este metal que muchas familias poseían, agravó más la situación al retirarse de la circulación monedas de valores más pequeños con lo que el comercio se quedó sin las monedas que servían para el cambio ó devolución.

Billete de 0,35 Ptas. de Benidorm

Y con ello se crea una necesidad en el ámbito local de generar esa moneda fraccionaria inexistente y necesaria. Y esto sucedería en la inmensa lista de poblaciones de la España Republicana, y entre ellas el caso de hoy, Benidorm de la que Francisco Amillo Alegre en su libro “La Segunda República y la Guerra Civil en Benidorm 1936-1939” (2017), quien nos da cuenta muy detallada de este capítulo histórico, que bien podría ser el de cualquier otra población, si bien cada una adaptó la emisión de moneda fraccionaria local (ó los conocidos como billetes locales) a las necesidades de cada localidad.

Anverso y Reverso con marca de taladro de inutilización
Billete de 0,05 Ptas.

Los billetes usados en Benidorm a partir de 1937, están emitidos por Consejo Municipal, a pesar de la prohibición expresa del Gobernador Civil (1) (ciudades como Valencia y Castellón si hicieron caso de la Prohibición y no emitieron moneda local fraccionaria). Estos Consejos Municipales surgen con la destitución de los Ayuntamientos con el inicio de la Guerra Civil. Según Amillo, se pusieron en circulación en la ciudad de Benidorm un total de 26.670 billetes “locales” (2), de los siguientes valores:

Billetes de 0,05 Ptas…...      5.000
Billetes de 0,25 Ptas…...     10.000
Billetes de 0,35 Ptas…...      6.800
Billetes de 1 Ptas….......        4.870

A pesar de que el autor los denomina como “Vales”, estos eran billetes en toda regla, confeccionados en la mayoría de los casos con papel de muy mala calidad y con unos diseños todos ellos adaptados a cada municipio. En los de Benidorm el diseño es sencillo y simple, con una clara alusión a la República. Los de 0,05 y 1 Ptas., comparten diseño, y hacen lo propio los valores de 0,25 y 0,35 Ptas.

Una información que nos llega de un experto coleccionista, añade una 2ª serie a estos billetes locales, serie que los historiadores locales (no coleccionistas) han pasado por alto. Se trata de una tirada de nuevos billetes de 0,25 y 0,50 Ptas., y un billete de 1 Ptas. Aunque en ambas series aparece inscrita la fecha de "1937", la segunda se puso en circulación con posterioridad, y se diferencia de la primera por el tipo de papel y los colores empleados (3).

2ª Serie de Billetes Locales de Alicante. Fuente Javier Marín.



Todas las poblaciones optaron por el uso de papel para su moneda fraccionaria, aunque existe un caso muy peculiar en la población de Ibi (Alicante) que para algunas de sus monedas utilizó el metal, tal vez por aquello de que siendo una ciudad industrial, el metal era un producto más al alcance.
Única moneda fraccionaria en la provincia de Alicante
realizada en metal.
Valor 0,25 Ptas. Año 1937. Ibi (Alicante)

Como bien aporta el autor, Francisco Amillo, los coleccionistas debemos estar muy atentos a las muchas falsificaciones que hay en el mercado, donde en el caso de Benidorm existe un valor de 0,50 Ptas., que no habiendo sido emitido, si se ofrece a los coleccionistas como válido cuando no lo es, y no hay constancia de su puesta en circulación.

La Notafília, cualquiera que sea la especialidad, ofrece un campo histórico que merece su estudio y profundización. Los billetes forman parte del día a día de toda sociedad, son verdaderas obras de arte en la mayoría de los casos, y nos describen con exactitud cada momento de la historia.


Fuentes:
1.     A pesar de esta prohibición establecida por el Gobierno de España a través de los gobernadores civiles, muchos Ayuntamientos, Consejos Municipales, y otras entidades, emitieron su propia moneda local. Se realizó un primer intento de retirar la moneda fraccionada, bonos, vales, etc, emitida con una Orden de fecha 06.01.1938, teniéndose que ampliar lo plazos. A pesar de ellos la moneda local estuvo en uso hasta finales de 1938.
2.     Datos que se encuentran en el Archivo Municipal de Benidorm.
3.     Fuente: Coleccionista Javier Marín.