04 febrero 2023

SELLOS A IMPRENTA. ASÍ SE HACE UN SELLO.

 

Apuntes Filatélicos

DE LA CALCOGRAFÍA AL OFFSET

Por José Ivars Ivars
Divulgador e Investigador Filatélico
©Ifac Filatélico

 

Hace 36 años, exactamente el 2 de abril de 1987, Correos ponía en circulación el primer sello dedicado a un tema de esta comarca. La imagen elegida, el Peñón de Ifach, sello que se incorporaba a la serie de aquel año dedicada al turismo, y que se emitía de alguna forma por el hecho de que ese mismo año el Peñón de Ifach de Calp era declarado Parque Natural.

36 años después, un nuevo icono de la geografía calpina, aparece en un sello postal, en esta ocasión el edificio de la Muralla Roja de Calp que en este 2023 cumple 50 años de vida, y que por ello el consistorio calpino lo ha declarado como “Año Bofill”. 3 décadas de distancia entre uno y otro, y aunque ambos reflejan 2 instantáneas que ya recorren el mundo en la correspondencia postal, ambos sellos son tan diferentes como lo son los tiempos en los que nacieron para ser parte de la filatelia mundial.

Y estas 2 características que los hacen tan diferentes, son sin duda alguna la forma en la que se han realizado los mismos. El de 1987 es un sello de los conocidos como calcográficos, técnica de impresión de los sellos, también conocida como “Talla Dulce”,  que consiste en la impresión mediante planchas de cobre o zinc de un dibujo en el cual el dibujo adquiere relieve con la aplicación de la tinta.


El actual, el que se puso en circulación el pasado día 26 de enero de 2023, está realizado por el procedimiento del “offset”, método de impresión que actualmente se usa en la mayoría de los sellos españoles, y viene a ser como si de una reproducción fotográfica se tratase.

Y estas dos diferencias o formas de hacer el sello, suele tener sus detractores y benefactores, o ambos a la vez. Por lo general el filatelista siempre será partidario del sello calcográfico, puesto que este le dará pie a, usando la lupa, descubrir detalles que a simple vista no se ven del trabajo del grabador, que buril en mano realiza una verdadera obra de arte en miniatura. Por el contrario, el sello realizado en Offset queda, como en el caso del sello de La Muralla Roja de Calp, como mera fotografía estampada sobre el papel utilizado en cada emisión (con los sistemas de seguridad pertinentes y demás). Lógicamente, como todo en la vida, habrá gustos y gustos, y cada cual tendrá sus preferencias.

Del sello postal, de cualquier emisión, siempre esperamos que el diseño sea una obra de arte, en miniatura pero una auténtica obra de arte. Qué sea único e irrepetible. No en vano, el sello debe ser el reflejo de lo que es el país emisor, y en eso adolece mucho desde hace tiempo el correo español. Hay excepciones lógicamente, pero deberían de esforzarse más como hacen otros países de nuestro entorno.

El primer sello realizado en España por el método de la calcografía, salió en 1901. Fueron los sellos de la serie básica conocida como “Cadete”, emisión del joven D. Alfonso XIII, con vestimenta de militar alumno. Con anterioridad durante todo el Siglo XIX (desde 1850), los sellos en España se hicieron usando los métodos de la litografía y la tipografía, según de qué emisión se trate. Los primeros sellos españoles que usaron el offset o el fotograbado para su realización, según los catálogos nos indican, los encontramos en 1920 y 1925.


Tal vez una de las cosas que menos se transfiere a la hora de hablar de sellos, es el conocer los pasos que se siguen desde que surge la idea hasta que el sello se pone en circulación. No es un proceso aleatorio, sino que tiene sus pasos o al menos los tenía en su momento. Hoy todo cambia a pasos agigantados. No sabemos si para bien o para mal.

En 1987, cuando se puso en circulación el 1er sello que Correos dedicó a Calp, la revista “El Correo Postal y Telegráfico” (Nº 3. Abril 1988), un artículo en su interior nos da cuenta de cuales eran esos pasos. Y primero de ellos sin duda era realizar el listado de las emisiones que se pondrían en circulación. Para ello, actualmente la Comisión Filatélica del Estado, es la encargada de realizar ese trámite, Comisión que la componen varios expertos en la materia, de diferentes sectores tanto del ámbito postal o del filatélico.

Una vez elegido el motivo de un sello concreto (un personaje, centenario, monumento, etc.), toca documentarse para darle al sello la mayor realidad posible. La búsqueda se basará en el hallazgo de fotografías, retratos, documentos, y toda la información necesaria para plasmar cuanto más mejor en un sello.

Tras esto, el sello pasa a manos de los diseñadores y grabadores, que serán los auténticos artistas, y que le darán al sello ese carácter especial que tiene. En 2003, con motivo de la VIII EXFICALP, los organizadores de la misma, pudieron localizar a quién en su día grabó el sello del Peñón de Ifach. D. Juan Carlos Heras Vicario, grabador de la F.N.M.T., en su visita a Calp pudo mostrar en fotografías como fue su trabajo para la realización del sello calcográfico de Ifach. La imagen resultante, salió de la composición de muchas fotografías hasta conseguir el boceto final, el cual cabe decir que el propio Heras Vicario, regaló a Calp y actualmente forma parte de los fondos de la A. Filatélica y Numismática de Calp.

El sello finalmente pasa a “máquinas”, las cuales han ido cambiando con el paso de los tiempos. No son las mismas las utilizadas en 1987 que las que actualmente han realizado este último sello calpino.

La historia de los sellos, el conocerlos, profundizar en su confección, saber cómo se hicieron o como se hacen, descubrir detalles que a simple vista no vemos, es la esencia de la filatelia. Adéntrate y descubrirás un mundo único y sorprendente.

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