13 agosto 2022

UN CENTENAR DE "APUNTES" QUE NOS HAN HABLADO DE FILATELIA Y DEL CORREO EN LA COMARCA.

 

Apuntes Filatélicos

¡LLEGAMOS A LOS 100!

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Cien es un número mítico, una cifra exacta que se suele conmemorar, festejar o celebrar. Y “Apuntes Filatélicos”, alcanzó la semana pasada esta cifra mítica, por lo que estamos de celebración. El 23 de mayo de 2020, iniciaba en Canfali Marina Alta una serie de artículos donde pretendía, desde la humildad de un servidor, acercar al lector, aquello que tanto me apasiona: la Filatelia, y a su vez tratar de dar a conocer un aspecto de la historia de esta comarca, no tratado en profundidad hasta la fecha: el correo.

Uno no sabe si aquello se que propone, lo consigue. Si puedo asegurar que en el intento, no hemos escatimado en buscar información y datos, allá donde sabemos que los hay. De alguna forma, y tras estos algo más de dos años de, semana a semana, ir hablando de sellos y su coleccionismo, y del correo y sus vicisitudes en la Marina Alta a lo largo de los tiempos, algo más sabemos ahora que no sabíamos al inicio de Apuntes. Bueno, saberlo lo sabíamos. Faltaba plasmarlo y hacerlo saber.

Nunca se puso como meta llegar a los “100” artículos; ni siquiera llegar a esa cifra mítica, podemos considerarlo un final. Queda todavía mucho por contar y conocer. Pero si es verdad, que Apuntes Filatélicos, gracias al Semanario Canfali Marina Alta, es una hemeroteca filatélico-postal, donde se pueden consultar datos y aspectos de la historia del correo y la filatelia en la comarca, que hasta ahora no se tenían.


Filatélicamente hablando, ahora sabemos que hubo unos inicios filatélicos en la comarca, que a nivel individual los dieron, allá por los años 30 del Siglo XX, el pegolí D. Juan Torres Sala y el dianense D. Joaquín Osset Merle, y que las primeras exposiciones filatélicas como tales, se celebraron en el año 1967 en las localidades de Teulada y Gata de Gorgos. Seguramente son datos que algún día tendremos que desmentir porque aparecerán nueva documentación que reescriba la historia filatélica en la comarca, pero al menos sabemos que esta pasión filatélica que esta zona geográfica posee, nos viene de antaño. Sin ir más lejos, en Benissa ya en la década de los años 50 y 60 del siglo pasado, hubo un programa de radio que hablaba a los oyentes de filatelia, y ese tema todavía está por abordar.

Semana tras semana, la filatelia fue encontrando su lugar en CANFALI. Uno se siente como en casa cuando trata de trasmitir aquello que conoce tan a fondo por tantos años de dedicación. Desde siempre ha sido muy directa la relación que la filatelia comarcal ha tenido con nuestro periódico de referencia comarcal. Ya con su anterior Director, D. Paco Serradell (Q.e.p.d.), la filatelia encontró su lugar y relevancia, y con “Apuntes”, esto no fue sino incrementándose especialmente.

Sería largo de enumerar los temas que en estos 2 años largos de filatelia en Canfali, se han ido tratando. Ha había tiempo de conocer, tanto los sellos que a través de Correos han dado a conocer parte de nuestra comarca, como los matasellos que ya forman parte de nuestra historia postal. En lo referente a sellos, más bien son pocos los que tenemos que hablen de nuestra idiosincrasia comarcal, y por ello más de uno nos hemos atrevido a reivindicar como necesario que Correos tenga en cuenta.

Ha habido espacio y tiempo de estudio también para otros coleccionismos, como pueden ser las monedas y los billetes, numismática y notafília respectivamente, que también son una parte importante del coleccionismo, y donde era necesario hablar tanto de los buenos como de aquellas falsificaciones o “fakes” que abundan en el mercado y no son más que “souvenirs” para engañar al bueno del coleccionista.

Ahora ya sabemos más de este coleccionismo que con el tiempo se ha ido arraigando entre grupos coleccionistas de poblaciones como Benissa y Calp, Teulada, Gata de Gorgos, Ondara, e incluso en la capital, Dénia, donde queda por tratar y desencajonar, toda la documentación que exista sobre las 2 sociedades filatélicas que antaño hubieron, y de la que todavía queda algún que otro rescoldo pero no en forma de filatélia asociativa. Y sabemos también, que el lector nos ha sido fiel semana tras semana. Y lo sabemos porque a lo largo de todo este tiempo, nos lo han ido haciendo saber, y eso es lo que realmente satisface enormemente.

Con todo lo publicado, nos vimos en la ilusión de participar a nivel nacional en la Exposición Filatélica Nacional “EXFILNA”, celebrada en la ciudad de Lugo en octubre de 2021, dentro del apartado de Literatura Filatélica, donde competimos con otros periódicos que en sus páginas, tratan aspectos del coleccionismo de sellos. En esta ocasión, fue una dura pugna por conseguir el interés del Jurado Calificador que otorgó a nuestros artículos la puntuación de 75 ptos., y medalla Vermeill (argot filatélico), una más que aceptable puntuación si tenemos en cuenta que era la primera vez que los expertos en esta materia, podían visualizar y leer, el contenido de los artículos presentados. Copia encuadernada de “Apuntes”, publicados hasta entonces, forman ya parte de la inmensa biblioteca que posee en Madrid la Federación Española de Sociedades Filatélicas (FESOFI), y a la que acuden numerosos estudiosos de la filatelia española a documentarse. Pero además, toda esta información, puede leerse cómodamente a través del Blog que la Agrupación Filatélica de Calp tiene en las redes, ya conocido como IFAC FILATÉLICO, todo un referente en la filatelia nacional.

Queda todavía mucho por contar, muchas líneas por escribir y curiosidades que acercar al lector. No dependerá de nosotros que “Apuntes Filatélicos” siga siendo una razón más para semana a semana, Canfali Marina Alta esté en manos de cada uno de nosotros. La Filatelia como ciencia, tiene mucho que contarnos, y la comarca merece estar informada. Dicen que el coleccionismo de sellos es la ciencia auxiliar de la historia. Nosotros lo hemos ido demostrando número a número. Hemos llegado a los 100, y ahora también demostramos que es una pasión, una pasión que no entiende ni de edades ni de lugares. Sigue con nosotros, con CANFALI, y seguirás conociendo este apasionante mundo del coleccionismo postal.

06 agosto 2022

PONERLE NOMBRE A ALGUNOS SELLOS ES INNATO EN EL FILATELISTA

 

Apuntes Filatélicos

BAUTIZAR LOS SELLOS

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Tenemos por norma poner nombre a las cosas. Más bien a todo. Es esa forma que el ser humano tiene de poder distinguir una cosa de otra. Es parte de nuestra idiosincrasia cultural. Y los filatelistas no nos libramos de ello. Por naturaleza desde que nació la filatelia a los pocos años de aparecer el primer sello del mundo en Inglaterra, todo aquello que fue surgiendo como algo nuevo, fue recibiendo su correspondiente nombre. Ello hace que en torno al coleccionismo de sellos, haya surgido un rico vocabulario que en el mejor de los casos ni la RAE lo ha tenido en cuenta.

Pero si de una cosa nos podemos sentir más orgullosos, quienes profesamos esta afición a estudiar el sello postal, es el hecho de que en una tertulia filatélica, si nos ponemos a hablar de sellos, y no de cualquier sello sino de aquellos que a lo largo de la historia de la filatelia, han destacado y siguen haciéndolo por una u otra razón, seguramente emplearemos una terminología que los pocos puestos en estos menesteres, les sonará a chino mandarín. Siempre nos ha gustado bautizar los sellos.

Hacerlo, todavía les infunde más personalidad a la que históricamente ya tienen. En filatelia, y a nivel mundial, hablar de primer sello del mundo es simple y llanamente nombrarlo como el “Penny Black”. Y no es porque esa denominación aparezca en el sello que Inglaterra puso en circulación el 6 de mayo de 1840, simplemente porque el filatelista desde lo más remoto de esta afición, lo empezó a llamar así, y así prosigue conociéndose. Penny (penique) por ser el valor facial que se le puso, y Black (negro) por el color del sello.

Pero no todos los millones de sellos que a lo largo de casi dos siglos de existencia del sello postal se han puesto en circulación, tienen nombre. El coleccionista, el estudioso, el divulgador filatélico a lo largo de la historia ha ido nombrando aquellos más destacados, aquellos que por su especial rareza han sido nombrado más veces. No hay constancia, todavía, de cuando se les bautizó con el nombre que hoy conocemos, pero bastó con que bien en las diversas publicaciones filatélicas que han existido, fuese nombrado una sola vez, para que su nombre perdurase a lo largo de los años.

En la Isla de Mauricio, durante tiempo perteneciente al Imperio Británico, en 1847 se pusieron en circulación sus primeros sellos, de los cuales dos hoy son conocidos en el argot filatélico como los “Post Office”, denominación que se debe a su error a la hora de realizarlos cuando el Administrador Jefe de la Oficina de Correos de la isla, mando hacerlos advirtiendo que en el sello debía aparecer el texto correcto de “Post Paid” (Correo Pagado), un error que se subsanó pero que no impidió que algunos de los Post Office fuesen usados y con ello se creó uno de los más grandes errores de la filatelia.


Otra colonia inglesa de la época, La Guayana Británica, tiene el honor de ser artífice de otro de los sellos (1873) con nombre propio, y actualmente es el sello por el que más dinero se paga cada vez que sale a subasta. En esta ocasión el mundo filatélico lo tiene bautizado como “El Magenta”, debido a su color, y con ello a pesar de los miles y miles de sellos magentas que se habrán puesto en circulación, basta con decir eso para que el aficionado a la filatelia que se preste, sepa de qué sello se trata. Incluso la prensa escrita no especializada, cuando trato el tema de la última vez que salió en subasta, así lo denominaron.  Su importancia radica en ser un sello único, del que se dice en su día hubo dos ejemplares pero que quién los tuvo en su poder, destrozó uno de ellos para que no existiera otro ejemplar como ese. ¡Cosas de una afición curiosa!

Si nos adentramos en errores en los sellos, existe otro que también fue bautizado en su día por el colectivo de filatelistas americano. Fue el correo de este país quien el 10 de mayo de 1918 sacaría una emisión de sellos, de la que cierto individuo yendo a la oficina correos a comprar sellos, se percató de que una de las hojas tenía la imagen invertida. Se trataba de un sello que representa una avión Curtis JN4 Jenny, y por ello el sello en cuestión se le conoce como “Inverted Jenny” ó en castellano “Jenny Invertido”. Basta con eso para saber de qué sello estamos hablando.


España tiene también sus propios sellos bautizados. No somos ajenos a esta moda. De entre todos, cabe que uno de los más conocidos y a su vez la mayor rareza de la filatelia española, lo encontramos en el sello de la emisión 1851, segunda emisión de sellos que Correos ponía en circulación y en la que un cliché del sello de 2 reales que tenía que ser de color rojo, accidentalmente se en la placa de impresión del 6 reales que era azul. Por ello el sello, del que solo se conocen 3 ejemplares, apareció en el mercado en un color distinto al que le correspondía. Fue fácil bautizarlo: “El 2 Reales Azul”. Muchos otros, a lo largo de la historia de nuestro correo, han aparecido con errores o variedades de muy diversa consideración, pero ninguno de ellos tuvo el honor de llevar nombre propio.


En ocasiones, no hizo falta ni que el sello fuese raro, ni que tuviese alguno error o variedad para conocerlo por su “nombre filatélico”. Tenemos casos como los primeros sellos argentinos que son conocidos en el argot filatélico, por las imágenes que muestran. Así conocemos los “Gauchitos”, “Barquitos”, etc., o también las “Mulitas” del correo mexicano.

Pero esto de bautizar a los sellos, no es algo del pasado. La filatelia actual también nos ofrece de vez en cuando algún sello que destaca por algo y que son tantas las conversaciones y publicaciones que sobre el mismo se hicieron o hacen, que el filatelista necesita ponerle nombre para que todo el mundo, filatelista o no, sepa de qué sello se trata. Este podría ser el caso del Sello de Valor Variable (Svv), argot filatélico, que Correos puso en circulación en 1999 a solicitud del Ayuntamiento de Calpe, y que por su rareza y por diversas causas de cómo llegó usarse el mismo, hoy en día en toda conversación filatélica ó publicación del ramo, el filatelista lo conocerá como un “CALPE”.

El filatelista seguirá con su propia jerga filatélica aunque solo nos entendamos entre nosotros cuando hablemos, pero seguiremos dando a conocer estas maravillas que la historia nos ha dado, y que como hemos visto tienen historia y nombre propio.

30 julio 2022

NUEVOS DATOS DEL CORREO EN LA COMARCA. "ARMAS" PARA LA ESTAFETA DE DÉNIA Y NUEVA RUTA HACÍA ARGEL.

 

APUNTES FILATÉLICOS

ARMAS PARA LA ESTAFETA DE DÉNIA

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

La historia del correo en la comarca de La Marina, ya no es aquella asignatura pendiente que hace un tiempo era, pero si sigue siendo un tema del que nos siguen apareciendo nuevos datos, información que va sumando a la que ya tenemos, y que va dando forma a ese proyecto llamado “Aproximación a la historia del correo en tierra de La Marina”.

La prensa suele ser en estos casos un gran aliado. Nos cuenta, a veces con unas breves líneas, como era aquel correo de nuestros antepasados. En esta ocasión corría el año 1893 y el periódico “El Alicantino”, de fecha 12 de agosto de aquel año, da cuenta de una solicitud que al parecer se hizo desde la Administración de Correos de Dénia, oficina de correos de la que dependía todo el correo de la comarca a finales del siglo XIX ó al menos mucha de esta correspondencia se encaminaba desde ella.


La noticia anuncia que desde la Oficina de Correos de Dénia se ha solicitado “…licencia de uso de armas para los oficiales del cuerpo de telégrafos…”. Armar a los carteros de Dénia, o al menos sus oficiales, tenía una explicación que el artículo muy bien detalla. El motivo, según la noticia, está en la cantidad de envíos de Valores Declarados que con motivo de la temporada de la pasa, se realizan diariamente en esta oficina de correos, valores declarados que movían una cantidad enorme de dinero y que los “cacos” sabían perfectamente que la oficina era un punto con menor vigilancia que lo podría ser un banco a la hora de realizar fechorías como el robo o hurto.

No hay que olvidar, y ya hablamos de ello en esta misma sección (Canfali 26.02.2022), que la Administración de Correos de Dénia en 1885 ocupó el primer lugar entre las oficinas de toda España en la cantidad de dinero declarado en los envíos postales, y el segundo en el número de cartas recibidas a la oficina con Valores Declarados, señal todo esto de que tanto en Dénia como en la comarca se estaba generando una economía muy prospera, gracias en parte al comercio de la pasa y la industria que por entonces había.

Por tanto, que el Jefe de Correos de Dénia tomase esa iniciativa de “armar” a sus empleados, da a entender el peligro que se corría ejerciendo esta encomiable labor postal. Son muchas las noticias que se pueden encontrar de asaltos a las diligencias en sus respectivos trayectos de estafeta en estafeta, o incluso el robo realizado en 1936 en la Estafeta de Ondara. Lo de que los carteros llevasen armas en el cometido de su trabajo no es algo novedoso del Siglo XIX. De siempre la función de cartero, peatón, etc., ha sido un trabajo que ha conllevado cierto riesgo y por ello encontramos que ya en el Siglo XVII en algunas representaciones pictóricas se dibuja al correo de a pie o montado llevado en su vestimenta “…corneta, espada, látigo…”.

El periódico citado, indica los nombres de estos funcionarios del cuerpo de correos, para los que se solicita el uso de armas en el desempeño de su función. Y son los oficiales D. Antonio Ferrer, D. Ricardo Vicient (sic) y D. Miguel Sánchez, así como el cartero-peatón D. Vicente Sapena Ros, del cual desconocemos de que conducción se ocupaba en su cometido diario, pero debió de ser alguna que contemplase localidades con cierta actividad económica, que le hiciese llevar consigo cartas o documentos muy codiciados por los profesionales de lo ajeno.

Prosiguiendo con el hallazgo de nuevos datos que mejoran nuestro conocimiento de cómo se desarrolló el correo en la comarca, encontramos un breve publicado en el periódico “Alicante Obrero” en la fecha del 27 de enero de 1915, en el que se indica un detalle que incluso para los filatelistas es del todo desconocido, y todo un hallazgo que nos hace seguir investigando al respecto. La noticia anuncia que “…A la estafeta de Dénia se le ha dado carácter de estafeta de cambio para la formación de despachos cerrados con destino a Argel, por los vapores de la compañía Sevardina de Navegación…”, o lo que viene a significar que la correspondencia que desde España iba dirigida a Argel, podía ser encaminada por Dénia, usando para ello estos buques de la mencionada compañía naviera. Según prosigue la noticia, este barco que hacía la línea Dénia-Argel, partía del puerto dianenses los días 3, 13 y 23 de cada mes. Seguramente se trata de la línea naviera que se estableció entre las ciudades de Alicante y Árgel, que algunas navieras realizaban con parada intermedia en Dénia, donde se podía cargar tanto pasaje como mercancía, y a partir de 1915 también correo.

Filatélicamente esta noticia abre una nueva puerta de investigación para tratar de localizar cartas que en la década de los años 10 y 20 del siglo pasado, fuesen enviadas a tierras argelinas a través del puerto de Dénia, con la Oficina de Correos de Dénia como “Estafeta de Cambio”, y comprobar si la misma y para este fin, fue dotada de matasellos alusivo a este función postal. Hasta la fecha no se conoce carta, postal o documento alguno que lleve estampada marca postal alguna que determine que se cursó a través de Dénia.

A esta noticia, tenemos que añadir una anterior, fechada en Alicante el 26 de febrero de 1912 y que se hacía eco de la misma el “Diario de Alicante” que daba a conocer el cambio en la propia Estafeta de Correos de Denia al haber sido autorizada para el cambio de “paquetes postales” con las oficinas de Baleares, Islas Canarias y Norte de África.

Cabe que esta desconocida ruta postal entre ambos puntos del mediterráneo, se deba en parte a la numerosa emigración que desde tierras dianenses (y de toda la Marina), buscaron a mitad del Siglo XIX, un porvenir mejor en Argel, sin olvidar que el ilustre Miguel de Cervantes tras su cautiverio en “aquellas tierras que tantos piratas cubre y acoge…”, como bien definió el propio Cervantes, llego a Dénia en 1580, por ser la vía más rápida y directa entre ambas costas.

Sin duda queda mucho que conocer sobre el correo en la comarca de La Marina. Es una tarea compleja pero gratificante cuando van surgiendo nuevas líneas de investigación. Es cuestión de paciencia filatélica.

25 julio 2022

LA FILATELIA A LA ORILLA DEL MAR EN BENISSA.

 

“ANEM DE MARÁ”

LA FILATELIA A PRIMERA LÍNEA DE PLAYA

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

La Exposición Nacional de Filatelia que se va a celebrar este año en la ciudad vasca de Irún, tiene como eslogan publicitario la frase que dice: Vive los sellos entre el mar y la montaña. Esta exposición se celebrará en el mes de septiembre, pero en Benissa no se van a esperar tanto para acercar los sellos a nivel mar, en un entorno único y privilegiado, y desde donde la montaña también es protagonista.

Y no se van a esperar tanto en Benissa porque, dentro de la programación que con motivo del 40 Aniversario de la Agrupación Filatélica y Numismática de Benissa se está llevando a cabo desde principios de año, el mes de julio va a ser un mes diferente a cuantos se han vivido hasta la fecha. Los próximos días 30 y 31 de julio, quienes aficionados a la filatelia (ó no), estén pasando sus vacaciones en esta idílica costa alicantina, van a poder tener el privilegio de disfrutar de dos jornadas interesante de filatelia, organizadas por la entidad filatélica de Benissa, que no para en su empeño de acercar el coleccionismo de sellos allá donde puede ser interesante.

 


No hay que esperar pues al mes de septiembre, para disfrutar de la playa, un entorno único, y una serie de actividades que darán comienzo el día 30 de julio entre las 10,30 y las 13,30 horas, en la zona de La Fustera de Benissa, en la conocida como “Auladelamar”, donde la filatelia benissera ha organizado para esa jornada un Taller de Filatelia destinado a los más jóvenes de la población y de cuantos estén veraneando por la zona. La jornada contendrá dos de las actividades que a lo largo del año Benissa está promocionando con más ahínco, como es el escribir una tarjeta postal a los amigos, tarea que con las nuevas tecnologías se está perdiendo y que desde Benissa se pretende recuperar a través de la correspondencia epistolar, y que mejor tiempo del año que el verano para escribirles a amistades y amigos desde el mejor escenario posible como es la costa benissera. Por otro lado, al mismo tiempo, el taller proseguirá con el montaje de un álbum filatélico preparado especialmente para la ocasión. Un entretenido pasatiempo que dará a conocer a quienes participen las más elementales nociones de filatelia a la hora de iniciarse en este pasatiempo universal.

Para el domingo día 31 de julio, la Agrupación Filatélica y Numismática de Benissa, ha preparado una jornada que han bautizado como “Anem de Mará”, expresión muy utilizada antaño cuando la gente de Benissa, bajaba precisamente a la cala y playa de La Fustera para pasar una día de playa ó mar, entre familia y amigos, con la gastronomía típica del momento. Un encuentro que de alguna forma este año la filatelia Benissera quiere recuperar pero con un elemento añadido: el sello postal. Para ello, a partir de las 10,30 horas, se espera la llegada de filatelistas de toda la Comunidad Valenciana, e incluso de algunos que estén de vacaciones en la zona, para dar inició a un “Mercadillo Filatélico y de coleccionismo”, siendo esta la primera vez que se celebra en un entorno como es el de La Fustera.

Aprovechando la jornada, y dada la asistencia a las actividades previstas de miembros de la Federación de Asociaciones Filatélicas de la Comunidad Valenciana (FASFILCOVA), y de algunas de sus federadas, se presentará el Programa de Actividades y el listado de colecciones participantes de la 34ª EXFILNUM, que se llevará a cabo durante todo el mes de Septiembre de 2022, en la Seu Universitaria de Benissa.

 


“Anem de Mará”, y nos llevamos los sellos a la playa. Una actividad, la filatélica, que aunque pueda pensarse que no es propicia para el verano, en Benissa nos demuestran cada año que es todo lo contrario. Los sellos pueden y deben ser una actividad veraniega, y para comprobarlo, nada como asistir los próximos días 30 y 31 de julio a la zona costera benissera.

23 julio 2022

EL VERANO ES TIEMPO DE FILATELIA EN BENISSA.

 

Apuntes Filatélicos

LOS SELLOS SON PARA EL VERANO

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Mientras toda España se paraliza filatélicamente hablando, mientras muchos coleccionistas cambian las pinzas, la lupa y los sellos, por la toalla, el bronceador y el mar (otros elegirán el interior), en Benissa sucede todo lo contrario. Con el calor y el buen tiempo, las actividades filatélicas se reactivan, se hacen más intensas y más interesantes. El verano es un tiempo idóneo para disfrutar de ocio, entretenimiento….y filatelia.

Y no es algo puntual que suceda este año por estar celebrando el 40 Aniversario de la Agrupación Filatélica de Benissa, sino que la filatelia veraniega es algo muy particular que se ha cuidado desde siempre en esta población de la marina. En Benissa, los sellos son también para el verano.



Metidos ya en julio, la filatelia benissera se pone en marcha. En realidad no ha parado en todo el año. Y sin vacaciones que celebrar, hace que el coleccionismo de sellos, se convierta en una perfecta actividad veraniega, especialmente para los más jóvenes, que tras su periodo escolar, pueden participar como actividad complementaria en el Taller d´Estiu de Filatelia, una de las actividades que anualmente ponen a Benissa en el punto de mira de la filatelia española, sobre todo al tratarse de una labor, la de fomentar la filatelia juvenil, que no en todas partes se está desarrollando como se hace en Benissa.

Este Taller d´Estiu de Filatelia, que pretende asesorar a sus participantes en el coleccionismo de sellos, ofreciéndoles las primeras nociones necesarias para que puedan encarrilar su colección, tendrá lugar en el “Nou Casal Jove”, ubicado en la histórica Casa del Delme i Quartet Vell”, edificio de los Siglos XVI-XVII que es propiedad de la Fundación Avargues. Y estas clases veraniegas de filatélia estarán impartidas en todo momento por Monitores Filatélicos pertenecientes a la Agrupación Filatélica de Benissa, clases que se impartirán por las tardes los martes y jueves, durante todo el mes de julio, y que además y como novedad este año, estará abierto a participar no solamente niños y niñas de Benissa, sino que desde la filatelia benissera se hace un llamamiento a que puedan acudir incluso aquellos noveles filatelistas que estén disfrutando de sus vacaciones en nuestras costas.


Este año además, el objetivo de estas actividades, será el preparar las colecciones que el próximo año tendrán que participar en el Campeonato de España de Filatelia Juvenil (JUVENIA 2023), colecciones que ya están en marcha y que han de ir madurando con el tiempo.

Pero el verano prosigue, y la filatelia benissera no tiene intención de descansar. Este año los retos se superponen. Los 40 años de filatelia en Benissa, están dando mucho de qué hablar, y todo bueno. Y dentro de la intensa programación que para conmemorar estas 4 décadas de coleccionismo postal y divulgación de la filatelia, una actividad se espera con mucha ilusión. Se trata de llevar la filatelia a primera línea de playa, acercar al turista, al veraneante, el coleccionismo de sellos tal y como lo conocemos. Para ello, los días 30 y 31 de julio, en el Aula de la Mar de La Fustera (Benissa), se celebrarán 2 jornadas filatélicas que pretenden acercar estas actividades a quienes, bien cultiven el arte del coleccionismo de sellos, o bien simplemente sientan la curiosidad de conocer este mundo del filatelismo.


El Aula de la Mar está enclavada en una de las zonas costeras más pintorescas y atractivas que tiene Benissa, y que da inicio al conocido (y filatelizado) Paseo Ecológico, justo donde se ubican las dependencias de la Tourist Info de Benissa en su zona costera. Y es el escenario más adecuado para llevar la filatelia hasta el veraneante que esos días esté por Benissa, sus calas, o incluso por la zona de la vecina Calp.

Para el día 30, sábado, un nuevo Taller de Filatelia, reunirá en torno a cajas de sellos a jóvenes dispuestos a conocer este apasionante hobby. Esta actividad que dará comienzo a las 10 horas, tiene previsto compaginarse con alguna pequeña charla ilustrativa de cuáles fueron los orígenes del coleccionismo de sellos desde que en 1840 Inglaterra introdujese el primer sello postal como pago previo del envío de la correspondencia.

Al día siguiente, domingo 31 de julio, se llevará a cabo en la propia Aula de la Mar, un Mercadillo Filatélico que suele ser una de las actividades más demandadas que tiene este colectivo de filatelistas benisseros, y que no falta en su programación anual. El hecho de que por primera vez, esta atractiva actividad se desplace hasta la fustera, en ese entorno privilegiado, donde quienes asistan podrán tener todo al alcance de la mano, incluso cantidades de sellos que harán disfrutar a todos, ha creado cierta expectación por tratarse de un escenario nuevo ajeno a su habitual emplazamiento de los Bajos del Casal Jove.

Para la ocasión, desde la A. Filatélica de Benissa, se ha hecho un llamamiento a nivel federativo para que a todos los filatelistas de la Comunidad Valenciana, estén o no de vacaciones, les llegue puntual información de lo que acontecerá en una de las playas más concurridas de la costa benissera. Esta jornada que de entrada se plantea interesante, concluirá tras la celebración del Mercadillo Filatélico, en una comida de hermandad donde seguramente se proseguirá la tertulia filatélica.

Un mes de julio muy filatélico, que dará paso al mes estrella del verano, que no por ello será menos filatélico que su antecesor. Agosto viene también cargado de Filatelia, pero de ello ya hablaremos en su momento. Ahora tengamos muy presente que aunque estemos de vacaciones, en Benissa la Filatelia sigue y con interesantes propuestas, porque los sellos, como las bicicletas, son para el verano.

22 julio 2022

NUEVO LIBRO "FILATÉLICO" CON TEMÁTICA ALICANTINA.

 

EL SELLO DE BALMIS EN UN NUEVO LIBRO DE CORREOS

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

 

Tardó en salir, pero al final pudimos contar con él como un sello más en la amplia colección de sellos que dedicados a la Provincia de Alicante, Correos ha puesto en circulación a lo largo de todos los tiempos. Y digo que tardó en salir porque se hizo de rogar. Tras varios intentos por parte de las Sociedades Filatélicas de Alicante y Calp, numerosos escritos reivindicando la figura de Francisco Javier de Balmis y Berenguer, y su legado histórico y humano, tal vez gracias a una pandemia, la del Covid-19, Correos tuvo la sensibilidad necesaria para que el sello fuese una realidad.

 


No podemos decir que el diseño que se usó en el sello, fuese el que más nos hubiera gustado tras años de insistencia filatélica para que este ilustre alicantino tuviese su sello, que finalmente fue relegado a aparecer en una parte de la Hoja Bloque y no en el propio sello, pero al menos nos complace saber que el tema de la Expedición de la Vacuna de la Viruela, conocida científicamente como “Real Expedición Filantrópica de la Vacuna” ó “Expedición Balmis”, que partiría de La Coruña en 1803, a bordo de la cual iría nuestro ilustre alicantino, a Correos ha gustado lo suficiente como para preparar un “Libro Filatélico” para el próximo Otoño.

 


Al menos así lo anuncia en su revista Sellos y Mucho Más (Nº 66-Julio 2022. Pág. 32), indicando al que han titulado “La Expedición Balmis. El Papel de la Filatelia en la lucha contra las pandemias”, que el libro contendrá los sellos, y suponemos que demás material postal editado al respecto, que Correos dedicó tanto al Bicentenario de la Real Expedición Balmis emitido en 2004, como al que en 2021 rindió homenaje a la “Operación Balmis”, sello del que ya hemos mencionado que no sirvió como merecido reconocimiento a Francisco J. Balmis. A propósito de este último, Correos en la nota publicada en la revista de Julio 2022 de Sellos y mucho más, comete un pequeño error al situarlo como año de emisión en 2010, cuando en ese año no se puso en circulación sello alguno dedicado a esta importante e histórica aventura con bandera española.

A estos sellos y suponemos que los matasellos emitidos con respecto de su puesta en circulación, Correos añade en el libro el más reciente de ellos, dedicado a la enfermera que acompañó a Balmis en la expedición, Isabel Zendal, sello que vio la luz el pasado día 12 de mayo del año en curso.

 


Sin duda un libro interesante, por lo interesante del tema y su relación con la filatelia alicantina, que deberemos añadir a la biblioteca, para ir haciendo más grande todo aquello que el sello y Alicante nos va a portando.

Recordad que en Otoño un nuevo libro hablara de filatelia alicantina, y estamos ya ansiosos por conocer su contenido.

09 julio 2022

VERANO....TURISMO....PREFRANQUEADAS....LA FILATELIA COMO PROMOCIÓN TURÍSTICA

 

Apuntes Filatélicos

LAS PREFRANQUEADAS “TURISTICAS” DE CALP

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Los primeros calores del verano ya los tenemos aquí con nosotros, y la época estival ha llenado ya Calp, de visitantes y turistas en busca del mejor escenario posible para disfrutar de las merecidas vacaciones. A Calp, como a toda la Marina Alta, poca promoción turística hace falta para que sea uno de los destinos turísticos más apreciados y buscados. Pero siempre es bueno llegar a donde no nos conozcan, y mostrar lo que somos capaces de ofrecer. Y aunque parezca mentira, la filatelia puede ser ese soporte publicitario imprescindible para que no existan fronteras a la hora de mostrar la belleza de lo que al turista le espera si decide visitarnos.

Durante unos años Calp así lo entendió, y desde el Departamento de Turismo de del Ayuntamiento de Calp, se solicitó a Correos la emisión de una tarjetas prefranqueadas, que en el argot filatélico se conocen como “Enteros Postales”. Dicho sea de paso, Calp ha sido siempre muy puesta a dar a conocer su patrimonio histórico, cultural y social a través de estos soportes postales que Correos ofrece,  en forma de iniciativa privada, bien desde la Agrupación Filatélica de Calp o bien desde el propio consistorio. En la comarca, el caso de Calp no es un caso puntual. Tenemos otros ejemplos como el de Dénia, Benissa ó Teulada, donde a través de estas tarjetas que ya llevan el franqueo incorporado, se han dado a conocer a todo el mundo a través, primero de la correspondencia epistolar y después a través de la filatelia, gran parte del patrimonio que estas localidades poseen y quieren dar a conocer.


Desgraciadamente son pocas las instituciones públicas de nuestro entorno que han visto el potencial turístico que pueden tener estas emisiones postales en forma de tarjeta Prefranqueada. Todo lo contrario pasa en otras zonas de la geografía española como el caso de las Islas Canarias, donde desde gran parte de sus Ayuntamientos se apuesta fuerte cada año en promocionar la belleza de esas islas y su gente.

No hay que olvidar que la mejor forma de dar divulgación o difusión de algo, como soporte publicitario incluso, y que sabemos que no acabará en un cubo de la basura, es cualquiera de las modalidades postales que ofrece Correos actualmente.

Volviendo a la Tarjetas Turísticas de Calp, promovidas a través del ente postal, Correos y Telégrafos, decir que la primera de ellas se emite en el año 2017, siempre con la llegada del verano. En aquella ocasión, la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de Calp, eligió una imagen con alusión a los tesoros que la Villa del Peñón ofrece al turista que la visita, y con el slogan “Calpe. Where Live is Beautitul”. Tanto de esta emisión como de las posteriores, se pusieron en circulación 1000 ejemplares de cada una de ellas, y todas estas tarjetas prefranqueadas llevaban impreso un sello con tarifa “B”, correspondiente al envío de este soporte a cualquier país de Europa.


Al año siguiente, 2018, Turismo de Calp repite iniciativa, en esta ocasión con una nueva emisión de estas tarjetas que solicitadas a Correos y un nuevo slogan, invitarán al turista a sumergirse en Calp. La tarjeta muestra la silueta de Ifac, un mar azul y limpio, y lo que asemeja a un buceador, con la inscripción que se puede leer y que dice “Summérgete. Calp te espera”. Un curioso juego de palabras que a muchos filatelistas temáticos les ha venido bien para incorporar esta pieza a su colección.

“Enjoy Calp” será el mensaje que aparecerá en la emisión del año 2019, de la que el Ayuntamiento de Calp solicitó nuevamente 1000 ejemplares y donde la misma ofrece un total de 20 vistas de la población, con una promoción turística bien ideada. Más sencilla fue la imagen escogida para la última de las tarjetas turísticas Prefranqueadas calpinas. En el año 2020, Correos pone en circulación un nuevo entero postal con temática calpina, y para la ocasión se quiso dar resonancia turística al emblemático “Baños de la Reina”, con una fotografía del fotógrafo calpino Francisco J. De Gea Fernández.

Todas estas tarjetas, que cuentan para el filatelista con el anverso y el reverso, tienen la peculiaridad de que Correos permite darle el formato deseado. Con ello, y con un buen diseño, el papel de divulgación que con ellas se hace (ó se hizo) es infinito. Las de Calp cuentan además con un código QR, que hace posible acceder a quién la tiene o recibe, a los formatos multimedia que desde el Ayuntamiento de Calp se ofrecen para conocer más y mejor este paraíso del mediterráneo.


Las primeras tarjetas prefranqueadas, de las llamadas Turísticas, aparecen en el año 2012, y fue Benidorm junto a Toledo y Madrid, de los primeros destinos turísticos que se interesaron por esta modalidad postal. Era otro formato, pero tanto usuarios como coleccionistas apostaron por ellas, y su interés fue creciendo con el paso de los años.

El año 2020 fue el último que contamos con estas tarjetas enteropostales “turísticas”. Cabe que la razón fuese esa pandemia que trastocó toda una realidad y normalidad. Pero la pandemia, aunque sigue entre nosotros, ha dado la tregua suficiente para que una nueva normalidad venga para quedarse. Pero este año, muchos filatelistas de todo el mundo esperaban poder ver una nueva emisión de las turísticas tarjetas prefranqueadas. Tendremos que esperar al próximo verano, y tal vez se unan a esta interesante y beneficiosa iniciativa, otras poblaciones de la comarca, que necesitan de novedosas ideas turísticas para promocionar por todo el mundo los encantos de nuestra tierra.

03 julio 2022

LOS ORIGENES DEL PRIMER SELLO DEL MUNDO. UNA DE LAS MUCHAS LEYENDA QUE TIENE.

 

UNA NUEVA VERSIÓN DEL NACIMIENTO DEL SELLO POSTAL 

(Artículo publicado en la Revista El Eco Filatélico y Numismático de Julio-agosto 2022)

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Todos hemos crecido, filatélicamente hablando, con la historia del nacimiento del primer sello del mundo, historia que suele ser la primera que se les cuenta a quienes asisten por primera vez a un taller de filatelia con el objetivo de convertirse, en un futuro, en grandes filatelistas. Una historia a caballo entre la realidad y la leyenda, que tiene tantas versiones que es difícil de afirmar cual podría ser la verdadera, y que ese punto de romanticismo al escucharla tal vez sea lo que le otorga el encanto que envuelve a quienes practicamos esta afición al estudio y coleccionismo de sellos.

De todas las versiones que del nacimiento del sello se suelen contar o publicar, la más extendida nos dice que (en forma resumida), un buen día un británico con una mente muy prodigiosa, contempló una escena en una posada en la Inglaterra más rural, en la que el cartero quiso entregar una carta, misiva o envuelta a la posadera, la cual como había que pagar por recibirla, rechazo la entrega y el cartero tuvo que proseguir viaje sin haber realizado su cometido. La situación, entre la tristeza de que la posadera no recibiese noticias de sus familiares y el hecho de que el gobierno inglés hubiese malgastado tiempo y dinero en un servicio que no daba resultado, hizo que Rowland Hill, así se llamaba quién contempló la escena, idease un sistema de previo pago con la implantación para ello de un pequeño papel ilustrado como retribución de ese servicio postal.  

Tarjeta postal con la fotografía de Sir Rowland Hill y su firma manuscrita

Las malas lenguas, o buenas según se mire, dicen que ni fue así, ni tan siquiera la escena la vivió quién con el tiempo se convertiría en el “Padre” del sello postal y nombrado por ello Sir Rowland Hill. Pero eso lo veremos más adelante, puesto que ahora aparece una nueva versión de esta historia, similar en su escenario pero contada por la prensa valenciana de la época, donde parece se le da un nuevo toque más romántico si cabe, que no por ello lo hace más creíble, añadiéndole más fascinación al nacimiento de nuestra materia prima por la que nos hicimos filatelistas: el sello postal.

El diario republicano valenciano “EL Pueblo” (1), en su edición de fecha 12 de noviembre de 1894, lleva insertado un artículo titulado “La Invención de Sellos de Correos” (sic), del que no sabemos quién lo firma al no haber rúbrica ni autor, que nos habla del personaje, Sir Rowland Hill, y la situación en la que se encontró que le inspiró para idear el sello de correos, pero en un contexto y un desarrollo nunca antes leído u oído, al menos para quien suscribe estas líneas.

El rotativo valenciano nos dice que (sic):

Un día en que el inglés Sir Rouland Hill se encontraba cazando, se dislocó un pie al perseguir una pieza por un terreno escabroso.

Acercóse trabajosamente a una cabaña que veía a corta distancia y en ella encontró únicamente a una niña de 12 años que le facilitó agua, sal, vinagre y una venda, y con esto se hizo la primera cura. Después de terminada sacó del bolsillo un pequeño libro y se puso a leer.

De entrada encontramos ya un primer escenario cambiado. Ya no es una posada sino una casa de la Inglaterra rural, y ya no es una posadera sino una niña de 12 años de edad. El detalle de que Sir Rowland Hill fuese cazador, es un dato que ni sus más intrépidos biógrafos habían nunca antes incluido ¿Dé donde sacaría pues, el redactor, tan significante detalle? Prosigamos pues.

Estatua de Sir Rowland Hill en Kidderminster Worcestershire (Inglaterra)

La llegada del cartero a la cabaña estaba a punto de suceder. Tal vez tuvo ese presentimiento y, malherido y seguramente todavía dolorido, Sir Rowland Hill, libro en mano se dispuso a leer un rato…Y el cartero llegó:

Al poco tiempo llegó a la cabaña el cartero rural y presentó a la niña una carta que traía el sobre para su padre, pidiéndole dos chelines.

Embebido Hill con su lectura, no se fijo en el cartero ni oyó la conversación que tuvo con la niña, pero levantando la vista del libro vio que se alejaba con la carta en la mano.

En esta ocasión, la situación se repite. Hay similitud con las otras versiones. El cartero no entrega la carta porque la destinataria, en este caso una niña de corta edad, la rechaza por el elevado precio. La historia narrada desde Valencia por la prensa de la época, prosigue y cuenta como Hill, interfiere para exigirle a la niña que corra en busca del cartero, para que la misiva no sea devuelta, haciéndose cargo el mismo de los dos chelines que el destinatario debía pagar por el servicio postal. La niña accedió a la petición y regresó a la cabaña con la carta en la mano. Y esperaron al regreso de la familia.

“The Penny Black”, motivo de historias y leyendas para encontrar su invención

Con la siguiente parte del relato, el lector se adentra en la lectura tal vez más apasionante, la que convierte la historia en ficción imaginable, y la que convierte al sello en un resultado épico y justificado. La historia prosigue y nos cuenta de la llegada de la familia a la casa:

Cuando la familia regresó a la cabaña, después de terminados los trabajos, se abrió el sobre, y se vio que contenía una orden de pago de 400 libras esterlinas que enviaba el hermano, quién se había hecho inmensamente rico en la India…

Aquí sí que encontramos una gran diferencia con las versiones más clásicas de cómo había surgido la idea de un sello postal para franquear la correspondencia. En las más estandarizadas se dice que la carta estaba vacía porque existía un pacto entre la familia en la que el remitente o remitentes, escribían la dirección, con diferentes letras para que supieran que todos estaban bien con el simple hecho de ojear la carta al recibirla. En esta ocasión, la versión es totalmente distinta. Aquí la carta estaba llena y bien llena. Un dinero que de no haber sido por la intervención de Sir Rowland Hill, no hubiera podido disfrutar la familia. Y eso, según el relato, le dejó pensativo a Hill.

Entre las reflexiones que afirma el periódico valenciano tuvo Sir Hill ante lo sucedido, está el pensar en lo “…monstruoso (sic) del precio del correo y la forma de cobrarlo…”, lo que le llevó a idear un sistema, el que todos ya conocemos.

Escena de un cartero que se dispone a entregar una carta. Inglaterra Siglo XIX

El artículo prosigue unas líneas más, en la que ya cita que esta historia dio lugar a la invención del sello postal, historia que justifica los hechos según criterio de quién redacta el artículo, “…la escena de la cabaña han valido al mundo la utilísima invención de los sellos de correos…”, y que al mundo de la filatelia le da esta nueva versión de algo que seguimos sin saber si fue real o leyenda.

Carta circulada con el Primer Sello del Mundo

Al parecer ni tan siquiera Rowland Hill fue el verdadero protagonista de la escena, al menos la de la posada que todos conocemos (2). A pesar de que Hill en sus memorias llegase a desmentir los hechos, El Gran Dictionarie Universal du Siècle XIX (3) de Pierre Larousse, en el año 1874, continuaba publicándola como válida. La historia sitúa a otro personaje en esta “leyenda”, afirmándose que fue el escritor Samuel Coleridge quién lo publicó en primera persona en su obra “Cartas, conversaciones y recuerdos”. Pero este detalle tampoco nos convence mucho puesto que Coleridge falleció el 25 de julio de 1834, y el sello no saldría hasta casi 6 años después. Salvo que viviese y observase la situación en sus últimos días de vida, los números no cuadran. Además, existe documentalmente la polémica sobre la paternidad del sello postal, que reclamó para él otro británico, Sir James Chalmer quién se afirma mandó en 1837, sendas cartas en las que presentaba el proyecto de los sellos adhesivos para la reforma psotal.

Lo que sí parece constatado es el hecho de que en la Inglaterra victoriana, se las ingeniasen para hacer llegar la correspondencia a coste cero. El propio Rowland Hill parece era practicante de estos métodos en los que se defraudaba al gobierno inglés. Por entonces, Hill sabía que la prensa que era remitida por algún miembro del Parlamento o el envío llevase su nombre, podría circular por el correo británico con franquicia postal (libre de cargas). Estando Hill de viaje por temas de una salud poco boyante, ingeniosamente tomo un buen número de ejemplares de ambos bandos: del liberal y del conservador, y convino con su familia que si recibían el periódico del Partido Liberal (Whig), quería decirles que su salud era buena. Pero si por el contrario el periódico enviado fuese del Partido Conservador (Tory), querría decir que la salud no era tan buena. Tal y como nos cuenta la leyenda.

Pero si queremos rizar más el rizo, nos podemos poner frente al rotativo “Gaceta Universal” de fecha 30 de marzo de 1879, quién en la página 2 del mismo, encontramos un interesante artículo, con base certera o no, titulado El Sello de Correos (4) quién afirma que “…el sello de correos no lo inventó, como creen algunos, Rowland Hill…”. El artículo le da el mérito de ser padre adoptivo del sello postal, diciendo que tan solo aplicó la idea y la propuso, pero que el verdadero padre de sello postal es un tapicero inglés llamado Robert Muray, el cual puso en práctica en Londres un sistema de mensajería particular, que curiosamente llamó “London Penny Post”, llegando a tener expuesto en su despacho un cartel que decía textualmente: Aquí se reciben y se llevan cartas por un penique. En este sentido, también existen datos de un sistema similar establecido en Francia, mucho antes de que se adoptase el sello postal de Hill como invento revolucionario.

Sir Rowland Hill en un sello de Cuba (1940) conmemorando el Centenario del 1er sello del mundo

Son muchos los autores que confirman esta paternidad postal (5), pero es evidente que la historia, aunque no siendo una ciencia exacta, es difícil de cambiar cuando algo está tan establecido como que el Primer Sello del Mundo fue ideado por Sir Hill, tras haber presenciado una escena en una posada inglesa donde la carta fue rechazada por la posadera.

Lógicamente no podemos por mucho que nos guste una u otra versión, quedarnos con lo que la prensa nos diga, y más cuando no sabemos qué fuentes históricas les llevó a afirma una u otra cosa. Sea cual sea la verdadera historia y sus verdaderos protagonistas, todos estos relatos, hechos e historias, nos envuelven y nos apasionan, y consiguen que la filatelia sea lo que hoy es, una pasión que hace amigos con la excusa del sello postal coleccionable.


Notas:

1.    El Pueblo. 12.11.1894. Pág. 3. Fuente Biblioteca Digital Valenciana BIVALDI. Esta misma historia o leyenda,  mucho más ampliada y con más detalles, la encontramos en el periódico valenciano “El Panorama” de fecha  15.07.1868.

2.   La Leyenda del 1er Sello. J. Ivars Ivars. Blog Ifac Filatélico. 04.12.2021.

3.   Empezó a publicarse en 1863 en formato de fascículos, llegando a publicar 17 volúmenes hasta 1888. Su editor fue Pierre Larousse, quién con el tiempo daría nombre al conocido Diccionario Larousse.

4.   El artículo se firma con las iniciales O. L.

5.   Los autores consultados sitúan esta información en el año 1680, y citan a un socio de Muray llamado William Dockwra.