09 febrero 2021

HABLEMOS DE MAXIMOFILIA: LOS ORIGENES, LAS TCV Y AQUELLOS PRIMEROS COLECCIONISTAS

 

¿QUIÉN FUE EL PRIMER MAXIMOFILISTA ESPAÑOL?


José Ivars Ivars / Divulgador e Investigador Filatélico

 

¡La pregunta se las trae! No será nada fácil dar una respuesta acertada.

A poco que nos adentremos en la historia de esta modalidad filatélica, encontramos que las tarjetas máximas (T.M.) nacen de la mano de los “cartófilos”. Aunque algunas surgiesen del azar postal, fueron los coleccionistas de tarjetas postales los primeros que les dieron su valor coleccionable.

Anverso y reverso de una tarjeta postal circulada de España a Francia en 1932, con el sello en la parte de la imagen y el detalle del remitente que indica que se trata de una T.C.V. (Reverso)


He mencionado la Revista
“España y América”, órgano oficial del Club Iberia Carto-Filatélica, con miembros de todo el mundo y en el que en algunos números, en la sección de cartofília, aparecen listados de coleccionistas españoles que se dedicaban al coleccionismo de estas TCV (pioneras tarjetas máximas). Y estamos hablando de los años 30 del siglo pasado.
Independientemente de los orígenes de las T. M., sabemos que el gran movimiento maximofilístico, ya de la mano del colectivo filatélico, se da finalizada la 2ª Guerra Mundial. En el periodo de entre guerras, algunos autores mencionan a los “precursores” de esta modalidad filatélica (entre 1930 y 1940), y en el caso español se hace mención a una revista, “España y América”, editada en Barcelona, y que en su interior lleva contenido tanto de coleccionismo filatélico como de coleccionistas de tarjetas postales, y que en el caso que nos ocupa, no habiendo por entonces una definición como hoy conocemos de la maximofilia, habla de las T.M. como “máximum”, “postales TCV” (1), etc., definición esta última que dista mucho de las actuales T. M. si bien no cumplen con las actuales normas F.I.P. para esta modalidad filatélica, pero fueron el inicio, y hasta establecerse las primeras normas escritas sobre el coleccionismo de las tarjetas máximas en 1963, son estas colecciones las que se verán expuestas en no muchas exposiciones filatélicas.

Detalle de las colecciones participantes en la

 Exposición Nacional de Filatelia celebrado en San Sebastián en 1948


Pero, ¿Qué referencias tenemos de las primeras colecciones que fueron exhibidas? Partiendo de la base de que aquellos años 20, 30 y 40 del pasado siglo, no fueron años de abundancia de exposiciones filatélicas, las consultadas en cuanto al listado de colecciones expuestas no han mostrado resultado alguno. El maximofilista D. Manuel Monterrey Molina, en su libro “Maximofilia” (2), hace mención como uno de los filatelistas españoles que cultivaron el coleccionismo de T.M., a D. Gregorio Sierra Monge (3), pero esa etapa es mucho más actual. ¿Quiénes y cuando se empezó a exhibir colecciones con “Maximum” o TCV, en España?

De los catálogos de exposiciones consultados, encontramos una primera referencia (4) a estas preguntas que hoy nos hacemos. La Exposición Nacional de Filatelia que se celebró en San Sebastián, entre los días 18 al 28 de septiembre de 1948, hace referencia a la participación de 2 colecciones que bien podrían ser las que andamos buscando. Ambas vienen definidas como “Tarjetas Analógicas”, que fue otra de las definiciones que se barajaban para esta modalidad filatélica antes de que se acordase definitivamente y a nivel mundial el denominarlas como “Tarjetas Máximas” (3). Una de ellas titulada “Lote de Postales Analógicas (Máximum) de varios países”, pertenecía al coleccionista catalán D. Antonio Bergada de Barcelona, y la otra con un título similar, “Colección de Tarjetas Analógicas máximum, de España”, la presentaba la Srta. Fontanet Guasp, de Montmeló (Barcelona). ¿Estamos ante las 2 primeras colecciones de la modalidad que se exhibieron oficialmente en España? Cabe que sí.

Reverso de una conocida revista filatélica con publicidad

de venta de tarjetas analógicas


Destacar que en la Exposición de San Sebastián, el Comité Organizador tuvo en cuenta este tipo de coleccionismo, destinando una sección expresamente para esta modalidad. Existía ya esa moda, bien denominada Tarjetas TCV, o Analógicas, o con la expresión “Máximum”, que se iban expandiendo por toda Europa procedente especialmente de Francia.

Hay que seguir estudiando el tema para darle nombre y apellido a quién como pionero (ó pionera), supo adentrarse en este mundo de la maximofilia, evidentemente adaptada a los gustos de aquellos locos años 30.


Notas:

1.    Las postales TCV, las podemos definir como tarjetas postales que llevan el sello en la parte de la imagen (timbre-côte-vue), mataselladas pero sin guardar la concordancia que se establece para las Tarjetas Máximas. En el caso de la TCV la condición era que el sello pertenezca al país que corresponda la vista que ofrece la tarjeta y que el matasellos sea de la ciudad a la que pertenece la imagen (o la más cercana si no hubiese oficina postal). Hoy en día todavía hay quienes coleccionan este tipo de tarjetas “NO” máximas.

2.    “Maximofilia”. Cuadernos de Filatelia Nº 1. Editado por la Federación Española de Sociedades Filatélicas (FESOFI). 1989.

3.    http://www.calatayud.org/enciclopedia/gregorio_sierra.htm.

4.    Cabe decir que la Exposición Nacional de Filatelia que se celebró entre los días 2 al 6 de abril de 1936, en la “Clase Sexta” (Reglamento), menciona que se aceptará colecciones de tarjetas postales, sin especificar exactamente cuales, pudiendo ser “máximum”, “TCV”, o incluso “Enteros Postales”.

5.    La 1ª vez que apareció el término “Carte-Máximum”, fue en 1932 y lo hizo en el número de agosto de la Revista “Le Libre Echange”, donde el cartófilo francés Lecestre, dice haber realizado “una carte máximum”.

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