12 marzo 2023

Lo que la Prensa nos contó (Nº 20). OJO CON EL COLOR DEL SELLO

 

Lo que la prensa nos contó… (20)

INFORMAR…MISIÓN DE LA PRENSA

El color de los sellos

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Cada vez tengo más claro que a través de la prensa de la época, uno se puede hacer una idea de la importancia que en su momento tuvo tanto el correo, su funcionalidad, así como los sellos que año tras año fueron apareciendo. Hoy en día, rara vez la prensa habla de los sellos. Eran otros tiempos evidentemente. Y por ello, surgió este espacio, para ver que nos contó la prensa en relación a nuestra común afición.

El periódico La Correspondencia Alicantina en la fecha del 26 de abril de 1899 (pág. 2) lleva un pequeño artículo, que en esta ocasión incluso casi 125 años después, nos puede servir a los filatelistas y apasionados de la historia postal. En este caso, la noticia trataba de informar a la ciudadanía sobre cartas que se tasarían si el uso del sello era fraudulento como bien detalla la noticia, que dice así: “…habiendo notado la Dirección General de Correos que por semejanza de colores en los sellos de 5 y 25 céntimos se cometen algunos abusos, pues se hallan usados los de menos valor por los de más en el franqueo, ha dispuesto que la correspondencia que lleve los sellos que no contengan clara la cifra de su valor ó esté rota la esquina de los mismos en que aquella aparece, se considerará insuficientemente franqueada…”.

Por lo detectado por Correos, hubo quién se aprovechaba de la semejanza de los colores de estos dos sellos, para haciendo que la cifra del valor no se apreciase (rotura o desperfecto aposta), usar uno cuando debería usarse el otro. ¿Y cuáles fueron esos sellos? Por la fecha en que sale la publicación y dado que no hace referencia alguna a cuales fueron, debieron de tratarse de los cotidianos que en 1899 se usaban para la correspondencia, y por la descripción de cómo se ejecutaba el fraude, uno llega a la conclusión que se trata de los Edifil 215 y 221. Concretamente los sellos de 5 y 25 céntimos de peseta de la emisión “Pelón. Alfonso XIII” de la emisión 1 de octubre de 1889, ambos según la descripción del catálogo “de color azul”, que tuvieron validez postal hasta el 30 de agosto de 1901.

Estos sellos, como podemos ver en la imagen, tienen todos los de la serie, la misma morfología y dibujo, y fácilmente se puede disimular el valor facial del sello con una simple rotura de la esquina inferior izquierda, para que el uno parezca el otro.

La noticia aparecida en prensa, no desvela ningún dato de la Orden, Circular ó documento que Correos hizo llegar a sus respectivas oficinas para avisar del fraude, por lo que no he podido cotejar la información, o ver si había más datos que pudiesen ayudar hoy a los coleccionistas, pero lo que sí es evidente, es que seguramente algunas de estas cartas se nos pueden presentar hoy como cartas tasadas, con un sello correcto pero roto por la esquina, y hacernos la pregunta de porque se tasó sin motivo aparente, aunque razones no le faltaron a Correos para obrar así.

 

11 marzo 2023

Apuntes Filatélicos. LAS MUJERES DE LA COMARCA MERECEN SU SELLO POSTAL.

 

Apuntes Filatélicos

¡POR ELLAS…! UN SELLO POSTAL YA.

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

El pasado 8 de marzo, 8M como se le conoce ya a esta festividad reivindicativa, medio mundo celebró El Día Internacional de la Mujer. Los ayuntamientos de esta comarca, se volcaron en organizar y programar actividades de toda índole, para hacer visible esta jornada que la ONU estableció como oficial en 1975, pero que en España se celebraba ya con bastante anterioridad. Y hasta en Correos, se nota el aporte que su Directora de Filatelia, la Sra. Leire Díaz, hace a la causa.

“8MTodoElAño”, es la campaña y el hashtag que el ente postal utiliza para darle forma a una serie de sellos que desde el año 2021, mes a mes, irrumpen en las emisiones postales previstas. Mujeres de todos los campos de la vida, como la literatura, la política, la ciencia, etc., están siendo filatelizadas, aunque muchas de ellas ya lo estuvieron en su momento, siendo de nuevo motivo de un sello postal, y poniendo en valor ese legado a veces silenciado por una sociedad llamémosla “machista” o patriarcal tal vez.

Mujeres de la talla de Clara Campoamor, María de Maeztu, Maruja Mallo, Luisa Roldán, Concepción Arenal, y largo etc., forman parte de esa serie de sellos que tan buena aceptación están teniendo entre el colectivo de filatelistas, tanto hombres como mujeres. Y si eso no fuese poco, además Correos lleva por toda España, su exposición bajo el mismo título, que ya ha sido vista en ciudades como Barcelona, Santander, Sevilla, A Coruña y Madrid.

Y uno, el que suscribe estas líneas, se pregunta, ¿para cuándo un sello dedicado a la figura de una, muchas, o todas las mujeres de esta comarca que han dejado una huella imborrable, y un legado que debemos conocer y preservar? ¿Necesitamos ejemplos? Podríamos empezar por la escritora valenciana tan vinculada a Dénia como fue María Ibars Ibars, que en el año 2025 se cumplirán 60 años de su fallecimiento, o su hija y pedagoga Raquel Payá Ibars. O porqué no un sello español dedicado a la brigadista internacional Dora Haut, a quién Benissa recuerda su paso por la localidad y la labor que realizó en aquellos años de tanto horror que vivió la ciudadanía benissera. Son muchos los ejemplos que se podrían citar, y tal vez las autoridades locales de esta comarca, incluso la Xarxa de Dones de la Marina Alta, deberían plantearse que nuestras mujeres, también merecen ese reconocimiento postal.

En aspectos filatélicos, aunque el papel de la mujer siempre fue poco habitual, los tiempos van cambiando. La semana pasada, la propia Federación Española de Sociedades Filatélicas, modificaba su directiva e incluía entre sus componentes, a una filatelista de renombre en España. Incluso son muchas las federaciones territoriales en las que el papel de la mujer en el desarrollo de las actividades, es notable y destacable, algo que hace unos años no sucedía. La filatelia no entiende de sexos. Entiende de sellos.


O que se lo digan a Benissa y Calp, que desde siempre han trabajado la introducción del coleccionismo de sellos entre los más pequeños, y donde en la mayoría de las ocasiones, de los talleres o de las charlas impartidas a tal fin, han sido ellas las que han destacado. Nombres como el de Tatiana, Judith, Rossana, Mª José o Marisa, en Benissa, ó las calpinas Mª Pilar y Laura, han destacado como filatelistas y algunas de ellas han llevado sus colecciones por todo el mundo.

Está todavía por averiguar, qué mujer fue la primera que se adentró en el mundo del coleccionismo de sellos. No hay mucho escrito (ó publicado) al respecto, y es un capítulo de la historia de la filatelia, tanto española como mundial, que merecería un estudio en profundidad. Sí hay constancia, de que el primer anuncio que se publicó en un medio de comunicación, haciendo referencia, en 1941, a los recientemente inventados sellos postales, de que fue una mujer la que solicitaba “sellos usados”.

El anuncio fue publicado en el diario londinense The Times, y en él una jovencita decía poseer 16000 sellos, con los que pretendía forrar su vestidor, pero que no le eran suficientes y solicitaba más. Hay quienes afirman que podría tratarse de un pequeño fraude, y que la tal señorita no existió, sino que era más bien un señor el que haciéndose pasar por ella, y dado que lo de recoger sellos usados en aquellos años estaba como que muy controlado por las autoridades por no saber el fin que llevaba a alguien a coleccionar sellos ya usados, optó por hacerse pasar por una inocente inglesa, con el único fin de decorar parte de su casa.

A finales del Siglo XIX, en 1897 concretamente, la Sra. María Pedraza Velázquez, de Madrid, debió ser filatelista; y así lo constata el anuncio que apareció en prensa donde decía desear cambiar su bicicleta de mujer de la marca “Centaure” (de las más populares de la época) por “…sellos de correos de España y sus colonias…”. Cabe que fuese esta la primera filatelista española de la que se tiene constancia.

Estas publicaciones se han quedado como tales para los anales de la filatelia, y el tema todavía nos podría dar más novedades si el estudio a fondo se realizara.

Lo que si no podemos dejar pasar más el tiempo es la reivindicación que lanzo, de que en la comarca hay mujeres, merecedoras de ser motivo de un sello postal. De nosotros dependerá el conseguirlo ó no. El sello postal, siempre es un escaparate que sin encontrar fronteras, recorre el mundo mostrando lo mejor de aquello que la historia nos ha dado. ¡Por ellas, merece la pena que lo intentemos!

09 marzo 2023

Lo que la Prensa nos contó... EN FILATELIA SER EL PRIMERO ES MOTIVO DE TITULAR DE PRENSA

 

Lo que la prensa nos contó… (XIX)

TITULARES QUE NOS LLEVAN A EQUIVOCOS

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

No es necesario irnos a una hemeroteca con ejemplares de los siglos XVIII ó XIX, para encontrar una noticia que nos resulte interesante, curiosa, o que simplemente merezca nuestra atención como ha sido el caso del periódico Baleares de fecha 18 de mayo de 1948, el cual en su última página, encontramos el siguiente titular: “El Doctor Thebussem primer filatético español”. Y cuando el tema trata de quien fue o no fue el primero en algo, la cosa ya tiene su miga.

De entrada dejo claro que usar el término “Filatético”, copiado tal cual, debió tratarse de un error de imprenta que en la revisión oportuna antes de meter el periódico en máquinas, no fue subsanado. Ya solo nos faltaba otra forma diferente de llamarnos a quienes cultivamos el antiguo arte del coleccionismo de sellos.

En la vida, eso de ser el primero en algo, siempre lleva a la controversia, y si además estamos en España y hablamos de Filatelia, seguramente nunca nos pondremos de acuerdo. No es algo novedoso que un periódico, u otra publicación, citen al Doctor Thebussem, D. Mariano Pardo de Figueroa, como el primer filatelista (denominación correcta según la RAE) de España, a pesar de que él en numerosas ocasiones y de su propio puño y letra, nunca se ha considerado como tal, aunque toda la vida bregó y lucho pluma en mano para defender ya no solo los intereses de la sociedad ante un correo cambiante y falto de seriedad a mediados del Siglo XIX, sino que se posicionó y defendió a los primeros filatelistas que en nuestro bendito país iban surgiendo.

Claro está que para saber si realmente lo fue o no, eso de ser el primer filatelista que hubo en España, primero tocaría ver que definición le damos a quién lo es. Si consideramos como filatelista a quién colecciona y expone sus sellos, cartas, matasellos y demás material postal, tal vez el Dr. Thebussem nunca lo fue porque no se le conoce colección alguna, o al menos colección tal como la podamos entender allá en el Siglo XIX. Pero ¿Qué hay de quienes no disponen de sello alguno, pero se los conocen casi tanto como quienes los tienen, los han estudiado, cotejado, quienes además se conocen los reglamentos, han luchado por establecer el uso de las tarjetas postales en España, conoce además las emisiones de algunos países extranjeros, y así un largo etcétera? ¿Son filatelistas? Si es así, el Sr. Mariano Pardo de Figueroa, si fue filatelista. ¿Pero fue el primero en España? ¡Eso ya es materia de alto linaje!

En España, lo de ser el primero depende en gran medida de quién haya hecho el estudio o la publicación (1). Geográficamente influye y mucho de donde venga la fuente. Y es normal eso de querer atribuirse, barriendo para casa, quien fue el primer filatelista, el primer comerciante filatélico, la primera sociedad filatélica, la primera publicación, etc.

Pensemos por un momento que ni tan siquiera el origen del primer sello del mundo como tal, está del todo claro. Y sé que por ello puede que me destierren como filatelista serio y riguroso, pero la historia a veces determina cosas por el simple hecho de que un gran número de gente así lo aceptan. Lo mismo pasa con tantas otras cosas a las que les atribuimos el galardón de ser “los primeros” cuando la realidad nos demuestra que esto de la filatelia no es, de momento, una ciencia exacta.

Llegados a este punto, tal vez estáis esperando que os confirme si el periódico de Palma de Mallorca de 1948, estaba o no en lo cierto al anunciar que el Dr. Thebussem si fue el primer filatelista. No seré yo pues quién lo confirme o lo desmienta. Muchos de los estudios que se han hecho al respecto, publicados en Cataluña, afirman que el primero de todos fue un catalán llamado D. Santiago Saura Mascaró (1818-1882), que si fue filatelista y de los destacados, pero que no se bien si empezó en esto de los sellos, antes o después que el gaditano Dr. Thebussem (1828-1918).

¿Y si, ni fue catalán, ni gaditano quién inició el coleccionismo de sellos en España? Pongámonos a estudiar esto, que la verdad merece saberse.


Notas:

1.    http://ifacfilatelico.blogspot.com/2015/07/los-primeros-en-filatelia.html

07 marzo 2023

BENISSA SE PREPARA PARA UN NUEVO AÑO FILATÉLICO INTENSO

 

LA FILATELIA BENISSERA CELEBRA SU ASAMBLEA ANUAL

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico


Aprovechando la jornada dominical filatélica que cada mes celebra la Agrupación Filatélica y Numismática de Benissa, este pasado domingo 5 de marzo, la filatelia benissera celebró su anual asamblea, en la que además de hacer balance de lo que fue el pasado ejercicio 2022, en el que esta entidad cultural celebró por todo lo alto su 40 aniversario, se trataron las líneas a seguir para encaminar este nuevo ejercicio 2023, que estará repleto de actividad filatélica y novedades que ofrecer a socios y simpatizantes, a tenor de lo hablado en dicha reunión.

La jornada dio inicio a las 10 de la mañana con un mercadillo filatélico celebrado en los bajos del Casal Jove, y que tuvo una asistencia notable de filatelistas, no solo de Benissa, sino llegados tanto de Valencia, Benidorm, Calpe, Polop ó Alicante, haciendo de este encuentro filatélico un referente desde hace año en la filatelia valenciana, y cita obligada cada primer domingo de mes.

La Asamblea Anual Ordinaria que celebró la filatelia benissera en finalizar el mercadillo, contó con la asistencia de numerosos socios, y tras las palabras de bienvenida de su Presidente, Marcos A. Torres Planells, este hizo una sinopsis de lo que fue, filatélicamente hablando, el pasado año 2022, y recalcando que como colofón a ese 40 Aniversario, se realizó a principios del presente, la Presentación de “Llibret” que habla de la historia de este grupo de entusiasta de la filatelia, destacando que se han enviado o entregado en mano, ejemplares a muchas instituciones o entidades relacionadas con el coleccionismo de sellos, tales como Correos y la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.

En lo referente a las actividades prevista para este ejercicio, se dio cuenta del Programa de Actividades Filatélicas Benissa 2023, que mes a mes va desgranando toda una serie de actividades, en línea de las realizadas en los últimos años, aunque destaca alguna que van a tener lugar de manera inminente. Entre ellas, y para este mes de marzo, la participación en Les Trobades per l´ensenyament en valencià, que tendrán como escenario Benissa el próximo sábado día 25 y donde la Agrupación Filatélica local va a desarrollar un taller de escritura epistolar, y otro de montaje de un álbum filatélico creado ex profeso para la ocasión, así como una pequeña muestra filatélica que estará montada en la Seu Universitaria de Benissa incluso días antes de la Trobada.

Por otro lado, al día siguiente domingo 26 de marzo, la Federación de Asociaciones Filatélicas de la Comunidad Valenciana, FASFILCOVA, ha elegido Benissa para celebrar su Reunión Anual, donde además se van a renovar los cargos que la dirigen para los próximos 4 años. Esta reunión se celebrará en las instalaciones de la Casa del Sol i la Llum, actual Casal Jove de Benissa.

Uno de los puntos del día que más interés ha suscitado, ha sido organizar el homenaje que la filatelia benissera quiere rendir a su recientemente fallecido socio, Diego “Conill”, para quien se van a organizar una jornada en memoria de todo cuanto por la filatelia dio en vida, y con la decisión unánime de que desde la edición de este año, el Taller de Filatelia que Benissa celebra en verano, El Taller d´Estiu de Filatelia”, llevará su nombre.

En lo que respecta a la EXFILNUM, máximo exponente cada año de la filatelia en Benissa, ya se han reservado las fechas previstas para que se lleve a cabo esta exposición filatélica, que tendrá como escenario la Seu Universitaria y con total seguridad se llevará a cabo dentro del mes de septiembre. El motivo que se baraja este año para la exposición, está el del Riurau, el moscatel, la pansa, y toda una cultura muy arraigada tanto en Benissa como en toda la comarca. De este asunto, y por no estar todavía cerrado, se creará una Comisión Organizadora, que dará forma al proyecto.


No se descartó hacer un guiño al 20 Aniversario de la JUVENIA 2003, que se celebró en Benissa, y que marcó un antes y un después a esta celebración filatélica de ámbito nacional, para lo que se buscará la mejor fecha y ubicación, en la que recordar aquel año tan especial para la historia filatélica benissera.

Ya por último, se acordó participar en todas aquellas actividades filatélicas que se celebren en torno a Benissa, así como en los actos culturales que se celebren en la localidad.

Un 2023, continuación del pasado año, y que se presenta repleto de filatelia, para seguir situando a Benissa en el primer nivel de la filatelia nacional.

 

06 marzo 2023

Lo que la Prensa nos contó... ANUNCIOS QUE NOS HABLAN DE COMO ERA LA FILATELIA DE ENTONCES

 

Lo que la prensa nos contó… (XVIII)

LOS ANUNCIOS…ESE GRAN INVENTO

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Recorte de prensa del considerado 1er anuncio que
habla de sellos/filatelia
The Times (1841)

Suele decirse que el coleccionismo de sellos surgió tras un anuncio en prensa. Al menos las fuentes así lo citan. Vamos a entender como anuncio, ese mensaje por el cual alguien ofrece o solicita algo que le pueda interesar, por lo cual descartamos cualquier artículo que hablase de sellos y su respectivo coleccionismo. El anunció existió (Periódico The Times,       1841) pero no está claro si tras él, aumentó el interés por conocer, recoger, estudiar y recopilar aquellos trocitos de papel que servían para el franqueo previo de la correspondencia. Y no está claro que fuese de gran ayuda en el inicio del filatelismo como pasatiempo, dado que el anuncio londinense, lo que pedía eran  “sellos usados para empapelar el tocador” de una lectora. Eso de usar sellos para decorar habitaciones, nos debe sonar y mucho en esta sección.
El Lloyd Español. 28.04.1863

En España, las mismas fuentes consultadas, también citan como primer anuncio en torno al coleccionismo de sellos, una traducción del citado anteriormente aparecido en el periódico The Times (1841). En esta ocasión apareció en el periódico El Lloyd Español, el 28 de abril de 1863 (J. María Sempere. 2016). Pero nuevamente, y al ser una traducción, el anuncio no habla de coleccionismo de sellos, sino de bricolaje con sellos. Este mismo anuncio, lo he podido localizar en El Diario de Córdoba de fecha 08.05.1863.

Detalle del anuncio publicado en la prensa española 19.08.1962
¿Primer anuncio sobre filatelia publicado en España?

Por citar cual podría ser el primer anuncio en la prensa española que nos hable de esta apasionante y común afición que tenemos, podría citar dos, uno de ellos con anterioridad a la fecha más antigua que hasta ahora se cotejaba. Se trata de un artículo que publica el rotativo El Contemporáneo (19.08.1862), que a su vez hace referencia a lo publicado por El Diario donde cita textualmente: “…remitiendo a M. Moens, galería Bortier, número 8 de Bruxelles, sellos de correos de España ó de sus colonias, aún cuando sean inutilizados, con tal que sean anteriores a 1855, el remitente recibirá en seguida una buena gratificación…”; y el segundo publicado en La Correspondencia de España en la edición del Jueves 5 de septiembre de 1863 (J. Ivars Ivars. 2011. http://ifacfilatelico.blogspot.com/2021/04/la-filatelia-vista-con-ojos-curiosos.html). Al menos yo no conozco otros anteriores, ni referencia a que existan

Pero en torno a la filatelia, y durante gran parte de la 2ª mitad del Siglo XIX, curiosos anuncios aparecieron en la prensa española, que nos hace ver a qué nivel llegó este coleccionismo entre la sociedad española. Vamos a ir citando algunos de los que hemos ido cotejando que me han parecido interesantes, o al menos muy curiosos.

Uno de estos curiosos anuncios, no ya por lo que se ofrece, sino por como resulta ser el mensaje, lo encontramos en el periódico de Jerez de la Frontera, El Guadalete de fecha 19 de abril de 1899, donde se anuncia la llegada a la población de un filatelista, que entendemos era más que coleccionista, un comerciante. El anuncio viene a decir lo siguiente: “…ha llegado un filatelista que permanecerá en esta algunos días y desea comprar colecciones de sellos antiguos de correos. Posee también colecciones y un gran surtido de a escoger…”. Como vemos se dedicaba a la compra-venta, ofreciendo a filatelistas jerezanos (así lo indica), dejando constancia del lugar donde debían dirigirse: la fonda El Submarino. No tengo constancia de cuando empezó a funcionar en esta ciudad gaditana, el movimiento filatélico como asociación, pero es evidente que a finales del Siglo XIX, ya existía algún que otro forofo de los sellos.

Recetar a cambio de sellos

Otro anuncio que no deja de sorprender es la de aquel médico que en octubre de 1897, tenía una especie de consulta médica por correo, para lo cual solicitaba que se remitiesen “…15 pesetas en sellos de España y Colonias…”, haciendo la matización de que no fuesen de los de Alfonso XIII, es decir, no coleccionaba series básicas por lo visto. Y que conste que no eran para usar en la carta por la que daría respuesta a la consulta, porque para ello ya solicita el correspondiente sello de 25 céntimos (de peseta).

No sería el único anuncio en el que vemos que se realiza una transacción laboral o de venta, por la que se solicitaban sellos como forma de pago. El siguiente apareció en la prensa española en febrero de 1899, y realmente lo que anunciaba y vendía era un Cinematógrafo Edison. Lo destacable del anuncio es que dado su elevado precio, 6000 francos franceses, se podía pagar mitad en metálico y la otra mitad “…en sellos raros de España…”.

En 1899, algunas compras se podía pagar con sellos, siempre que estos fuese de los que más 
cotizaban en el mercado

Pero si todavía pensáis que lo hemos visto todo, el siguiente tampoco está nada mal. La señorita María Pedraza, debió ser filatelista. Al menos así lo refleja el anuncio publicado en 1897, donde hay referencia al Circulo Filatélico Matritense, antigua sociedad filatélica que existió en Madrid. En este anuncio, la señorita Pedraza, espera ofertas por su bicicleta de señora “nueva” del modelo Centaure, por la cual quiere sellos de España y sus colonias. Debió pensar que ser filatelista era menos arriesgado y peligroso que andar por Madrid montado en aquellas bicicletas de finales del Siglo XIX.

La prensa, de cualquier época, es una fuente inagotable que nos va mostrando aspectos interesantes y curiosos de este coleccionismo, el de los sellos. Sigamos pues conociendo lo que la prensa nos contó.

 

 

04 marzo 2023

Apuntes Filatélicos. CORREOS TRAJO EL TELÉFONO PARTICULAR A LA COMARCA

 

Apuntes Filatélicos

EL TELEFONO EN LA COMARCA DE LA MANO DE CORREOS

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Aunque el correo es algo que a la humanidad le ha servido en su desarrollo desde tiempos inmemoriales, suele decirse que en el Siglo XIX, fueron 2 los inventos que cambiaron la forma de vivir el día a día. Bueno decir dos, es quedarse corto, porque todo el siglo fue un no parar de nuevos inventos, novedades y progresos: el ferrocarril, el automóvil, avances en medicina, avances en derechos y libertades, y también el telégrafo y el teléfono.

Meternos en esta sección, en la que cuidamos el correo y lo mimamos hasta extremos nunca vistos, y ponernos a hablar de la comunicación a través del cable, no tendría sentido si la noticia que nos trae hoy aquí, no tuviera nada que ver con el ente postal español, porque se da la circunstancia de que tanto el uno como el otro, llegaron a las ciudades y poblaciones, de la mano de la “Dirección General de Correos y Telégrafos”.

Hablar del teléfono en la comarca, o más bien de su llegada, es un tema que nos despierta la curiosidad de saber cómo y cuándo empezó a usarse este sistema de comunicación que revolucionó la forma que la gente tuvo de mantener una conversación en la distancia. En España, fue en 1882 (16 de junio), cuando el Senado aprobaba el dictamen por el cual se autorizaba al gobierno a conceder a particulares y empresas el establecimiento y explotación de redes telefónicas dentro de uno o varios ayuntamientos que constituyan una sola agrupación, sin exceder del radio de los 10 km, así como las destinadas al servicio particular, bajo el control del gobierno en todo momento.

La prensa, por ejemplo, nos habla de que la Dirección General de Correos y Telégrafos, adjudicó en fecha del 18 de abril de 1887, la instalación y explotación de una línea telefónica en la ciudad de Alicante. Este se le adjudicó a D. Enrique María Ripoll y Morena, al ser la única propuesta que el Ministerio de la Gobernación recibió en fecha y forma, aunque el teléfono había llegado a Alicante unos años antes, concretamente la primera línea telefónica (no particular) se instaló el 9 de junio de 1884, en el Gobierno Civil y Militar de la ciudad.

En 1884, el gobierno establece por Real Decreto, como iban a funcionar estas estaciones telefónicas cedidas a empresas privadas, las cuales estarían en un principio servidas por el propio personal de telégrafos que cada localidad solicitante tuviese, y teniendo que aportar el empresario que las tuviese en adjudicación, un porcentaje de los beneficios por el servicio que presta. Uno de los puntos de esta Real Orden, indicaba claramente que “…solamente podrán concederse autorizaciones para establecer líneas telefónicas particulares en poblaciones donde no exista red telefónica del Estado…” , y como dato relevante se sabe que “…el importe de las cuotas de los abonados, así como el valor de los despachos y conferencias (…), se satisfará en sellos de Correos y Telégrafos…”.

La primera noticia que aparece en prensa haciendo referencia a la instalación del servicio telefónico en la ciudad de Dénia, remarcando que era para uso particular (departamentos oficiales ya disponían de este medio de comunicación, años antes), lo visualizamos en el periódico El Liberal de Alicante aparecido el 22 de enero de 1887, aunque esta noticia no aporta mucha más información.

El mismo rotativo pero en fecha del 8 de septiembre de 1887, hace referencia a la solicitud que hace el Ayuntamiento de Ondara a la Dirección General de Correos y Telégrafos para “…establecer una línea telefónica que ponga en comunicación aquel pueblo con la estación telegráfica de Dénia…”. Al año siguiente (1888), la localidad de Pego haría lo mismo, solicitando una línea de carácter particular, sin citar quién la solicitó, entre Pego y la localidad vecina de Oliva.

En 1897, la prensa de la época anunciaba como un hecho extraordinario la inauguración de la línea telefónica que la localidad de Pedreguer se disponía a disfrutar. Eso fue un domingo día 8 de agosto de 1897, y con ello, según La Correspondencia Alicantina, Pedreguer a través de la línea telegráfica de Dénia “…quedaba unida al mundo entero…”. El momento fue tan especial y significativo que “…tras bendecir la línea, el alcalde obsequiará  a todos los concurrentes con dulces, licores y cigarros…”.

La misma noticia la hará publica el periódico El Graduador de Alicante, el mismo día de la inauguración de la línea, pero en esta ocasión hace hincapié en lo necesario que era este hecho histórico por “…la importancia comercial de Pedreguer…”.

Las noticias se irán sucediendo a medida que el tiempo avanza y este invento llega fácilmente a los particulares, e incluso a empresas de la comarca que verán en ello un canal de expansión comercial nunca antes visto, ni con el correo puerta a puerta.

Fueron muchas poblaciones de la comarca, las que fueron se fueron subiendo al carro del progreso. En los inicios, estos teléfonos únicamente conectarían a los propios solicitantes entre sus propiedades o familias. Y siempre bajo la supervisión de la Dirección General de Correos y Telégrafos, al menos hasta que se empiezan a constituir las primeras compañías telefónicas en España.

Entrado el Siglo XX (1914), solicitarían a través de sus respectivos ayuntamientos, a la Dirección General de Correos y Telégrafos, una línea telefónica las poblaciones de Benigembla, Murla, Parcent, Orba, Benimeli, Sanet y Negrals, entre otros.

Lo que hoy nos es tan familiar, en su día fue algo muy novedoso que fue siendo necesario a medida que pasaba el tiempo. Hoy sin teléfono seguramente ya no podríamos vivir, tal vez la humanidad sucumbiría a su propia realidad. Necesitamos comunicarnos, y para ello estará siempre el teléfono pero también el correo.

 

 

02 marzo 2023

Lo que la Prensa nos contó... LA LEYENDA DEL PRIMER SELLO....SE REPITE

 

Lo que la prensa nos contó… (XVII)

OTRA DE PICARESCA POSTAL

El correo devuelto pero entregado

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Como buenos filatelistas que sois (bueno que somos) supongo que conocéis la leyenda de cómo se ideó el emplear sellos de correo para el pago de la correspondencia. Si, aquella historia, leyenda o narración que contaba que estando Rowland Hill en una posada, el cartero llegó con correspondencia, que entregó a la posadera, pero como quién pagaba era quién recibía la carta, esta la devolvió con la excusa de que no tenía dinero para afrontar el pago. ¿La conocíais? Aquello sucedió antes del uso del sello postal en 1840…pero 56 años después, ese proceder todavía tenía efectividad.

Os pongo en situación. La posadera, según cuenta la leyenda, para no aceptar la carta, tenía un acuerdo con su familia, y la carta iba siempre vacía de contenido pero en la dirección ella podía comprobar que todos estaban bien. En 1896, un individuo francés de Montpellier, se servía de la misma argucia para hacerse comunicar sin que el envío de cartas le costase un solo céntimo. Y eso que en 1896, el pago previo en el envío de la correspondencia ya estaba más que establecido.

En este caso, el relato nos lo cuenta el periódico El Nuevo Alicantino de fecha 1 de agosto de 1896, que anuncia el fallecimiento de nuestro personaje al que tilda de “avaro”, con una fortuna que ronda los 20 millones, supongo que de francos de la época. Pero lo que más llama la atención, es la descripción de cómo este terrateniente con numerosas propiedades, se las ingeniaba para contactar con sus arrendatarios y citarles para reuniones y demás.

El proceder me hizo recordar aquella vieja fábula (o realidad) con la que he iniciado este artículo. El sistema era sencillo y muy inteligente. Remitía a cada uno de sus arrendatarios un sobre con la dirección de destino, pero sin contenido alguno ni sello que pagase el porte de la carta, con lo cual la carta se entregaba tasada con el doble de lo que debía haberse pagado por el envío, es decir se ahorraba los 15 céntimos (de franco francés) que costaba enviarlas, y el correo exigía 30 céntimos al receptor, que lógicamente la rechazaba.

Pero no la rechazaba porque no tuviese esa cantidad para pagar el porte. La carta se devolvía por previo acuerdo entre arrendador y arrendatario que usaba esa forma de citarles para tratar temas concernientes al arrendamiento. Ese proceder llevaba implícito un mensaje (sin llevarlo) que venía a decir: “…venid enseguida a Montpellier…”.

Es evidente que a lo largo de la historia el correo ha tenido que batallar con defraudadores, timadores y demás gente de tal alcurnia. El sello postal se cuenta que nació gracias a una de esas “estafas”, y la gente parece que se lo tomó como algo que funcionó antes y después del sello postal.  

01 marzo 2023

EL VOCABLO "FILATELIA" CUMPLIÓ 100 AÑOS, SIN CELEBRACIÓN ALGUNA.

 

FILATELIA. UN CENTENARIO OLVIDADO

José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico


(Artículo publicado en la revista El Eco Filatélico y Numismático de Marzo de 2023)

Cualquier aniversario suele siempre ser motivo de alegría, festejo, celebración, e incluso en filatelia, si el motivo es más que justificado, con suerte la efeméride puede llevar añadido la emisión de un sello postal o elemento similar. Si esta celebración es como motivo de haber cumplido cien años, y además tiene mucho que ver con nuestra común afición, la celebración tendría que haber sido por todo lo alto, y la emisión del sello, ni se tendría que discutir.

Desgraciadamente no fue así. A lo largo del pasado año 2022, se debía de haber conmemorado a bombo y platillo el Centenario de la incorporación del vocablo “Filatelia” en la Real Academia de la Lengua (RAE), y desgraciadamente incluso a los filatelistas se les olvidó (1). Al menos sepamos un poco más de que sucedió hace ahora 101 años, para que, por fin, la RAE optase por hacer oficial una palabra que ya venía siendo habitual en ambientes filatélicos, y no filatélicos también, desde los orígenes del coleccionismo de sellos.

Estamos viendo como habitualmente la Real Academia de la Lengua va incorporando palabras nuevas al diccionario; términos, vocablos  o expresiones que siendo nuevas, el hacerse cotidianas merecen ser tenidas en cuenta para enriquecer con ellas el universal idioma que es el castellano. Y esto no es algo nuevo en la RAE. Le sucedió por ejemplo en el año 1922, cuando por fin tomaron la decisión de incorporar al diccionario un vocablo que llevaba usándose desde 1864. Y la palabra no fue otra que nuestra querida “Filatelia”.

Copia del acta en la que la RAE acepto como válida
el término Filatelia. Madrid 23.02.1922
Archivo Ifac Filatélico

Con la puesta en circulación del primer sello postal en 1840, este elemento nuevo en la sociedad de la época, además de convertirse en el pago previo en el envío de la correspondencia, suscitó la curiosidad de unos y otros, y con ello nació un nuevo coleccionismo, el de los sellos postales, pero lo hizo huérfano de nombre. Durante años a este coleccionismo se le fue denominando de muy diversas formas. Uno solo ha de coger cualquier revista, libro ó catálogo de sellos de la época, incluso periódico o diario, y comprobará que fueron muchas las formas en las que este incipiente coleccionismo se iba nombrando: Timbrología, Filotelia, Filotelica (2), Timbrofilia, Sellomanía, Timbromanía, sellografía, y tantos otros.

No fue fácil ponerse de acuerdo, ni se haría en los primeros años de establecerse este coleccionismo entre la sociedad. Corría el año 1864, ya se habían puesto en circulación numerosos sellos en todo el mundo, se habían publicado incluso muchos manuales y trabajos sobre este coleccionismo, existía también el comercio de sellos y a la vez los intercambios entres coleccionistas, pero aún no existía un vocablo, una palabra que uniese bajo un mismo nombre toda esta frenética actividad de mediados del Siglo XIX, en torno a los sellos de correos.

Entre lógicas discrepancias, un francés de nombre George Herpin (3) firma un artículo publicado en la revista filatélica francesa “le collectionneur de timbre-postes” (4), en la fecha del 15 de noviembre de 1864, en el cual aparecerá por primera vez el vocablo que se convirtió en universal para definir este coleccionismo de sellos y derivados: Philatelie.

No deja de ser significativo, que el país donde se propone y surge un nombre para nombrar y definir el coleccionismo de sellos, durante mucho tiempo ha estado empleando el término Timbrologie.

Extracto de la Hoja del suplemento semanal del periódico LA NACIÓN
Madrid 27 de febrero de 1922

Pero si eso sucedió en 1864, no vayamos a pensar que España adoptó el término a la primera de cambio. Tenemos la mala costumbre de ir siempre por detrás de las buenas novedades y costumbres, que en otros países se ponen de moda en cuanto surgen. Bueno, adoptarse si que se adoptó. Las referencias que tenemos de las primeras sociedades filatélicas españolas, e incluso las revistas y publicaciones que salieron a partir de 1864, hacen clara referencia a este uso extendido del vocablo filatelia, filatélico, filatélica, etc.

A quién más les costó de hacerse a la idea de que el coleccionismo de sellos que había irrumpido en la sociedad a partir de la mitad del Siglo XIX, fue a la RAE que no parecía verlo claro, o más bien decantarse por una terminología u otra. Durante tiempo, bastante tiempo, en España el coleccionismo de sellos sería nombrado y renombrado. Unos adaptaron al castellano la traducción de aquella nueva palabra francesa, “Philatelie”, y la convertirían en Filatelia, pero otros con tendencia tal vez más anglófona, durante tiempo la escribirían con “Ph”: Philatelia.

En un amplio artículo publicado en la fecha del 17.08.1870, en el diario La Nación, titulado “Filatelia o Philatelia” donde se menciona a D. Mariano Pardo de Figueroa, más conocido como Dr. Thebussem, el periódico ya deja claro que una u otra debería ser la correcta en uso.

Portada de la publicación del
Dr. Thebussem 
"Algo de Philatelia"
(1898)

El Dr. Thebussem, en su libro “Literatura Philatélica en España. Apuntes para la redacción de un catálogo” (5), se atreve con darle una denominación a la palabra Philatelia, como “…fem., conocimiento, estudio ó afición a los signos o sellos de correo que franquean la correspondencia…” y en el caso de Philatélico/ca, como “…adj. Lo que es relativo o pertenece a la Philatelia…”, apostillando muy irónicamente el origen de las definiciones, que provienen de “…Diccionario de la Lengua Castellana. Futura edición…”. No obstante, D. Mariano también fue proclive a usar el término timbrología, según de qué publicación se tratase.

La realidad es que esas definiciones (o similares), llegarían al Diccionario de la Real Academia de la Lengua, pero varias décadas después de que el Dr. Thebussem dejase entrever la necesidad de que el castellano, precisaba ya de una palabra que definiera la labor que hacemos los filatelistas. Y eso llegó en la jornada del día 22 de febrero de 1922, reunida la Real Academia de la Lengua en su sede, por entonces, de la calle Felipe IV de Madrid, y dentro de una sesión como tantas otras, al finalizar la misma, los asistentes a la misma, procedieron a aprobar la incorporación de nuevas palabras al Diccionario (6), y entre ellas, se aprobó oficialmente el vocablo “Filatelia”.

El artífice de que esto llegase a ser así, se lo debemos a quién por entonces era Presidente de la institución (7), D. Antonio Maura y Montaner (Palma de Mallorca 1853 – Torrelodones 1925), quien sin saber si llegó o no a ser filatelista, fue un gran defensor de la causa, y vio con muy buenos ojos que en España, se oficializase por fin el vocablo que desde hace más de 50 años, ya proliferaba en el resto del mundo o parte de él.

D. Antonio Maura y Montaner
(Palma de Mallorca 1853-Torrelodones 1925)

En fechas anteriores al 23 de febrero de 1922, fueron muchos los periódicos que trataron el tema de cual debía ser la palabra más adecuada y que la RAE debía admitir como válida para definir al coleccionismo y estudio de los sellos. En este aspecto, D. Antonio Maura daba respuesta en la sección “Timbrología” del periódico La Acción de Madrid de fecha 27.02.1922, donde apuntaba que “…las palabras timbrología y sellografía, son barbarismos inaceptables…”, explicando las razones de peso por las que la RAE se decanto por dar por buena la que hoy tenemos.

Tal fue lo contundente de la respuesta que recibió el periódico del Sr. Maura, que el mismo rotativo, anuncia que a partir de la siguiente semana, el suplemento cambiaría el nombre de Timbrología por el de la nueva palabra ya aprobada: Filatelia.

Finalmente, y tras ser admitida como palabra digna de formar parte del más rico castellano que se conoce, la palabra Filatelia, aparecería por primera vez en la 15ª edición del Diccionario de la RAE, en 1925.

Hubiera sido toda una celebración, que esta efeméride centenaria no hubiese pasado desapercibida en España, aunque como se dice habitualmente, aunque tarde… bienvenida sea una celebración a posteriori. 

 

NOTAS:

1.   El que suscribe estas líneas, no se incluye entre el olvido tremendo que la filatelia tuvo con este “Centenario”, puesto que en fecha del 06.02.2021, cursé la correspondiente solicitud a la Comisión Filatélica del Estada, la cual respondió en fecha de marzo de 2021, que “…iban a estudiar la propuesta” para que el sello saliese durante el año 2022. Recientemente han vuelto a contestar diciendo que se estudiará para el año 2024.

2.    José Mª Sempere. “La Filatelia de hace un siglo en la prensa diaria”. Revista de Filatelia (Noviembre 2010). La palabra “Filotelica” es utilizada en un artículo publicado en el periódico La Correspondencia de España de fecha 11.08.1875.

3.    Algunos autores apuntan que su verdadero nombre fue el de Gustave Herpin, e incluso M.C. Herpin.

4.    Aparece en la revista número 5. Estaba dirigida por Arthur Maury, importante comerciante filatélico de Paris.

5.    Son muchos los ejemplos que encontramos en los que el vocablo “Filatelia”, la escriben  como “Philatelia”, siendo uno de los más conocidos, los escritos de D. Mariano Pardo de Figueroa (Dr. Thebussem).

6.    Las otras palabras “hermanas”, que la RAE aquel día de 23 de febrero de 1922, incluyó en el diccionario, fueron: Apriorismo, blefarofimosis, bóveda craneal, bóveda palatina, Malta, morfinómano y perada.

7.    Fue Presidente de la RAE desde 1913 hasta su fallecimiento en  1925.