19 enero 2024

¿SELLOS FORMATO CLÁSICO Ó SELLOS FORMATOS CURIOSOS?

 

Apuntes Filatélicos

EL FORMATO DE LO SELLOS

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

Hablar del formato de los sellos, actualmente es una compleja tarea, pero mucho más lo puede llegar a ser, si un filatelista decidiera iniciar una colección donde lo predominante, donde lo que resalte de su colección, sea los diversos formatos que presentan los sellos de correos hoy en día, de cualquier país del mundo. Aunque podemos pensar que al imaginar un sello correos, solo nos viene a la mente ese pequeño trocito de papel, la mayoría de veces de forma rectangular, uno se puede llegar a sorprender mucho, al ver la cantidad de diferentes formatos que, tanto la evolución natural del sello, como las nuevas tecnologías o las nuevas “modas”, hay.

Cabe decir también que al final el sello se ha convertido un producto para los operadores postales. Ya no es simplemente un “justificante de pago por un servicio”; ahora es también un negocio que hay que hacer atractivo, para que llegue a cuantos más clientes mejor.

En los inicios,  el sello postal guardaba una cierta semejanza, fuese donde fuese que se hubiera puesto en circulación. En 1840, Inglaterra inicia el uso de estos papeles engomados como pago por el servicio de transporte y entrega de una carta – ó tarjeta postal -, y revoluciona el sistema postal que existía hasta entonces. Aquel primer sello conocido en el argot filatélico como el “Penny Black”, tenía un formato rectangular con una dimensión de 19x22 mm, que casualmente son las mismas del sello que en 1850, diez años después, pondría en circulación España. A partir de entonces, los países fueron progresivamente adaptando el sello postal como pago previo del envío de la correspondencia, y los diferentes formatos empezaron a ir apareciendo.

Podemos decir que tanto en la época clásica del sello postal, como en épocas posteriores, toda la geometría conocida ha sido utilizada en la fabricación de sellos de correos. Cuadrados, rectangulares, en forma de círculo, ovalados, e incluso triangulares, un formato este último que dio lugar a uno de las grandes rarezas que puede encontrar el filatelista. Se trata del sello de 1853 – de los primeros que se salieron del estándar cuadriculado -, emitido en Cabo de Buena Esperanza – Cabe of Good Hope -, y que hoy es toda una reliquia de la filatelia mundial.

España también tuvo – y sigue teniendo – sellos triangulares. En el año 1930 el ente postal español pone en circulación una larga serie de sellos dedicados al Descubrimiento de América, con un total de 35 sellos de valores faciales variados para usar en la correspondencia tanto de España, como de Europa e incluso para Iberoamérica, de los cuales 3 de estos tenían el formato triangular.

Pero con el tiempo, con los años, y con las nuevas tecnologías, lo de sellos en formato convencional es ya cosa del pasado. Hoy ya cualquier formato que nos podamos imaginar, seguramente lo vamos a poder encontrar hecho realidad. Y España es de esos países que se han subido al tren de los sellos “curiosos y diferentes”. Cabe decir que durante gran parte del Siglo XX, sellos con formatos “raros” eran sinónimo de país emisor poco fiable.

Por citar algunos de los ejemplos de formato “no convencional” de sellos emitidos por Correos en España, tenemos que en el año 2014, nuestro ente postal pone en circulación el primer sello español que adopta una tecnología nueva, que se llamará “Realidad Aumentada” (RA), que incorpora al sello un Código QR, y que aportará información adicional tanto al usuario del sello como posteriormente al coleccionista. Esta “RA”, la podremos ver posteriormente en muchos sellos de los que desde entonces aparecen año tras año.

Un sello tridimensional, es el que encontramos en 2018 dedicado a Cosme García Sáez (1818-1874), a la postre inventor de unos de los más conocidos matasellos que se han usado en la historia postal española, y que en su memoria, al sello se le dio la forma de un matasellos. Pero para formato curioso y que sorprendió muy mucho a los filatelistas cuando supieron de él, fue el sello que Correos puso a la venta en 2017 dedicado a la “Papiroflexia”, donde se trataba de vender una hoja con un sello que el usuario tenía que montar para convertir aquello en una “pajarita de papel”, la típica figura que los amantes de este pasatiempo, la papiroflexia, hacen habitualmente. Aquel sello, se convirtió en el primer sello de curso legal en el mundo, con forma de figura citada. La hoja llevaba todas las instrucciones posibles para poder hacer correctamente el montaje. Como todo en la vida, hubo quién lo vio bien, y otros que lo vieron como otra de las barbaridades que Correos estaba poniendo a la venta sin otro fin que no fuese el recaudatorio.


¿Qué os parece si os digo que hasta música han puesto en los sellos? Así es. En 2020, los filatelistas nos vemos ante una nueva sorpresa, esta vez musical. Con motivo del 250 nacimiento de Ludwing van Beethoven, sale un sello con formato de disco de vinilo, que curiosamente se puede poner en un tocadiscos – quién todavía lo tenga -, y reproducir un fragmento de la 5ª Sinfonía de Beethoven, interpretada por la Madrid Festival Orcherstra.

Pero de los sentidos que tenemos los humanos, no solo la vista y el oído se han utilizado para la realización de sellos. También el gusto. Así vemos que hay países que han realizado sellos con sabor a chocolate, como el caso de Francia y Suiza. España si suma a esta moda y en el año 2020 la prensa cuenta que Correos tiene previsto realizar una serie de sellos con olor y sabor a platos típicos españoles; un plato por cada una de las 19 Comunidades Autónomas y Ciudades Autónomas. Fabadas, Papas Arrugas, Cocido Montañés, Cocido Madrileño, y como no Paella, son algunos de los platos que conforman este menú. Y ahí van….año tras años van saliendo estos sabrosos sellos que uno nunca sabe si comérselos o coleccionarlos.

A lo largo de la historia del sello, sea del país que sea, vamos a encontrar que los formatos han ido cambiando, y se han ido adaptando a unas tendencias que los hacen algo más atractivos. Para el filatelista estos cambios, estos formatos, dotan al coleccionismo de un apartado nuevo, curioso e interesante. ¡A qué esperas! Seguro que coleccionar sellos por su formato, será una de las futuras colecciones que vamos a ver expuestas.

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario