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14 marzo 2025

Artículo de Opinión de J. Ivars Ivars. UN LUSTRO DE AQUEL TERRIBLE CONFINAMIENTO

 

Bajo mi Lupa…

HACE 5 AÑOS QUE ALGO NOS CAMBIÓ PARA SIEMPRE…

 

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

Hoy, 14 de marzo de 2025, en todas partes se nos ha estado recordando que hace 5 años que vivimos una de las situaciones más complicadas de las que, los de según qué generación seamos, hubiéramos imaginado nunca vivir. Los noticieros, la prensa digital y en papel, e incluso la gente de la calle, no tenía otro tema de conversación que aquel “Confinamiento” que paralizó todo un país – y muchos otros también -, y a sus habitantes.

Y debo decir que no tengo muy claro si la situación que vivimos con el dichoso COVID-19, nos hizo aprender mucho o poco, pero sí es evidente que hubo un antes y un después de aquella pandemia, para la que nunca estuvimos preparados. Es evidente que se perdieron muchísimas vidas, tal vez demasiadas, y esa es la parte más negativa de ese episodio de la historia más reciente de España. A mucha gente aquello les cambió para siempre, y las secuelas pasados 5 años todavía se perciben, y seguramente se seguirán percibiendo con el paso de los años.

Uno de los muchos sellos que se pusieron en circulación en todo el mundo con un tema como fue el COVID-19

Si dejamos la parte negativa a un lado, pero sin olvidarnos de todos aquellos que nos dejaron y ya no están, también descubrimos esa parte más humana que tenemos sin que a veces nos demos cuenta. La ayuda y la solidaridad surgieron casi espontáneamente. El que nos encerrasen en casa de la noche a la mañana, para muchos fue un golpe muy duro. Siempre he dicho que los filatelistas, fuimos unos privilegiados durante el tiempo que no podíamos ejercer una vida cotidiana como estábamos acostumbrados. Los sellos nos ayudaron, nos sirvieron tal vez de terapia, de rellenar todo ese tiempo que de repente tenías, porque no se podían hacer otras cosas.

Pero siempre me he pregunta, si ha habido una filatelia POST-COVID. No es que la respuesta sea necesaria. Es mera curiosidad, la misma curiosidad que me lleva a seguir aprendiendo cada día cosas nuevas que voy descubriendo. ¿Hemos vuelto a vivir la filatelia como la vivíamos antes de aquel 14 de marzo de 2020? Seguramente habrá opiniones para todos los gustos, como debe ser. Lo que es evidente, porque la situación así lo requería, es que nos fuimos acostumbrando poco a poco a lo virtual, algo que ya existía pero que quienes no lo practicamos, nos tuvimos que habituar a hacerlo. Ahora es casi ver con normalidad que se organicen exposiciones virtuales, es decir aquellas que se organizan sin un espacio físico, pero que van a poder verlas en cualquier rincón del planeta donde exista una conexión a internet.

Pero no solo las exposiciones, también surgieron una serie de conferencias o charlas on-line que han revolucionado la filatelia hasta el punto de que lo que era algo puntual, se ha convertido ya en lo cotidiano. Aunque muchos filatelistas, en aquellas duras semanas, llegaron a confesar que necesitaban ese contacto físico; lo virtual estaba bien como novedad, pero el sello hay que tocarlo, palparlo…y a los amigos filatelistas también.

Tal vez la mayor novedad que con el Covid-19 surgió a nivel mundial en temas filatélicos, fue la inmensa cantidad de sellos que sobre el coronavirus y sus consecuencias se pusieron en circulación. Qué se lo digan a la mexicana Olga Martínez (Q.e.p.d.), que fue capaz de reunir todas ellas en un impresionante catálogo que nos dejó para la posteridad y para la literatura filatélica, antes de fallecer el pasado 12 de diciembre de 2024. Esos sellos han dado lugar a una nueva temática, que aunque ya existía, ahora empezó a tomar nuevos rumbos y nuevos adeptos. No olvidemos que de siempre el correo desinfectado fue uno de los temas en historia postal más interesante y el menos conocido, y que a raíz de esta pandemia, historiadores postales de la talla de Juan Llácer ó Esteve Domenech, nos pusieron sobre la mesa sus estudios y sus colecciones, auténticas maravillas del correo y la historia postal.

Fiebre Amarilla de 1821. Carta dirigida desde el Consulado de Francia en Alicante al Intendente de Sanidad de Marsella. Marcas de vinagre por "Desinfección". Colección Juan Llácer. 
Fuente: Web de SOFIMA

5 años y parece que fue ayer. Una situación de la que mejor solo acordarnos de lo bueno – si lo hubo claro -, y que nos debe servir para aprender o al menos reflexionar, porque la humanidad está expuesta a estas cosas que nos llegan cuando menos lo esperamos.

El filatelista en definitiva, somos de esos personajes que la historia ha querido dotarnos de cierta paciencia y un don especial para sobrevenirnos a cualquier situación, siempre y cuando otro confinamiento solo se haga si no nos prohíben acercarnos a un sello, o a una caja de ellos. Sin los sellos, no somos nadie.

Cierro este artículo de opinión, elevando mi recuerdo a quienes no están con nosotros, que nos dejaron a consecuencia de aquel maldito virus al que tuvimos que bautizar para que con nombre y apellido, no nos olvidemos de él en la vida.

¡Por todos ellos y ellas!

05 agosto 2020

Artículo de Opinión de José Ivars Ivars. LA FILATELIA POST COVID-19

Bajo mi Lupa…

 

¡Y AHORA QUE…!

Reflexiones sobre la Filatelia Post-Covid19


Por José Ivars Ivars

Divulgador e investigador filatélico

 

En todo en la vida siempre hay un antes y un después, y nosotros los filatelistas lo sabemos bien. Tras la aparición del sello como forma de pago previo de una servicio postal nació la Filatelia, y tras la modernización de los servicios postales muchos años después, surgieron otras formas de franqueo que dieron lugar a que ciertas voces auguraran el final del sello como tal.

 

No hace mucho, algunos expertos anunciaban que la filatelia (en general) estaba viviendo una decadencia importante, y de repente una pandemia que nadie esperaba, trastoca todos los aspectos filatélicos tal y como los conocíamos. A lo largo de estos últimos meses de 2020, a partir de marzo, pudimos ver como se prohibían aquellas reuniones que son el corazón por la que late la sangre que mantiene con vida la filatelia. De repente empezaron a anularse o posponerse exposiciones, muestras, charlas, presentaciones, y todo un abanico de actividades que de alguna forma nos mostraba como de buena salud gozaba nuestra filatelia.

 

El tiempo ha pasado pero la pandemia sigue ahí. Y nada parece presagiar que vaya a cambiar mucho la situación de momento. ¿Y ahora que…? ¿Cómo será ahora la filatelia en la llamada nueva normalidad?

 

Cuando hay pasión por algo no hay pandemia que pueda con ello. Simplemente tocará adaptarnos a esta extraña nueva normalidad, la cual nos privará de ciertas manifestaciones filatélicas multitudinarias que requerían de grandes espacios. Las exposiciones seguramente tendrán que cambiar su formato, de hecho se está poniendo de moda eso de las Exposiciones Virtuales “On Line”, las cuales uno verá desde el ordenador de su casa tranquilamente. La próxima EXFILNA 2020 ya se anuncia así.

 

Y reinventar la Filatelia significará también que tendremos que pensar en algo para que esos encuentros de “amigos” filatelistas, sigan teniendo lugar, tal vez con menos afluencia y sin tantas multitudes, pero pensemos que la Filatelia no son ni los sellos ni las exposiciones, la Filatelia es esa amistad que surge con un sello como excusa, y hay que hacer para que el COVID-19 (o los que vengan) no consigan anular estos encuentros entre filatelistas.

 

Vienen tiempos distintos, diferentes, raros, con cambios notables, y es tarea de todos, de unos y de otros, el hacer que esta pasión siga latiendo.


12 junio 2020

Artículo de Opinión de J. Ivars Ivars. LA FILATELIA BENISSERA SE MUDA DE SEDE


Artículo de Opinión…

¿…Y AHORA QUE…?
La A. Filatélica de Benissa se queda sin su sede social

Por José Ivars Ivars

Cuando toda España está pensando ya en la 3ª fase de este desconfinamiento en la que se va a poder empezar a hacer cosas que hasta ahora parecían tan lejanas, donde casi era posible que las entidades culturales se volviesen a reunir, siempre cumpliendo con las normas establecidas para evitar la propagación de esta pandemia que se ha bautizado con el nombre, ya común en nuestro coloquial lenguaje, como COVID-19,  a la A. Filatélica y Numismática de Benissa ( y a la inmensa masa asociativa y cultural de Benissa) les llega la noticia de que han de “desalojar” el local que en el antiguo Instituto de Benissa, usaban para desarrollar una actividad que en Benissa tiene presencia desde la década de los años 80 del siglo pasado.

Tarea de empaquetar libros, revistas y todo aquello que durante años ha generando tanta actividad filatélica
Tarea de empaquetar libros, revistas y todo aquello que durante años ha generando tanta actividad filatélica

La decisión de “desalojar” ese ex-centro educativo, cuyo propietario es la Generalitat Valenciana (o al menos eso se dice), viene basada en la necesidad de reformarlo para que provisionalmente pueda albergar, al parecer, a los alumnos de educación especial, que hasta este año han estado asistiendo diariamente a clase en el Colegio Gargasindi de  Calp, el cual se va a demoler para construir un centro nuevo, más acorde a las necesidades que este grupo de alumnos requiere para un correcto desarrollo de sus etapas escolares. Una decisión justificada lógicamente, pero sin que a los compañeros filatelistas de Benissa (como a otros usuarios del  Casal de Asociaciones), se les haya dado opción alguna para proseguir con esa, igualmente importante, labor que todas y cada una de estas asociaciones desarrollan día a día, para que Benissa sea lo que es hoy en día: un referente social y cultural, se mire por donde se mire.

Y la pregunta que hoy me hago…¿Y ahora qué? ¿Será un desalojo provisional mientras dure la construcción del “Nuevo Gargasindi” en Calp? ¿Estamos hablando de cuánto tiempo? ¿Dos años? ¿Más? Si sacar adelante, en estos tiempos, una asociación filatélica ya es una reto enorme y toda una odisea, el no contar con una sede social, disponer de esa magnífica biblioteca que tienen la cual ahora mismo reposa en cajas, o no poder reunirse con la asiduidad con que lo hacían, podrían ser el final de algo que espero no llegue nunca. ¡¡¡Porque Benissa necesita a la Filatelia como la Filatelia necesita de Benissa!!!

No es el final....es el inicio de una nueva etapa. La Filatelia en Benissa tiene aún mucho que contar

Tanto su Presidente, Marcos A. Torres, como el resto de sus componentes, se tomaron el traslado de la sede con buena filosofía, sabiendo que en peores situaciones se han visto. Mientras empaquetaba alguna caja, me vino a la mente aquellos años iniciales cuando la Filatelia de Benissa nunca tuvo una sede propia, algo fijo donde reunirse. Los que llevamos años llevando la filatelia en la sangre, y muy en especial la filatelia benissera, sabemos que esta situación no es nueva. Muchos han sido los lugares en los que el Ayuntamiento de Benissa nos ha ido “remitiendo” a lo largo de los años, en especial en aquellos duros inicios, que incluso y aunque parezca mentira, nos llegamos a reunir en el pequeño habitáculo donde estaba el aparato de cine de la Casa de Cultura. ¡Menos mal que éramos pocos y cabíamos todos!

La armonía es la esencia de toda entidad filatélica


Tal vez la decisión de Consellería sea la más acertada, o sea la única opción que había para sacar adelante el proyecto sin que esos alumnos “especiales” no pierdan esa atención que necesitan, pero nada les hubiese costado consensuar entre todos una solución para los cientos y cientos de benisseros y benisseras que desde ahora, para reunirse y ejercer sus aficiones, se van a tener que buscar la vida, literalmente. Ahora aquello de “…sálvese quien pueda…”, ejerce mayor fuerza.

La Filatélia de Benissa, volverá provisionalmente al Casal Jove, a esperar que el desconfinamiento nos permita disfrutar de la Filatélia como solo en Benissa se sabe hacer, con la mente puesta en que la tan ansiada normalidad nos devuelvan esas actividades que nos congregaban a todos en torno a un elemento común: el sello postal, y sobre todo para ver si este verano podemos hacer que de nuevo Benissa sea ese punto de encuentro, con las normas establecidas de seguridad sanitaria, y que el sello vuelva a ser ese objeto que nos une, hasta cuando nos desahucian de nuestro querido entorno.

08 mayo 2020

Artículo de D. Vicente Baixauli. FILATELIA Y "OPERACIÓN BALMIS" ANTE EL COVID 19


FILATELIA Y “OPERACIÓN BALMIS” ANTE EL COVID-19
 (Artículo publicado en fecha 08.05.2020, en la Web de SOFIMA, Sección “Curiosidades Filatélicas”)




Vicent Baixauli Comes
Presidente de la Sociedad Valenciana de Filatelistas
Académico de Número de la Real Academia Hispánica de Filatelia e Historia Postal

El valenciano Francisco Javier Balmis Berenguer, fue médico militar de la corte del rey Carlos IV. Este prestigioso ilustrado hijo y nieto de cirujanos, nació en 1753 en Alicante, donde estudió en su hospital militar. En 1778 se examinó ante el Tribunal del Protomedicato en Valencia. Después obtuvo el doctorado en Medicina.
Participó en diversas expediciones, estando en Cuba y Méjico en diversos hospitales, donde aplicó también sus amplios conocimientos como botánico experto en la flora del Nuevo Mundo.
Por su prestigio, llegó a ser médico personal del rey, al que persuadió para enviar una expedición a las posesiones españolas, a fin de extender la recién descubierta vacuna contra la viruela del inglés Jenner.
Esta pandemia, ocasionó millones de muertes en todo el mundo y peligraba la vida de muchos pobladores de nuestras colonias.
Se consiguió que la Corona la financiara y se le conoció como “Real Expedición Filantrópica de la Vacuna”.
En su Segundo centenario, Correos inmortalizó este hecho con un sello que reproduce una imagen de la época.
La dirección la llevaba Balmis, con su ayudante su amigo, el médico catalán José Salvany. Balmis preparó 2.000 ejemplares de su publicación sobre la forma de propagar “la vacuna por todos los dominios de su Majestad” que repartió para dejar en cada lugar las instrucciones sobre la obtención, conservación y aplicación.
Partió de La Coruña en 1803, acompañado de 5 médicos, 2 cirujanos, 3 enfermeros y 22 niños, pasando por Canarias, Antillas, Méjico. La vacuna llegó por el norte a Texas y al sur por toda América. En 1805, Balmis zarpó de Acapulco hacia Manila, volviendo a España en 1806.En el regreso, todavía difundió la vacuna por Macao, Cantón y la isla inglesa de Santa Elena.

Uno de los grandes problemas, era el mantener la eficacia de la vacuna en estos largos desplazamientos, consiguiéndolo pasando la infección a los niños necesarios para llegar a su destino. Los niños eran huérfanos de 3 a 9 años y se inoculaban de dos en dos para evitar posibles fallos en los nueve días de infección, obteniendo vacuna suficiente de sus pústulas.
Gracias al liderazgo de Balmis, se llevó a cabo la mayor gesta sanitaria internacional, la Expedición llegó a todo el Imperio español, dando nuevamente la vuelta al mundo. La acción de Balmis, no fue sólo llevar la vacuna y aplicarla, sino que fue capaz de regular su difícil difusión.
El valenciano, falleció en 1819 y desde entonces se le ha tenido casi olvidado, no se ha emitido ningún sello con su efigie a pesar de haberse pedido, pero desde hace apenas un mes, el Ejército Español lo ha reivindicado, bautizando con su nombre al mayor despliegue de nuestras Fuerzas Armadas en época de paz, para combatir otra pandemia, la de un nuevo virus que la OMS define como Sars-Cov-2, productor de la enfermedad Covid-19.
En estas pocas semanas, unos 7.000 militares han participado en más de 11.000 intervenciones en unas 1.200 poblaciones de toda España, 3.500 acciones de apoyo en Residencias de ancianos, 1.200 en Hospitales, 700 en Centros de Salud, 600 en Centros Sociales, etc.
También en diversas dependencias de la Administración Pública. Todas las intervenciones están coordinadas por el Mando de Operaciones, con medios de la UME, el Mando Terrestre, el Naval, Aéreo y la Guardia Real.
Desinfecciones en instalaciones críticas y de comunicaciones, apoyo al traslado de fallecidos, transporte de enfermos inter hospitales, montaje de 16 hospitales de Campaña, carpas para test rápidos, etc.
A esta labor callada y eficaz, se une la Sanidad Militar y el Laboratorio de Farmacia Militar, incrementando la elaboración de medicamentos genéricos necesarios como en la pasada pandemia de la gripe A. Actualmente, fabrica especialmente una Solución inactiva del coronavirus, comprimidos de Paracetamol y la Ribomicina, antiviral en ampollas.
Toda esta “Operación Balmis”, es una emergencia sanitaria para poyar a la población y a los servicios públicos, en sus esfuerzos para contener la propagación del nuevo virus “enemigo invisible y no convencional”.
Nos falta la vacuna, pero ante posibles mutaciones o vuelta del coronavirus en el otoño, tenemos la importante experiencia de esta operación bautizada con el nombre de Francisco Javier Balmis Berenguer.
Aspectos postales

El 30 de noviembre del año 2004, Correos emitía un sello conmemorativo del “Bicentenario de la Real Expedición de la vacuna de la viruela”. Impreso en calcografía este bonito sello representa la salida en 1803 del puerto de La Coruña en un grabado de la época.
Con tal motivo, se emplearon varios matasellos de Primer día de circulación, los habituales de Madrid y Barcelona en sobre especial conmemorativo y otro en Alicante su tierra natal.
No se consiguió un sello en su honor en memoria del bicentenario de su fallecimiento el año pasado. Pero este año, la catástrofe del Covid-19, ha hecho aparecer su nombre en diferentes marcas administrativas, bajo la “Operación Balmis” contra este nuevo virus también de alcance pandémico.
Como filatélicos, debemos tratar de localizar, estas y otras marcas de distintas unidades militares, que en su correspondencia postal estén circulando estos días para completar este pasaje de nuestra historia postal presente. ¡Suerte!.

08 abril 2020

LAS EPIDEMIAS QUE NO DETUVIERON A LOS FUNCIONARIOS DE CORREOS. LA EPIDEMIA DE CÓLERA DE 1834


CUANDO LA EPIDEMIA DE 1834 NO AFECTÓ AL CORREO


José Ivars Ivars
Agrupación Filatélica de Calp/Ifac Filatélico

Estos días en los que una invisible amenaza bautizada como COVID-19 tiene a la humanidad en “jaque”, y a los filatelistas haciendo horas extras para que el confinamiento nos sea más leve, tenemos esa sensación de que esto es algo nuevo para lo que no nos habían preparado. Efectivamente nuevo es, pero nuevo para nosotros. Estas pandemias, virus y enfermedades que asolan el mundo sin tener en cuenta fronteras, las ha habido y muchas a lo largo de la historia de la humanidad.

En toda esta situación, tal vez uno de los colectivos que más han puesto el grito en el cielo, defendiendo o denunciando una situación que consideraban injusta, ha sido el colectivo de los funcionarios y trabajadores de Correos. Y esta situación no es nueva. Ya pasó en 1834.

Tirando de archivo y de hemeroteca, leemos la Real Orden 1 de julio de 1834 en la que se “…manda a todos los empleados permanezcan en  sus puestos durante la epidemia reinante…” ¡Esto nos suena y mucho de la situación actual! La circular la firma D. Santiago Usoz y Mozi (1), y va dirigida a todos los Administradores de Correos que tenía España aquel año.

La Real Orden que remite el Subsecretario de Estado por mandato de la Reina Isabel II al Director General de Correos y que este trasmite a todas las administraciones, es muy tajante en su contenido. Leemos pues la necesidad imperativa de que los trabajadores del ramo acudan a sus puestos de trabajo “…en aquellos en que sus servicios puedan contribuir a la conservación de la vida (….) de sus conciudadanos, se convierte este deber en una obligación sagrada…” Y prosigue la Orden indicando que la Reina Gobernante (sic), “Manda” que todos los empleados sin distinción de jerarquía en Correos, se queden en las poblaciones donde desempeñan su función, sin posibilidad de movimiento, aunque esta epidemia que estaba asolando España provincia a provincia les llegue. Duro mensaje… que llevaba además de las penas propias de la desobediencia de una Orden como esta, la posible pérdida de su puesto de trabajo. En definitiva un Estado de Alarma como el que estamos viviendo estos días.



La epidemia que se cita en la Orden, se trata de la de Cólera que vivió nuestro país en 1834, agravada tal vez por una situación política que no ayudaba en esta situación extrema. La muerte del Rey Fernando VII, y las discusiones generadas por su sucesión en el trono, llevaron al país a un situación en el verano de 1834 no muy propicia y tranquila para asimilar la situación. En Madrid los primeros casos de la Epidemia de Cólera se registraron en Julio de ese año, y a la zona de Valencia llegó en agosto (2). Se dice que el cólera aparece en la India en 1817 y lentamente va recorriendo todo el mundo. A España se introduce por Vigo a través de Portugal en 1833, y su expansión fue imparable, castigando con mayor virulencia a las clases menos favorecidas.

Una epidemia que como vemos no detuvo a los funcionarios de Correos, que aunque bajo amenazas de sanciones, multas, tal vez presidió, y su pérdida del trabajo, sobrellevaron la situación de la mejor manera que se pudo.

La historia se repite casi 100 años después. A todos ellos y ellas, al colectivo de funcionarios de Correos, el mayor reconocimiento posible para esa labor que llevan a cabo con el COVID-19 como amenaza invisible.




Notas:

1.  Santiago Usoz y Mozí (1781-1858). Fue un Diplomático español, nombrado Director de Correos General de Correos el 21 de diciembre de 1829. Tuvo una conexión importante con la población alicantina de Aspe.

2.  Dato registrado en la ciudad de Requena




Fuentes:
·    Anales de Correos (1834)
·   Menoría histórica de Requena. Ayuntamiento de Requena
·    Vidal Galache, Florentina. “La  Epidemia de Cólera de 1834 en Madrid. Asistencia  y represión en las Clases Populares”. Espacio , Tiempo y Forma. Historia Contemporánea. 1989.

31 marzo 2020

EL MEJOR ANTÍDOTO PARA EL CONFINAMIENTO: LA FILATELIA. Homenaje a los filatelistas en la Comarca de la Marina Alta


CONFINAMIENTO FILATÉLICO EN LA MARINA ALTA

José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico

Marcos A. Torres no desperdicia ni un
segundo para hacer de la filatelia el
mejor confinamiento 
¡…Para cuando tenga tiempo…! La de veces que hemos oído esta frase dentro del mundo filatélico. Por lo general la falta de tiempo nos hace, a los coleccionistas, ir acaparando material con vistas a que un día con más tiempo del habitual, poder poner nuestras colecciones al día. Lo que nadie nos avisó que ese tiempo que íbamos a necesitar lo íbamos a tener en forma de “confinamiento”.

La pandemia del COVID-19, nos ha trastocado bastante nuestra rutina diaria, y hemos ido viendo como las circunstancias iban mandando al traste numerosas citas filatélicas, eventos, actividades y exposiciones, no solo dentro de España sino en cualquier parte del mundo dado que este invisible enemigo no entiende de fronteras. Correos ha aplazado muchas de las actividades que tenía programadas, y algunas de ellas nos tocaban de cerca. Hasta las emisiones de los nuevos sellos han quedado confinadas hasta nueva orden.

De entrada Teulada iba a ser escenario de la Asamblea Anual de la Federación de Asociaciones Filatélicas de la Comunidad Valenciana, con un amplio e interesante programa de actividades que iba a tener lugar el domingo 29 de marzo, y se tuvo que posponer hasta ver la evolución de esta inusual situación. También dentro de la Comarca, el mercadillo dominical de filatelia y coleccionismo que el primer domingo de cada mes reunía en Benissa a numerosos filatelistas va a tener que dejarse para cuando la pandemia remita y el confinamiento deje paso al disfrute callejero. Van a ser muchos Programas de Actividades las que van a tener que sufrir ciertos cambios por la situación.
 
José Mª sabe a ciencia cierta que el tiempo empleado en 
sus sellos es el mejor tiempo


Pero este periodo de inactividad laboral y social por imperativo legal, tiene un aliado que quienes la practican ven recompensado todas esas horas de estar encerrados en casa: La Filatelia. Este pasatiempo universal es el remedio que muchos de nosotros hemos encontrado para sobrellevar de la mejor forma que sabemos las horas de confinamiento en casa.
 
Pepe Mensa se ha encontrado con verdaderos tesoros que 
no sabía que tenía. ¡Bien por el confinamiento!


Buen ejemplo de ello lo tenemos en los filatelistas de Benissa, Calp, Teulada, Denia, e incluso aquellos que desde Valencia siguen muy en contacto con las 3 sociedades filatélicas de la comarca. El COVID-19 nos tiene metido en casa y nos da el tiempo que el filatelista necesitaba para hacer mil tareas pendientes, como pueden ser poner al día las colecciones, limpiar y clasificar los sellos que en cajas esperaban de ese tiempo que no encontrábamos, ó leer parte de los libros que vamos adquiriendo y que solo ojeamos en su día y ahora tenemos la ocasión de leer más y mejor.
 
¿Será el boceto de un nuevo sello que algún día podremos incluir en nuestras colecciones? Rossana, sigue así….te está quedando muy chulo
Sirva como ejemplo que algunos filatelistas nos comentan que “…nunca antes le había dedicado tanto tiempo a la filatelia. Paso casi 8 horas al día arreglando mis sellos…”. Algunos como vemos se están tomando la filatelia con horario casi laboral, y es lo que tiene el tener que hacer algo para “matar” tanto tiempo libre. Pepe “Mensa” desde Benissa, dice haber descubierto sellos que no sabía que tenía y que por la catalogación hecha “…son de los más antiguos que tengo y yo sin saberlo…”.  Antonio Rodríguez (Denia) compagina su otra pasión, el Betis, con la filatelia, donde retoma ese hobby que por su trabajo a veces no encuentra el tiempo que merece. Desde Teulada, Alejandro Llobell usuario frecuente en las redes sociales, nos va mostrando esa colección que con su nieto va cogiendo forma, y nada menos que de tema “Dinosaurios”.
 
Luis parece que se ha encontrado estas cajas que 
no sabía que tenía


Es tiempo de desempolvar viejos álbumes como hace el valenciano José Mª Enguix que tiene miles de sellos esperando ser clasificados, de abrir viejas cajas, de llenar mesas con sellos, tocarlos, hacer que la lupa nos muestre sus pequeños detalles. La benissera Rossana Cardona, prefiere alternar entre los sellos del marido, y su pasión por la pintura. Tal vez este en marcha algún nuevo sello que algún día veremos en circulación. Luis desde Valencia y por la imagen que nos manda, parece ha aparcado un poco su pasión por las Tarjetas Máximas, y se le ve disfrutar como un niño con cajas de sellos por clasificar.
 
Desde Denia (Antonio),  nos muestran que además de sellos, la lupa es un elemento esencial.

Jesús lo tiene muy claro. A mal tiempo….FILATELIA.



Ximo desde Xaló, ha vuelto a poner sobre la mesa algún que otro álbum que bien sabe tenía a buen recaudo. Jubilado recientemente, ya sabe lo que es disponer de tiempo para la filatelia, pero en esta ocasión el no salir de casa le hará que tal vez en poco tiempo y cuando todo pase, llevemos la filatelia a Xaló. Otro de los incombustibles filatelistas benisseros es Jesús, quién también está aprovechando este tiempo de “clausura filatélica” para con toda seguridad mejorar alguna de las colecciones con las que ya nos tiene acostumbrados.
 
Ximo parece dispuesto a no dejar que el aburrimiento
se apodere de su día a día
Desde Calp, un servidor, ha optado por tenerles a todos entretenidos. Algún que otra “Sopa de Letras” con motivos filatélicos que algunos ya han terminado con buena nota, han salido de entre todo este tiempo dedicado a la filatelia. Otra de las opciones elegidas desde Ifac Filatélico ha sido el clasificar y ordenar la Biblioteca Filatélica, y estudiar algunos artículos que tenía pendientes de redactar. Han sido varios los que ya se han publicado, y muchos más serán los que irán surgiendo. El fin es quedarse en casa y que mejor forma que con la filatelia.
 
Y para que la filatelia Alicantina ocupe el lugar que merece….IFAC FILATÉLICO estará siempre en primera línea….a pesar del COVID -19
Para cuando todo esto pase, volveremos a disfrutar de esta pasión como hemos estado disfrutando durante tanto tiempo. Que nadie crea que el parón social y cultural al que estamos sometidos, nos va a hacer perder un gramo de pasión por la FILATELIA. Todo lo contrario….volveremos con más ganas que nunca.