18 febrero 2023

Lo que la Prensa nos contó... CABREO FILATÉLICO POR MANIOSO.

 

Lo que la prensa nos contó… (XIII)

EL FILATELISTA CABREADO

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

¡Por fin un filatelista cabreado y que además lo hace público en la prensa! Razones no le faltan. Desde que llevo viajando en el tiempo a través de la prensa para ver como se nos veía a los que tenemos esa pasión por el sello postal y su coleccionismo, no he parado de encontrarme con artículos, por toda la geografía española, y de todas las épocas imaginables, en las que el “sabelotodo” del periodista, utiliza los más variados adjetivos para calificar esta pasión.

En esta ocasión el viaje nos lleva al año 1890, a Gerona, y entre manos el periódico La Nueva Lucha. El desdichado filatelista, quién publica en el rotativo gerundense un amplísimo artículo de queja pero que a su vez aporta muchísima información (y muy interesante) sobre la filatelia a finales del Siglo XIX, es un tal Agustín Grife. Desde estas líneas simplemente agradecerle que saliese en defensa de este colectivo, que como bien el mismo describe, somos “…pacientes coleccionadores de sellos…”.

Fragmento del amplio artículo en el 
que el filatelista Agustín Grife se
queja del trato que la prensa da al
coleccionismo de sellos
La Nueva Lucha (Gerona) 19.03.1890

Es muy explícito el tal Agustín al expresar su queja, y lo hace diciendo que “…nunca hubiera pensado yo, después de los 20 años ocupados en la pacientísima tarea de coleccionar sellos, que en un periódico de la talla y condiciones de La Nueva Lucha, y en letras de molde, como suele decirse, se me maltratara y acachiporrase (sic) hasta el extremo de llamarme fanático…”. ¡Se le nota el enfado evidente! Aunque Agustín solo cita que es este rotativo el que llama “fanatismo” al coleccionar sellos, son muchos los ejemplos de otros en los que la visión por entonces, de quienes se aventuraron en estudiar y conocer los sellos y su mundo, era la de aquellos locos y su manía por los sellos.

Debió ser Agustín de aquellos primeros filatelistas que hubo en España. Si dice que empezó 20 años antes de la publicación, es decir en 1870, ya debía estar acostumbrado a este tipo de comentarios en prensa.  Como defensor de los filatelistas, Agustín no fue de los primeros. A ello se lo debemos a la figura del erudito Dr. Thebussem (Mario Pardo de Figueroa), quién durante años se ocupó de mostrar su inconformidad a como se trataba a la filatelia y a los filatelistas en este bendito país.

El mismo, en sus muchos escritos, nos recuerda que ya en 1854, el Ministro de Gobernación firmó un Decreto por el cual “…quien se ocupase de limpiar…sellos de franqueo ya servidos, será entregado a los Tribunales…”. Este no nos trataba de maniáticos, pero sí de delincuentes.

Diferentes referencias a los adjetivos que usaba la prensa frente al coleccionismo de sellos en el Siglo XIX

Como réplica documentada que Agustín manda al periódico, hace un repaso minucioso, detallado, concienzudo y con datos sobre el filatelismo, datos como la del centenar de sociedades filatélicas que ya existían en todo el mundo, poniendo como ejemplo la de la ciudad de Dresde (Alemania) que contaba con más de 1500 socios. Cita además las 16 revistas filatélicas a las que este señor estaba suscrito (debió de ser un gran filatelista del que no tenía constancia alguna).

Me resulta cuanto menos interesante el vocablo que parece haberse inventado (así lo expresa) al decir que el director del periódico, o tal vez quién firmase el artículo donde se nos ponía a los filatelistas como meros maniáticos, era un señor “timbrófobo”.  

Ay con la gente… ¡como son! Menos mal que ya esa persecución filatélica se ha terminado. ¿O no?.

14 febrero 2023

Lo que la Prensa nos contó... EMPAPELAR CON SELLOS

 

Lo que la prensa nos contó… (XII)

SELLOS HASTA POR LAS PAREDES

Una manía como cualquier otra

 

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Lo del papel pintado como decoración de paredes es algo que ahora ya no se lleva tanto, y las manías que tenían algunos filatelistas de finales del Siglo XIX, menos mal que ya se han ido curando. No sé si ser manioso, ó maniático como se suele decir en otras latitudes, es una enfermedad o simplemente un defecto de nacimiento, pero lo que es evidente, a pesar que la prensa de la época quiso dejar ver que era habitual en los “coleccionadores” de sellos, es que el filatelista por naturaleza es de todo menos “maniático”.

Lógicamente hay excepciones que rompen toda regla, y personajes que a veces su pasión o locura les lleva a rozar el adjetivo maniático. Es normal que la prensa se fijase en ellos y se cebara en lo que eran capaces de hacer.

El de hoy es un artículo publicado en la página inicial del rotativo sevillano El noticiero sevillano de fecha 4 de enero de 1894, el cual nos cuenta una excentricidad que una afamado coleccionista (el rotativo lo llama coleccionador) de sellos inglés llevo a cabo. El sujeto era conocido como Sir J. W. Palmer, súbdito inglés afincado en Londres, y que según el periódico sevillano, era “…el más famoso colector de sellos que existe en el mundo…”. Sobre esta rotunda afirmación, debo decir que el Sr. Palmer, fue un reputado y conocido filatelista1 y comerciante filatélico en la Inglaterra de la segunda mitad del Siglo XIX, pero llegar a afirmar que fue el más famoso coleccionista del mundo, eso es hacerle un flaco favor a la verdad.

Pero el Sr. Palmer no fue motivo o protagonista de esta publicación en el periódico sevillano por su amplia colección de sellos o su papel como comerciante, sino por haber usado 70.009 sellos, todos diferentes entre sí, para empapelar una pared de una habitación del número 281 en el antiguo barrio londinense de Strand, donde tenía ubicada tanto su negocio filatélico.

Y la cosa tiene más gracia aún al comprobar, por el texto, que todos ellos, todos esos más de 70.000 sellos, eras burdas falsificaciones que a lo largo de los muchos años de comerciante filatélico, le han ido queriendo endosar, como quién engaña al ignorante, pero que el buen ojo de este experto filatelista, fue descubriendo a la vez que, tras denunciar a los sujetos que le querían dar “gato por liebre”,  se quedaba con ello. Fruto de ello fue este papel decorativo resultante.

Quién fue a visitarlo llegó a afirmar que, de no ser falsos los sellos, seguramente el montante de lo que aquellos miles de sellos podrían valer, superaría la cifra de los “…cinco millones de pesos fuertes…”2.


La prensa de la época nos vuelve a dar otro ejemplo de lo que todavía se pensaba, o lo pensaban algunos, antes del Siglo XX de lo que suponía ser filatelista. Se sigue usando el adjetivo “manía”. Solo hay que ver como el periodista explica los orígenes de la afición al coleccionismo de sellos de Mr. Palmer. Nos dice así: “…cuando Mister Palmer entró en este negocio (1852) desconocíanse aún por completo los sellos falsificados, pues la manía de coleccionarlos se hallaba aun, por decirlo así, en la infancia…”. Una manía pero sana, apuntaría yo.

Pero no os penséis que esto de empapelar paredes con sellos, fue algo propia de Mr. Palmer. Para nada. En este mismo blog ya hablé del tema en su día3. En aquella ocasión aporté información al respecto que mostraba una noticia aparecida en el periódico El Lloyd Español de fecha 28.04.1863, en la que se dice que una chica deseosa de forrar su habitación de sellos, había conseguido unos 16.000 pero que no eran suficientes y necesitaba bastantes más.

Igualmente, y a través de la revista MADRID FILATÉLICO, pude conocer que en la Inglaterra de 1892, ya hubo quién se dedicó a forrar paredes con sellos, en esta ocasión con sellos desmonetizados, no válidos para el gran público, pero si para los coleccionistas. En esta ocasión, el artículo decía tener la certeza de que era la única casa con paredes forradas con sellos del mundo.

A este paso y como la prensa nos siga aportando detalles y noticias, comprobaremos que lo de usar sellos en la decoración de las paredes, fue tan habitual como ser filatelista de los serios.


Notas:

1.  J. W. Palmer, provenía de una familia donde el coleccionismo estuvo presente. Ya su padre fue un conocido coleccionista de sellos de periódicos, incluso antes de que se el sello apareciese como pago previo al envío de la correspondencia (Inglaterra 1840). Además de coleccionista, fue comerciante e incluso asesor filatélico para autentificar ciertos ejemplares de sellos.

2.  El peso fuerte es el nombre que coloquialmente se le daba al real de a ocho español, moneda de gran difusión en toda América Latina (Época Virreinal).  Tenía un peso de 1 onza española, es decir 27,06 gr.

3. La Filatelia…un mundo de curiosidades. Sellos para empapelar. 16.04.2020. http://ifacfilatelico.blogspot.com/2020/04/curiosidades-en-el-mundo-de-la.html


12 febrero 2023

Lo que la Prensa nos contó... BUSCANDO EL SELLO AZUL DE MAURICIO

 

Lo que la prensa nos contó… (XI)

TODO POR UN SELLO

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

¿Qué estarías dispuesto a hacer por conseguir ese sello que tanto ansías tener? No sé si te has hecho esta preguntar alguna vez. La historia nos desvela en ocasiones que todo vale por conseguir ese sello deseado, y si el sello es de los raros e inalcanzable, el deseo de tenerlo puede que te lleve a hacer cosas inimaginables. Cierto periódico murciano, El Diario de Murcia (27.05.1891), lleva en su interior (pág. 3) un artículo titulado “Sellomanía”, que nos viene a demostrar que eso de coleccionar sellos, también tiene su parte romántica.

De entrada ya el titular viene a reflejar que ciertos individuos a finales del Siglo XIX, se seguían sorprendiendo de la figura del filatelista como algo normal. Añadir la terminación “manía” al sello, fue habitual de ciertos círculos que no llegaban a entender como un pedazo de papel que se usaba para el franqueo de la correspondencia, podía tener vida propia y muy interesante, una vez servido para su fin. El inicio del artículo, que nos llevará a lo que realmente nos trae hoy a esta sección, insiste en que esto del coleccionismo de sellos, ni tiene futuro, ni es cosa seria. Describe el filatelismo como algo en decadencia (tal vez lo dice cuando más en auge estuvo la filatelia en toda Europa), que solo frecuenta círculos infantiles y ya no tanto grupos de “…gente seria…”. Ante eso mejor no opinar, porque no vamos a sermonear al inculto periodista.

Pero la historia que nos cuenta, es la que realmente nos interesa hoy. ¿Qué harías por conseguir tener un sello valioso? ¿Todo? ¿O casi todo? Pues al parecer en esa época, cierto coleccionista que habitaba en la filatélica Isla de Mauricio (lo de adjetivar como filatélica a esta isla es por su famoso sello), decidió un buen día insertar un, cuanto menos curioso, anuncio en la prensa, y nada más y nada menos que buscaba esposa. Pero no le valía cualquier mujer de la isla o de cualquier parte del mundo. Los requisitos se las traía.

El anuncio decía así: “…Un coleccionista de sellos, dueño de una colección de 12.544 idem, desearía contraer matrimonio con una señora que fuera también coleccionista ferviente y que poseyera el sello azul de un peny de la Isla de Mauricio del año 1814…”. ¿Estamos ante un caso de romanticismo filatélico, o más bien un matrimonio de conveniencia?

La verdad sea dicha. Las exigencias del casamentero filatélico, no son del nada descabelladas si pensamos que se trata de uno de los errores más importantes que ha dado la filatelia mundial, porque aunque no lo indique, ese sello que pide a cambio de ser marido de alguien, es el error “Post Office” en color azul de la Isla de Mauricio, que hoy en carta rondaría los cerca de 3 millones de euros.

Lo que llama la atención del anuncio es que, el futuro novio solo revela la cantidad de sellos que tiene en cifras, que para el año en que fue publicado el artículo, finales del Siglo XIX, muchos son, salvo que incluyese incluso los repetidos que tuviese. Lo que no menciona, por si acaso, es si entre los más de 12.000 que atesora, hay alguno que tenga el valor que tenía el deseado “Post Office”.


El artículo prosigue en el mismo tono que empezó, con cierta ironía o tal vez sorna, o incluso sarcasmo, fijando una conversación imaginaria entre los esposos, que al tener como común afición la Filatelia, su luna de miel sería una continua charla a cerca de sellos, y demás.

11 febrero 2023

Apuntes Filatélicos: EL SR. ALCALDE Y LA CORRESPONDENCIA

 

Apuntes Filatélicos

EL PAPEL DE LOS ALCALDES EN LA ENTREGA DEL CORREO

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

El correo, ese gran invento que ha hecho posible que la humanidad prosperase, ha sido en todo momento un tema de vital importancia en el devenir diario, fuese la época que fuese, para que cualquier ciudad, villa, pueblo, o la más alejada de las pedanías, pudiese prosperar. Qué funcionase correctamente, sin retrasos, sin alteraciones, y que sirviera a todos por igual, siempre fue cometido de alcaldes y ayuntamientos, especialmente en aquellas épocas en las que su control o designación de según qué funciones, les era permitido.

El tiempo y las pruebas nos determinaran, como ya hemos visto en ocasiones, que el papel del Sr. Alcalde a la hora de controlar la correspondencia recibida y enviada, ha sido a veces muy partidista, primando los intereses de uno frente a los intereses generales.

Desde tiempos inmemorables, el correo fue de uso exclusivo de reyes y monarcas. A partir del Siglo XIV, las grandes ciudades iniciaran una prestación que atendiese sus necesidades oficiales, con la creación de sus propios servicios postales, como sería el caso de la ciudad de Valencia, que por entonces ya contaba con su propio “Hoste de Correus”.

En la propia Edad Media “Los Jurados”, que vienen a ser cargos elegidos periódicamente por los vecinos u “hombres buenos”, los cuales representaran y defenderán los intereses de la ciudad o villa (casi similares al cargo de alcaldes de hoy en día), ya contaban con su propia organización postal. El historiador Abel Soler, nos cita que en 1337, en uno de los ataques que la población sufrió por parte de barcos venidos de zona enemiga (áfrica musulmana), uno de los cautivos que hicieron fue el missatge D. Miguel de Veya. El cargo de “missatge” o “pregoner”, era la persona designada por “El Jurat” y que iba de pueblo en pueblo repartiendo escritos o cartas de las autoridades locales, que normalmente eran citaciones judiciales o reclamaciones de deudas a forasteros, entre otras funciones propias del cargo.

Con la centralización del correo y su control por parte del estado (1707), con la llegada de los borbones a España, todo este amasijo de hostes y correos diversos, se unificaron, con el consabido cambio de reglas a la hora de gestionar el control y entrega de la correspondencia. Con  ello, esta gestión la iba a desarrollar el Correo Central a través de los diferentes Administradores Jefes, en la mayoría de los casos provinciales, pero con el Siglo XIX al alcalde de las diferentes poblaciones, se les otorgaría ciertas potestades en cuanto a tema postal se refiere.

Así encontramos, ya citados en las normas y publicadas en la prensa de la época que, a principios del Siglo XIX “…cuando hubiera salido el correo de la oficina (…) ninguna Autoridad ni particular puede detenerlo en ningún caso…” (Ordenanza para la conservación las carreteras. 14.09.1812).

Una R. O. de fecha mayo de 1836, viene a indicar que aunque el nombramiento de los conductores de la correspondencia era preceptivo de los Administradores Principales, los alcaldes podían sugerir que vecinos eran los más indicados para ejercer el cargo, y para ello debían remitir “…lista de 3 sugetos que merezcan su confianza…”. En este aspecto, tenemos muchos casos en la comarca en los que tanto los carteros, como los conductores de conducciones postales por el interior de la comarca, serían cargos elegidos o al menos, propuestos por los Ayuntamientos, en la figura de sus respectivos acaldes.

En el caso concreto de Calp y Teulada, en los que a mitad del Siglo XIX la conducción pasaría por la carretera que unía Alicante con Dénia, pero sin entrar en dichas poblaciones, una circular de la Dirección General de Correos (B. O. de Baleares 25.08.1858), recordaba a los Sres. Alcaldes que “…siempre que los conductores contratados no tengan tiempo para repartir la correspondencia en los pueblos de tránsito, o en el término, nombrará el Alcalde una persona de confianza que haga la entrega a los interesados…“. En este aspecto, y  hasta que Correos no determinó el inició de las diferentes carterías y estafetas que se fueron creando en las diversas poblaciones de esta comarca, el cargo de cartero, bien para recoger la correspondencia a su paso por el conductor, o bien para su reparto entre los receptores de correspondencia y prensa, sería designado por el Alcalde.

Este hecho dio pie a numerosas quejas, puesto que ser elegido por el máximo representante de una población, implicaba ser afín a sus ideologías políticas, y contrario a la gente que pensase diferente. Y como hemos visto en numerosas ocasiones, quién controlaba el correo, controlaba la población.

Otra de las funciones a las que estaba sujeto la máxima autoridad en cualquier población era la de tener sellos de franqueo, en caso de que en la población no existiese puntos de venta del Estado (estancos, expendeduría de sal, etc.). La Circular de Correos Nº 1253, Gaceta de Madrid de fecha 09.06.1956, deja claro que ante la inminente obligatoriedad de franquear toda la correspondencia que se curse, “…con objeto de facilitar al público la adquisición de los sellos de Correos para la correspondencia (…) se ha servido disponer que en todos aquellos pueblos o caseríos donde no haya expendeduría de tabaco, sal, ni absolutamente dependencia del Estado, se encarguen los respectivos alcaldes, y por su delegación los Secretarios del Ayuntamiento de los pueblos, ó los Alcaldes pedáneos en su caso, de la venta de los referidos sellos de franqueo…”.

Es evidente que el papel de los alcaldes en la evolución del correo fue de suma importancia. Un papel que merece un estudio con mayor profundidad.

 

10 febrero 2023

ÉXITO DE LA "ESCOLAR" A SU PASO POR CALP

300 ESCOLARES CONOCEN LA FILATELIA DE PRIMERA MANO

Éxito de la visita de la “Escolar” a Calp

 

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Uno de los principales objetivos que se marca Correos/FESOFI a la hora de visitar cualquier colegio de España que solicita la “Exposición Escolar”, es la de que el mayor número de alumnos conozcan de primera mano el mundo del sello, tanto en su vertiente postal como en la filatélica. Y en Calp se ha conseguido.


Entre los días 8 al 10 de febrero de 2023, “El Mundo de los Sellos” estuvo expuesta en el CEIP Gabriel Miró, y un total de 375 alumnos, desde 1º a 6º, han podido disfrutar de ella, y de lo que conlleva contar con uno de los mejores monitores filatélicos que tiene actualmente la Federación Española de Sociedades Filatélicas, Juan Carlos Blanco, que lleva años al frente de la exposición. En esta ocasión, y por cercanía, ha contado con la inestimable ayuda, y colaboración diaria del Presidente de la A. Filatélica de Benissa, Marcos A. Torres Planells, Monitor Nacional de Filatelia de FESOFI, y bien conocedor de este tipo de actividades destinadas a los jóvenes.

Del paso de la exposición escolar por Calp, su Monitor Sr. Blanco, ha destacado el gran interés que algunos alumnos han mostrado por saber más acerca de cómo iniciarse en el coleccionismo postal, lo que hace pensar a la filatelia calpina que tal vez es el momento de retomar los talleres filatélicos de iniciación al coleccionismo postal.

Todos los alumnos que han visitado la exposición, que estuvo expuesta en la planta alta del colegio, han recibido material filatélico-postal que les puede animar y despertar su curiosidad por conocer más y mejor este mundo, que aunque para los mayores es un gran entretenimiento, para lo pequeños puede además ser una herramienta de aprendizaje de primer nivel.

El miércoles con la Presentación Oficial a la que asistieron tanto autoridades calpinas, como Directivos del centro y profesores, así como otros directores de los 3 colegios restantes de Calp, ya se enfatizó que con total seguridad, se van a iniciar los trámites para que esta exposición regrese a Calp en el próximo curso, pero en esta ocasión para que pueda ser contemplada por alumnos de los colegios Oltá, Azorín y Mediterrani.

Sin lugar a duda, desde hoy, los alumnos del CEIP Gabriel Miró de Calp, cuando vean un sello, sea donde sea, recordaran que por su colegio pasó un día Juan Carlos y les enseñó, además de cómo escribir una carta y mandarla por correo, a que una vez el sello sirvió para el cometido que fue inventado o fabricado, el pago del envío de una carta/tarjeta, sigue teniendo vida y lo hace en forma de sello coleccionable.

El paso de la “Escolar” por Calp, se ha inmortalizado filatélicamente hablando, con la emisión de 3 sellos postales tarifa “A”, para envíos nacionales de cartas o tarjetas postales, y la estampación de unos sobres conmemorativos del matasellos alusivo a la “Escolar” con la fecha del 8 de febrero. Todo un lujo de material para el coleccionista.


09 febrero 2023

Lo que la Prensa nos contó... CUIDADO CON LA PROPOSICIONES AMOROSAS.

 

Lo que la prensa nos contó… (X)

MI GOZO EN UN POZO

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Aunque no acostumbro a usar titulares aparecidos en la prensa para dar nombre a mis líneas, el de hoy si he querido mantenerlo por lo significativo que es debido a la historia que este artículo nos cuenta. Seguramente todos los que nos dedicamos a esto de cultivar el arte del coleccionismo de sellos, en alguna que otra ocasión en la vida, hemos mantenido correspondencia epistolar con otros filatelistas…y nos la han pegado. Pues no es algo que solo nos haya pasado a nosotros. No hay día que en las redes sociales aparecen avisos indicando que o quién es alguien de no fiar en aquello de los intercambios postales.

Estas situaciones, o análogas, ya sucedían a finales del Siglo XIX. Concretamente el periódico de Gerona La Provincia, en su edición del 21 de enero de 1890, lleva en su página 3 un artículo que lleva el mismo título que el que hoy he usado para contaros la historia: “Mi Gozo en un Pozo”.

El artículo es extenso, bien descrito y muy ameno en su lectura. De manera resumida os puedo contar que se trata de una historia que cuenta el periodista (o tal vez un particular que usa el rotativo para denunciar lo que le acababa de pasar) ante un anuncio publicado por la prensa, sin indicar la fecha del mismo, pero indicando que se había publicado no hacía mucho en la prensa malagueña.

El anuncio decía así: Correspondencia particular. Joven, huérfana, de diecinueve años, nieta de un título de Castilla, desea un marido, el cual ha de ser precisamente catedrático de Universidad ó Instituto, jefe del ejército o ingeniero de caminos. No pasando de cuarenta años de edad. Tiene 27.000 duros de dote, y habla francés y alemán. Diríjanse a S. M., Lista de Correos cédula número 6196. Remitir fotografía. ¡Casi nada con el anuncio! Tentador donde los hubiese.

Lo de tentador, a juicio del periódico, no era el título que indica, sino la dote de los 27.000 duros de aquella huérfana y joven. Y tan tentador llegó a ser, que el redactor de la noticia asume haber caído en la tentación de escribirle a aquella dulce y simpática joven dama. Por lo interesante del tema, trascribo la carta remitida que nos hará situarnos mucho mejor en la escena:

Señorita S.M. Lista de Correos.

En un periódico de Málaga he visto su edificante llamamiento a Catedráticos, profesores, jefes de ejército e ingenieros que no pasen de los cuarenta años de edad.

Aunque yo no pertenezco a ninguna de dichas clases ó carreras, por toda declaración amorosa, me tomo la libertad y el gusto de acompañarle mi retrato que es el más reciente que poseo, de pocos días antes de pasar ese demonio de mal imperante, dicho se está que podrá darle idea perfecta de mi físico.

Vea si este está de acuerdo con lo que llamaré el ideal de V. Excusado significarle que en el alma lo celebrará, y que siento vehemente deseos de que se realice ese himeneo que mutuamente nos interesa…

La carta prosigue con toda una declaración de amor de quién firma con las iniciales R.E., que pertenecen al redactor de la noticia, Ricardo Escosúra, y que al final se quedó con la ganas de haber llegado a algo formal con dicha señorita cuanto menos misteriosa.

Cómo a estas alturas ya os estaréis preguntando qué pasó con esa cita amorosa, tengo que deciros que el amoroso R. Escosúra, tras enviar la carta con su correspondiente sello para franquearla, días después tuvo ocasión de leer otro artículo en la prensa del momento en la que un individuo del que no da detalles, anunciaba que la susodicha señorita no era tal, sino que se trataba de una coleccionista de sellos, y que los 27.000 duros de dote, no eran otra cosa que los 27.000 sellos que fue recopilando gracias a las miles de cartas que recibía respondiendo a un anuncio que insertaba en diferentes periódicos de España y en diferentes épocas o momentos.

En esto de la filatelia todo vale, o al menos todo fue válido y sirvió para conseguir sellos que añadir a la colección. Ahora un consejo… No seáis tan ingenuos como lo fue el Sr. Ricardo E., que creyó encontrar en un anuncio a su futura esposa, y se encontró con una colección de sellos casi completa.

Artículo de Opinión de José Ivars Ivars: ¡A QUÉ ESPERA CORREOS...!

 

Bajo mi Lupa…

¡QUE MÁS NECESITA CORREOS…!

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Uno ojea a diario la prensa, o bucea en las redes sociales que está más de moda ahora, y no para de encontrar noticias en torno a la inconfundible figura, dicho sea de paso voz, de Luis Manuel Ferri Llópis, que todo el mundo conoce mejor como Nino Bravo, y hay una pregunta que llevo haciéndome desde hace mucho tiempo: ¿Qué más necesita Correos para unirse a este homenaje multitudinario que se le está haciendo durante este 2023?

La verdad que uno no entiende a que espera Correos para sumarse a este Año Nino Bravo 2023. Cantantes o artistas de la talla de Camarón, Lola Flores, Rocío Jurado, Montserrat Caballé, Manolo Escobar, Sara Montiel, Alfredo Krauss, y tantos otros solo en España, no tuvieron el homenaje que va a tener el cantante valenciano de Aielo de Malferit, pero sin embargo Correos no dudó en encumbrarles al Olimpo de la Filatelia. En Cambio “Nino Bravo”, tiene a todo un pueblo volcado en la celebración del 50 Aniversario de su fallecimiento en un triste accidente de tráfico, tiene a la Generalitat Valenciana habiendo decretado el pasado 2 de febrero, oficialmente, el Año Nino Bravo; se van a organizar un sinfín de actividades en torno a la figura del cantante y su recuerdo, se están ya organizando conciertos y actuaciones musicales de toda índole que conmemoren estos 50 años sin la voz, la mejor voz que ha dado la música española sin duda, parques y calles con su nombre, con su recuerdo, Hijo Predilecto de la Ciudad de Valencia,…, pero Correos no se anima a concederle su sello.

Quién no está metido en esto de la filatelia, puede pensar que si Correos no le concede el sello este año, es porque no se ha pedido, pero ni con esas. De los anteriormente mencionados, muchos seguramente tuvieron el sello y nadie lo solicitó, en cambio a Nino Bravo, desde Calp, se lo hemos solicitado en 2 ocasiones. La primera de ellas, en 2019 donde solicitamos que se conmemorase el 75 Aniversario de su nacimiento, una fecha que hubiera sido idónea para celebrar. Y una segunda ocasión, años después, esta vez sabiendo que el 50 aniversario de su fallecimiento se acercaba. Dos ocasiones, y en las dos ocasiones la respuesta fue la misma: “…estudiaremos el tema…”.


Tal vez Correos, no uniéndose a este año 2023, Año Nino Bravo, y no haciendo un esfuerzo, saltándose todas las normas, y aceptando las diversas solicitudes, a parte de la de Calpe, para el sello que nos consta tienen, pierde una ocasión de oro para que el sello que merece Nino Bravo, fuese todo un bombazo tanto filatélico como musical. Subirse al carro de la celebración, sería lo que cualquier estudiante de marketing de primer curso, les aconsejaría. Sacarlo años después de que todo estas celebraciones concluyan, sería un sin sentido.

Hoy creo que di con la respuesta a esa pregunta que me llevo haciendo desde hace muchos años. Lo que necesita Correos es que alguien haga la llamada oportuna, que alguien les dé un toque de atención, no ya para recordarles la figura que fue (y sigue siendo Nino Bravo) porque eso seguro que lo saben ya, sino para decirles que este valenciano ilustre e internacionalmente conocido, merece el mismo trato por parte del ente postal, dependiente del Ministerio de Fomento, que lo tuvieron la Sarita, La Rocío, el Escobar, la Montserrat, y el Camarón y la Lola.

Seguiré teniendo la fe en el buen hacer de Correos. El sello de Nino Bravo saldrá este año. El se lo merece y su recuerdo también.

08 febrero 2023

INAUGURADA LA "EXPOSICIÓN ESCOLAR" EN EL CEIP GABRIEL MIRÓ DE CALP

 

3 SELLOS PARA EL CEIP GABRIEL MIRÓ

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

El pasado miércoles 8 de febrero eran presentados en el CEIP Gabriel Miró de Calp, los 3 sellos que Correos ha puesto en circulación con motivo de la visita de la Exposición Escolar, muestra de carácter filatélico-postal que del 8 al 10 de este mismo mes ha estado instalada en el colegio calpino.


Al acto estuvieron presentes tanto la Directora del Centro, Dña. María Luisa Solivelles, como la Concejala de Educación, Dña. Mª Pilar Cabrera, junto a maestros y directivos del centro, así como también los Directores/as del restos de centro escolares calpinos. Por parte de la filatelia comarcal y alicantina, estuvo presente el Presidente de la Federación de Asociaciones Filatélicas de la C. Valenciana (FASFILCOVA), Pepe Ivars, junto a miembros de su Directiva, y filatelistas de Calp y Benissa, así como el propio Monitor de la “Escolar”, en representación de la FESOFI (Federación Española de Sociedades Filatélicas)

Los 3 sellos, los primeros que se dedican a un centro escolar de Calp, llevan la imagen de la fachada del centro, su logotipo representativo, y un tercero con un mensaje muy de estas fechas: I LOVE CEIP GABRIEL MIRÓ.

La visita de esta exposición bajo el lema “El mundo de los sellos”, pretende acercar al alumnado, al fascinante entorno del coleccionismo de sellos, a la vez que conocen de cerca la escritura epistolar, practica cada vez más olvidada por la juventud, así como el recorrido que hace cualquier carta desde que se escribe hasta que la recibe el destinatario de la misma. Esta organizada por Correos conjuntamente con la FESOFI.

Su monitor, Sr. Blanco, lleva con ella recorrida gran parte de España desde hace años, haciendo de nexo de unión y comunicador entre los escolares y los sellos, aportando su experiencia como filatelista. Esta exposición que concede Correos/FESOFI a aquellos centros escolares que la solicitan, cuenta con paneles ilustrativos explicativos, muy bien preparados y amenos para que los pequeños puedan conocer un mundo casi desconocido para alguno de ellos. En esta línea, se va a empezar a trabajar para que esta misma exposición pueda visitar durante el próximo curso, el resto de centros escolares calpinos.

Cabe destacar que Calpe ya recibió con anterioridad y en dos ocasiones, esta misma exposición, siendo de las primeras poblaciones de España que la solicitó (año 2000) después de que arrancase en Burgos en 1999.




 

07 febrero 2023

Lo que la Prensa nos contó... EL LAVADO DE SELLOS PARA REUTILIZARLOS EN EL CORREO

 

Lo que la prensa nos contó… (IX)

SELLOS LAVADOS…FRAUDE A LA VISTA

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Vamos a ser sinceros. ¿Cuántas veces habéis reutilizado un sello porque este cuando cayó en vuestras manos os disteis cuenta que, o no estaba matasellado o apenas se notaba que sobre él se había estampado el matasellos? El que haya contestado que ninguna, seguramente no nos está siendo muy sincero. Desde que se inventase el sello postal como elemento para el previo pago de la correspondencia, el reutilizar sellos ha sido una práctica habitual, práctica que se fue convirtiendo en fraude y posteriormente incluso en delito, y llevo de cabeza a las haciendas de muchos países.

El ser humano tiene innato muchas cosas que lleva a la práctica asiduamente, y entre todas ellas la picaresca siempre que se puede. A veces el ingenio para delinquir es tan grande que sorprende incluso a la prensa. En esta ocasión el rotativo El Ancora, periódico que se editaba en Palma de Mallorca, en su edición del lunes 12 de octubre de 1896 (pág. 1), lleva como noticia un hecho descubierto por las autoridades postales estadounidenses, en Nueva York.

Entre finales del Siglo XIX y principios del XX, fueron muchos los emigrantes que cruzaron el gran charco en busca de fortuna en tierras americanas, y entre ellos los italianos, protagonistas de la noticia. Al parecer la correspondencia que se generaba entre las familias, los unos en Italia y los otros ya establecidos en Nueva York (por citar la misma ciudad que cita el periódico), era importante en aquellos años, y se ideo un sistema por el cual “…una vez puesto el sello sobre la carta, se le cubría con una ligera goma…”. De esta forma lo que se conseguía era que el matasellos no impregnase el sello, y con una simple esponja, la goma aplicada al sello se podía eliminar y con ello el sello quedaba nuevo para ser usado las veces que fuese necesario.

La picaresca en esta ocasión, era recíproca. Es decir, lo hacían con los sellos americanos y con los italianos, y una vez limpios se los enviaban a sus familiares en la siguiente carta que les escribían.

Lo curioso de esta noticia, de la que no discutimos que sea cierta porque hay muchas evidencias publicadas a lo largo de los años sobre estas prácticas fraudulentas, es que aparece de nuevo publicada en esta ocasión en el periódico madrileño El Correo (11.12.1902), con un texto algo distinto pero con un hilo conductor semejante a la anterior de 1896.

En esta ocasión la prensa nos dice que los defraudadores postales fueron descubiertos, y ellos en vez de resignarse y comprar los sellos correspondientes, optaron por seguir enviados cartas de Italia a Nueva York y viceversa, pero en esta ocasión sin sellos. Tenían un acuerdo familiar convenido por el cual viendo el sobre, el familiar sabía que todos estaban bien. ¿Os suena este relato de algo? A que sí. No evolucionamos.

El periódico cita una cifra que nos da una visión de la magnitud de este proceder fraudulento ideado por los emigrantes, que dicho sea de paso en este periódico solo cita el caso italiano, pero seguramente fueron de muchas otras nacionalidades. El Correo, nos dice que “…la mayor parte de las 590.000 cartas devueltas por los Estados Unidos a Europa en el último ejercicio (1901), lo han sido por esta razón a Italia…”. Aquí tenemos la prueba. La picaresca no solo era invención italiana.

Esto de lavar los sellos, viene de lejos. En 1880, el Ministro de Comunicaciones francés, Mr. Cochery, encargó a ciertos químicos franceses de relevancia, el estudio de un proceder que había descubierto tiempo atrás por el que en el mercado aparecieron cantidades ingentes de sellos a los que se les había quitado la tinta del matasellos. Y esto lo descubrió al comprobar que numerosos estancos, lugar de venta habitual de los sellos de correos, no hacían pedidos de sellos desde hacía tiempo, pero por el contrario el número de cartas que se expedían con los correspondientes timbres iba en aumento. Una de dos, o había una fábrica clandestina de sellos, o algo estaba pasando. Y al final pudo descubrir que los sellos habían sido tratados químicamente para borrar de ellos cualquier rastro de tinta de matasellos.

De esta noticia se hizo eco el periódico alicantino La Provincia (18.05.1880), quien no se queda tranquilo puesto que afirma que “…si el delito es cierto, no creo que sea solo Francia la que tendrá que soportar las consecuencias de esta ilícita y ya considerada industria…”.

Y efectivamente, aquella industria ilícita también estaba en España. Tenemos casos documentados en Arcos de la Frontera (Cádiz) en 1895, e incluso se publicó un Real Decreto en 1854 por el cual se indicaba que “…quién se ocupase de limpiar ó expeder al público sellos de franqueo ya servidos, sea entregado a los Tribunales  para que estos los juzguen y castiguen…”. Pero eso ya será tema para otro de estos artículos en los que repasamos lo que la prensa nos contó.

06 febrero 2023

Lo que la Prensa nos contó... UN CRIMEN POR ABRIR LA CORRESPONDENCIA

 

Lo que la prensa nos contó… (VIII)

ASESINATO DEL JEFE DE CORREOS

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

No hace muchos días, en esta misma sección (Ifac Filatélico 03.02.2023), os hable de lo sagrado que era la correspondencia (y lo sigue siendo evidentemente), y por lo tanto el organismo postal daba las instrucciones que fuesen necesarias para que su cumplimiento fuese la biblia para los funcionarios postales.

Hoy ojeando el periódico Diario Patriótico de la Unión Española1 (el nombre se las trae), de fecha 29 de agosto de 18232, uno se encuentra que el tema del correo y el cumplimiento de las normas establecidas, va mucho más allá de llevarse a cabo o no. La inviolabilidad de la correspondencia esta vez se convierte en tema peligroso y letal para el funcionario de Correos.

La noticia está fechada en Mahón un 6 de agosto, suponemos que del mismo año de 1823. Y es tan directa que el redactor anuncia que “…por un barco llegado de Gibraltar se ha sabido que en una villa de por aquel campo, asesinó el pueblo al Administrador de Correos…”. ¡Casi nada lleva la prensa!


Destaco el dato de que quienes asesinaron al Jefe de Correos de esa localidad desconocida de la comarca del Campo de Gibraltar, fue el pueblo. No uno, ni dos, ni tres vecinos…Todo el pueblo. ¿Razón? Pues al parecer se cansaron de ver como este uniformado funcionario de Correos, que debía dar buen ejemplo de su cumplimiento al recibir y entregar la correspondencia, hacía todo lo contrario.

Es verdad que el periódico o más bien el redactor del corto, usa muy bien la ironía al redactar la noticia. Al Jefe de la Administración de Correos (esto nos viene a decir que la población era de importancia en 1823, o no tendría Oficina de Correos, sino más bien cartería o ni eso) le llama “el Señorito” (expresión muy andaluza), lo califica de “pansista” (aunque correctamente se debía escribir pancista) que viene a ser alguien que solo mira por su interés, y "amigo de las comodidades". En definitiva un verdadero señorito al que nombraron Jefe de Correos.

Al parecer su modus operanti, según el recorte de prensa, el muy correcto funcionario de correos era el de “…después de recibida la valija tardaba más de cuatro ó cinco horas en distribuir las cartas diciendo, que él no se incomodaba por nadie…”. Y durante ese tiempo hacía sus fechorías, desbalijando las valijas y apoderándose de lo ajeno.

Y esa avaricia le costó la vida al parecer. Lógicamente este asesinato fue fruto, no solamente de la repetida inviolabilidad de la correspondencia e incumplimiento de las normativas que Correos tenía establecida, sino que seguramente la gente de esa población estaba algo alterada por la situación que vivía España en los años en que ocurrió este asesinato.

Ahora ya sabemos que abrir una carta que no era suya, le costó la vida a este “pansista” servidor postal.


Notas:

1.   Diario que se publicaba en Palma de Mallorca (Baleares) en 1823, durante el Trienio Constitucional o Liberal (1920-1923), de personalidad política y contenido muy crítico con la situación política que vivía España durante esa época.

2.   También se publicó el mismo artículo en el Diario Constitucional de Barcelona de fecha 02.09.1823.