10 junio 2023

Apuntes Filatélicos: NUEVAS MONEDAS DE 2 €.

 

Apuntes Filatélicos

2 NUEVAS MONEDAS PARA EL COLECCIONISTA

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 


La numismática al igual que pasa con cualquier otra ciencia coleccionable, se nutre evidentemente de ejemplares nuevos, y ejemplares con historia. Desde que irrumpió el euro como moneda de curso legal en los países de la eurozona, además de los 4 micro-estados como son Andorra, Ciudad del Vaticano, Mónaco y San Marino, y en aquellos que posteriormente al año 2002, año en que empezamos a manejar las primeras monedas de euro, se han ido incorporando y adoptando esta moneda como oficial, son muchos los coleccionistas de monedas que han optado por ir recogiéndolas, estudiándolas y guardándolas como verdaderos tesoros que son.

Anverso y reverso de las 2 nuevas monedas de 2 € que el coleccionista
va a incluir en sus colecciones

Puede parecer que el hecho de que el euro sea una moneda de curso legal todavía, haga que sean pocos los interesados en su coleccionismo, pero sucede todo lo contario. Son miles y miles en todo en el mundo, especialmente entre los europeos, los que se decantan por esta especialidad numismática. Tengamos muy presente que son muchos los países que la usan, y por lo tanto son muchas las monedas diferentes que van surgiendo al tener cada país su propio diseño de moneda, con un reverso siempre común. Y no hablemos de los errores y variedades que esta ingente cantidad de monedas van deparando al estudioso numismático.

Pero tal vez de entre todas las monedas de euro que conocemos, 1, 2, 5, 10 y 50 céntimos, y 1 y 2 euros, es esta última la que más interés despierta para el coleccionista. ¿La razón? La verdad que la desconozco, pero a cualquier numismático que le preguntemos, seguramente nos esgrimirá un sinfín de razones que hacen de esta moneda, una verdadera joya para el coleccionista, y entre estas razones está el hecho de que sea la moneda que se utiliza para conmemorar efemérides y eventos históricos. Y el numismático está de enhorabuena este año 2023. Dos monedas de 2 € se ponen en circulación. En realidad una de ellas ya lleva tiempo entre nosotros y puede que incluso la tengamos en nuestras carteras sin habernos dado cuenta.

El pasado 28 de marzo, en las oficinas del Banco de España, ya se podía adquirir una de estas monedas que conmemora la Ciudad Vieja de Cáceres, dentro de la serie de monedas que desde 2010 conmemoran las Ciudades Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (anualmente en el mismo orden en que fueron proclamadas). Esta moneda, con un reverso común como sabemos, reproduce en la otra cara una vista de la Plaza Mayor de Cáceres, junto a leyendas como el nombre de la ciudad y el año de emisión de la moneda.

De esta moneda cacereña se ha hecho una tirada de 1,5 millones de ejemplares, muchos de los cuales irán a parar a manos de coleccionistas que no se suelen conformar con aquellos ejemplares que les caigan en las manos, sino que sabedores de fechas de emisión, buscarán siempre la mayor calidad en ellas, y a ser posible monedas que no hayan incluso circulado. Del Banco a la colección, como se suele decir en el argot numismático.

Anverso de la moneda de 2 € que Mónaco
puso en circulación (2007)dedicada
a Grace Kelly que actualmente
puede valer entre 2.500 y 
3.000 €

Y con la misma cantidad en circulación, el pasado 1 de junio de 2023, se podía conseguir la nueva moneda de 2 € que se ha salido al mercado. Esta vez conmemorando el hecho más relevante de este año: La Presidencia Española del Consejo de la Unión Europea. La moneda muestra el logotipo elegido, con las letras U E con el 23 debajo de ellas. Este diseño antes de su aprobación tuvo que ser ratificado por otros estados miembros de la Unión Europea. Y sería algo inaudito que un diseño de una moneda, tuviese sus quejas antes de ponerla en circulación. Se da el caso en el año 2015, de las quejas que el gobierno francés presentó ante la puesta en circulación de una moneda belga que iba a conmemorar la Batalla de Waterloo, batalla en la que las fuerzas napoleónicas sufrieron una definitiva derrota en el año 2015. Finalmente la moneda no se emitió. Y la numismática tiene estas peculiaridades también; hay quienes afirman que la razón del rechazo de Francia a dicho boceto, fue justamente la venganza por una moneda que un año antes Francia había presentado, y que fue rechazada por Bélgica (e Italia).

No pensemos pues que el numismático que se decanta por su colección de 2 €, lo hace pensando que le sale barato coleccionar. Ni es cierto, ni es falso. Realmente es una colección asequible, aunque podamos pensar que muchas de esas monedas que semanalmente están saliendo al mercado, lo hacen provistas de carteritas, estuches y cualquier otro material que las protege, pero encarece su precio base.

Y están aquellas que el coleccionista anda como loco por hacerse con una. Dentro de las casi 500 monedas de 2 € que hasta 2022, se habían puesto en circulación, existen esas que no se encuentran ni por casualidad. Por citar algunas, están las de la Ciudad del Vaticano que a veces ni visitando la ciudad santa, encuentras una de esas monedas; o la que Mónaco puso en circulación en 2007 dedicada a la famosa Grace Kelly, por la que se han llegado a pagar cerca de 1.700 €.

En ocasiones este coleccionismo y su auge, hace que los gobiernos vean “negocio” en ellos. Si a una de estas monedas le das una tirada corta, lógicamente su interés despierta entre los numismáticos. Algo parecido le debió pasar a los franceses que en 2019 ponían en curso una moneda dedicada a su mítico personaje “Asterix”, con una tirada tan corta, solamente 310.000 ejemplares, que hoy ha multiplicado su precio por casi 30 veces más.

En definitiva, el coleccionismo es pura pasión, aunque lo que coleccionemos lo llevemos habitualmente en la cartera, y nos cueste lo que vale un café. Pero ojo que si pagamos el café con una de esas de Mónaco, el café nos resultará el más caro del mundo.

03 junio 2023

Apuntes Filatélicos. MIRARLE LOS DIENTES A LOS SELLOS

 

Apuntes Filatélicos

EL DENTADO DE LOS SELLOS

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

Sello de 4 Cuartos de 1855
(sin dentar)
con dentado "Privado" 9 1/2 de
Valencia
(Visto en Subastas Sevilla Mayo 2023)

Lo de ser filatelista es un arte que te obliga a saber un poco de todo, incluso de “odontología”. En este caso son los dientes de los sellos los que nos ocupan este espacio, con el fin de que sirva de manual para quién, Canfali en mano, quiera aprender un poco más sobre el noble hobby del coleccionismo de sellos. Tengamos en cuenta que un sello, siempre será un sello, este o no defectuoso, pero al filatelista solo le ha de servir el ejemplar perfecto.

Echando la vista atrás, sabemos que los primeros sellos en todo el mundo, tanto el primero inglés en 1840 o incluso el español de 1850, nacieron como sellos, sin llevar esa característica que tantos quebraderos de cabeza conlleva al filatelista: el dentado. En España los primeros sellos a los que se les dotó de trepado o dentado, aparecen en 1865, emisión con la efigie de la Reina Isabel II que también se encuentra sin dentar, y tiene una sencilla explicación. En España, como bien nos decía el estudioso filatélico J. Mª Sempere, somos muy dados a improvisar, y al parecer eso es lo que el gobierno quiso hacer con esta emisión de la que fue del todo imposible dentar los sellos que aparecerían el primer día del año, y se optó por dentar únicamente el valor de 4 cuartos. El resto de sellos irían apareciendo poco a poco con su correspondiente dentado.

Los primeros sellos tenían el engorro de que para separarlos uno a uno, o en conjunto, de las hojas matrices, era imprescindible el uso de la tijeras, hasta que en 1847 un irlandés, Henry Archer, tuvo la brillante idea de inventar un artilugio que perforaría los sellos para que con mucho menos esfuerzo y sin necesidad de tijeras, la venta de los sellos resultase más cómoda. Tal vez, Archer no supo nunca que su invento dotaría al filatelismo de una herramienta digna de estudio, y que en ocasiones dota al sello de características especiales e incluso un valor añadido. Desde que aparecen los sellos dentados, el coleccionista debe observar bien que estos “dientes” filatélicos estén en perfecto estado. De lo contrario el sello pierde su valor o validez para como elemento coleccionable.

Sello y viñeta con dentado desplazado

Con el tiempo, el dentado se iría estableciendo en la fabricación de los sellos, e irían apareciendo diversos sistema de trepado de los sellos, ocasionando un estudio que el coleccionista experto ha de conocer, para poder diferenciar tanto los sellos como las diferentes emisiones que sobre un mismo sellos se hace. El hecho de que estas tiradas de sellos, se hagan en varios años, a veces da pie a que los dentados hayan cambiado.

Pero a simple vista conocer estos dentados no es tarea fácil. En 1886, un médico y filatelista francés, Augusto Legrand, quién firmaría sus estudios filatélicos como Dr. Magnus, idearía un sistema para poder medir estos dentados, con un simple dispositivo al que en el argot filatélico se le conoce como Odontómetro, que consiste en una simple lámina de cartón, plástico, metal, etc., que lleva impresa una serie de puntos y rayas que acercando el dentado del sello que estemos estudiando, nos dirá a que dentado pertenece. Estas medidas universales corresponden al número de perforaciones que hay en 2 cm., y varían en función del país emisor del sello, e incluso como hemos dicho, de la emisión del sello. Hoy en día, la tecnología nos ha llevado a encontrar en el mercado odontómetros electrónicos (perfotronics) que facilitan al coleccionista la tarea de visualizar los dientes al sello.

Este dato, la medida de los dientes de los sellos, es tan importante, que incluso la catalogación de los sellos lleva, además de datos como fecha de emisión, valor facial etc., el dentado correspondiente, e incluso si la publicación es muy especializada, indicará que tipo de dentado es (de peine, en línea, etc.).

Y la importancia de conseguir el sello perfecto, la encontramos como curiosidad filatélica, en algunos recortes de prensa de la época que en 1906 (Las Provincias y La Defensa), llevan en su interior un curioso anuncio titulado “Médicos para Sellos”, en los que hablan de una nueva profesión que ha surgido en vista del auge que la filatelia está adquiriendo, y donde minuciosos y pacientes profesionales, se encargan de reparar cualquier sello defectuoso, incluso faltándoles alguno de sus dientes.

Bloque de sellos Serie Básica Juan Carlos I (1987) con dentado desplazado

Con los años, estos dentados han ido modificándose, y las nuevas tendencias en cuanto a fabricación de sellos, hace que hayan surgidos nuevas medidas y tipos de dentados, datos que el estudioso filatelista ha de conocer para poder identificar los sellos de sus colecciones. Incluso, se da la característica de que incluso en el perforado de los sellos, es fácil encontrar errores o variedades como pueden ser los perforados desplazados, los dobles perforados, y un sinfín de variedades que hacen de la filatelia esa ciencia tan atractiva que hoy millones de personas cultivan en todo el mundo.

Así que, a partir de ahora, a los sellos hay que mirarles los dientes, al estilo de los tratantes de caballos (para conocer la edad del animal), y así saber de la salud del sello que tenemos entre manos.

31 mayo 2023

Lo que la Prensa nos contó (Nº 34). EL CORREO EN LA ESPAÑA DE 1820

 

Lo que la prensa nos contó… (34)

AQUELLA ESPAÑA DE 1820…Y LA IMPORTANCIA DEL CORREO

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico
 

Recorte de prensa
El Correo Constitucional
29.05.1821

La España de los años 20 del Siglo XIX, fue una España convulsa que vivió toda clase de vicisitudes, como la historia nos ha ido contando. Con el inicio de la década citada, España recupera la Constitución de 1812 y se produce el levantamiento militar del Teniente Coronel, D. Rafael Priego, obligando al Rey Fernando VII a firmar dicha “Constitución”. Se da pues inicio a un periodo político que será conocido como Trienio Liberal, encabezado por ciertos políticos liberales contrarios al antiguo régimen. Este nuevo escenario político abolió algunos beneficios que tenían otorgadas ciertas clases sociales, como el Mayorazgo, los privilegios de clase con que contaba tanto la iglesia como la nobleza a los que se les obligaría a pagar impuestos, etc.

Las cosas en España estaban alteradas, y de ello el correo no se libraba, siendo en ocasiones diana de ese afán revolucionario que cierta parte de la población presentaba. Y de ello, la prensa de la época es fiel testigo. Basta con ojear el ejemplar del Correo Constitucional, Literario, Mercantil y Político de Palma de fecha 29 de mayo de 1821 (Pág. 2), para entender un poco la situación que se vivía.

La noticia, o comentario, viene fechada en Madrid el 11 de mayo de ese mismo año, y habla de la queja de cierto velezáno (natural de Vélez Rubio – Málaga), que al parecer residiendo como estaba en Madrid, solía adquirir varios periódicos por los que desembolsaba cierta importante cantidad de dinero de la época, con el fin de hacerlos llegar por correo a su población natal, y así “…ilustrar a sus paisanos…”. Pero al parecer los paquetes con esos ejemplares no llegan a su destino. ¿Razones políticas tal vez? ¿No sé querría que cierta información de lo que estaba pasando en la capital del reino y otras ciudades, se sepa con certeza? La verdad es que el artículo no deja claro si esos extravíos en el correo eran fortuitos.

Lo que sí evidencia es que no era algo puntual, sino más bien algo que se hacía ya con cierta tradición, a pesar de que, como bien dice la noticia “…la dirección general de correos ha tomado cuantas providencias están en sus facultades para hacer que los administradores no abusen de la confianza que el Gobierno les dispensa…”.

El redactor de la noticia es muy claro cuando dice que “…En el estado de sobresalto en que algunas veces se halla la nación, un administrador de correos puede impunemente interceptar la comunicación con la corte, dejar por este medio campo libre a las imposturas de los malvados, alarmar y aún alborotar a toda una provincia…”. ¡Vaya poder con que contaban estos servidores públicos!

Hace una sincera comparanza con el hecho de que la correspondencia pudiera ser intervenida o robada por delincuentes o facciosos durante el trayecto entre origen y destino. A este respecto, encontramos otro periódico de la época, Correo Murciano, de fecha del 5 de febrero de 1822 (la misma noticia saldrá en otros rotativos como el Diario Mercantil de Cádiz del 03.02.1822), el cual publica una Orden de la Dirección General de Correos de 19.01.1822 en el que se prohíbe que en los pliegos, cartas y demás, se incluyan dinero ó alhajas. La razón que esgrime esta Orden de Correos, es muy sencilla: los frecuentes “atropellamientos” que sufren los correos por hombres llevados al deseo de robar.

Detalle de la publicación de la Orden de la Dirección General de Correos
Correo Murciano 05.02.1822

Esta prohibición venía impuesta por los artículos 17, 20 y 21 del título XII de la Ordenanza General de Correos, e incluía incluso el no poder portar dinero alguno, ni nada de valor dentro de las valijas, pudiendo ser penados los que contraviniesen dicha orden.

Es lógico que con estas normas, se pretendía evitar el deseado poder de asaltar a los peatones o conductores de la correspondencia, ya no solo por la prensa o noticias que pudieran llevar, sino por aquellas cosas de valor que siempre llaman a quién no les pertenecen.

 Una vez más vemos que la prensa siempre será aliada de quienes nos gusta conocer como fueron aquellos años en los que el correo y su gente tuvieron tanta importancia.

26 mayo 2023

APUNTES FILATÉLICOS: Los Caminos de antaño, un Patrimonio que es de todos.

 

Apuntes Filatélicos

POR AQUELLOS PRIMITIVOS CAMINOS

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

Existe un Patrimonio, en la mayoría de las veces casi olvidado, que forma parte de la historia, no solamente la del correo, sino la de todos nosotros, patrimonio que ha servido durante siglos para el trasiego de personas y esa interrelación que necesitamos los humanos para evolucionar. Un Patrimonio en forma de “caminos”, “sendas” y “viales”, que con el paso del tiempo han ido entrando en esa fase de desuso, para terminar en el mayor de los olvidos.


Algunos desaparecidos ya, y otros a punto de hacerlo, forman un conjunto histórico que su estudio nos puede ayudar a comprender mucho mejor ese pasado histórico que tenemos. A veces se habla mucho más de los que por ellos caminaron, troteros, peones, correos, mensajeros, etc., que del propio camino por el que anduvieron, y lo hicieron tanto a pie como en caballería o carruaje, según la época y los medios de que se disponía.

Hoy, es muy fácil llegar de un punto a otro incluso siendo la primera vez que lo recorremos. Cualquier sistema de GPS nos va a indicar el mejor o más rápido trayecto que necesitemos recorrer. Pero no debió ser tan fácil antaño, cuando muchas de estos caminos, solo eran conocidos por los lugareños, y no por el viajero que por primera vez los pisaba. Y los mapas de la época eran escasos y no estaban a disposición de todo el mundo.

En ocasiones se disponía de una especie de publicaciones conocidas como “Repertorios”, que eran algo así como la recopilación escrita de itinerarios de unos lugares a otros, donde se indicaba las poblaciones por las que se pasaba y la distancia entre ellas, así como las ventas, puentes y otros detalles que el viajero del momento podía encontrarse y que le serviría para posicionarse como si de un GPS (de la época) se tratase. Estos caminos también lo fueron para el deambular de los correos, fuese la época que fuese.

Los Repertorios aparecen en España en el Siglo XVI, aunque como antecedentes a estos, encontramos algunos que han llegado a nuestros días y que la historiografía menciona, como el Itinerario Antonino que se le atribuye a Antonio Augusto Caracalla (Siglo III D. C.), o los Vasos Apolinares, que indicaba las calzadas en época romana y la distancia entre puntos de su trazado.

Suele decirse que a finales del Siglo XV es cuando en España se empieza a viajar, entre otras razones por haberse establecido una serie de normas que hacían más seguro el recorrer los caminos existentes. Los Reyes Católicos establecen en 1487 en el Reino de Aragón, la conocida como “Santa Hermandad”, especie de policía armada que vigilaba y daba seguridad a los usuarios de aquellos caminos de antaño.

De aquellos primitivos Repertorios, podemos destacar el que realizó el Correo Mayor D. Pedro Villuga Valenciano en 1546 (previamente había realizado en 1543 un mapa de todos los caminos conocidos de España), en el que detalla 139 itinerarios, entre los que estaba el que describe como “Camino llano de la Marina”, el cual saliendo de Valencia en dirección a Alicante, recorría toda la comarca, pasando por las poblaciones de Catarroja, Silla, Solana, Sueca, Cullera, Gandía, Oliva, Dénia, Xábia (Xabea), Teulada, Benissa (Benisa), Calpe, y sucesivamente hasta llegar a la ciudad de Alicante. Este itinerario, sin más detalles, tenía un total de 30 leguas, y era el que utilizaba el correo de la época para el traslado de la correspondencia.

Villuga, con la publicación de esta colosal obra, y su anterior mapa, quiso dar un servicio, no solamente a los Correos de la época, sino también a quienes en el Siglo XVI se aventuraban a viajar por España, por unos caminos que en muchas ocasiones serían intransitables y con las dificultades típicas de la época, y lo hizo con los datos que recopilaría de su propia experiencia como Correo Mayor, viajando por toda España y tomando las anotaciones pertinentes, como bien apuntaría en el prólogo de esta obra.

Son pues caminos, de los que se debería saber más, e incluso aquellos tramos que siguen en pie o se pueden identificar, preservarlos para que futuras generaciones sepan cómo se viajaba en España en plena Edad Media y siglos posteriores.

 

25 mayo 2023

Lo que la Prensa nos contó (Nº 33). ¿QUIÉN INVENTÓ EL SELLO POSTAL?

 

Lo que la prensa nos contó… (33)

A LA BUSQUEDA DE LA PATERNIDAD DEL SELLO POSTAL

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

Sobre quién fue el inventor del sello postal, o la cabeza pensante que ideó la formula por la cual la correspondencia se abonaba antes de entregarse y no al revés, unificando tarifas y haciendo el servicio postal más asequible a la sociedad, hay muchas teorías escritas. Y no todas apuntan hacía una misma dirección. Encontraremos manuales de filatelia o de la historia del correo, que nos contaran una u otra versión, o incluso nos dejaran datos sobre todas las teorías existentes.

Incluso la prensa de la época, o al menos alguna de ella, publicó en esa línea, aunque categóricamente para los anales de la historia, que el inventor del sello postal, y por lo tanto el padre de la criatura fue y será, Sir Rowland Hill. Pero bueno será, que conozcamos lo que ciertos periódicos contaron al respecto. Y en  esta ocasión ojeamos el semanario El Eco, rotativo que se editaba en la ciudad mexicana de Cuernavaca (los domingos y algún que otro festivo), el cual en su edición del 25 de agosto de 1889 y en su página 4, arranca con una pregunta que siempre ha debido de rondar en la mente, no solo de los aficionados al sello postal y su coleccionismo, sino también a una inmensa cantidad de gente que tenga curiosidades por saber. La pregunta que hace El Eco fue ¿Quién es el inventor de los sellos de correos?

Y cabe que no tuviese una sencilla respuesta tan interesante pregunta. Al menos deja entrever que “…que la cuestión nunca ha sido dilucidada…”. Tanto como eso tampoco. Hoy a quién hiciésemos la misma pregunta, con total seguridad respondería que fue el británico Sr. Rowland Hill, pero el corto artículo aporta una información muy sugerente e interesante a la vez.

Así tenemos unas pinceladas informativas e históricas sobre el hecho de que en el París de Luis XIV (1638-1715), también llamado Rey Sol, hubo un proyecto para establecer estafetas postales para el correo dentro de la capital francesa, donde las cartas se pagaban anticipadamente a su envío, y como comprobante de dicho pago, se entregaba una “tira impresa” (a semejanza del sello postal). Pero la idea no debió fraguar lo suficiente.

El artículo se menciona que en 1823, en Suecia, se hizo una propuesta de la mano de M. Treffemberg de una especie de enteros postales, que no fueron adoptados como tales. Y sobre esta línea temporal, en Inglaterra ya hubo con anterioridad a 1840, ideas de establecer hojas timbradas para el uso en el correo.

Pero lo más interesante de esta lectura, lo encontramos en la disputa que al parecer mantuvieron dos británicos, Mr. Chalmers  y Mr. Hill, que ambos afirmaban ser los padres del sello postal. Y no va mal encaminado este semanario mexicano, porque el primer sello del mundo, el que conocemos como Penny Black, lleva implícita esta rivalidad por determinar de quién realmente fue la idea.

Habría que leer mucho sobre el tema para poder decantarnos por uno u otro. En ocasiones la historia reafirma una posición frente a otra, y simplemente nos dejamos convencer de aquello, sin entrar en más dilaciones. Ni la prensa de la época es suficiente para afirmar a quién le debemos ese gran invento que nos tiene locos a los filatelistas. Pero es bueno que sepamos que a finales del pasado Siglo XIX, ya se hacían las mismas preguntas, que a fecha de hoy nos seguimos haciendo.

20 mayo 2023

UN SELLO PARA EL "AÑO SOROLLA" EL PRÓXIMO 30 DE MAYO.

 

Apuntes Filatélicos

EL AÑO SOROLLA, SI TENDRÁ SU SELLO

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

En España, con el tema de las emisiones postales uno nunca sabe a qué atenerse. A diferencia de cualquier otro país de nuestro entorno, en este bendito país, saber que sellos van a salir, en ocasiones se convierte en algo cercano al Secreto de Estado. Hace no mucho tiempo, parecía que el año se iba a terminar sin que se tuviese en cuenta, postalmente hablando, una de las efemérides que marcará este 2023: El Año Sorolla. Pero como la información de Correos suele siempre llegar en cuentagotas, hoy por fin podemos anunciar (seguramente Canfali Marina Alta será el primer periódico que lo anuncie), que el Centenario de la muerte de Joaquín Sorolla tendrá sello postal.

Correos ha hecho público el avance de las emisiones que van a ponerse en circulación, sellos y demás signos de franqueo, para el 2º trimestre del año, y dentro de ese listado, anuncia que el próximo día 30 de mayo, se pone a la venta un sello postal conmemorando el Año Sorolla. Sorpresa mayúscula cuando hace poco pensábamos que se les había podido pasar. Sorpresa siempre favorable a los intereses filatélicos para esta comarca como veremos más adelante.

El sello, según la descripción que de él nos hace Correos, será un sello con un valor facial de 2,10 €, impreso en offset y papel estucado engomado y fosforescente, presentado en pliegos de 16 ejemplares, y una tirada total de 124.000 ejemplares, muy pocos para lo representativo de esta efeméride. Para la imagen, Correos ha escogido una interesante fotografía que del ilustre escritor valenciano hizo en 1917 el fotoperiodista Diego González Ragel (Jerez 1893-Madrid 1951), siendo una de las pocas fotografías que hay de Sorolla, custodiada actualmente por el Museo Sorolla de Madrid.

Esta imagen, ha sido recientemente expuesta en la exposición “Ragel reportero fotógrafo”. Este fotógrafo jerezano fue amigo de la familia Sorolla, y tuvo la oportunidad de fotografiar al pintor y a su familia, incluso colaboró tras la guerra civil con los Sorolla para poner orden a las obras que el pintor valenciano tenía en ciertos lugares.

Sorolla es un asiduo de la filatelia española. Uno de esos personajes que ha sido motivo de algún que otro sello a lo largo los más de 170 años de filatelia con que cuenta España. La primera vez que el pintor aparece en un sello español, será en 1953 formando pareja con Legazpi y formando juntos una de las icónicas series de sellos españoles, que tantos y tantos filatelistas ansían tener en sus clasificadores. En 1964, una serie de 10 sellos, inmortalizó alguna de sus obras más representativas, e incluso él mismo aparece en un autorretrato.

También la obra de Joaquín Sorolla aparecerá en sellos de otros países, e incluso su museo en Madrid, el Museo Sorolla, fue motivo un sello dentro de la serie Museos de España en 2019. Y tanto la numismática como la notafília (monedas y billetes), han servido para plasmar su vida y obra, y por ello motivo interesante para coleccionistas de todo el mundo.

Pero este sello tiene una connotación añadida. Se pone en circulación dentro del Año Sorolla, celebración que no solo fue declarado como tal por el Ministerio de Cultura, para celebrar por todo lo alto y durante 2023, una serie de actividades culturales que rememoren la figura de este ilustre valenciano, sino que el propio Ayuntamiento de Xábia, forma parte del Año Sorolla que la Generalitat Valenciana declaró como tal a inicios de este año.

Y con ello, el sello o más bien su puesta de largo, va teniendo muchos lugares deseosos de que el sello se presente allí. Desde Madrid, pasando por Cercedilla (Madrid) localidad donde falleció, o la propia ciudad de Valencia, seguramente habrán ya movido ficha para que una vez puesto en circulación el sello, Correos tome la decisión de presentarlo en dicho escenario. Y Xábia, debería sumarse a este listado de peticiones de “Presentación”. Razones no le faltan a la localidad donde tantos buenos momentos pasó a lo largo de su vida D. Joaquín Sorolla Bastida y su familia, y donde pintó y dibujo aspectos muy particulares de nuestra comarca, de su gente y territorio.

Xábia desde su consistorio, no puede dejar pasar esta oportunidad de engalanarse para que el sello que Correos dedica a Sorolla en su año, pueda mostrar al mundo entero la vinculación especial que unió a Xábia con Sorolla. Tal vez fueron los primeros en saber de esta sorpresiva emisión postal, y de ver el sello que hoy Canfali Marina Alta muestra a todos sus lectores.

Un acto como este, es siempre un emotivo momento que ensalza cualquier efeméride. Y el Año Sorolla lo es, como lo es el Año Bofill en Calp para lo que Correos nos deleitó con aquella magnífica presentación del sello dedicado al 50 Aniversario del Edificio de la Muralla Roja de Calp. Toda efeméride respaldada por una o varias instituciones deberían contar con su sello postal. Bofill lo consiguió, Sorolla también. A finales de año, seguramente en octubre, saldrá otro sello dedicado al botánico Cavanilles. Y lo deberemos festejar.

Solo queda que el Año Nino Bravo también lo consiga. Aunque con este nos está constando convencer de ello al máximo órgano postal en España: Correos. Seguiremos insistiendo.

19 mayo 2023

Lo que la Prensa nos contó (Nº 32). EL SUBARRIENDO DE LA LÍNEA "ALICANTE-JÁTIVA"

 

Lo que la prensa nos contó… (32)

EL SUBARRIENDO DE LA CONDUCCIÓN DE LA CORRESPONDENCIA

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

A lo largo de la historia vemos que las subcontratas en cualquier orden de la vida están al día. Hoy las vemos casi a diario y hasta el correo a lo largo de su historia ha tirado de subarriendo o subcontratas para llevar a cabo la gran tarea que es (y era) llevar la correspondencia de un punto a otro en el menor tiempo posible y de la forma más fiable y rentable para el beneficio del usuario. Incluso con la incorporación a la Corona de España en 1706 del control del Correo, según nos contaba hace unos días el historiador postal y Académico de la RAHFeHP, D. David González Corchado, se subarrendó este servicio para ofrecer un mejor servicio.

Hoy viajamos a tierras alicantinas, concretamente a la ciudad de Alcoy de la mano de su periódico El Serpis, en su edición del día 26 de noviembre de 1880. En su interior encontramos una pequeña noticia en forma de queja, la cual nos hablará de una situación que siendo puntual para el caso que hoy nos ocupa esta sección, seguramente fue algo extendido por toda la geografía española. De la lectura de la noticia podemos sacar que habla de la conducción de la correspondencia entre Alicante y Játiva y su paso por Alcoy, y que al parecer esta contrata no da el servicio esperado. De hecho el artículo se titula “Abusos incalificables”.

Detalle de la publicación de El Serpis (Alcoy) de 26.11.1880

El articulo expone la situación diciendo que “…existe un arrendatario de la conducción de la correspondencia de Alicante a Játiva…”, y que al parecer en contra de lo que la normativa autorizaba, este arrendatario dividió y “subarrendó”, en 2 tramos toda esta conducción, que dicho sea de paso era de las más importantes en la provincia de Alicante en la época. Un primer tramo uniría Alicante con Alcoy y el segundo Alcoy con Játiva. Esta conducción continuaba hacía Valencia y sería la que unía por el interior la ciudad de Alicante con Valencia.

El subarrendatario del tramo de Alcoy con Játiva, cumplía a rajatabla con el convenio por miedo a las constantes advertencias que de Valencia le llegaban y la amenaza de las multas impuestas por incumplimiento de horarios y plazos. Según la noticia, esta conducción la hace en coche de caballos, lo que le permite dar cierta seriedad en la entrega.

Pero por el contrario, la conducción entre Alicante y Alcoy, la hace una empresa bajo la supervisión del Administrador Principal de Correos de Alicante, que por entonces dicho cargo recaía en la figura de D. José Bermúdez de la Corte, funcionario de Correos que contaba con muy buena reputación postal por todos los logros conseguidos durante los años que ejerció de Administrador en Alicante. Al parecer esta otra subcontrata ó subarriendo como la menciona el periódico alcoyano, “…unos días conduce el coche correo, otro en galera, otro en caballería,…, incluso a hombros…”. Incluso tenía la obligación de desviarse del camino principal para dejar correspondencia en Muro de Alcoy, y ni eso hace. Es decir seriedad muy poca.

La Unión Democrática (Alicante)
28.11.1882

Otra de las quejas que hace quién redacta el texto de la noticia sobre la primera conducción es que al parecer cada día es un individuo diferente el que se hace cargo de la conducción de la correspondencia, el cual viaja sin posesión de documentación que acredite que está autorizado a realizar dicha tarea postal. Un total despropósito sobre un trayecto postal tan importante para Alicante y las localidades de la montaña alicantina que dependerían de este ejercicio de responsabilidad.

La misma queja también se verá publicada en otro periódico de la época. Concretamente La Unión Democrática de Alicante, de fecha 28 de noviembre de 1880.

No he podido constatar si esta deficiencia al final fue resuelta o no, y la conducción dejó de tener subcontratas a su espalda para ejercerla en las condiciones que se debió subastar, como se hacía con todas las que recorrían España de un punto a otro, pero lo que sí sabemos es que en 1882, el propio periódico El Serpis de fecha 12 de septiembre, anuncia en su página 2 que “…El Administrador de correos de Alicante D. José Bermúdez de Castro (error en su nombre), ha sido declarado cesante…”. No sé si la situación descrita fue el detonante de este cese, pero el periódico matiza en el sentido de que tal vez si fue un buen Administrador Jefe de Correos porque “…se interesaba por el buen servicio y había ofrecido atender las reclamaciones de la prensa…”.

18 mayo 2023

ALTEA Y UNAS CURIOSAS SOBRECARGAS DESCONOCIDAS.

 

Bajo mi Lupa…

ENTRETENIMIENTO MÁS ALLÁ DE LA FILATELIA

Sobrecargas de fantasía

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico

 

Hacía ya algún tiempo que no daba mi opinión sobre algún tema filatélico que me haya causado curiosidad o aberración, y casualmente hoy retomo esta sección “Bajo mi Lupa…”, por unas imágenes que me han llegado que han causado en mi ambas cosas. Lo primero sorpresa y cuando el asombro se ha diseminado, ha llegado la sensación de aberración de ver hasta qué punto alguien puede tratar de engañar, al inocente coleccionista.

Para ponernos en situación basta decir que en uno de esos portales de ventas “on line”, del que siempre omito el nombre por aquello de no hacer publicidad gratuitamente, aparece un lote que la descripción ya es, como mucho, de lo más curiosa. Dice así: “…Lote de 13 sellos con matasellos diferentes de la visita de Franco a la localidad de Altea…”. Uno ante esto ya no sabe si darse cabezazos contra la pared, rasgarse las vestiduras o tomarse una tila y pensar que algunos, ni han visto un sello en su vida, ni mucho menos una matasellos, ni tan siquiera se han preocupado de estudiar un poco de la historia de España para saber si Altea recibió al que se dio por llamar “Generalísimo”.

Detalle del lote a la venta con unas curiosas 
sobrecargas patrióticas con origen "Altea" (Alicante)

Cabe decir que de la descripción, lo único acertado es la cantidad de sellos que hay en el lote: 13. Hasta aquí todo bien. Pero lo que las 3 imágenes muestran, no son matasellos, son burdas imitaciones de unas sobrecargas, dibujadas a mano como si de tarea escolar de párvulos se tratase, a semejanza de algunas de las que la historia postal de la Guerra Civil española nos ha dejado. ¿Y si no son imitaciones y son algo único y nunca visto que enriquecería la historia postal de esta localidad alicantina? Uyy…lo que acabo de preguntar.

Sorprende mucho, el hecho de que este lote de simplemente 13 sellos de los que la filatelia a denominado como “Cid a caballo”, los ponga a la venta una empresa de coleccionismo de Álava” (omitiré nuevamente el nombre para no hacerles publicidad engañosa), una casa de venta de material para coleccionistas que, de entrada no sabe distinguir entre un matasellos y una sobrecarga. Mala cosa pues. Seguramente se tratará de un individuo que poco sabe de filatelia y poco le interesa aprender más sobre el tema.

Pero lo más chocante del tema está en la conmemoración que se supone representa esos matasellos que este vendedor alavés. Nada más y nada menos que la visita que realizó Franco a Altea. Lástima no nos diga en qué fecha fue el anunciado viaje porque seguramente a los historiadores de la zona les vendría bien esa lección de historia que aporta este lote.

¿Y si vino de incógnito y nadie lo supo? La verdad que por las fechas en que aparecieron los sellos, debió ser terminada la Guerra Civil. La serie “Cid” aparece en la filatelia española por primera vez en 1937, y tuvo varias emisiones hasta 1950. Sabido es que Francisco Franco y su esposa, cultivaron cierta amistad, si así se puede llamar, con D. Pedro Zaragoza Orts (Alcalde de Benidorm entre 1950 y 1966) y su esposa, la benissera Dña. María Ivars Ivars, y que seguramente en alguna ocasión ambas familias se visitarían. Pero no creo sea estos encuentros motivo de tan singulares “matasellos” (al final se me va a quedar esa nueva denominación para las sobrecargas).

¿Qué será O.J.E. Altea?

Llegados a este punto, la curiosidad me puede y reviso uno a uno cada ejemplar. Las sobrecargas no dan lugar a error. ¡Son únicas y sorprendentes! Desde la “Altea. Visita del Caudillo Alicante”, o “Altea. Franco. Arriba España”, a semejanza de las muchas que si son validas para el coleccionismo de sellos, aunque se suela afirmar que la “oficiales” de oficiales tienen poco.

Hay una de estas sobrecargas que también sorprende mucho. Lleva las iniciales O.J.E., y no he podido encontrar a que puede hacer referencia salvo que se trate de la Organización Juvenil Española; pero esta se creó en 1960, muchos años después de que esos sellos se pusieran en circulación. Cosa extraña.

Incluso, la originalidad de quién se paso una tarde (o varias) rotulador negro en mano, y dándole rienda suelta a la imaginación, le llevo a inventarse algunas “nunca antes vistas”. Así podemos leer “Franco Caudillo 10 años de convivencia Altea”, “Altea Cofradía de Pescadores ¡Franco!”, y un largo etc.

En definitiva sigo sorprendiéndome de cómo resulta de fácil querer engañar al sufridor coleccionista, e incluso que empresas que se anuncian como serias y responsables (plataforma on line de ventas para coleccionistas), permiten estos abusos. Con lo fácil que sería revisar lo que aceptan para vender y la descripción que se hace de ello.

Amigos coleccionistas… nos toca averiguar pues si el Generalísimo estuvo por Altea y sus pueblos aledaños, y si estas son dignas sobrecargas para cualquier colección que se preste al estudio de ellas.

Hasta la próxima…que seguro será para hablar de lo que nos apasiona: LA FILATELIA.

Algunas de las sobrecargas patrióticas consideradas como "oficiales" en las que podemos ver que difieren mucho de las burdas imitaciones de "Altea", motivo de estas líneas 


13 mayo 2023

NUEVOS ASPECTOS FILATÉLICOS DEL PEGOLÍ TORRES SALA.

 

Apuntes Filatélicos

EVIDENCIA FILATÉLICA DE JUAN TORRES SALA

Por José Ivars Ivars
Académico de la RAHFeHP
©Ifac Filatélico
 

Desde que pudimos descubrir, conocer o saber (como mejor prefieran) que D. Juan Torres Sala, quién fuese uno de los grandes terratenientes de esta comarca en una época, mediados del Siglo XIX y gran parte de la 2ª mitad del XX, en la que estas tierras eran de unos pocos, pero trabajadas por bastantes otros, cultivaba entre otras artes, la de la filatelia, siempre hemos añorado el saber mucho más de quién tal vez fuese el primero de los muchos filatelistas que esta tierra ha dado.

En varias ocasiones, y en esta misma sección, hemos dado a conocer todo cuanto sobre la afición de Torres Sala conocíamos. Pero de aquello no queda nada, ni una simple evidencia de que fue así, salvo los pocos recortes de prensa y publicaciones que al respecto de su papel en el asociacionismo filatélico valenciano tenemos. Desconocemos si su afición al sello y su coleccionismo le vino ya en su tierna infancia cuando correteaba por las calles de Pego, o si tal vez ya fue en su juventud, tal vez como estudiante de Derecho, cuando se apasionó por una filatelia en auge en la sociedad de la época.

Carta remitida desde Madrid a Valencia dirigida a D. Juan Torres Sala

La primera ó más antigua noticia que sobre su papel en la filatelia tenemos, es de 1930. Concretamente de su participación en la Exposición Filatélica que se celebró en Barcelona del 24 al 31 de aquel año. En 1930, D. Juan Torres Sala contaba con 38 años de edad, y por las colecciones presentadas a su nombre en Barcelona (Apuntes Filatélicos 13.03.2021), su afición al sello no era cosa de principiante. Debió empezar mucho antes de lo que imaginamos, siendo incluso un joven estudiante en la facultad de Derecho, y seguramente cuando aún residía en Pego (Marina Alta).

Recorte de Prensa
(08.06.1933)

Sabemos que en 1932, fue designado Presidente de la Sociedad Filatélica Valenciana, cargo que ejerció con mucha ímpetu que le valió algún que otro reconocimiento, de hecho fue miembro del Comité Organizador de la Exposición Filatélica Nacional de Madrid de 1936, como vicepresidente de la misma.

La prensa valenciana (La Correspondencia de Valencia 08.06.1933) nos deja detalles de esas colecciones de las que era poseedor el pegolí D. Juan Torres Sala, destacando la que la prensa denomina como “Colección de España en ejemplares estupendos de las primeras emisiones”, que no es otra cosa que su gran colección de sellos clásicos donde destacaba como coleccionista especializado en el Nº 1, además de sus colecciones de Gibraltar, sellos clásicos de Europa, y además en la exposición citada por la prensa del momento, mostró un interesante sello de Antillas Española, usado en Méjico por las tropas expedicionarias del mismo General Prim en 1862.

Pero nos faltaba una evidencia palpable, algo que nos mostrase cierta actividad filatélica, y esa evidencia la hemos encontrado. Forma parte del archivo grafico de Ifac Filatélico, y consiste en una carta dirigida a su nombre y a la dirección de Valencia donde vivió Torres Sala, en la Calle Romagosa. Y la carta la remite una de las firmas filatélicas conocidas de aquellos años 20/30 del siglo pasado: El Centro Filatélico de Carlos Lenze (Madrid).

La carta de entrada sorprende por los sellos que lleva puestos, poco habituales en el franqueo de la correspondencia de la época, lo que nos viene a decir que se trata de un franqueo “especial” realizado seguramente a un cliente, a un buen cliente que lo sería el Sr. Torres. En el argot filatélico se suele denominar a este tipo de franqueo, precisamente “franqueo filatélico”, dado que se hace cuidando muy bien que sellos se ponen, y como se ubican en la carta para que el conjunto quede digno de guardar sin despegar sello alguno, cosa que con el tiempo hemos visto que así fue, dado que la carta ha llegado integra a nuestros días.

Serie que Correros dedicó a la Cruz Roja Española en 1926

Carlos Lenze, fue un comerciante y filatelista español, establecido en Madrid y que durante muchos años compagino la venta de sellos y material filatélico, con la edición de un boletín filatélico especializado que remitía a numerosos de sus miles de clientes. Y en esta ocasión el contenido de la carta no se encuentra en el sobre pero bien pudo ser uno de estos boletines o muy bien pudo ser alguna compra que el Sr. Torres Sala le hizo. Aunque la fecha de envío de la carta nos pone sobre la pista.

La carta sale de Madrid el 17 de mayo de 1927, que es la fecha en la que Correos conmemoró el XXV Aniversario de la Coronación del Rey Alfonso XIII, y para ello se reutilizaron sellos de la emisión del año anterior  dedicados a la Cruz Roja Española, con la sobrecarga “Alfonso XIII 17-V-1902 17-V-1927”. El remitente tan solo utilizó 3 de los 14 sellos que se reimprimieron (sin contar los de correo aéreo), y con ellos sumó una facial de 0,70 Ptas., que según las tarifas de la época (desde el 15 de mayo de 1920) servía para el envío de cartas dentro de España, por Correo Certificado Urgente (0,20 ptas. + 0,30 ptas. + 0,20 ptas.).

Es evidente que hay que seguir indagando acerca de nuestro predecesor filatelista. Su papel como filatélico de renombre y destacable a la vez que pionero en la filatelia comarcal, debe ser investigado más a fondo. De entrada ya la fecha de la carta y que en 1927 fuese dirigida a Valencia, a la calle del Doctor Romagosa, prestigioso médico español fallecido en Valencia en 1868, cuando su biografía apunta que fue alcalde de Pego entre los años 1930 y 1931, apunta hacía que compagino ambos escenarios siendo filatelista.

Toma de posesión en 1953 de S.A.R. D. Juan Carlos de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, Primer Caballero Maestrante, hoy Rey Emérito, con los Caballeros Maestrantes. En la imagen D. Juan Torres Sala (5º de izquierda a derecha). Fuente: Real Maestranza de Caballería de Valencia.

Es una lástima el hecho de que la Sociedad Filatélica Valenciana, Decana de la filatelia española, no disponga de un archivo para consultar, en la que podamos conocer más aspectos filatélicos de nuestro “cacique filatélico”, pero nunca se sabe lo que el futuro nos puede deparar en lo referente a que nuevas evidencias aparezcan y nos vayan dando pinceladas de cómo fue el pegolí Torres Sala como filatelista, y ayudar a sus biógrafos a que incluyan este coleccionismo entre las artes que cultivó, como también lo fue la entomología.