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13 enero 2024

APUNTES FILATÉLICOS: AQUELLA CORRESPONDENCIA A BORDO DEL "AMBULANTE".

 

Apuntes Filatélicos

COMO FUNCIONABA EL AMBULANTE DÉNIA-ALICANTE

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

La historia postal de esta comarca, tiene un capítulo que tal vez todavía esté por escribir. Al menos, aportar toda la información de que se dispone, y tratándose de filatelia y correos, incluso apoyar la información con piezas postales. Hablar del “Trenet de la Marina”, o ese ferrocarril que a partir de 1915 unía por fin las poblaciones de la comarca – al menos algunos -, con la ciudad de Alicante.

La comarca, cabe decir que desde antaño estuvo siempre bien comunicada por ferrocarril, con la finalización en 1884 de la línea Carcaixent-Gandía-Dénia. Pero esta línea, encaminaba tanto a los pasajeros, la mercancía y la correspondencia, hacía Valencia, o incluso hacía Alicante pero sin pasar por poblaciones de la comarca que con la entrada en servicio de la línea Alicante-Dénia, si disfrutaron de este progreso.

Y no solo lo disfrutaron los pasajeros sino que la línea férrea, mejoró el servicio postal que existía en la época. En la década de los años 10 del Siglo pasado, el correo entre la capital, Alicante, y Dénia, como punto principal del correo en la comarca, seguía siendo una odisea que se llevaba a cabo en diligencia, trayecto en el que se empleaban muchas horas.

Los datos de que se disponen de la entrada en funcionamiento del “ambulante” que funcionaba en el “Trenet de La Marina”, lo encontramos ya en 1914 cuando con una parte del tramo ejecutado y en funcionamiento, el Boletín Oficial de Correos de fecha 2 de noviembre, nos dice que se inicia la Estafeta Ambulante  entre Alicante y Altea, con una expedición diaria de ida y vuelta. El resto del trayecto hasta Dénia, se hacía en carruaje. Fue por Real Decreto de fecha 15 de agosto de 1915, con la línea finalizada en su totalidad, cuando se establece el ambulante “Dénia-Alicante”,  y desde entonces y hasta los años 60 del siglo pasado, el correo entre ambas ciudades se transportó en estos vagones especiales que para la ocasión se crearon.

Esta conducción de la correspondencia a través del ferrocarril, dio lugar a que, por ejemplo en Calpe el encargado de recoger la correspondencia que llegaba a la población y se entregaba, hasta entonces, en la carretera conocida por entonces como la de Silla a Alicante, tuviera que subir hasta la estación para realizar el mismo cometido. Las crónicas de la época citan que este trayecto lo hacía en Calp, “Miquel el Correuer”, por lo que tendría percibiría una mayor cantidad de la que hasta entonces cobraba por llevar y recoger el correo en la Venta la Cañera.

Lo mismo pasaría también en Benissa, donde se crearía la figura del “Peatón-conductor” de la correspondencia entre la población y su estación férrea, que como sabemos dista algunos kilómetros de centro de Benissa. Todos estos cambios y modificaciones, le aportan a la historia del correo en la comarca una importancia que merece sea estudiada a fondo.

Pero, pocas veces se ha hablado de cómo eran esos vagones-correo que llevaban los ferrocarriles en España, incluso los de vía estrecha como el caso de nuestro “Trenet”, y mucho menos de esos funcionarios postales que a bordo de ellos, acometían su trabajo muy dignamente. Las oficinas ambulantes constituían un sector especial dentro del servicio postal, y como tal estaba operado por personal del ramo de correos (o de comunicaciones), habitualmente en la línea Dénia-Alicante por 2 funcionarios en cada una de las expediciones. Se trataba pues de un vagón de propio tren, casi siempre el último del conjunto de los que en cada expedición funcionaban, que servía de oficina de correos, y como tal estaba dotada de todo el material necesario para llevar a cabo la recepción y envío de cartas y postales.

Estos funcionarios ambulantes a bordo del vagón, se encargaban durante cada uno de los trayectos, de recibir la correspondencia que en cada estación se le entregaba por parte de los carteros locales, y a su vez entregar la que en dicho punto debía ser descargada. Para ello previamente debían de haber realizado la correspondiente clasificación como si de cualquier oficina postal se tratase, incluso la de aquellas cartas que a bordo del ferrocarril, iban dirigidas a cualquier otro punto de España o del mundo, para ser entregada en los enlaces correspondientes. Se despachaba cualquier tipo de correspondencia, lo que le daba un carácter muy especial a estos “ambulantes”.

Algunos de estos vagones-correo, estaban incluso dotados de su correspondiente buzón, donde se podía depositar cartas “de última hora”, es decir aquellas que por razones de urgencia no daba tiempo a depositarlas en las carterías o oficinas de correos de la localidad de tránsito del tren, siendo estos operarios los encargados de los buzones. Tal vez la parte más interesante desde el prisma del filatelista, sean los matasellos que estos ambulantes tenían a bordo con los que se obliteraba la correspondencia, matasellos que se diferenciaban de los habituales de otras oficinas por su forma octogonal – la gran mayoría de ellos -.

Estos matasellos, en lo que respecta a la línea Dénia-Alicante, denominación oficial de la misma por ser desde la primera de donde partía la 1ª expedición cada día a las 3 de la madrugada, para llegar a Alicante a las 7,46 horas, y horas más tarde regreso hacía Dénia (B.O.C. 15.08.1915), hasta que en 1921 se modifica y pasa a denominarse “Alicante-Dénia”, fueron variando su forma a medida que el ambulante fue evolucionando, constituyendo un verdadero estudio filatélico de material filatélico-postal en ocasiones muy raro de localizar.

Queda mucho todavía por averiguar, especialmente en lo referente a quienes fueron, con nombre y apellidos, aquellos intrépidos funcionarios de Correos que se encargaron de una oficina postal que a la cola del “Trenet”, dio curso a la correspondencia en toda la comarca, al menos entre 1915 y las décadas de los años 50 ó 60 del siglo pasado, pero es evidente que este correo ferroviario fue muy importante para toda una comarca que desde siempre ha visto como las comunicaciones con Alicante, le han sido un tanto complicadas.

06 diciembre 2015

“CUANDO EL TRENET CONTEMPLÓ IFAC” El Correo en Calp a través del Ferrocarril




“CUANDO EL TRENET CONTEMPLÓ IFAC”
El Correo en Calp a través del Ferrocarril
(Artículo publicado en el Boletín de EXFICALP 2015)
 
POR JOSÉ IVARS IVARS.
A. Filatélica de Calp. Blog IFAC FILATÉLICO.

Carta circulada con Ambulante Denia-Alicante 3 (Descendente).
La invención del ferrocarril a finales del Siglo XIX, supuso una gran revolución para el bienestar del ser humano, en todos los sentidos de la vida, tanto social como económicamente. Este hecho, propio de la conocida como “Revolución Industrial”, hizo acercar socialmente a ciudadanos que por las características geofísicas de la zona donde vivieran, tenían muy difícil viajar, ó simplemente disponer de una comunicación fluida y cómoda, donde las noticias del exterior a veces se centraban en las cartas ó el correo que llegaba, a veces muy de vez en cuando, otras veces cada semana, hasta conseguir evolucionar hacía un servicio postal diario como actualmente tenemos.
1º Trenet a su paso por Calp
Sin duda, una de las formas de comunicación que ha dispuesto el hombre en toda si historia y  tal vez la forma más importante, ha sido el Correo, y por tanto la forma de hacer llegar ese correo y su efectividad, ha determinado la evolución social de los seres humanos, y esta efectividad siempre ha estado relacionada con la evolución de los medios de transporte que se han tenido para desempeñar esta tarea. Ya desde el inicio de la historia, desde las antiguas culturas, la evolución del transporte (nuevas rutas, nuevas calzadas, etc.) ha ido siempre unido a una mejora en el servicio postal y la comunicación entre pueblos.
A pie inicialmente, a caballo después y posteriormente con la incorporación de los carruajes ó diligencias, el transporte del correo siempre ha tenido como única meta el llevar la correspondencia lo más rápidamente posible, para beneficio siempre de los ciudadanos, conscientes siempre de que este hecho hacía que la humanidad evolucionase.
La llegada del ferrocarril a España (1), ó mejor dicho con la implantación de este nuevo sistema de transporte que vino a sustituir a las diligencias, dio lugar a una serie de nuevas rutas para el correo, con una mayor
Carta fechada en Benissa dirigida a Alemania,
 y Ambulante Alicante-Denia en el Reverso

rapidez y efectividad.
Si centramos este trabajo literario en recordar como fue el correo calpino en los pasados siglos XIX y XX (2), nos encontramos que su ubicación geográfica junto a una muy mala y escasa red de comunicaciones, dejaron muy mal comunicada postalmente hablando tanto a Calpe como a muchas otras poblaciones de la Comarca. En el Siglo XIX, el Correo que salía de Calp, según su destino, se encaminaba hacía Alicante ó Valencia, ya que la vía marítima, que ya era una vía de transporte de la correspondencia, no era factible para esta zona de las Comarcas de de la Marina.

Los primeros datos postales ó noticias filatélicas que tenemos de Calp, arrancan pues a finales del Siglo XIX y principios del XX (3), y por entonces el correo usaba como única forma y más fiable, para el transporte de la correspondencia, la diligencia (ó cualquier otro sistema de carruaje establecido ó típico en cada zona). En la ruta establecida hacía Alicante, y de allí reconducida a cualquier parte de España ó del extranjero, el correo de Calp era llevado, según que época, hasta Villajoyosa que era centro postal, con oficina propia y marca de franqueo (época pre-filatélica), ó posteriormente hasta Altea, que fue el punto de llegada del ferrocarril en el primer tramo de la línea Alicante-Denia (4), En el caso opuesto lo tenemos con el correo en dirección Valencia, donde enlazaba con otras líneas, y en este caso, la oficina principal de Correos más cerca era la Denia, que actuaba de igual forma que la de La Vila.
Postal fechada en Calpe (1944) dirigida a Madrid, y matasellada
  a bordo del Trenet con el ambulante Alicante-Denia 2 (Decendente).


Hoy nos centraremos con más detalle, en conocer como fue el Correo en Calp desde la llegada del “Trenet”a la población del “Penyal”. La línea férrea Alicante-Denia, que este año celebramos su Centenario, y que uniría Calp con el resto de España vía ferrocarril, se realizó en 2 tramos, siendo el primero de ellos el inaugurado en el año 1914 y que unió Alicante con Altea (28 de octubre). Un año después (más bien 8 meses después), en 1915, se finalizaba el tramo hasta Denia y con ello se conseguía unir a la Comarca con las 2 capitales de provincia, Valencia  y Alicante (5). Desde ese mismo instante, se instaura el transporte de la correspondencia vía ferrocarril. Atrás quedan pues aquellos días de muy mala comunicación, de caminos sinuosos plagados de peligros y riesgos, de bandoleros apostados y escondidos sobre el desfiladero del “Mascarat” con el fin de realizar el típico asalto a la diligencia”.
Sello conmemorativo Centenario del Trenet.
Una vez inaugurada completamente la línea Alicante – Denia, la correspondencia, la poca que por aquellos años se cursaba desde Calp, se subía hasta la estación, encargado de la misma el cartero que estuviera ejecutando la función en la oficina de Calp ó “CARTERÍA”, y el propio tren disponía de un vago-correo con su servicio de “Ambulante” que iba recogiendo en cada parada, la correspondencia que se le llevaba en sus correspondientes sacas. En el caso de la línea Alicante – Denia, al igual que en los muchos que se establecieron en toda España, el vagón-correo disponía, además del funcionario correspondiente, de sus propios matasellos para ejercer como si de una oficina de correos se tratara, en este caso “móvil”, y que como la mayoría de los matasellos ambulantes usados ó generalmente, eran de forma OCTOGONAL (6), aunque también los hubo hexagonales y de otras formas. En nuestro caso concreto, el fechador ambulante que hemos encontrado en las piezas estudiadas, nos indica el texto “Alicante-Denia” y la anotación ASCENDENTE, si se cursaba en el trayecto hacía Denia, y DESCENDIENTE si la correspondencia iba con dirección Alicante, en algunos casos con las correspondientes abreviaciones “AMB ASC” y “AMB DESC”.
La función de estos “ambulantes” fue muy significativa durante las décadas que estuvieron en funcionamiento, dado que los funcionarios encargados de la correspondencia, tenían la obligación, entre otras cosas de, clasificar la correspondencia que se les iba entregando sobre la marcha para poder depositarla en los enlaces adecuados y determinados, según fuese el destino, inutilizar o matasellar la correspondencia con los ya mencionados matasellos ambulantes, e intercambiar la correspondencia en cada estación, la saliente y la a entregar, con los empleados de las oficinas locales.
Reverso carta. Fechador ambulante Alicante-Denia.
Hasta la fecha y más con motivo de la celebración de este singular e importante “Centenario”, no hemos visto que ningún trabajo literario ó de investigación histórica sobre esta línea férrea, haya tratado ó estudiado el papel que el ferrocarril tuvo para el transporte de la correspondencia, y la importancia que este tuvo para el desarrollo de toda un Comarca. En el caso que nos ocupa, el ambulante Alicante-Denia recorría 94 kilómetros, teniendo al inicio 2 expediciones diarias (posteriormente se realizaron hasta 4), que eran atendidas por un funcionario de Correos de Alicante. La correspondencia que se depositaba en el vago-correo, podía enlazar en Alicante con el ambulante Madrid-Alicante (7), ó con el Alicante-Murcia, y por Denia, con el Carcaixent-Denia, que a su vez enlazaba con el Madrid-Valencia.
Según los datos consultados en los pocos manuales que hemos podido encontrar sobre Historia Postal de la Comunidad Valenciana, especialmente en el tema de “Ambulantes”, el horario de llegada de la correspondencia a Calp, vía ferrocarril, era si procedía de Alicante ó Denia, sobre las 13 horas (entrega diaria), datos que merecen un estudio con más profundidad puesto que estos ambulantes fueron evolucionando a medida que pasaban los años.
Aquel “tren” que vio IFAC por primera vez el 11 de julio de 1915, supuso un gran avance para la gente de Calp de la época, sobre todo en aquellos años en los que no todos tenían posibilidades de viajar, además de la incomodidad de los anteriores viajes en carruajes que por la orografía hacían una odisea realizarlos. Y fue esta misma orografía la que retraso tanto el proyecto inicial que estaba fechado en 1882, con muchas variantes e itinerarios alternativos y una España con una cierta dificultad para la realización de proyectos para su progreso.
Este “Trenet” que unió personas y facilitó el correo, hizo de esta comarca un espacio más unido, desarrollo la economía facilitando el transporte de mercancías, y nos dio a los filatelistas una cantidad de piezas que hoy enriquecen las mejores colecciones.




  1. La línea La Habana-Güines esta considerada la primera línea de ferrocarril de España y se inauguró en el año 1837. Posteriormente se inauguró la primera línea férrea en la península uniendo las ciudades de Barcelona y Mataró, en el año 1848.

  1. Aunque las primeras noticias del correo aparecen en el siglo XIX, Calp ha contado con llegada y salida del correo desde tiempo inmemorial. http://historiadecalp.net/postas.htm.


  1. Pastor Pastor, Pedro. “Apuntes sobre Carteros y Carterías”. http://historiadecalp.net/carteros.htm.

  1. El ferrocarril llegó a Altea el 28 de octubre de 1914, en la inauguración de la línea Alicante-Altea.

  1. Calpe se unía a Valencia a través de Denia al existir el ferrocarril Carcaixent-Denia, que a su vez enlazaba con Valencia.

  1. Para más información sobre Ambulantes, aconsejamos la lectura de: http://www.filaposta.com/glosario/tiki-index.php?page=Ambulante

  1. El ferrocarril llegó a Alicante en 1858, uniendo Madrid con la costa por primera vez en la historia.